Esta Semana Santa nos vamos a recorrer Irlanda. En estos días festivos nos gusta aprovechar y hacer algún nuevo viaje y este año no iba a ser una excepción.
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31 de marzo
Nos dirigimos por la mañana hacia el aeropuerto de Málaga. De aquí tomaremos el vuelo directo a Dublín. Volaremos por primera vez con la compañía irlandesa Aer Lingus.
Nos sorprende que el avión sea uno de los grandes, de los utilizados en los vuelos largos. Embarcamos puntuales tras pasar control de pasaportes que los ciudadanos del EEE también debemos pasar.
Subimos al avión y nos encontramos con el primer inconveniente del viaje (no sería el único). Nos toca la fila 32 asientos H y K. Cuando llegamos, estaban ocupados por una pareja. Ellos tenían la fila 31. Pues bien, de la fila 30 saltaba a la 32. Se lo comentamos a la tripulación y ellos mismos flipan. De todas formas, el avión iba medio vacío así que nos sentamos en una fila central de 4 asientos para nosotros solos.

A las 12.40 despegamos puntuales hacia Dublín. Allí aterrizamos 3 horas después, a las 14.40 hora local. Nos dirigimos al control de pasaportes. Lo pasamos y vamos a recoger las maletas. Con la tarifa más barata de Aer Lingus teníamos que pagar por subir las maletas con nosotros sin embargo, facturarlas era gratis.
Nuestra llegada fue a la terminal dos, desde la que tomamos el bus Dublín Express hasta el hotel. 20 minutos después nos bajamos junto a este.
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El elegido fue el Beckett Locke, North Docks. Un hotel de 4 estrellas situado en el puerto de la ciudad a unos 20 minutos en tranvía (Luas) del centro de Dublín.
El hotel está bastante bien. Es un pequeño apartamento con cocina y lavadora. El personal de recepción era muy amable y simpático. El precio fue de 124€ la noche. Bastante bien de precio en comparación con todo lo que habíamos visto.


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Dejamos las cosas y nos ponemos en camino. Hay muchas cosas que visitar. Justo delante del hotel se encuentra la parada terminal del Luas, el tranvía de Dublín. El billete hasta el centro nos cuesta 2.60€… casi ná.
En unos 20 minutos nos bajamos junto a O’Connell Street (Sráid Uí Chonaill), quizá la calle más importante de Dublín. Durante el siglo XVII, era una calle estrecha conocida como Drogheda Street. Se llamó así en honor a Henry Moore, primer conde de Drogheda.
A finales del siglo XVIII la Wide Streets Commission la ensanchó y la rebautizó como Sackville Street (Sráid Saicfil). Fue en honor a Lionel Sackville, primer duque de Dorset.
En 1924, se le cambió el nombre en honor al líder nacionalista Daniel O’Connell. Su estatua, obra de John Henry Foley, se encuentra en el extremo inferior de la calle, frente al puente O’Connell.

La calle ha desempeñado un papel importante en la historia de Irlanda. Alberga varios monumentos importantes, incluidas estatuas de O’Connell y del líder sindical James Larkin. Así como The Spire of Dublin.
The Spire of Dublin, también llamada Millennium Spire o Monument of Light, es un gran monumento de acero inoxidable con forma de alfiler de 120 metros de altura. Está ubicado en el sitio del antiguo Pilar de Nelson.
Tras el atentado con bomba contra el Pilar de Nelson por antiguos miembros del IRA en 1966, y la posterior demolición controlada seis días después de lo que quedaba, el lugar permaneció vacío durante años.
The Spire fue elegida entre un gran número de propuestas en un concurso internacional por un comité presidido por el Lord Mayor de Dublín, Joe Doyle. Por fin a finales del año 2000 se empieza su construcción según el diseño de Ian Ritchie. Este buscaba una «elegancia y dinamismo sencillos que fusionaran arte y tecnología». Su construcción se alargaría durante 19 meses

