El castillo de Peracense es una fortaleza medieval situada en en la localidad aragonesa de Peracense, en la provincia de Teruel, Aragón. Es uno de los castillos mejor conservados de Aragón y uno de los monumentos de mayor interés patrimonial y paisajístico de Teruel. Siendo uno de los más desconocidos por el público.
Historia
Se sabe que el lugar estuvo ya habitado durante la Edad de Bronce (3300-2800 a.C.). Periodo caracterizado por el desarrollo de los primeros poblados estables y numerosos cambios sociales y económicos. Todos derivados por el desarrollo de la metalurgia del bronce.
De esta época se conservan elementos grabados en la roca, como canalillos y oquedades llamadas cazoletas. Estas suelen relacionarse con rituales de fertilidad mediante el aprovechamiento de agua de lluvia.
Durante la época celtíbera y romana también se ocupó la zona gracias a sus grandes posibilidades defensivas.
Durante los siglos IV a.C. y II d.C. la zona experimentó un gran desarrollo gracias a la explotación del mineral de hierro Esto trajo consigo un aumento demográfico y el surgimiento de nuevos poblados situados en alto. Algunos de los cuales se dotaron de potentes murallas ciclópeas.
Hacia el siglo III la zona entra en decadencia. Disminuye la población, las actividades mineras y metalúrgicas hasta la llegada en el siglo X de los árabes. Primero con el Califato de Córdoba y luego con el reino de Taifa de Albarracín. Con esto se vuelve a repoblar el castillo para defender las fronteras del reino y explotar el hierro de Sierra Menera.
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Tras la conquista del territorio por parte de la Corona de Aragón en el siglo XI se verá incrementada la importancia estratégica de su emplazamiento. En el año 1211 se cita por primera vez el término Peracels.
La administración de este territorio va pasando de mano en mano hasta que llega a los Ximénez de Urrea a mediados del siglo XIII. Pasa a ser la fortaleza de Pieraselz sede de un señorío desde finales de siglo.
En 1312 es adquirido por el rey de Aragón gracias al alto valor estratégico y defensivo de la fortificación. Este lo incorpora a la red de fortalezas en la frontera con el vecino reino de Castilla.
A mediados del siglo XIV comienza a construirse el castillo de Peracense siendo ampliado y reparado durante los siglos XIV y XV hasta adquirir el aspecto actual.
A partir del siglo XVI, con la unión dinástica de las coronas de Aragón y Castilla tras la boda de Fernando e Isabel, casi todos los castillos fronterizos perdieron utilidad. Pasan a desempeñar cometidos menores o siendo abandonados. El castillo de Peracense pasó a ser cárcel de la Comunidad y ciudad de Daroca hasta 1834.
Durante la I Guerra Carlista (1833-1840) el castillo de Peracense fue reutilizado y transformado por un contingente militar del ejército liberal. Tuvo que hacer frente a varios ataques carlistas en 1837 y 1839 cuando se llegó a tomar el pueblo de Peracense.
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Tras esto, el castillo pasa a manos del ayuntamiento de Peracense. Cae en abandono cuando es objeto de saqueo de materiales constructivos. Su interior fue usado como cantera de piedras de afilar. Durante la postguerra el interior del castillo es utilizado como zona de pastos gracias a sus grandes explanadas.
Tras el cierre de las minas de Sierra Menera en 1987, se decide restaurar el castillo para recolocar a los trabajadores de las minas.
Esta restauración finaliza en 1991. Aunque los trabajos de restauración y consolidación del castillo han continuado incluso hasta la actualidad.
Visitando el Castillo de Peracense
El castillo de Peracense se divide en tres recintos que son los siguientes:
Recinto inferior
Es la primera defensa de la fortaleza en sus lados norte y oeste. Atravesamos la puerta de entrada y nos encontramos en una explanada rodeada de una muralla en forma de L. Está reforzada con tres torreones ligeramente salientes y de mayor altura.
En el centro encontramos la cantera de ruedas de afilar. Al sur los restos de la desmantelada antigua muralla exterior.
A mano derecha encontramos las caballerizas. Hoy reconvertidas en edificio de servicios, donde encontramos los aseos y la tienda de recuerdos. También hay expuestas reproducciones de diferentes armas de asedio.
