Copenhague 2013

Mudamos el campamento, nos vamos a Copenhague, la capital de Dinamarca.

Antes que nada, recomendarte un seguro de viajes. IATI son especialistas en seguros de viajes y, por ser nuestro lector, tendrás un 5% de descuento.

Iati seguros

21 de julio

Nos levantamos bien temprano aún en Berlín. Dimos buena cuenta del buffet que el día iba a ser largo y nos fuimos hasta la estación de tren Berlin Hauptbahnhof. Desde allí salía nuestro tren hacia Copenhague a las 8.20 de la mañana.

Como dato curioso, en junio compramos los billetes con una oferta especial: primera clase 109€ cada billete frente a los 134€ que costaban en clase estándar.

A las 8.20 salía puntual el tren. La verdad es que para ser 1ª clase era un poco mierder. Compartimento privado pero bastante viejo. Un calor de mil demonios y abriendo la ventana, el ruido era ensordecedor.

A las 10.25 llegábamos a la estación central de Hamburgo. Allí hicimos transbordo a otro tren que salía a las 10.43 hacia la ciudad de Flensburgo, ciudad alemana en la frontera danesa.

El tren igual de mierder que el anterior. A las 12.45 llegamos a Flensburgo. Allí haríamos transbordo a un tren de la compañía danesa, que nos iba a llevar ya hasta el final del trayecto en Copenhague.

Cuando llegamos al tren, localizamos nuestro vagón de 1ª clase. La diferencia con los trenes alemanes era tan brutal que, por si acaso, pregunté si era nuestro vagón o era alguna clase superior. Pues si lo era. Aire acondicionado, vagones muy, muy cómodos, además de prensa y café incluidos. A las 12.56 salíamos puntuales hacia la capital danesa.

Nuestro vagón era, además, la cabina del tren. Como a mitad de camino, en una de las estaciones de parada, me dio por asomarme a la ventana, y nos habíamos quedado en mitad del tren. La cabina la habían “doblado” y la habían “escondido” dentro del vagón, dejando así paso peatonal entre los vagones. Le hice algunas fotos y videos con el móvil pero, recién llegado a España se me estropeó y perdí todas las fotos del viaje que había tomado con él.

Pasadas las 5 de la tarde llegábamos a Københavns Hovedbanegård, la estación central de Copenhague.

Nos bajamos del tren y nos dirigimos al hotel. Para ello tuvimos que tomar el bus nº68 que tardaba unos 20 minutos en llegar.

Compramos unos billetes para 72 horas que nos costaron la friolera de 190DKK (25.55€) y era válido durante las 72 horas siguientes a su validación para 4 zonas. Aunque tarde nos dimos cuenta de que el hotel estaba en la zona 2 con lo cual nos hubiera costado 130DKK (17.50€).

Nos alojamos en un bonito hotel de 4 estrellas llamado Bella Sky Comwell algo alejado del centro por 97€ con desayuno. Como apunte, decir que Copenhague es caro no, lo siguiente tampoco, lo de más allá.

La habitación estaba situada en la planta 14 con unas espectaculares vistas del estrecho de Øresund.

Puente de Øresund

Dejamos las cosas en el hotel y nos fuimos camino del centro a dar un primer paseo y a cenar algo.

Fue un paseo rápido alrededor del ayuntamiento y nos volvimos a dormir.

Si prefieres un paseo tranquilo y guiado, puedes contratar un fantástico free tour aquí:

22 de julio

Nos levantamos temprano que teníamos ganas de ponernos en marcha. Desayunamos y nos subimos al bus para ir al centro.

Nos bajamos en la estación central de trenes para visitar la cercana Rådhuspladsen, la plaza del ayuntamiento.

La plaza estaba en su mayor parte tapada por obras pero podíamos admirar varios de sus puntos principales.

El punto principal es el Københavns Rådhus, el ayuntamiento. El impresionante edificio se construyó entre 1892 y 1905 por el arquitecto Martin Nyrop. Es la obra principal del romanticismo nacional en Dinamarca.

La torre, que funciona a modo de campanario, es una de las más altas de Copenhague con 105 metros.

Justo encima del balcón encontramos una estatua de Absalon, un obispo, arzobispo y estadista danés políticamente influyente. Fue obispo de Roskilde de 1158 a 1192 y arzobispo de Lund desde 1178 hasta su muerte.

Fue el político y padre de iglesia más importante del país en la segunda mitad del siglo XII. Y fue el consejero más cercano del rey Valdemar I el Grande.

El interior del ayuntamiento se puede visitar gratuitamente.

En su interior se encuentra Reloj mundial de Jens Olsen. Se trata de reloj astronómico avanzado, diseñado por Jens Olsen entre 1934 y 1936. Se fabricó entre 1943 y 1955. Puesto en marcha el 15 de diciembre de 1955 por el rey Federico IX y el nieto más joven de Jens Olsen, Birgit, ya que Jens murió 10 años antes de su finalización.

Estando allí, de repente empezaron a entrar al patio decenas de Papá Noel y algún San Nicolás… en pleno julio… vivir para ver.