Otro de los elementos reseñables de la O’Connell street es el espectacular edificio de la Oficina Central de Correos de Dublín. Fue construida en 1818 en estilo georgiano. Actualmente sigue siendo la principal oficina de correos de la ciudad.
Este es uno de lo edificios más famosos del país ya que sirvió como cuartel general de los líderes del Alzamiento de Pascua contra el dominio británico en Irlanda. El conocido como Easter Rising fue una insurrección armada en Irlanda durante la Semana Santa de abril de 1916.
Dieciséis de los líderes del alzamiento fueron ejecutados a partir de mayo de 1916. Fue el levantamiento más significativo en Irlanda desde la rebelión de 1798.

En la calle también se encuentra el Portal de Dublín, una instalación artística interactiva inaugurada en 2024. Se trata de una enorme pantalla circular que transmite en tiempo real imágenes de otras ciudades participantes.
Después de pasear por la muy bulliciosa O’Connell Street nos dirigimos al puente O’Connell, que cruza el río Liffey. Fue construido originalmente entre 1791 y 1794 por James Gandon. Entonces fue llamado puente Carlisle. Fue en honor al por entonces Lord Teniente de Irlanda, Frederick Howard, 5.º Conde de Carlisle.
Entre 1877 y 1880, el puente fue reconstruido y ensanchado. Cuando el puente se reabrió en 1882, se le cambió el nombre en honor a Daniel O’Connell, coincidiendo con la inauguración de la estatua en su memoria.

Cruzamos el puente y nos damos un paseillo por la ribera sur del río. Como la marea estaba baja, podíamos contemplar el maravilloso fondo comio mierda. Basura a tope incluyendo bicicletas de todos tipos y colores.
Pronto llegamos al Ha’penny Bridge, el Puente del Medio Penique. Es un puente peatonal de hierro fundido construido en mayo de 1816. Originalmente se llamó Puente Wellington. Fue en honor del duque de Wellington, nacido en Dublín.
Más tarde su nombre se cambió por Puente Liffey después de la Guerra de Independencia irlandesa en 1922. Este sigue siendo su nombre oficial.
Este fue el primer puente de la ciudad. Antes de él existían siete transbordadores, operados por William Walsh, para cruzar el río. Estando los transbordadores en mal estado, se le informó a Walsh que debía repararlos o construir un puente. Walsh optó por la segunda opción y el puente se inauguró en mayo de 1816. A Walsh se le otorgó el derecho de cobrar un peaje de medio penique a cualquiera que lo cruzara durante 100 años. De ahí su nombre extraoficial.

Justo enfrente se encuentra un edificio que llamó mi atención, el Merchant’s Arch. Se trata de un edificio histórico construido en 1828 por el arquitecto Frederick Darley.
Originalmente era la sede del Gremio de Comerciantes de Dublín. Este llegó a tener una considerable influencia en Dublín, desempeñando un papel central en el comercio, la gobernanza y el desarrollo de la ciudad.
En 1848 el Gremio de Comerciantes cesó su actividad. Desde entonces el edificio a tenido varios usos, como escuela o fábrica. Desde 2021 en él podemos encontrar un famoso pub.

En este punto nos adentramos en Temple Bar (Barra an Teampaill). Se trata del barrio cultural de Dublín y centro de la vida nocturna del centro de la ciudad. También es un destino turístico.
En las décadas de 1970 y 1980, la empresa estatal de transporte Córas Iompair Éireann (CIÉ) propuso comprar y demoler propiedades en el área de Temple Bar para construir una terminal de autobuses.
Mientras estos planes estaban en desarrollo, CIÉ alquiló los edificios a precios bajos. Esto atrajo a artistas, galerías, pequeñas tiendas, cafés y otras empresas creativas. Así se creó una atmósfera bohemia a pesar de la decadencia urbana generalizada.
Las protestas de An Taisce, los residentes y los comerciantes llevaron a la cancelación del proyecto de la estación de autobuses.
En 1991, el gobierno creó una empresa sin ánimo de lucro, Temple Bar Properties, para supervisar la regeneración de la zona como barrio cultural de Dublín.