Esta explanada estaba pensada para dar cobijo a los aldeanos con sus rebaños y bienes.
Recinto intermedio
Al norte del recinto inferior encontramos la entrada al recinto intermedio. Está formado por un muro de adarve, y se acompaña por tres torreones huecos.
De éstos destaca el situado más occidental por estar construido mediante sillares. Está dotado de bóveda apuntada y un arco de media punto que permitía perfectamente el acceso a la fortaleza desde el norte.
Los flancos sur y oeste no tienen muralla ya que el terreno presenta un pronunciado escarpe que facilita su defensa.
Según cruzamos la puerta nos topamos con la muralla del recinto superior. A mano derecha nos encontramos con la torre del cuerpo de guardia. Se puede acceder y subir a la terraza a admirar las vistas.
Puerta del recinto intermedio y torre del cuerpo de guardia.
Desde aquí llegamos a la plaza de armas, donde encontramos el antiguo alojamiento de las tropas y las cocinas hoy reconvertidas en museo y sala de exposiciones, donde encontramos fotografías de la restauración del castillo y la historia del lugar y objetos desenterrados.
Junto a ellos se encontraba el torreón angular hoy desaparecido.
Plaza de Armas.
Al fondo sur encontramos el aljibe principal en un rincón sombreado, construido para recoger el agua de lluvia. Tiene capacidad para 60.000 litros de agua que se llenaba gracias a un sistema de captación de agua de lluvia tallando en las rocas dominantes una red de pequeños canales visibles aún.
Al oeste, la torre del hospital, que originalmente era más pequeña pero fue ampliada durante la Guerra de los Pedros. Desde aquí tenemos una maravillosa vista del recinto superior del castillo y su parte principal.
En el extremo este, a una cota inferior que la plaza de armas, se encontraba la cárcel, la capilla y el acceso secundario hacia la aldea. En la pared rocosa se abre un pasillo natural de acceso hacia el interior del castillo, desde la antigua aldea, conocida como el despoblado de Los Casares, situada a los pies del mismo castillo.
Volvemos a atrás y subimos por las (modernas) escaleras para entrar al recinto superior. Este recinto constituye la parte principal del castillo, situado en lo alto de la mole desde donde se divisa una extensa cantidad de territorio, que facilita su defensa.
Peracense desde lo alto del castillo.
El recinto tiene 4 pisos. En el primero encontramos tan solo una sala, que se cree que fuera el polvorín. Seguimos subiendo y llegamos al segundo piso.
En este piso era donde vivía el alcaide y su familia durante los siglos XIV y XV. A mano derecha lo primero que encontramos es la cocina, en la que se conserva el horno con planta circular de media esfera y algunos restos de anaqueles para colocar los utensilios de cocina. Junto a la cocina encontramos una pequeña estancia que debía ser la despensa.
Cocina.
A mano izquierda tenemos uno de los tres aljibes excavados en la roca que tiene el recinto, para asegurarse el abastecimiento de agua durante los asedios.
Al fondo encontramos la Sala Mayor y alrededor de ella pequeñas estancias de forma irregular para adaptarse al difícil terreno.
Sala principal.
Al fondo encontramos una pequeña (muy pequeña puerta) que da acceso a una terraza inferior en el que encontramos un aljibe más grande.
El agua parece tan fresca y apetecible…
Volvemos sobre nuestros pasos y subimos hacia la planta superior. En ella, a parte de las impresionantes vistas en 360º, encontramos otro aljibe.
Este se llena a través de un ingenioso sistema de recogida de agua de lluvia. Un tejado de losas sobre la sala gótica vertía hacia un canalillo central, de doble pendiente que llenaba el aljibe.
Cuando éste se llenaba, el agua sobrante iba a parar al pequeño aljibe que encontramos antes junto a las escaleras de acceso.
Vistas desde la terraza superior.
Aquí termina la visita al castillo aunque un último apunte: Saliendo del recinto, si subimos la cuesta del aparcamiento encontraremos un mirador (adaptado para silla de ruedas) desde el que hay unas magníficas vistas del castillo.
Información general
Cómo llegar al castillo de Peracense
Desde Teruel se llega en coche, no muy facilmente por el mal estado de la carretera (merece la pena ya te lo avisamos), debemos tomar la autovía A-23 y luego tomar la salida 144 hacia A-1511 dirección Santa Eulalia.