En Rådhuspladsen también podemos encontrar Dragespringvandet, la fuente del dragón. Fue construida en 1904 y 1923 según el diseño de 1889 de Joakim Skovgaard y Thorvald Bindesbøll. Con 7 metros de altura, la fuente representa un toro luchando contra un dragón. En el borde de la palangana encontramos 3 dragones escupiendo agua.

Aunque no siempre fue como la vemos. Cuando se instaló en 1904, no contaba con la imagen de ningún animal, por lo que fue conocida como Spytbakken (la escupidera). Fue en 1923 cuando se instalaron las esculturas.

En 1954 se tuvo que mover 25 metros debido a la ampliación del boulevard H. C. Andersens.

Al otro lado del ayuntamiento encontramos la escultura Lurblæserne. Consiste en dos hombres tocando el Lur, un instrumento de viento del medievo escandinavo. Se usaba en las batallas para reunir a las tropas y asustar al enemigo.

La escultura fue diseñada por Siegfried Wagner y Anton Rosen. Se inauguró en 1914 y fue una donación de la fundación Carlsberg (si, los de la cerveza).

Después de visitar el precioso edificio del ayuntamiento y su bonito patio interior, nos dirigimos hacia Strøget, la principal zona comercial de Copenhague.

Strøget va de Rådhuspladsen a Kongens Nytorv, tiene una longitud de algo más de 1 km. y la componen las calles Frederiksberggade, Nygade, Vimmelskaftet, Amagertorv y Østergade.

Caminando por Strøget, llegamos a la concurrida plaza Gammeltorv (mercado viejo), la plaza más antigua de Copenhague, que Se cree que Gammeltorv se fundó a principios del siglo XIII como parte de la expansión urbana de Absalon.

En Gammeltorv encontramos Caritasbrønden, la fuente más antigua de la ciudad. Fue construida por orden del rey Christian IV en 1608 sobre uno de los pozos de la ciudad y es considerada uno de los monumentos renacentistas de Copenhague.

Las imágenes representan la caridad y la compasión simbolizada por una madre embarazada con sus hijos sobre un pilar en una vasija de cobre y, bajo éstas, tres delfines rocían agua en la bañera.

Como soy muy “básico” me hizo mucha gracia que la escultura eche agua por las tetillas de la mujer y la pichula del chiquillo.

Junto a Gammeltorv encontramos Nytorv (mercado nuevo), construida en 1610. En esta plaza era donde se ajusticiaba a los reos condenados a muerte por decapitación o quemados en la hoguera (a los ahorcados se les ajusticiaba en otro lugar). La última ejecución tuvo lugar en el año 1758 aunque los azotes siguieron teniendo lugar aquí hasta 1780. En el centro de la plaza encontramos un monumento en recuerdo del lugar de estos hechos.

El edificio más reseñable de la plaza Nytorv es Københavns Byret, el Palacio de Justicia de Copenhague. Se construyó en 1815 en estilo neoclásico por el arquitecto Christian Frederik Hansen y en principio fue el ayuntamiento de la ciudad.

Continuando el paseo pasamos frente a una tienda de Lego. Como buen friki decidimos entrar. A parte de flipar allí dentro, hubo algo que nos hizo mucha gracia. Había una mesa bajita con miles de bloques de Lego para que los niños pudieran jugar. Lo que nos hizo gracia fue que, en esa mesa, la media de edad podía ser de 30 años de las 5-6 personas que habían sentadas jugando. De frikis está lleno el mundo.

Continuamos por Strøget hasta llegar a Helligaandskirken, la iglesia del Espíritu Santo. Su origen es incierto. Se sabe que sobre el año 1238 se fundó una abadía franciscana en este lugar, tan sólo 12 años después de la muerte de San Francisco de Asís. La iglesia de ésta abadía se menciona por primera vez en el año 1449, así que se cree que se construyó entre finales del siglo XIV y principios del XV.

Tras el cierre del monasterio en 1537, el ayuntamiento se hizo cargo de la iglesia. Fue asignada a una parroquia y ha servido como iglesia parroquial desde entonces.

En 1582 se completó la torre por iniciativa del entonces gobernador Christoffer Valkendorf. La torre estaba coronada por una aguja diseño de Hans van Steenwinckel den ældre y era similar a la que tiene hoy la iglesia.

La iglesia resultó gravemente dañada en el incendio de Copenhague de 1728. Tras una costosa restauración, la iglesia se reabrió el 30 de noviembre de 1732.

El aspecto actual se debe a una reforma que tuvo lugar entre 1878 y 1870 según diseños de Frederik Vilhelm Tvede.

Continuamos el camino hasta llegar a Christiansborg Slot, el Palacio Christiansborg. El palacio está situado en islote de Slotsholmen y ha sido incendiado y reconstruido dos veces.

El primer castillo en el sitio fue construido en 1167 por el obispo Absalón de Roskilde.

En el año 1368 el castillo fue conquistado por la Liga Hanseática (una asociación de ciudades del norte de Europa, principalmente alemanas) y demolido.

Poco después se construyó un nuevo castillo sobre las ruinas al que se llamó Københavns Slot (Castillo de Copenhague). Siguió siendo propiedad del obispado de Roskilde hasta que, en 1417, el rey Erik de Pomerania se hizo cargo del castillo.