Paseando por el barrio, pronto llegamos al (seguramente) pub más famoso de Dublín y de toda Irlanda. Se trata del The Temple Bar Pub fundado en 1840. En el encontraremos música en vivo y la mayor colección de botellas de whiskey de todo el mundo con más de 450 botellas en su carta.

Continuamos nuestro paseo y vamos hacia College Green. Allí pasamos por varios edificios que llamaron nuestra atención.
Como The Bank Bar. En los siglos XVII y XVIII, la zona adquirió importancia tras la construcción del Trinity College y, posteriormente, del Parlamento irlandés. El 2 de julio de 1892, el Belfast Bank adquirió esta propiedad a la British Mutual. Y lo reconstruyó en estilo victoriano.
El exterior, de inspiración franco-escocesa, es único por ser uno de los pocos ejemplos de arenisca escocesa que se conservan en Dublín.
En mayo de 2003 El Bank Bar and Restaurant abrió sus puertas en el edificio.

Justo a su lado otro edificio nos llamó la atención. Se trata del antiguo Hibernian Bank, construido en 1864. Fue diseñado por William George Murray, en colaboración con Thomas Drew.
El Hibernian Bank se fundó como The Hibernian Joint Stock and Annuity Company en abril de 1825, y posteriormente cambió su nombre a The Hibernian Bank. Este fue absorbido por el Bank of Ireland en 1958.
Actualmente el edificio lo ocupa una tienda de la cadena de ropa H&M. Tienda que por curiosidad visitamos a ver si su interior era tan bonito como el exterior. Queda confirmado.



Dando la vuelta a la manzana nos encontramos con la escultura de Molly Malone (Mol Ní Mhaoileoin). Conocida también como Cockles and Mussels (Berberechos y mejillones) o por In Dublin’s Fair City (En la Noble Ciudad de Dublín), es una popular de Irlanda que se ha convertido en el himno no oficial de Dublín.
La canción narra la historia ficticia de una vendedora de pescado que ejercía su oficio en las calles de Dublín y murió joven de fiebre. A finales del siglo XX, surgió la leyenda de que una Molly histórica vivió en el siglo XVII. Generalmente se la representa como vendedora ambulante de día y prostituta ocasional de noche.
La estatua fue diseñada por la artista dublinesa Jeanne Rynhart. Se inauguró en Grafton Street durante las celebraciones del Milenio de Dublín en 1988. En julio de 2014, la estatua se trasladó a Suffolk Street. Se hizo para dejar espacio a las obras de instalación de las vías del Luas en su antigua ubicación.

Tras la estatua se encuentra St. Andrew’s Church. La iglesia de San Andrés es una antigua iglesia parroquial de la Iglesia de Irlanda. La iglesia original se encontraba en Dame Street, pero desapareció durante el reinado de Oliver Cromwell a mediados del siglo XVII.
Entre 1670 y 1674 se construyó una nueva iglesia un poco más alejada de las murallas de la ciudad, del Thingmote, el antiguo lugar de reunión de los gobernantes nórdicos de la ciudad.
La iglesia fue reconstruida entre 1793 y 1807 en estilo georgiano y reabrió sus puertas en marzo de 1807. La iglesia se incendió en 1860 y la actual estructura gótica se construyó en su lugar alrededor de 1862.
Tras dejar de funcionar como iglesia, albergó la oficina principal de turismo de Dublín hasta 2014. Posteriormente fue remodelada con vistas a su reapertura como mercado gastronómico.