En la entrada de Santa Eulalia debemos desviarnos a la carretera TE-V-9026 hacia Alba. Cruzamos el pueblo por esta carretera unos 3 km hasta ver el desvío hacia Peracense. Está señalizado pero aún así lo reconoceremos porque saldremos de una carretera decente a otra muy estrecha con el asfalto un poco hecho polvo, que irá empeorando según vayamos llegando al castillo.
A ciertas horas hacen una visita teatralizada que está muy, muy chula, sin coste extra que recomendamos. Para los horarios consultar en su teléfono: 620 86 30 78 o en su email: info@castillodeperacense.es
Precios:
General: 3.50€.
Reducida: 3€. Jubilados (+65 años), Carnet Joven, Grupos (+15 adultos).
Infantil (6-14 años): 2€.
Grupos escolares: 1.80€.
Mas información en la web del castillo de Peracense.
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Lo primero con lo que nos encontramos al acceder a los palacios es la Sala del Mexuar.
Sala del Mexuar
Era el lugar en el que se reunía el consejo de ministros o Sura, que era conocido como Maswar, su nombre en árabe.
Se trata de una sala muy antigua, anterior al Palacio de Comares y al de los leones. Se cree que fue construida durante el reinado de Isma’il I (1314-1325), quinto soberano de la dinastía nazarí.
Ha sufrido varias remodelaciones a lo largo de la historia. Las decoraciones datan de los reinados de Yusuf I (1333-1354) y, más tarde, del segundo mandato Muhammad V (1362-1391).
En sus orígenes tenía un cuerpo central de linterna, por la que entraba la iluminación que se extendía por la sala. Hoy tan sólo se conservan las cuatro columnas y sus entablamentos.
En el siglo XVI, tras la conquista, se modifica todo el espacio para añadirle una planta superior y transformarlo en Capilla. Desde el desaparecido Pórtico del Patio de Machuca se coloca en el Mexuar por artesanos moriscos el friso epigráfico de yesería que discurre por encima del zócalo alicatado, con una clara intención simbólica: «El Reino es de Dios. La fuerza es de Dios. La Gloria es de Dios».
Sala del Mexuar
Al fondo de la sala encontramos el oratorio, donde rezaban el Sultán, su familia y la corte. Este oratorio fue destruido en 1590 por la explosión de un polvorín y fue reconstruido en 1917.
Las inscripciones contienen una cita del Corán y laudatorios de Muhammad V, entre otras. Entre ellas se lee: “Ven a la oración. No seas de los negligentes”.
Oratorio
Patio de Machuca
Desde la Sala del Mexuar se accede al Patio de Machuca, aunque hoy en día no se puede visitar pero podemos contemplarlo desde aquí.
El patio fue diseñado por el arquitecto del Palacio de Carlos V. En el centro encontramos una pequeña alberca similar a los ninfeos romanos, en cuyos lados menores disponía de dos fuentes circulares que vertían agua a su interior.
Junto al oratorio encontramos el pequeño acceso al Patio del Cuarto Dorado.
Patio del Cuarto Dorado
Se trata de un pequeño patio que sirve de unión entre la Sala del Mexuar y el Cuarto Dorado. La fachada sur fue construida por órden de Mohamed V, en la que encontramos dos puertas adinteladas iguales, alicatado sobre zócalo de cerámica, y decoración de yesería. Justo encima se encuentran dos ventanas exactamente iguales con arcos peraltados de festón y otra más pequeña en medio, rodeada de inscripciones del Corán.
Toda la fachada está adornada numerosas inscripciones, que rezan el lema «Sólo Dios es vencedor» y en el friso de madera podemos leer labrado uno de los poemas de Ibn Zamrak.
La fuente que encontramos en el centro es una réplica exacta de 1943 de la fuente original, que hoy en día se encuentra en los Jardines de Daraxa.
La puerta de la izquierda de esta fachada nos lleva a una sala decorada con yeserías con friso de mocárabes y techo de lazo pintado en la época de los Reyes Católicos, con una inscripción que hace referencia a la toma de Granada. La de la derecha se encuentra cerrada al público.
Tras cruzar esta pequeña sala llegamos al espectacular Patio de los Arrayanes, en el Palacio de Comares.