En el año 1731 fue demolido por orden del rey Christian VI y vuelto a construir entre 1733 y 1740 en estilo rococó y rebautizado como Christiansborg Slot.

En 1794 el castillo quedo reducido a cenizas casi en su totalidad por un violento incendio. Entre 1806 y 1828 se reconstruyó de nuevo aprovechando lo poco que quedaba del castillo anterior, aunque nuevamente se incendió en 1884.

El Christiansborg Slot que podemos ver hoy es la última reconstrucción llevada a cabo a principios del siglo XX, aunque desde casi 100 años antes, la familia real se había trasladado a Amalienborg Slot.

Hoy en día es la sede del Folketing, el Parlamento de Dinamarca, la oficina del primer ministro y el Tribunal Supremo danés. Además, varias partes del palacio son utilizados por la monarquía, incluyendo las salas de recepción Real, la capilla del palacio y las caballerizas reales.

Dentro de Christiansborg Slot, se encuentra abierta al público Christiansborg Slotskirke, la iglesia del palacio y se usa para las ceremonias eclesiásticas de los miembros de la familia real, tales como bautismos, confirmaciones, etc…

La iglesia original se construyó entre 1738 y 1742 durante la construcción del primer castillo de Christiansborg, pero quedó casi completamente destruida durante el incendio de 1794.

Se reconstruyó con el diseño actual en estilo clasicista a principios del siglo XIX aunque, en 1992 se volvió a quemar cuando un cohete en carnavales alcanzó el edificio. Se reconstruyó con el mismo diseño y se reinauguró en 1997.

Otro de los edificios a destacar en el islote de Slotsholmen, junto a Christiansborg Slot, es Børsen, el edificio de la bolsa. Fue construido por orden de Christian IV entre 1619 y 1624 (aunque la fachada principal se completó en 1640) como edificio comercial.

En 1857 fue comprado por Grosserer-Societetet, la sociedad de mayoristas de Copenhague. Destaca en su arquitectura la preciosa aguja llamada Dragespiret (brote de dragón), diseñada como cuatro colas de dragón que se retuercen entre sí con tres coronas en la parte superior, que simboliza el gran reino de Dinamarca, Noruega y Suecia.

Desde 1974 no funciona como bolsa. Hoy en día es un edificio privado con numerosas oficinas y salas de reuniones.

Cruzando el canal, justo enfrente de Christiansborg Slot, encontramos Holmens Kirke, la iglesia de Holmen. El edificio inicial se construyó en 1563 y funcionó como herrería (herrería de Bremerholm) hasta que en 1619 fue reconstruido como iglesia luterana por orden de, como no, de Christian IV.

Lo que más llama la atención en su interior es un barco que está colgando justo en medio de la encrucijada. Se trata de un modelo del barco Christianus Quintus de Niels Juel, construido en 1904 por Otto Dørge.

Tras la visita a Holmens Kirke, buscamos algo para comer (comida rápida de cadena, que era lo que podíamos pagar…) y nos fuimos al hotel a descansar un poco. A estas alturas del viaje ya empezábamos a estar cansados. Lo bueno de visitar Copenhague en verano es que amanece a las 3 de la mañana y anochece casi a las 12, con lo que el día es largo de narices para poder hacer cosas.

Después de una merecida siesta nos volvimos al centro. Desde el hotel tomamos la línea 1 de metro hasta la plaza Kongens Nytorv.

Kongens Nytorv es una de las plazas principales de Copenhague. Para nuestra sorpresa, al llegar pudimos comprobar que estaba totalmente levantada por obras.

En esta céntrica plaza de la ciudad se encuentra Det Kongelige Teater, el Teatro Real. El primer teatro se inauguró en 1748 como casa de comedias siguiendo los planos del arquitecto Nicolai Eigtved. A partir del 1 de noviembre de 1772 se hace cargo de el la casa real danesa por orden del rey Christian VII y, a partir de ese momento, pasa a ser Teatro Real (literal).

El edificio que vemos hoy es una reconstrucción llevada a cabo entre 1872 y 1874, aunque se inauguró con un interior muy austero debido a la falta de medios económicos, hasta que la fundación Carlsberg (si, la de la cerveza de nuevo) se hizo cargo y pudo inaugurarse por completo en 1883.

Desde un extremo de Kongens Nytorv parte el distrito de Nyhavn (Puerto Nuevo), fácilmente reconocible por las coloridas fachadas de sus edificios. Ésta es, posiblemente, la imagen más reconocida de la ciudad, después de la escultura de la sirenita, claro está.

El puerto se encuentra en un canal artificial excavado entre 1671 y 1673 prisioneros de guerra suecos de la guerra sueco-danesa (1658-1660) tras el intento de conquistar Dinamarca por el rey Carlos X Gustavo de Suecia.

Durante muchos años, Nyhavn estuvo entre los barrios más peligrosos de la ciudad, hasta que en la década de 1980 el área fue completamente renovada y hoy en día es una animada zona llena de terrazas y restaurantes.

Como curiosidad, el poeta Hans Christian Andersen vivió en tres de las casas durante veinte años. En 1834 vivió en el número 20, de 1848 a 1865 en el número 67 y desde 1871 hasta su muerte en 1875 en el número 18.

