Badajoz y el Alentejo Portugués (I)

Llega el puente de diciembre y como muchos años, intentamos hacer algún viajecillo, esta vez por Badajoz y Portugal.

Es nuestro segundo viaje a Extremadura, que visitamos Cáceres, Mérida y Trujillo en 2013. También a Portugal, que visitamos en 2010 las ciudades de Lisboa y Oporto.

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5 de diciembre

Salimos sobre las 10.30 dirección a Extremadura, bajo una imparable e incómoda lluvia. Tras unas 2 horas y media y 262 km hacemos nuestra primera parada. Queríamos fotografiar el castillo de Belmez y, ya que estábamos, comer algo.

Belmez es un municipio situado en la provincia de Córdoba y cuenta con algo menos de 3.000 habitantes. Es conocido por sus antiguas minas de carbón. Estas estuvieron en funcionamiento durante muchos años y constituyeron la principal fuente de ingresos del pueblo.

La zona ya se encontraba habitada durante el neolítico. También se han encontrado algunos restos de época romana. Belmez surgió tras la Reconquista en torno a un castillo ya existente en la colina. Formó una unidad administrativa con la vecina Fuenteovejuna hasta 1250, año en que se dividió.

El desarrollo de la minería trajo consigo un aumento de la población, que superó los 10.000 habitantes en la década de 1870. Se construyeron varias líneas ferroviarias para facilitar la exportación del carbón extraído a otras zonas. A partir de mediados del siglo XX, la actividad minera decayó, lo que marcó el declive económico de la zona.

Pero el pueblo se hizo famoso gracias al fenómeno de “Las Caras de Belmez“. Estas son un supuesto fenómeno paranormal ocurrido en una casa particular aparecidas en 1971. Sus residentes afirmaron haber visto imágenes de rostros extremadamente inquietantes en el suelo de hormigón de la casa.

Belmez
Una de las caras

Muchos residentes de Bélmez creen que los rostros no fueron creados por la mano humana. Algunos investigadores paranormales afirman que se trata de un fenómeno “pensamientográfico”, supuestamente producido inconscientemente por la difunta propietaria de la casa, María Cámara.

Investigadores escépticos han realizado pruebas exhaustivas en los rostros y creen que son invenciones. Posiblemente fueron creadas como parte de un engaño. Se sospecha que la familia Pereira pudo haber perpetrado el engaño para obtener beneficios económicos.

Por suerte había dejado de llover pero la peña del castillo se encontraba cubierta de una espesa niebla. Decidimos comer a la espera de que esta niebla se disipara. Lo hicimos en un sitio llamado Mesón Victoria. Comida tradicional a buen precio y buen servicio.

Tras la comida, el castillo seguía cubierto por la niebla así que decidimos seguir nuestro camino. Siguiente parada, Llerena a 81 km. Casi llegando a la ciudad, vimos un cartel indicativo de un Teatro Romano que desconocíamos. Por desgracia cerraba a las 5 de la tarde y ya no daba tiempo.

Castillo de Bélmez

Llerena

Llerena es un municipio situado en la provincia de Badajoz, Extremadura y cuenta con unos 6.000 habitantes. Es cabecera del centro judicial y económico de la región, y declarada Conjunto Histórico Artístico el 29 de diciembre de 1966.

En la época árabe se llamaba Ellerina. Fue reconquistada en 1243 por Pelayo Pérez Correa, maestre de la Orden de Santiago. A el, Fernando III de Castilla había encomendado la reconquista de Sierra Morena.

El asentamiento fue cedido a la Orden de Santiago para su defensa y reasentamiento. Los maestres de la orden otorgaron Fueros en 1297. Fue la residencia habitual de los Maestres de la Orden de Santiago. Esto favoreció a la ciudad en el siglo XV, cuando se convirtió en capital del Priorato del Hostal San Marcos de León.

Su importancia aumentó tanto que se convirtió en el principal centro administrativo de la provincia leonesa de la Orden de Santiago en Extremadura.

Alonso de Cárdenas (1423-1493) construyó la Iglesia de Santiago. Fue en el lugar que ocupaba la ermita de San Pedro y dotó al recinto amurallado de algunas de las puertas más importantes de la ciudad.

Que hacer en LLerena
Alonso de Cárdenas

En el año 1479, el líder judío Rabí Mayr convenció a Isabel para que levantara la prohibición que impedía a los judíos celebrar ferias y mercados en el Reino de Castilla. Esto mejoró el nivel económico de la ciudad.

Su época de máximo esplendor se produjo en el siglo XVI, cuando contaba con siete conventos y una gran actividad cultural. En 1591 el segundo núcleo de población más grande de Extremadura después de Badajoz, con 8.300 habitantes. En 1640, debido al crecimiento alcanzado, Felipe IV le otorgó a Llerena el título de ciudad.