Palacio de Comares
Éste palacio era la residencia oficial del monarca, y está compuesto por un conjunto de dependencias agrupadas en torno al Patio de los Arrayanes, con galerías porticadas en los extremos, situándose al norte la Sala de la Barca y la Sala de los Embajadores, que ocupa el interior de la Torre de Comares, desde donde se domina el valle del Darro.
Yusuf I ordenó que se construyera y adornara de manera exquisita, dejara maravillado al visitante, aunque fue su hijo Mohamed V el que concluyó la obra y construyó una fachada a lado sur del Patio del Cuarto Dorado.
El Patio de los Arrayanes o Patio de Comares, se encuentra en el centro del Palacio de Comares. En el centro se encuentra el estanque de 34 metros de largo que divide el patio longitudinalmente y se abastece de agua gracias a dos pilas de mármol situadas en cada extremo. Ambos lados del estanque se encuentran sendas filas de arrayanes, que contrastan con su color verde intenso con el blanco del mármol del suelo.
En los laterales encontramos dos naves en los que se encuentran los aposentos donde residían las mujeres. En la planta baja existen varias puertas que conectan con las distintas dependencias. La decoración del patio en esta galería, excepto el zócalo de azulejos se rehizo durante el siglo XIX, adornándola como el pórtico opuesto.
En los lados menores, se levantan unos pórticos, sostenidos por columnas de capiteles cúbicos, de siete arcos semicirculares adornados con rombos calados e inscripciones de alabanza a Dios. Con el arco central más grande que el resto y presenta enjutas macizas con decoración de ataurique y capiteles de mocárabes.
Torre de Comares y Patio de los Arrayanes
Sala de la Barca
En el extremo norte del patio de los arrayanes en entramos a la sala de la barca. Con forma rectangular de 24 metros por 4,35, en sus inicios era algo más pequeña pero fue ampliada por Mohamed V.
Se cree que su nombre proviene del término árabe baraka, que significa bendición.
En esta sala existió una bóveda semicilíndrica que fue destruida por el fuego del incendio de 1890, sustituida por una reproducción de aquella que fue totalmente terminada en 1964. Los muros presentan ricas yeserías con el escudo nazarí y dentro de él, la palabra “Bendición” y el lema de la dinastía “Sólo Dios es vencedor”.
Salón de Embajadores
Tras la Sala de la Barca comunicada por un doble arco, se encuentra el Salón de Embajadores, la más sorprendente y majestuosa sala del palacio, en el que se encontraba el trono y se realizaban las recepciones oficiales.
Se trata de una gran sala cuadrada de 11 metros de lado y 18 de altura, en el que su suelo era antiguamente de mármol (hoy son losetas de barro) en el que se observa en el centro el escudo de los Alhamares, realizado en azulejos en el siglo XVI.
Las demás paredes de la sala presentan cada una tres arcos que dan a tres camarines abiertos en el espeso muro de 2,5 metros de grosor, con balcones gemelos y ventanas encima. En ellas encontramos poemas, alabanzas a Dios, al emir, el lema de los nazaríes o textos del Corán.
Torre de Comares
El salón de Embajadores se encuentra en la Torre de Comares. Esta torre, con sus 45 metros de altura es la mayor de la Alhambra. Su nombre proviene de las comarías, las vidrieras de colores de los balcones que iluminan la gran sala que ocupa el interior de la torre.
Entre la Sala de la Barca y el Salón de Embajadores se encuentran dos pasadizos, uno a cada lado, que llevan a las habitaciones superiores del torreón, el dormitorio de invierno del sultán y la salida a la terraza de la torre, el de la izquierda; y a un pequeño oratorio usado únicamente por el sultán, el de la derecha.
Se cree que fue en esta torre donde se celebró el Consejo en el que se decidió entregar la ciudad a los Reyes Católicos. Se dice que desde uno de sus balcones, la madre de Boabdil, al enterarse de ello, le dijo:
“Mira lo que entregas y acuérdate de que todos tus antepasados murieron reyes de Granada y el reino muere en tí”
También se cree que fue aquí donde Cristóbal Colón se reune y convence a la Reina Isabel de su expedición a las Indias por Occidente que le llevó al descubrimiento de América el 12 de Octubre de 1492, y donde la ésta le ofrece sus joyas para financiar el viaje.