El ancla conmemorativa al final de Nyhavn se erigió en 1951 en memoria de los marineros daneses que perecieron durante la Segunda Guerra Mundial.

Tras descansar un poco en esta animada zona, tomando algo (comprado en un supermercado para evitar los sablazos de los bares la zona), nos fuimos dando un paseo por la orilla del canal Hønsebroløbet.

En la orilla opuesta encontramos el espectacular y moderno edificio de la Ópera de Copenhague.

Se construyó entre 2001 y 2004 según el diseño del arquitecto Henning Larsen y fue inaugurado por la reina Margarita II el 15 de enero de 2005.

Seguimos paseando por la ribera del canal hasta llegar a la archifamosa Den Lille Havfrue, la Sirenita.

La escultura fue una donación del cervecero Carl Jacobsen (correcto, el de Carlsberg). Fue realizada por el escultor Edvard Eriksen usando a su esposa Eline Eriksen, como modelo. La estatua fue erigida en Langelinie el 23 de agosto de 1913.

La Sirenita ha sufrido diversos actos vandálicos a los largo de su historia. Le han cortado la cabeza dos veces, una en 1964 y otra en 1998.

En 1984 le cortaron el brazo izquierdo.

En 2003 derribaron el pedestal de rocas con explosivos.

En 2017 la pintaron de rojo en protesta por el apoyo de Dinamarca a la caza de ballenas en las Islas Feroe.

En 2020 apareció una pintada que decía “RACIST FISH” (peces racistas) y con pegatinas colocadas en los senos.

Casi nada.

A la hora que fuimos (sobre las 21.30) estaba totalmente sola y a nuestra disposición, evitando el bullicio que suele tener durante el día.

Tras explayarnos son la sirenita y hacerle un buen book fotográfico, pasamos por un supermercado a comprar algo de cena y nos fuimos al hotel a descansar.

23 de julio.

Nuevo madrugón, damos de nuevo cuenta del buffet del desayuno, y nos volvemos al centro en el metro. Nos bajamos en la parada de Kongens Nytorv y hacemos transbordo a la línea 4 hasta la parada Østerport, que es la más cercana de Kastellet.

Kastellet (ciudadela) es una de las fortalezas mejor conservadas del norte de Europa. Fue construido como parte de las murallas de la ciudad por orden de Chistian IV a partir de 1624.

En principio iba a incluir un castillo para el rey pero la idea fue desechada por motivos económicos.

Frederik III completó la fortaleza tras el asedio de 1658-1660 por parte de los suecos, tras la que se le dio el nombre de Ciudadela Frederikshavn.

En el siglo XVII se trasladaron las ejecuciones y castigos militares a Kastellet desde Kongens Nytorv.

La fortaleza resistió los bombardeos del asedio de Gran Bretaña de 1807 durante las Guerras Inglesas, aunque finalmente tuvieron que entregar la ciudad. En 1940 fue ocupada por el ejército alemán, que lo convirtieron en prisión durante la Segunda Guerra Mundial.

La fortaleza tiene forma de estrella de 5 picos rodeadas de un imponente foso inundado. Contiene 5 baluartes que son el Bastión del Rey, la Reina, el Conde, la Princesa y el Príncipe. También hay tres líneas de ravel o ravelines (Bornholms, Fyns y Sjællands) y dos contraguardias: Møens Contregarde junto al Bastión de Kongens, Falsters Contregarde junto al Bastión de Dronningens.

Incluso tiene su propia iglesia: Kastelkirken, construida entre 1703 y 1704 originalmente reservada para la guarnición de Kastellet, aunque en 1902 se abrió al público civil.

El edificio más destacable es Kommandantgården, que era la residencia oficial para el comandante de Kastellet. Hoy en día funciona como un Centro de Información para el Monumento a los Esfuerzos Internacionales de Dinamarca después de 1948 y la Asociación de Oficiales Navales.

Fue construida en 1725 en estilo barroco por el arquitecto Elias David Häusser (responsable de la construcción del primer castillo de Christiansborg.

Otro de los puntos destacables es Kastelsmøllen, el último molino de Copenhague. Fue construido en 1847 por el maestro carpintero Fritz Christian Balslöv. Era el encargado del suministro de harina a la panadería de Kastellet y funcionó hasta 1908.

Saliendo del recinto de Kastellet por la puerta sur, Kongeporten, llegamos a St Alban’s Church. Se trata de la única iglesia anglicana de Dinamarca, conocida como la iglesia inglesa.

Se construyó entre 1885 y 1887 en estilo gótico inglés, según el diseño del arquitecto inglés Sir Arthur Blomfield y está consagrada al primer mártir inglés, ejecutado alrededor del año 304, en la Inglaterra romana.

La minoría inglesa que habitaba en Dinamarca demandaba un lugar para el culto de su fe pero la Ley Real de 1665 solo permitía la iglesia estatal luterana. Se fueron haciendo diversas excepciones a la ley, y en 1834 la congregación inglesa de Copenhague pudo celebrar servicios en locales alquilados en Store Kongensgade 51.

En 1849, con la aprobación de la Constitución, los religiosos se concedió la libertad en Dinamarca.