A finales del siglo XVII, la ciudad comienza su declive. Es a causa de diversos factores como la crisis política del Imperio español o la guerra con Portugal.

Durante la Guerra de la Independencia (1808-1814), con motivo de la Batalla de Cantalgallo en 1810 numerosos edificios resultan dañados. Se saquearon numerosas obras de arte. Como parte del altar de la Iglesia de Nuestra Señora de la Granada de Zurbarán.

Algunas industrias permanecieron en la ciudad junto con la construcción de la línea ferroviaria Mérida-Sevilla en la segunda mitad del siglo XIX hasta su conclusión en el último tramo en 1885 entre Llerena y El Pedroso, contribuyendo al progreso económico de la comarca.

Visitando Llerena

Aparcamos en la entrada de la ciudad y nos dirigimos al centro. Concretamente a la Plaza de España (o Plaza Mayor). En ella encontramos el edificio más destacable de la ciudad: la Parroquia Nuestra Señora de la Granada y Santiago Apóstol.

En la plaza estaban ya puestos los adornos navideños y las casetas para el mercadillo. Aunque estaban todos vacíos salvo uno.

La iglesia se construyó entre 1385 y 1387 en estilo gótico-mudéjar por García Fernández de Villagarcía, Maestre de la Orden de Santiago. El templo se levantó sobre una antigua ermita del siglo XIII.

Que hacer en Llerena

En el siglo XVI, la Inquisición añade en la fachada frontal soportales y arcos. También sustituye la parte superior de la torre por una nueva de estilo renacentista, apoyada sobre la parte baja de la antigua de estilo mudéjar. Esta parte mudéjar de la torre junto a la capilla de San Juan son las únicas partes que se conservan hoy en día de la edificación original.

Para 1744 el templo se encuentra en un estado ruinoso. Entonces se le encarga un proyecto para su reconstrucción al arquitecto José de Hermosilla. A él se le atribuyen las partes de estilo barroco del templo. También en esta época se añade la parte superior de dicha fachada, de estilo mudéjar, que cumplía una función de palco para presenciar los actos que se realizaban en la actual plaza.

Que ver en Llerena

El retablo mayor y la imagen de la Virgen de la Granada, originalmente románica, junto a otras obras de arte, fueron destruidos en la Guerra Civil.

Ante su fachada encontramos una escultura del genial pintor extremeño Francisco de Zurbarán (1598-1664). Este residió en Llerena más de diez años. Que, por cierto, fue el diseñador de la fuente de la plaza en 1618. La escultura es obra del artista llerense Ramón Chaparro.

Francisco de Zurbarán

Seguimos nuestro camino hacia el Palacio Episcopal. Recorriendo la calle zapatería nos fijamos en una placa en la pared. Esta cuenta la historia del gremio de los zapateros de la ciudad. No sería la única placa de homenaje a uno de los gremios, que indican lo próspera que llegó a ser la ciudad.

El Palacio Episcopal de Llerena o Casa Prioral fue la residencia de los priores y vicarios de San Marcos de León al ser Llerena capital de la diócesis priorato homónimo.

El edificio actual data de finales del siglo XV. Su construcción se inicia por orden del Prior García Ramírez de Villaescusa, quien comprueba el mal estado del palacio y decide emprender la construcción de uno nuevo.

Algunas de sus paredes aún conservan las pinturas murales con las que debió estar decorado este edificio. Estas datan desde finales del siglo XV hasta el siglo XVIII.

Esta fue la primera sede del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición, hasta el año 1515 que se trasladó a la Casa Maestral.

Actualmente se encuentra ocupado por la Oficina de Turismo y por el Museo Histórico Ciudad de Llerena. Este alberga una exposición permanente de los Premios Regionales de Artesanía, expuestos en siete Salas

Que hacer en Llerena

Como aún estaba cerrado, seguimos dando un paseo. Muy cerca se encuentra el Complejo Cultural de la Merced. Está conformado por dos edificios: el convento e iglesia de la Merced y la antigua Casa Palacio de Recaudación de Impuestos de la Mesa Maestral.

El primer fue construido por el hermano jesuita Francisco Bautista y se terminó en 1715. Su principal finalidad era ubicar el centro de enseñanza de la Compañía de Jesús.

El segundo edificio, de estilo mudéjar, fue construido en el siglo XVI por la Orden de Santiago. Su finalidad era recaudar los impuestos de la Mesa Maestral.

Que ver en Llerena
Convento de la Merced

Un poco más al sureste se encuentra la monumental Iglesia de Santiago Apostol. Se trata de un templo de estilo gótico tardío hispano-flamenco. Se construyó por orden de Alonso de Cárdenas (1423-1493), último maestre de la Orden de Santiago, para su enterramiento.