Volvemos sobre nuestros pasos hasta el patio de los Arrayanes. En la fachada este encontramos la puerta que conecta el Palacio de Comares con el Palacio de los Leones.
Palacio de los Leones
Tras suceder a Yusuf I, Mohamed V no sólo terminó con las reformas que había dejado inacabadas su padre, sino que comenzó a construir lo que sería su gran obra: el Impresionante Palacio de los Leones.
Este palacio constituía las estancias privadas de la familia real, y se construyó en el ángulo que forman los Baños y el Patio de los Arrayanes.
En este palacio el arte nazarí alcanza su máximo esplendor, en el que se alcanza una belleza de una sensibilidad y armonía incomparables, donde la luz, el agua, el colorido, la decoración exquisita, convierte a este palacio en una auténtica maravilla arquitectónica y una obra de arte.
El palacio está compuesto por un patio central rodeado de galerías de columnas a modo de claustro cristiano, que permite el acceso a distintas salas: al oeste la de los Mocárabes, al este la de los Reyes, al norte la de Dos Hermanas, Ajimeces y Mirador de Daraxa; y al sur la de los Abencerrajes y el Harén.
Sala de los Mocárabes
Es la sala a la que entramos desde el Palacio de Comares. Ésta es la más sencilla de las salas del palacio y se encuentra a la antigua entrada de éste.
Su nombre se debe a la bóveda de mocárabes que la cubría que, tras la explosión de un polvorín en 1590, quedó tan dañada que hubo que demolerla.
La sala se dividía en dos partes. A la izquierda se cubrió con una bóveda elíptica y se separó, sobre 1636, de la derecha con una reja. Desde 1863 se pueden observar los restos de la bóveda original.
Patio de los Leones
Desde la Sala de los Mocárabes accedemos directamente al Patio de los Leones. Esta es la imagen más reconocible y famosa de la Alhambra y, seguramente, de todo Granada.
Su nombre procede de los doce leones surtidores de la fuente que ocupa el centro del patio, leones sobre los que descansa la gran taza de forma dodecagonal y que la rodean construida en mármol blanco. En el borde de la taza, se encuentra esculpido un poema de Ibn Zamrak.
A principios del siglo XVII se le añadió otra taza que hoy en día se encuentra en el Jardín de los Adarves, junto con el surtidor que la remataba, que era posterior.
Fue construido por orden de Mohamed V y está rodeado por una galería a modo de claustro cristiano, lejos del estilo del típico patio musulmán andaluz, más parecido al que presenta el Patio de los Arrayanes, sostenido por 124 columnas de mármol blanco y fino fuste.
Los dos centros de los lados más largos del patio tienen arcos de medio punto mayores que el resto y poseen unas arquivoltas de mocárabes que comunican el patio con la Sala de los Abencerrajes y con la Sala de Dos Hermanas. Sobre ellos se encuentran los aposentos de las mujeres del sultán.
En el centro de cada una de las galerías cortas se encuentran los pabellones, que avanzan sobre el patio, de planta cuadrada, y recubiertos de cúpulas semiesféricas de madera en su interior.
El centro del patio encontramos unos canales de mármol blanco que parten del interior de los pabellones y bajo los cenadores, que confluyen en la fuente central en forma de cruz. En los extremos de los canales existen unos surtidores que proveen de agua a la fuente central.
Sala de los Abencerrajes
Debe su nombre a que la tradición popular asegura que en esta sala fueron degollados los Abencerrajes, una poderosa familia musulmana oriunda de Granada que rivalizó por el poder con los ziríes en luchas civiles que provocaron el debilitamiento del reino nazarí en el siglo XV.
En la sala existe una mancha de óxido que cubre parte de la pila de mármol del centro de la sala, que la superstición presenta como una mancha de sangre de dichos Abencerrajes.
El cuadrado central de la sala posee alcobas en sus laterales, con arcos decorados de manera exquisita cuyas columnas poseen capiteles azules, y techos con pinturas. Sobre ocho trompas de mocárabes encontramos una magnífica cúpula también de mocárabes, en las que podemos leer una inscripción que dice: “No hay más ayuda que la que viene de Dios, el clemente y misericordioso”.