En 1853 se creó un comité para intentar recaudar los fondos, pero no fue hasta 1864, cuando se hizo un llamamiento al Príncipe de Gales (más tarde Rey Eduardo VII ), que se había casado con la Princesa Danesa Alejandra de Dinamarca se consiguieron los fondos y los terrenos junto a Kastellet.

Tras visitar St Alban’s Church, nos acercamos al cercano Amalienborg Slot.

Amaliengborg es un complejo de castillos en Frederiksstaden y es la residencia principal del rey danés. El complejo consta de cuatro palacios casi idénticos que rodean una plaza de castillo octogonal. Amalienborg es una obra maestra de la arquitectura danesa y probablemente la mejor pieza de arquitectura rococó en Dinamarca.

Su nombre viene de la reina Sophie Amalie de Brunswick-Lüneburg, que fue la que compró el terreno en el año 1660 y fue la precursora de la construcción del castillo. Se construyó entre 1667 y 1673 en estilo rococó. En principio era solo un edificio y guardaba parecido con una villa italiana.

Durante la celebración del 44 cumpleaños de Christian V el 15 de abril de 1689, el palacio quedó destruido casi por completo (solo sobrevivió el ala este, que albergaba una iglesia), a causa de un incendio accidental en un escenario construido cerca del palacio en el que se representaba una obra de teatro, alcanzando el fuego el edificio principal.

La construcción de los cuatro palacios que vemos hoy comenzó en 1750, donde los palacios debían de ser idénticos en el exterior. El primero en ser completado fue el palacio Moltke en 1754. Le siguió el de Brockdorff en 1758, el de Levetzaus en 1760 y el de Schack en 1765.

El Palacio de Christian VII, o el Palacio de Moltke, la mansión del suroeste, es la mansión de invitados y representación de la Reina.

Palacio de Christian VIII , o Palacio de Levetzau – el palacio del noroeste, el Museo de Amalienborg.

Frederik VIII’s Palace, o Brockdorff’s Palace : la mansión del noreste, antes residencia de la reina Ingrid, alberga la residencia del Príncipe Heredero y ha sido reformada y modernizada para el uso del Príncipe Heredero y la Princesa Heredera (seguro que han puesto Wifi para los móviles).

El Palacio de Christian IX, o el Palacio de Schacks, el palacio del sureste, es el palacio de residencia de la Reina.

Amalienborg sustituyó como residencia oficial de la casa real tras el incendio del castillo de Christiansborg en 1794.

A mediodía hacen la ceremonia del cambio de guardia. Realmente no es nada espectacular pero allí estábamos para verlo.

En esta ocasión visitamos solamente el exterior del palacio. Dos días después visitaríamos el interior.

Nos fuimos dando un agradable paseo hasta la zona de Christianshavn, construida por orden del rey Christian IV a principios del siglo XVII, una zona formada por diferentes islas artificiales con muchos canales con casas barco pintorescos.

Allí se encuentra Vor Frelsers Kirke, la iglesia de San Salvador. Construida entre 1682 y 1696, destaca por su magnífica torre construida en espiral.

En 1639 se construyó una iglesia temporal, que pudiera funcionar a la misma vez como escuela , rectoría y residencia del capellán.

Después de varios proyectos en los años siguientes, en 1681 por fin se consigue financiación durante el reinado de Christian V y se empieza a construir el año siguiente con un proyecto del arquitecto Lambert van Haven.

La torre en espiral se construyó entre 1749 y 1752 según el diseño del arquitecto danés Laurids de Thurahs.

Tras la visita a la iglesia, nos paramos a reponer fuerzas comiendo unos bocatas en un sitio cercano llamado Blue House. Muy ricos y relativamente “barato”, a unos 7€ el bocata (8.50$).

Desde aquí nos dimos un pequeño paseo hasta la Ciudad Libre de Christiania, también en Christianshavn.

En este lugar se encontraba antiguamente el cuartel de Bådsmandsstræde de las fuerzas armadas, que fue abandonada en 1971. Ese mismo año fue ocupado y publicada oficialmente la constitución de la Ciudad Libre de Christiania. El Ministerio de Defensa presentó un caso de aplazamiento el 1 de abril de 1976 y la Corte Suprema confirmó el 2 de febrero de 1978 que Christiania debía ser absuelta de inmediato. El parlamento danésdecidió en 1978 elaborar un plan local para la zona. Mientras tanto, la ciudad libre podría existir en condiciones especiales.

En el año 2011 la Corte Suprema danesa confirma la sentencia del Tribunal Superior que aclara que el Estado tiene el derecho de propiedad y uso del área. El estado ofreció a los residentes de Christiania comprar una pequeña parte central del área, lo que fue aceptado por los residentes en la reunión conjunta de Christiania.

Desde el 15 de julio de 2013, las mismas leyes y regulaciones se aplican a Christiania que al resto de Dinamarca.

No están permitidas las fotos pero a mi me pareció un mercado de drogas y antro de vicio y no el barrio bohemio que yo me esperaba.

Parece ser que, a partir de septiembre de 2016, la junta de residentes de Christiania decidió retirar todos los puestos de venta de cannabis de Pusher Street.

Tras dar un paseillo por la Christiania profunda, nos dirigimos tranquilamente hacia el centro de la ciudad admirando la preciosa arquitectura escandinava.