La prematura muerte del Maestre en 1493 trunca el proyecto inicial, que iba a ser un templo de tres naves. Sus herederos lo modificaron y lo dejaron en una sola nave. El edificio fue terminado a principios del siglo XVI por otro Alonso de Cárdenas, nieto del fundador y primer Conde de la Puebla del Maestre.

Ilgesia de Santiago Apostol Llerena

La verdad es que me pareció un edificio precioso.

Justo al lado se encuentra el Hospital de San Juan de Dios, fundado en 1672. Se construyó, como todos los de la Orden, para dar acogida a personas enfermas y necesitadas. Actualmente este edificio es de propiedad municipal y acoge los Pisos Tutelados de la ciudad.

A su lado se encuentra la espectacular Biblioteca Pública “Arturo Gazul”. Esta se encuentra instalada en la iglesia del Hospital de San Juan de Dios, construida también a finales del siglo XVII en estilo barroco dieciochesco.

Llerena
Llerena

La biblioteca es otro edificio que me encantó.

Muy cerca se encuentra la Plaza de la Libertad. En ella se encuentran los restos de la Puerta de Reina, que se cree que era la más bonita de la cudad.

También aquí encontramos el Palacio de los Zapata. Fue construido por el que fuera consejero de los Reyes Católicos, Luis Zapata a principios del siglo XVI. En 1570 pasa a ser sede del Tribunal de la Inquisición, siendo la última residencia del Santo Oficio en Llerena.

Desde 1974 este edificio es el Palacio de Justicia albergando el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción del Partido Judicial de Llerena.

Llerena
Palacio de los zapata

Desde aquí nos acercamos a los Restos de la Muralla de Llerena, lo que queda de la antigua muralla medieval que rodeaba la ciudad. Se desconoce el momento exacto de su construcción pero se cree que fue entre 1387 y 1404, por orden de Lorenzo Suárez de Figueroa, maestre de la Orden de Santiago.

Se conservó por completo hasta mediados del siglo XIX.

Muralla de Llerena

Volvemos un poco sobre nuestros pasos hasta el Convento de Santa Clara. Fue fundado a principios del siglo XVI por Doña Isabel Delgado, viuda de Rodrigo Porrado, comendador de la Orden de Santiago. Es el único de los ocho conventos que existían en la ciudad que sigue teniendo esa función.

Desde su fundación está ocupado por religiosas de la Orden de San Francisco y Santa Clara. Estas son famosas por su repostería; destacan los denominados “corazones de monjas” el dulce típico de este convento de Santa Clara de Llerena.

Convento de Santa Clara Llerena

En este momento empezaba a llover así que decidimos aligerar el paso y volver al coche. Aún nos quedaban más de 100 km hasta la ciudad de Badajoz por una carretera nacional. Que, además, sería un poco tortuoso ya que a unos 20 km de la ciudad, la carretera se encontraba en obras y la velocidad máxima era entre 20 y 30 km/h.

En algo más de hora y media llegábamos al hotel. El elegido fue el NH Gran Hotel Casino Extremadura, un hotel de 5 estrellas que nos costó 103€ la noche. Esta vez decidimos darnos un pequeño lujo ya que estaba de oferta.

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Dejamos las cosas en el hotel y nos vamos en camino del barrio antiguo de Badajoz. El hotel se encuentra al otro lado del río Guadiana así que había que cruzarlo. Lo hacemos por el Puente de Palmas.

Este es el puente más antiguo de la ciudad. Se desconoce su fecha exacta de construcción aunque la mayoría de los historiadores creen que pudo ser en el siglo XVI. Tiene 32 arcos y mide 585 metros y cada vez que lo cruzábamos tardábamos como 10 minutazos.

Puente de Palmas Badajoz

En el extremo norte del puente encontramos un hornabeque construido en el siglo XVII para proteger la cabeza del puente.

Que hacer en Badajoz

Al sur nos topamos con la Puerta de Palmas, una entrada monumental construida en 1551. Dos torres cilíndricas la flanquean, fortificadas con almenas y ornamentadas con cuerdas decorativas en sus niveles inferior y superior.

En el exterior de una de las torres se menciona al príncipe Felipe II y a su padre, el emperador Carlos V, así como la fecha de construcción. Esta torre, orientada al este, presenta un doble arco y está decorada con medallones que ostentan el escudo de armas de Carlos V.

Fue utilizada como prisión y sufrió varias remodelaciones. 

Puerta de Palmas Badajoz

Cruzamos la puerta y nos dirigimos a la zona de la catedral en busca de algún sitio para cenar. Después de mirar varios nos decidimos por un sitio llamado No Ni Ná Gastrobar. Comimos realmente bien y no fue demasiado caro, aunque tampoco barato. Todo nos costó 51€.

Tras la cena nos volvimos al hotel dando un paseo. Había que descansar que el día había sido largo.

6 de diciembre

Como la idea era desconectar, decidimos no madrugar demasiado. Íbamos a visitar Évora, en Portugal, con lo que ganaríamos una hora al salir de Badajoz.