Desde aquí nos fuimos a dar un paseo por Grafton Street (Sráid Grafton). Esta es una de las dos principales calles comerciales del centro de Dublín. Se desarrolló a partir de un callejón a principios del siglo XVIII, y su trazado fue moldeado por el río Steyne, ahora canalizado.
Inicialmente, era una elegante calle residencial con cierta actividad comercial. Pero su carácter cambió tras su conexión con el puente de Carlisle. Durante el siglo XIX, sufrió deterioro y prostitución, con varios edificios en ruinas.
En el siglo XX, se hizo famosa por la cafetería Bewley’s, sus tiendas de gama media y alta, y por ser un lugar popular para artistas callejeros. Se la considera una de las calles comerciales principales más caras del mundo para alquilar.

La calle estaba muy animada y habían muchos músicos tocando. Alguno sonaba francamente genial. Con respecto a las tiendas, las mismas que en el resto de calles comerciales del mundo. Eso si, era una delicia ir con la vista levantada admirando las preciosas fachadas.
Como a mitad de calle, al fondo de una de las perpendiculares, divisamos un edificio que nos llamó la atención. Se trata de la Iglesia de Santa Ana, construida alrededor de 1720 tras el establecimiento de la parroquia anglicana local en 1707. A principios del siglo XXI, la iglesia se presenta como ecuménica dentro de la tradición de la Iglesia de Irlanda.
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Al final de Grafton St. vamos a dar al parque Saint Stephen’s Green (Faiche Stiabhna). Es una plaza ajardinada y parque público situado en el centro de Dublín.
Hasta 1663, St Stephen’s Green era un terreno comunal pantanoso en las afueras de Dublín, utilizado para el pastoreo. Ese año, la Corporación de Dublín decidió cercar el centro del terreno comunal y vender terrenos alrededor del perímetro para la construcción. El parque fue cercado con un muro en 1664.
A finales del siglo XVIII, la plaza se convirtió en un lugar de recreo para la gente acomodada de la ciudad. La mayor parte del paisaje actual de la plaza está formada por casas adosadas de los siglos XVIII y XIX.
El diseño paisajístico actual del parque fue obra de William Sheppard. Fue reinaugurado oficialmente al público el martes 27 de julio de 1880 por Lord Ardilaun.

Entramos al parque atravesando Fusiliers’ Arch, el Arco de los Fusileros. Erigido en 1907, fue dedicado a los oficiales, suboficiales y soldados rasos de los Royal Dublin Fusiliers que lucharon y murieron en la Segunda Guerra Bóer (1899-1902).

Nada más pasar el arco nos sentamos a descansar un poco y comer algunas porquerías que habíamos comprado en un supermercado. Tras este merecido descanso, seguimos nuestro paseo por el parque. Con cuidado ya que las gaviotas estaban atacando a todo el que tenía comida.
Salimos del parque por la esquina suroeste. Allí nos topamos con la Dublin Unitarian Church, construida en estilo neogótico en 1862. El edificio fue diseñado por el arquitecto William Henry Lynn.

Desde aquí nos fuimos ligerito hacia el Museo de Arqueología (Ard-Mhúsaem na hÉireann – Seandálaíocht). Este es una sucursal del Museo Nacional de Irlanda ubicada en Kildare Street. Está especializado en antigüedades irlandesas y de otras culturas. Desde la Edad de Piedra hasta la Baja Edad Media.
El museo se estableció en virtud de la Ley del Museo de Ciencia y Arte de Dublín de 1877. Anteriormente, sus colecciones estaban divididas entre la Real Sociedad de Dublín y el Museo de Historia Natural en Merrion Street.
El edificio se inauguró el 29 de agosto de 1890. Fue diseñado por Thomas Newenham Deane y su hijo, Thomas Manly Deane, en estilo palladiano victoriano.
Por desgracia, faltaba poco para el cierre del museo y no pudimos entrar. Primera razón para volver a Irlanda (y no sería la última).