Paseando llegamos hasta Vor Frue Kirke, la Catedral de Nuestra Señora de Copenhague. El primer edificio que se construyó fue consagrado en el año 1200 y entonces se encontraba en el punto más elevado de la ciudad.

Fue destruido por un incendio en 1314. Sobre la marcha se construyó una nueva iglesia, que también fue destruida totalmente durante el gran incendio de Copenhague de 1728.

Fue rápidamente reconstruida y en 1738 se inauguró el nuevo edificio con un gran campanario de 120 metros de altura, que podía verse a medio camino desde Roskilde, que se encuentra a 32 km.

Éste fue el edificio que menos tiempo duró, ya que fue destruido por el ejército inglés de 1807.

La iglesia que podemos contemplar hoy día se consagró en 1829, construida segun los planos del arquitecto Christian Frederik Hansen. La Iglesia de Nuestra Señora se convirtió en catedral en la Diócesis de Copenhague en 1922.

Tras esta visita, decidimos cenar algo rápido y nos fuimos camino del hotel. En la última planta se encuentra un bar panorámico así que nos fuimos a tomar algo disfrutando de las vistas “nocturnas”, teniendo en cuenta que a las 11 aún no se había puesto el sol.

Se estaba muy bien pero nos tomamos tan solo una cerveza… porque menudo sablazo, 85 DDK por una Carlsberg… 11€ (13.55$).

Tras la cervecita y las vistas, nos retiramos a descansar que el día siguiente iba a ser duro.

24 de julio.

Hoy nos vamos de excursión, el destino: Kronborg Slot, en Helsingør, al norte de la isla de Selandia.

Nos levantamos bien temprano, desayunamos y nos vamos a la estación central de trenes. Allí nos informamos de cual es el billete más barato para ir hasta Helsingør. La mejor opción era el pase de 24 horas para todas las zonas (24 timer alle zoner). Por 130DKK (17.50€-20.88$) podías recorrer durante 24 horas toda la isla de Selandia e, incluso llegar hasta Malmö, en Suecia.

Nos hicimos con los pases y nos pusimos en camino a la ciudad de Helsingør. En unos 50 minutos nos bajábamos del tren y nos encaminábamos al Palacio. Nada más salir de la estación de tren nos lo encontramos de frente.

Krongorb Slot es uno de los castillos renacentistas más importantes del norte de Europa y en el año 2000 fue incluido en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

El castillo está ubicado en el extremo más externo de Selandia, donde el estrecho de Øresund es más pequeño, una ubicación estratégicamente importante que hizo posible controlar la entrada al Mar Báltico a través del estrecho.

La historia de Kronborg se remonta a la fortaleza Krogen , que fue construida por Erik de Pomerania en la década de 1420. Junto con el castillo de Helsingborg (Suecia) en el otro lado del estrecho, la fortaleza pudo controlar la entrada al mar Báltico y garantizar el cobro de derechos de aduana por los barcos que pasaban.

Entre 1574 y 1585, Frederik II reconstruyó el castillo medieval en un magnífico castillo renacentista. Gran parte del castillo fue destruido por un incendio en 1629, pero posteriormente fue reconstruido por Christian IV.

En 1658, Kronborg fue sitiada y conquistada por el ejército sueco, que robó una gran parte de las obras de arte y el interior del castillo como botí.

En 1785 el castillo dejó de funcionar como residencia real y pasó a ser un cuartel militar. Los militares abandonaron el castillo en 1923 y totalmente el área del castillo en 1991. Después de una completa restauración, Kronborg se abrió al público en 1938.

Aquí se también se alojó el Museo Marítimo desde 1915 hasta 2012.

Hacia el 1420, Erik de Pomerania empezó a cobrar tributos a todos los barcos que pasaban por aquí hacia el estrecho de Øresund y para ello construyó una pequeña fortaleza.

Entre 1574 y 1585 se reconstruyó por completo el castillo en estilo renacentista por orden del rey Frederik II. Éste nuevo castillo estaba ricamente decorado con 43 tapices realizados por los mejores tejedores holandeses de la época. Actualmente sólo se conservan 15.

El 24 de septiembre de 1629 , Kronborg ardió como resultado del descuido de dos artesanos, quedando prácticamente destruido por completo, salvo la iglesia.

A partir de 1630 se reconstruyó por orden del rey Christian IV. El exterior se hizo similar al anterior, pero el interior se equipó de manera diferente.

Durante las Guerras de Karl Gustav contra Suecia (1657-1660), Kronborg fue sitiada y ocupada por las tropas de Carlos XII en 1658, siendo saqueado por soldados alemanes y suecos, y el interior del castillo sufrió una gran destrucción.

Con la abolición de la Aduana de Øresund en 1857 debido a la presión de los Estados Unidos, Kronborg perdió la mayor parte de su importancia militar. En 1924, los militares abandonaron el edificio del castillo, y en 1991, los militares se mudaron completamente fuera de los terrenos del castillo.

Una de las curiosidades de Kronborg Slot, es que se dice que William Shakespeare sitúa la historia de Hamlet en este castillo. Y los daneses lo explotan… y bien.

La verdad es que la visita es muy interesante y merece la pena venir hasta aquí. El precio de la entrada es de 75DDK (10€-12$).