Nos levantamos sobre las 8 de la mañana y a las 9 ya estábamos en camino. Tomamos la autovía de peaje y, como una hora después, a las 9 de la mañana aparcábamos en Évora. Es curioso salir y llegar a la misma hora 100 km después. Por cierto, el peaje nos costó 6.75€.

Portugal

Aparcamos junto a las Ruínas da Ermida de São Bartolomeu, las Ruinas de la Ermita de San Bartolomé.

En varias regiones del Alentejo, el 24 de agosto, día de San Bartolomé, era una fecha religiosa importante, que se celebraba, entre otras cosas, para conmemorar el fin de la cosecha de trigo. Este ritual se ha ido perdiendo, pero en Évora se conserva un importante testimonio del culto y las costumbres asociadas a este santo: la capilla de San Bartolomé.

Un edificio del siglo XVII que, a pesar de su estado ruinoso, guarda una parte importante de la historia religiosa y militar de la ciudad.

En Évora, la devoción del padre Laureano Martins a este santo y apóstol lo llevó, en 1612, a fundar un templo en su honor en la ciudad en el Fuerte de São Bartolomeu. Para muchos creyentes, este reverendo también tenía el don de expulsar demonios de los cuerpos, y así nació la capilla de San Bartolomé.

Sin embargo, el Fuerte o Fuerte de São Bartolomeu, cuya construcción se inició durante la visita del rey Juan IV a Évora, y cuyo bastión se cree que recibió piedras del antiguo Convento del Carmo —situado junto a la Puerta de la Lagoa—, nunca se terminó.

Lo que ya existía quedó totalmente destruido durante los enfrentamientos de la Guerra de la Restauración en la ciudad, liderados por el príncipe castellano Juan de Austria, en el verano de 1663.

Ruínas da Ermida de São Bartolomeu de Évora

Estos ataques fueron severos y dejaron el bastión inacabado y el edificio de la ermita en ruinas, que solo fueron reparados después de 1670; hay informes de que, durante los trabajos de enlucido, el derrumbe de un andamio causó la muerte del capataz, Manuel Martins.

A finales del siglo XIX, la ermita se derrumbó y sus objetos sagrados se perdieron o dispersaron; la imagen de San Bartolomé, perteneciente a la fachada y hecha de arcilla, se desintegró. Se decía que los ojos de esta imagen, de cristal, al recibir la luz, parecían «estrellas brillantes».

El periódico «O Manuelinho d’Évora», del 13 de febrero de 1883, informó que el derrumbe total de la ermita se había producido el domingo anterior, añadiendo que llevaba tiempo amenazada de derrumbe, quedando en pie únicamente el presbiterio y el muro sur.

Un poco más adelante cruzamos la Nova Porta De Aviz para entrar en el recinto amurallado. La Porta de Aviz es seguramente más bonita que queda en Évora. Aunque la puerta original data del siglo XIV, su aspecto actual, entre religioso y militar, se debe a la restauración realizada en 1804.

Nova Porta De Aviz de Evora

Nada más cruzar la puerta nos encontramos con Convento Novo ou de São José da Esperança. Es conocido como Convento Nuevo por ser la última casa religiosa de la ciudad.

Pertenece a las monjas de la orden Carmelita Descalza y fue fundado el 13 de marzo de 1681 por dos Feliciana y Eugénia da Silva. Posteriormente recibió el patrocinio del Arzobispo de Évora, Don Frei Luís da Silva Teles.

El convento cerró sus puertas el 19 de octubre de 1886, tras la muerte de la última monja profesa, la Priora María Teresa de São José. La Ley de Extinción de las Órdenes Religiosas prohibía la admisión de novicias a partir de 1834.

El edificio conserva prácticamente intacta su arquitectura conventual y ha tenido diversos usos. Actualmente alberga la Sección Femenina de la Casa Pía de Évora.

Que ver en Evora

Seguimos paseando por las encantadoras calles de Évora buscando algún sitio donde desayunar. Pronto llegamos a la Porta nova. Esta es una de las puertas que daba acceso a la zona más antigua de la ciudad.

Muy cerquita se encuentra la Praça do Sertório, en la que no encontramos donde desayunar pero si algún elemento reseñable. Aquí se encuentra la Câmara Municipal de Évora, el ayuntamiento.

El Ayuntamiento de Évora es un escenario no solo para actividades políticas, sino también para descubrir su arquitectura durante las visitas de évoros y turistas. El edificio del Ayuntamiento de Évora es un antiguo palacio e invita a los visitantes a entrar.

En el siglo XIV, el Ayuntamiento de Évora se ubicaba en edificios eclesiásticos cerca de la Catedral de Évora. Con el deterioro del edificio, fue trasladado a un palacio municipal en la actual Praça do Giraldo. Este fue construido expresamente por el rey Manuel I a principios del siglo XVI.