Cruzando la calle nos encontramos con un elemento inesperado, la casa donde vivió una temporada Bram Stoker, autor de Drácula.
Justo enfrente del museo arqueológico se encuentra la Biblioteca Nacional de Irlanda (Leabharlann Náisiúnta na hÉireann). Fue inaugurado el 29 de agosto de 1890 y el edificio es diseño de Thomas Newenham Deane.
Cuenta con una gran cantidad de material irlandés y relacionado con Irlanda. Puede consultarse gratuitamente e incluye libros, mapas, manuscritos, música, periódicos, revistas y fotografías.
Continuamos nuestro paseo y pronto llegamos a Merrion Square Park (Cearnóg Mhuirfean). Es una plaza ajardinada de estilo georgiano situada en la zona sur del centro de Dublín.
La plaza fue diseñada en 1762 por John Smyth y Jonathan Barker para la finca del vizconde FitzWilliam. Samuel Sproule diseñó posteriormente el lado este alrededor de 1780. Los jardines se crearon mediante un concurso ganado por Benjamin Simpson en 1792.
Curiosidad: Durante la Gran Hambruna Irlandesa de la década de 1840, se instalaron comedores populares en Merrion Square Park para ayudar a alimentar a los ciudadanos.
En la esquina noroeste encontramos un monumento al escritor dublinés Oscar Wilde, que vivió en este lugar. Se trata de es un conjunto de tres estatuas inauguradas en 1997, diseñadas por Danny Osborne.

Muy cerquita se encuentra la Galería Nacional de Irlanda (Gailearaí Náisiúnta na hÉireann). Se fundó en 1854 y abrió sus puertas en 1864. La galería posee una extensa y representativa colección de pintura irlandesa. También destaca por su colección de arte barroco italiano y de maestros holandeses.

A su lado se encuentra la Leinster House (Teach Laighean), la sede del Oireachtas, el parlamento de Irlanda. Construido en 1745, fue la antigua residencia en Dublín del duque de Leinster. Desde 1922 ha servido como sede del Parlamento del Estado Libre Irlandés, predecesor del Estado irlandés moderno.

Volvemos sobre nuestros pasos y nos dirigimos dirección al río Liffey para ir volviendo al hotel. De camino pasamos por el Kennedy’s Pub. Se trata de un antiguo pub fundado en 1850, en el que estuvo trabajando un joven Oscar Wilde de 14 años en la década de 1860.

Un poco más adelante nos encontramos un edificio que me llamó la atención, se trata de St. Andrew’s Parish Church. Es una iglesia católica romana construida entre 1832 y 1837. El precioso exterior de la iglesia presenta un pórtico dórico con una estatua de San Andrés, esculpida por John Smyth (1776-1840).

Por fin llegamos a la ribera del río a la altura del puente Sean O’Casey. Al otro lado se encuentra el EPIC The Irish Emigration Museum. Es un museo dedicado a la historia de la migración de irlandeses alrededor del mundo. Es de propiedad privada, fundado por Neville Isdell, ex presidente y director ejecutivo de The Coca-Cola Company, nacido en Irlanda.
EPIC se ubica en las bóvedas del edificio CHQ, un edificio catalogado como patrimonio histórico. Se construyó originalmente en 1820 por John Rennie como depósito aduanero. Tras su restauración, el museo abrió sus puertas en mayo de 2016.

Seguimos el paseo hacia el hotel por la ribera del río hasta el hotel. Para cenar íbamos a comprar algo en un pequeño supermercado que teníamos enfrente. Cuando llegamos, ya no les quedaba nada en la sección de comidas preparadas.
Decidimos cenar en un local de la cadena de hamburgueserías Eddie Rocket’s. Las hamburguesas no estaban malas aunque no eran nada del otro mundo. La cena nos costó 47.90€ con propina incluida. La propina en Dublín no es obligatoria pero si es recomendable. A la hora de pagar te lo sugieren en el TPV y es algo que sólo nos pasaría en Dublín.

Tras la cena nos vamos a descansar que mañana el día va a ser largo.
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