Para aprovechar el pase de tren, decidimos volver rápido a Copenhague. En la estación de tren compramos algo de comer y nos subimos a un tren con destino Roskilde, a unos 40 minutos en tren.

Roskilde situada en el norte de la isla de Selandia, junto al fiordo de Roskilde y se cree que fue fundada en el siglo X, siendo una de las ciudades danesas más antiguas.

La ciudad es famosa por su impresionante catedral. La primera iglesia se construyó hacia el año 980 y estaba hecha en madera. Ésta se llamaba Treeninghedskirken, y el rey de Dinamarca (más tarde rey de Noruega también) Harald Blåtand Gormsson estaba enterrado en ella, aunque murió en Polonia.

Como curiosidad: la compañía Ericsson puso el nombre de Bluetooth a una nueva tecnología en memoria de Harald, ya que era apodado Diente Azul.

El hijo de Harald Blåtand Gormsson, Svend I de Dinamarca, amplía la iglesia.

En el año 1020 Roskilde es nombrada sede episcopal y la iglesia se convierte en catedral. En el año 1035 se construye el primer edificio de piedra sustituyendo al de madera.

La definitiva se construye a finales del siglo XII y principios del XIII por orden de Absalon. En el año 1413 se entierra a la reina Margrete I dando comienzo a la catedral como iglesia funeraria para los gobernantes de la Unión de Kalmar.

En 1443 gran parte de la iglesia se quema. El obispo Oluf Mortensen reconstruye la iglesia añadiendo los tres pórticos de la iglesia, así como su propia capilla funeraria.

La verdad es que la catedral es espectacular.

Desde la catedral nos fuimos dando un paseo por Byparken hacia la orilla del fiordo de Roskilde. De camino pasamos por Sankt Hans Kilde, la fuente de San Juan Bautista. Esta es una de las tres fuentes sagradas con propiedades curativas de Roskilde. Se dice que bebiendo de sus aguas sanarán tus enfermedades.

En la orilla del fiordo podemos encontrar Vikingeskibsmuseet, el museo de barcos vikingos, en el que podemos encontrar barcos vikingos originales.

En la orilla del fiordo decidimos hacer un descanso ya que llevábamos todo el día sin parar ni un segundo.

Intentamos refrescarnos un poco metiendo los pies en el agua pero nos salió rana. El agua estaba tan caliente que parecía sopita.

Nos volvimos dando un bonito paseo por la ciudad camino de la estación de tren. Llegamos a Copenhague a la hora de cenar, así que compramos algo y nos fuimos al hotel a descansar.

Si tienes menos prisa y ganas de improvisar que nosotros, puedes contratar una excursión a Roskilde con un guía especializado en el siguiente enlace.

25 de julio.

Último día completo en Copenhague y había que aprovecharlo así que madrugamos (como no).

Hoy toca visitar palacios. Después de desayunar nos vamos directos a Rosenborg Slot. Para ello nos subimos a la línea 1 de metro hasta la parada Nørreport. Desde allí llegamos a Rosenborg Slot después de pasear unos 5 minutos.

La entrada combinada Rosenborg Slot+Amalienborg Slot cuesta 110DDK (14.79€-17.71$) y es válida para entrar a los dos palacios. Además, si quieres sacar fotos, tienes que pagar un extra de 20DDK (2.69€-3.22$).

Tras haberse quedado anticuado el castillo de Copenhague, el rey Christian IV decidió hacerse un nuevo palacio. Se construyó entre 1606 y 1624 en estilo renacentista.

Empezó siendo un pequeño palacio de verano que se renovó varias veces hasta llegar al aspecto que vemos hoy en 1633. A Christian IV le gustaba tanto su palacio que, antes de morir, ordenó que se le trasladara allí.

Rosenborg se utilizó como residencia real hasta alrededor de 1710, cuando el bisnieto de Christian IV, Frederik IV, la abandonó en favor de otras residencias de verano más modernas. En cambio, hizo que el palacio se convirtiera en el hogar de las colecciones reales. Esta es la razón por la que hay tantos interiores bien conservados, que son bastante exclusivos de Rosenborg.

Después de Frederik IV Rosenborg solo se utilizó como residencia real en dos ocasiones, ambas emergencias: después del incendio de Christiansborg en 1794 y durante el ataque inglés a Copenhague en 1801.

A principios del siglo XIX surgió la idea de abrir Rosenborg al público, y en 1812 se estableció el principio, aún vigente, de que los interiores históricos siguen cronológicamente las generaciones cambiantes de la Familia Real. Las Colecciones Reales Danesas se fundaron en 1833 y Rosenborg se abrió al público en 1838.

Si lo prefieres, puedes contratar una bonita visita guiada en español el el siguiente enlace:

Tras la interesante visita a Rosenborg, nos dirigimos dando un paseo hasta Amalienborg, a unos 15 minutos andando.

Como ya habíamos dicho antes Amalienborg es un complejo de castillos en Frederiksstaden en Copenhague y es la residencia principal del monarca danés.

Vimos su exterior unos días antes y hoy tocaba visitar el interior.

En 1910, el espacio de Rosenborg para la colección se quedó pequeño así que se decidió usar parte de Amalienborg para seguir reuniendo la colección.