El poder político y judicial de Évora permaneció allí hasta 1881, en un edificio anexo a la prisión que hoy alberga el Banco de Portugal. Ese año el Ayuntamiento se trasladó al edificio que ocupa hoy, en la Praça do Sertório, tras adquirir el Palacio de los Martins da Silveira, Condes de Sortelha.

Que ver en Evora

En 1987 durante unas obras en la planta baja se descubrieron restos arqueológicos de unas termas romanas. Estas se construyeron entre los siglos II y III, y se cree que fueron el mayor edificio de la Évora romana.

Tanto el ayuntamiento como las termas se pueden visitar entrando por la puerta principal.

Aunque la mala suerte se cebó con nosotros y sólo abren de lunes a viernes. Siendo sábado, nos quedamos sin visitarlas.

Al sur de la Câmara Municipal encontramos la Igreja de São Tiago. La iglesia de Santiago data de épocas anteriores, aunque fue reconstruida en el siglo XVII. Aún conserva algunos vestigios del periodo manuelino, como por ejemplo las almenas que se pueden ver en el ala sur de la iglesia.

Que hacer en Evora

Muy cerca de la iglesia nos topamos con la Caixa de Água da Rua Nova, una obra arquitectónica y escultórica construida a mediados del siglo XVI. Forma parte del Acueducto de Água de Prata, que atraviesa la ciudad.

Que ver en Evora

Bajando por esa misma calle llegamos a la Praça do Giraldo, el centro neurálgico de Évora. Construida entre 1571 y 1573 es un icono de homenaje a Geraldo Geraldes, el Sin Pavor. Este fue quien conquistó Évora a los moros en 1167. Como agradecimiento el rey Afonso Henriques le nombró alcaide de la ciudad y le concedió una posición importante en Alentejo, región que ayudaría a conquistar.

En el escudo de Évora podemos ver Geraldo Geraldes con su espada en puño, a caballo, y a sus pies las cabezas del moro y su hija que vivían en el castillo que el guerrero atacó y donde se apoderó de las llaves de la ciudad.

En el centro de la plaza encontramos una fuente en estilo barroco es de mármol. Esta tiene ocho canillas, cada una asociada a cada calle principal de Plaza de Giraldo. En la base hay una corona. Según la historia popular, Filipe III de España, en 1619, entendió que la fuente era digna de ser coronada.

Praça do Giraldo

En la Praça do Giraldo encontramos varios elementos reseñables, además de la fuente. Uno de ellos es la Igreja de Santo Antão, la iglesia de San Antonio.

Fue construida a partir de 1557 por orden del Rey Henrique y es una de las iglesias más importante de la ciudad. Fue clasificada como Inmueble de Interés Público en 1970.

Praça do Giraldo

También encontramos aquí el edificio de la Agência do Banco de Portugal. En virtud del contrato de 10 de diciembre de 1887 entre el Gobierno y la dirección del Banco de Portugal, este último se vio obligado a crear sucursales y agencias en las capitales de distrito a cambio de mantener el monopolio de la emisión de billetes.

La agencia provisional comenzó a operar en el antiguo Granero del Ayuntamiento, en la Praça do Giraldo, pero ronto se hizo evidente la necesidad de un edificio construido específicamente para albergar permanentemente la agencia.

Se tomó la decisión de adquirir un terreno y un edificio en ruinas, ubicado en la plaza, que había sido el antiguo Ayuntamiento y la Antigua Cárcel. En 1906 fueron demolidos y un año más tarde se empieza a construir el actual edificio.

Praça do Giraldo

Nada más llegar a la plaza, entramos en una cafetería en la que había una variedad de pasteles y tartas interminable. Su nombre es Cafe Arcada y los pasteles estaban de muerte y no fue demasiado caro. Hay que pagar al entrar y luego te sirven. El señor de la caja hablaba perfecto español y fue muy fácil pedir.

Cafe Arcada

Después de desayunar con tranquilidad nos dirigimos en dirección a Iglesia de San Francisco de Évora. Pero de caminos nos topamos con algo que nos llamó la atención: la Igreja da Graça e Antigo Convento dos Agostinhos.

El Convento de Nuestra Señora de Gracia es un importante monumento religioso renacentista. Este monasterio, perteneciente a los frailes agustinos, fue fundado en 1511 y diseñado por el arquitecto de la Casa Real, Miguel de Arruda.

Llaman la atención las famosas figuras atlantes en su fachada, a las que los evoreses han llamado durante siglos los “Niños de Gracia”.

Que vaer en Evora

Tras la extinción de las órdenes religiosas en 1834, el Convento de Gracia fue nacionalizado y transformado en cuartel. Actualmente, el Convento sirve como Comedor de Oficiales de la guarnición de Évora, mientras que la Iglesia es la Capellanía de la Región Militar Sur.

que hacer en Evora

La siguiente parada era la Igreja São Francisco, que tenía muchas ganas de ver la Capela dos Ossos. La iglesia de San Francisco fue construida en estilo gótico con influencias manuelinas entre 1475 y 1550. Su arquitecto fue diseño de Martim Lourenço, y reemplazó una iglesia románica anterior de 1226.

Esta iglesia es famosa por su lúgubre Capela dos Ossos (Capilla de los Huesos).

que ver en Evora

La Capela dos Ossos es uno de los monumentos más conocidos de Évora. Se trata de una pequeña capilla interior situada junto a la entrada de la Iglesia de San Francisco. Recibe su nombre porque sus paredes interiores están cubiertas y decoradas con cráneos y huesos humanos.

Fue terminada por frailes franciscanos y se estima que se exhumaron 5.000 cadáveres para decorar sus paredes. Estos huesos provenían de personas comunes que fueron enterradas en los cementerios medievales de Évora.

Capela dos Ossos Évora

En el pórtico se puede leer: “Nosotros los huesos que aquí estamos, por los vuestros esperamos”.

Dentro de la Capela dos Ossos, un poema sobre la necesidad de reflexionar sobre la propia existencia cuelga de un antiguo marco de madera en uno de los pilares. Se atribuye al padre António da Ascenção Teles, párroco del pueblo de São Pedro (donde se erigió la iglesia de San Francisco con su Capela dos Ossos) entre 1845 y 1848.

¿Adónde vas, viajero apresurado?
Detente… no sigas adelante;
No tienes asunto más importante,
que este que se presenta ante tus ojos.

Recuerda cuántos han partido de esta vida,
reflexiona sobre el hecho de que tendrás un final similar,
pues es digno de meditación
que todos se hayan detenido aquí.

Considera que, influenciado por este destino,
entre tantos asuntos mundanos,
consideras la muerte tan insignificante;
Pero si levantas la vista aquí,
detente… porque en un asunto de esta magnitud,
cuanto más te detienes, más avanzas.

El coste de la entrada también incluye la visita a un museo de arte sacro y una colección de belenes nacionales e internacionales. 

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Tras la visita al museo sacro nos dirigimos al sur, al Jardim Público de Évora. Aquí se encuentra el Palácio de Don Manuel. También conocido como Palacio Real de São Francisco y Palacio del Rey Manuel I, es una antigua residencia real de los reyes de Portugal.

El palacio tiene su origen en un convento construido en el siglo XIII. Durante el siglo XIV, el convento pasó a ser utilizado por la familia real cuando esta residía en el Alentejo. No se convirtió en palacio hasta el reinado de Juan I, quien lo utilizaba como refugio personal lejos de la corte.

Se convirtió en palacio real durante el reinado de Alfonso V (1439 – 1481), aunque fueron los reinados de Juan II y Manuel I los que transformaron el palacioen un grandioso edificio renacentista.

Lo único que queda del edificio original es la galería del siglo XVI, el Paço das Damas y sirvió como almacén de guerra durante las luchas por la independencia (1640).

Que ver en Évora

El Palacio de Don Manuel, cedido al Ayuntamiento en 1865, se utilizó como museo arqueológico, teatro y espacio de exposiciones hasta que el derrumbe del 18 de febrero de 1881 destruyó sus tejados.

En marzo de 1916 fue destruido por un incendio y permaneció así hasta 1943, cuando fue recuperado por el Departamento de Monumentos Nacionales, que restauró el edificio y salvó las partes esenciales del antiguo pabellón.

Hoy en día alberga recepciones oficiales y ceremonias de carácter cultural, exposiciones y otras iniciativas acordes a su importancia.

Al este del parque se encuentra el Palácio Barahona que fue construido en 1860 y pertenece a la compañía de seguros Fidelidade Mundial. Actualmente sede del Tribunal de Apelación de Évora, el acceso está restringido.

Desde aquí nos dirigimos al norte y recorremos la turística Rua Cinco de Outubro hasta la catedral. La visita a esta la dejariámos para más tarde porque estaban celebrando una misa justo en la portada.

Así que nos acercamos al Templo romano de Évora, también conocido erróneamente como templo de Diana, en referencia a la diosa romana de la luna, la caza y la castidad, es uno de los monumentos más importantes relacionados con las civilizaciones romana y lusitana de Évora y de Portugal.

Este error se debe a su gran parecido al Templo de Diana de Mérida.

Se cree que el templo fue construido alrededor del siglo I d. C. en honor a Augusto, quien fue venerado como un dios durante y después de su reinado. Se encontraba en el foro de Évora, entonces llamada Liberalitas Iulia.

Templo Romano de Évora

El templo fue destruido durante el siglo V por los pueblos germánicos invasores. Durante el siglo XIV, el espacio del templo sirvió como fortaleza del castillo de la ciudad.