En 1956, Frederik IX creó por resolución real la base jurídica para el establecimiento de las colecciones reales danesas en Amalienborg. Así, en 1977 se inauguró un museo para la Casa de Glücksburg en parte de la planta baja del Palacio de Christian IX, pero cierra en 1982.

Después de la restauración del palacio de Christian VIII, en 1994 se reabrió el museo manteniéndose fiel a la idea original: exhibir una serie de interiores históricos que trazan las generaciones reales.

Si lo prefieres, puedes contratar una bonita visita guiada en español el el siguiente enlace:

Tras la visita a Amalienborg comimos algo rápido y nos acercamos a la calle Østergade a una chocolatería que teníamos fichada de la que salía un olor espectacular. Nos tomamos unos chocolates que estaban exquisitos no, lo siguiente. Al mismo nivel que el precio, casi 6€ cada taza (7$).

Después de reponer fuerzas nos acercamos a Frederiks Kirke, la Iglesia de Mármol. La iglesia empezó a construirse en 1749 por orden del rey Frederik V para comemorar el 300 aniversario de la casa Huset Oldenborg.

Frederik V murió en 1766 y su sucesor, Christian VII, no estaba tan interesado en continuar con el proyecto y la construcción se detuvo en 1770.

En 1874, el financiero Carl Frederik Tietgen compró el solar de la iglesia, incluidas las ruinas de la iglesia, al estado, que se había hecho cargo de la propiedad de la casa real en 1849 con el objetivo de continuar la construcción, que también se fijó como condición para la compra.

La iglesia es bastante espectacular, tanto por dentro, como por fuera.

Tras visitar la iglesia nos fuimos dando un paseo por la ribera del canal hasta llegar a la parada del bus acuático de Nyhavn. Allí nos subimos al barco que era la línea 991 hasta la parada de Operaen. El barco es de la misma empresa que los buses que recorren la ciudad, así que está incluido en el pase del día de transportes.

Las vistas desde la ópera son una pasada.

Descansamos un poco y volvimos a subirnos en el bus. La misma línea. Esta vez en dirección al hotel. Es un recorrido muy recomendable para ver el Copenhague profundo, el que no sale en las guías.

Nos bajamos en la parada Teglholmen y tomamos un bus hasta el hotel, que estaba muy cerquita a descansar un poco.

Si lo prefieres, puedes sacar el pase para los barcos turísticos en los que tienes audioguías en 10 idiomas.

Después del descanso nos fuimos a dar un último paseo por la ciudad. Paseamos por delante de los Jardines Tívoli, en Hans Christian Andersen Boulevard. Construidos en 1843 por orden del rey Christian VIII, es el segundo parque de atracciones más antiguo del mundo, tras Dyrehavsbakken, también en Dinamarca, al norte de Copenhague.

La entrada para los jardines cuesta 135DKK (18€-21.60$) entre semana y 145DKK (19.40€-23.20$) los fines de semana. Esta entrada no incluye las atracciones.

Puedes también adquirir el pase para subirte a todas las atracciones (entrada no incluida) pagando entre 245DKK (32.80€-39.20$) y 490DKK (65.65€-78.45$).

Puedes adquirir también las entradas a los Jardines Tívoli por 17.40€ en el siguiente enlace:

Al lado de los Jardines Tívoli encontramos Ny Carlsberg Glyptotek, un museo de arte creado por cervecero Carl Jacobsen (como no, el de Carlsberg) en 1897.

Jacobsen era un apasionado coleccionista de arte que recopiló obras de arte antiguas y modernas de todo el mundo. Al principio tan sólo las tenía para su disfrute personal y de su familia, pero pronto se quedó sin espacio así que decidió trasladar las obras a la antigua Glyptothek de Carlsberg en 1882, justo al lado de su fábrica de cerveza, donde se abrió al público.

En 1888 Jacobsen dona la colección al pueblo danés. Poco después se traslada a un nuevo edificio llamado Ny Carlsberg Glyptotek (Nueva Gliptoteka Carlsberg) en Dantes Plads y se inaugura en 1897. Posteriormente, el New Carlsberg Glyptotek se amplió en 1906, 1996 y 2006.

Tras el paseo, hacemos nuestra última cena en Copenhague y nos vamos a dormir.

26 de julio.

Toca volver a casa. Nos apretamos un último desayuno en el hotel y nos vamos hacia la parada de metro. Tanto la línea 1 que pasa por el hotel, como la línea 2 paran en el aeropuerto.

Si prefieres ir más cómodo puedes reservar un servicio de traslado que te va a llevar desde la puerta del hotel hasta la puerta del aeropuerto.

Poco antes de la 16.00 el vuelo salía puntual hacia el aeropuerto de Málaga.

FIN.

Balance del viaje.

Copenhague, una ciudad extraordinaria, aunque también extraordinariamente cara, quizá la más cara que he visitado. Pero no me arrepiento de haberla visitado.

Sus bonitos edificios y su gente amable y simpática. Algún día ahorraré y volveré.

Para más fotos de éste y otros viajes, puedes encontrarme en instagram.

Puedes encontrar multitud de actividades para realizar en Copenhague en la web de Civitatis, inluyendo free tours, excursiones y experiencias gastronómicas, así como entradas y pases de transporte.