En 1467, el rey Alfonso V de Portugal autorizó a Soeiro Mendes a extraer piedras de la estructura para la construcción y la defensa. Las ruinas del templo se incorporaron a una torre del Castillo de Évora durante la Edad Media. La base, las columnas y los arquitrabes del templo se conservaron integrados en los muros del edificio medieval

Se utilizó como carnicería desde el siglo XIV hasta 1836; lo que lo ayudó a preservar sus restos de la destrucción total.

En 1840, Cunha Rivara, entonces director de la Biblioteca Pública de Évora obtuvo de la Inquisición portuguesa el derecho a disponer de los edificios anexos al monumento, que se encontraban adosados a la fachada norte del templo. Estas estructuras fueron demolidas y se llevó a cabo la primera gran excavación arqueológica en Portugal.

En 1869, Augusto Filipe Simões propuso la demolición urgente de las estructuras medievales, defendiendo la restauración del aspecto primitivo del templo romano. Esto se llevó a cabo tres años más tarde.

Templo Romano de Évora

Está rodeado de edificios religiosos asociados con la Inquisición en Portugal, entre ellos: la Catedral de la Sé, el Palacio del Inquisidor, el Palacio de los Duques de Cadaval, el Tribunal de la Inquisición, la Iglesia y el Convento de Lóios, así como la Biblioteca Pública y el Museo de Évora.

El Palácio da Inquisição fue el primer palacio construido en el país para albergar la Inquisición (1536). El edificio conserva en gran medida su aspecto original del siglo XVI. Sin embargo, obras posteriores (la apertura de portales y ventanas) han desfigurado, en cierto modo, su diseño original.

El edificio quedó en desuso tras la abolución de la inquisición en 1821 por las Cortes Generales de Portugal. Actualmente es la sede del Centro de Arte e Cultura – Fundação Eugénio de Almeida.

Junto al templo romano se encuentra también Museu Nacional Frei Manuel do Cenáculo, o Museo de Évora. Está ubicado en el antiguo palacio episcopal. Con una colección de alrededor de 20.000 piezas, se considera uno de los más importantes de Portugal.

En él podrás ver importantes vestigios de la arqueología de la zona, pinturas, esculturas, dibujos, artesanías, mobiliario y textiles que datan incluso de la Edad Media.
Entre las pinturas destaca el llamado Políptico de la Sé de Évora, un retablo de 19 paneles de producción flamenca de los siglos XV y XVI que anteriormente se encontraba situado en el altar mayor de la catedral.

Que hacer en Évora

Al otro lado del templo encontramos el Convento dos Lóios, también conocido como Convento de San Juan Evangelista y Pousada dos Lóios. Fue construido en el siglo XV sobre los restos del castillo medieval y sufrió graves daños durante el terremoto de 1755. Actualmente, la Pousada dos Lóios se encuentra allí.

Que ver en Evora

Contiguo al convento está el Palácio dos Duques de Cadaval propiedad de los duques homónimos desde su fundación en el siglo XIV. Se construyó sobre las ruinas de un castillo árabe. Su arquitectura es fruto de la fusión de los estilos mudéjar, gótico y manuelino.

El edificio comprende una amplia zona residencial de varias plantas, dos jardines interiores y una iglesia que también sirve de panteón para todas las generaciones de los Duques de Cadaval. De hecho, la iglesia es un monumento nacional gracias a sus majestuosos interiores, dominados por paneles de azulejos firmados que datan de principios del siglo XVIII.

Martim Afonso de Melo, noble al servicio del maestre de Aviz y descendiente de la familia real portuguesa, ordenó la construcción del edificio. Entonces era conocido como Palacio de la Torre de las Cinco Quinas y sirvió de residencia temporal a los monarcas Dom João II, Dom João IV y Dom João V.

Palácio dos Duques de Cadaval

También fue en este palacio donde Dom Fernando II, duque de Braganza, fue encarcelado, acusado de conspirar contra el rey Dom João II, y más tarde decapitado en el Plaza do Giraldo, en Évora, en 1483.

Hoy en día el Palacio sigue siendo la residencia de los Duques de Cadaval. Aunque la iglesia y algunas de sus estancias están abiertas al público durante todo el año, exhibiendo una colección de piezas familiares históricas y contemporáneas. A su vez se habilitan temporalmente para acoger diversas exposiciones culturales y artísticas internacionales.

Hoteles en Évora

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Ahora si, llegaba el momento de visitar la Catedral, oficialmente Basílica Sé Catedral de Nossa Senhora da Assunção.

Évora fue definitivamente reconquistada de manos árabes en 1166 por Geraldo Sin Miedo. Poco después, los nuevos gobernantes cristianos de la ciudad comenzaron la construcción de una catedral dedicada a la Virgen María.

Este primer edificio, construido entre 1186 y 1204, era muy modesto y fue ampliado entre 1280 y 1340, esta vez en estilo gótico primitivo.

La catedral fue ampliada a lo largo de los siglos. En el siglo XIV el claustro gótico, la capilla manuelina del Esporão a principios del siglo XVI y una nueva capilla mayor de estilo barroco en la primera mitad del siglo XVIII.

Es la mayor de las catedrales medievales de Portugal y uno de sus mejores ejemplos de arquitectura gótica.

Catedral de evora

Se cree que las banderas de la flota de Vasco da Gama, en su primera expedición a Oriente, fueron bendecidas en el primer presbiterio de la catedral en 1497.

Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1988.

Es recomendable pagar la entrada combinada para visitar la terraza. Desde ella tendremos de las mejores panorámica de Évora. La catedral es el edificio más alto de la ciudad.

Cuando llegamos, resulta que había misa y no podíamos visitar la nave hasta que no terminara. Así que lo primero que hicimos fue subir a la terraza a ver las espectaculares vistas. No son muchos escalones pero es muy estrecha. Para controlar el tráfico, tenemos un semáforo que funciona un poco regulinchi.

Que hacer en Evora

Desde aquí bajamos hasta el precioso coro, donde nos sentamos a descansar un poco a hacer tiempo. Por último, como la misa no acababa, con mucho respeto y silencio la recorrimos por un lateral hasta la salida, contemplando la belleza de su nave.

Catedral de Evora

Tras la visita a la catedral nos fuimos camino de la Universidad, que es la más antigua de todo Portugal. Fue fundada por el Cardenal Enrique I, apodado el Piadoso y el Casto, en 1559. Estuvo dirigida por los jesuitas durante dos siglos, pero el Marqués de Pombal la cerró en 1579 y no volvió a abrir hasta 1973. A día de hoy, funciona como universidad pública.

Visitamos en concreto el Colegio del Espíritu Santo, que contiene un precioso claustro. También tiene unas maravillosas aulas repletas de azulejo blanquiazul donde podemos ver murales sobre las asignaturas que se impartían. Y también una biblioteca con un espectacular techo pintado.

Cundo llegamos, resultó que había una especie de congreso. Lo bueno la entrada era libre y nos ahorrábamos los 3€ que costaba. Lo malo, la biblioteca y las aulas estaban cerradas, aunque estas últimas se podian contemplar tras sus puertas de cristal.

No sabemos si se podía pasar, pero nosotros lo hicimos con disimulo y nadie nos dijo nada.

Que ver en evora

Adosado a este se encuentra la Igreja do Espírito Santo. La construcción de esta iglesia se originó a raíz de la fundación del Colegio del Espíritu Santo, de la Compañía de Jesús, establecido en la ciudad de Évora, en la segunda mitad del siglo XVI.

Dado que la capilla original del colegio se encontraba en el claustro con acceso restringido, el cardenal infante Don Henrique, entonces arzobispo de Évora, decidió construir una nueva iglesia para el Colegio Jesuita, donde toda la población pudiera escuchar a los famosos predicadores.

Su construcción comenzó en 1556 en donde se encontraba el convento original de Salvador de monjas Clarisas. Este, a petición del Cardenal, se trasladó a la Praça do Sertório.

Que hacer en evora

Como se iba haciendo tardecillo, decidimos buscar algun sitio para comer. Tras consultar alguno que estaba lleno, conseguimos mesa en un sitio llamado O Gandim, justo enfrente de la Porta Nova. Rica comida con un servicio bastante lento aunque muy agradable. La comida estaba realmente buena y a un precio más o menos medio para ser Portugal.

Después de comer, decidimos volver paseando hacia el coche. Lo hicimos siguiendo el Acueducto da Água de Prata. Este es una compleja obra de ingeniería hidráulica renacentista diseñada para abastecer de agua a la ciudad.

Inaugurado en 1537, fue construido durante el reinado del rey Juan III y diseñado por el arquitecto real Francisco de Arruda.

Transporta agua desde manantiales ubicados en Graça do Divor, dentro del recinto del Convento de São Bento de Castris, que «tienen su origen en la Herdade das Figueiras de Lobo»,hasta la ciudad, cubriendo aproximadamente 18 km.

El acueducto es uno de los pocos de esa época que continúa funcionando hoy en día, contribuyendo al abastecimiento de agua de la ciudad.

Que ver en evora

Una de las curiosidades del acueducto son las Casas Encastradas. Son viviendas que se fusionan con el este, mostrando una integración arquitectónica histórica y una forma de vida peculiar en Évora.

que hacer en evora

Cruzando de nuevo la Nova Porta De Aviz llegamos al coche y nos ponemos en camino del Castillo de Évoramonte. Aunque va a ser en una segunda entrada, que esta se está haciendo demasiado larga.

Que hacer en Évora

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