Techo de la Sala de los Abencerrajes
Salimos de la Sala de los Abencerrajes y seguimos por el patio hasta la Sala de los Reyes.
Sala de los Reyes
Se encuentra al oeste del palacio y su nombre viene de una pintura que podemos observar en la cúpula central. También se le conoció por Sala de la Justicia y, a partir del siglo XVIII como Sala del Tribunal.
Las pinturas se pueden ver en las tres cúpulas de madera en forma de elipse, y forradas de cuero. En la del centro vemos representados a los diez primeros reyes de la dinastía nazarí, salvo los usurpadores Ismail I y Mohamed VI.
En las de los laterales observamos escenas caballerescas y románticas, y posiblemente cuentan leyendas o aventuras de reyes musulmanes.
Accedemos a la sala por tres pórticos con arcos triples de mocárabes y decorados con rombos calados, sostenidos por finas columnas. Ésta está dividida en siete partes: tres habitaciones cuadradas, separadas por dos tramos rectangulares y alcobas en los extremos.
Volvemos a salir al Patio de los Leones para continuar a la Sala de las Dos Hermanas.
Sala de las Dos Hermanas
Se encuentra al norte del palacio justo enfrente de la Sala de los Abencerrajes y su nombre proviene de las dos grandes losas gemelas de mármol que se encuentran en el piso de la sala.
Esta era la sala central de la residencia a la Sultana y su familia real, y se sabe que la madre de Boabdil vivió aquí con sus hijos, tras ser repudiada por Muley Hacén (penúltimo sultán del Reino nazarí de Granada).
Fue construida por Mohamed V y contiene alcobas con techos de lazo que comunican con las Habitaciones de Carlos V y, a través de un balcón, con los Jardines del Partal.
El pavimento de la sala, de mármol, posee una pequeña fuente con surtidor y un canalillo que conduce el agua hasta el patio de los Leones. Pero lo más destacable es la impresionante cúpula de mocárabes del techo en la que la iluminación ha sido perfectamente estudiada, mediante la abertura de ventanitas laterales. Las paredes de la sala están cubiertas de unas finísimas yeserías con diversos temas, entre los que podemos encontrar tanto el clásico lema de los nazaríes «Sólo Dios es vencedor» como, por ejemplo, unas manos cerradas.
Al fondo de la sala accedemos a la Sala de los Ajimeces, llamada así por los balcones gemelos de su pared norte, que se asoman al jardín. Es una sala rectangular cubierta por una cúpula de mocárabes, rehecha en el siglo XVI.
En el extremo norte de la Sala de los Ajimeces se encuentra el Mirador de Daraxa, atravesando un gran arco apuntado de mocárabes, en el que encontramos un poema en las inscripciones que decoran sus jambas, junto con un zócalo de azulejos de color negro, blanco y amarillo, bellísimo por su finura y destreza a la hora de realizar el complicado motivo que exhibe.
Es una pequeña sala rectangular, con dos arcos laterales y uno doble frente a la entrada que mira al Patio de Daraxa, que fue cerrado por las Habitaciones de Carlos V. Sobre los ventanales se encuentran unos arcos apuntados de mocárabes, en cuyos paños aparecen inscripciones de alabanza a Dios, a Mohamed V y poesías.
Mirador de Daraxa
Desde la misma Sala de las Dos Hermanas accedemos a un pasillo que da acceso, primero, a los baños.
Baños
Realmente pertenecen al Palacio de Comares, construidos al este del palacio, siguiendo el modelo de las termas romanas.
La primera sala, la Sala de Camas, era el apoditerium, los vestuarios, con un espacio cuadarado en el centro en el que encontramos una fuente y unas galerías alrededor; y un espacio abierto al piso superior, desde donde el monarca podía contemplar a sus mujeres desnudas (anda que era bobo). Desde aquí, éste lanzaba una manzana a su elegida para pasar la noche. A los lados encontramos camas destinadas al descanso posterior al baño, con alicatados de colores.
Toda la decoración que podemos ver hoy son de la época cristiana ya que debido al mal estado que han presentado los baños a lo largo de los siglos, han hecho que se restauren y reconstruyan varias veces.
La siguiente sala es el frigidarium, la sala fría en la que se encontraba una pila de agua fría. En el centro encontramos tepidarium, la sala templada y luego el caldarium, la sala de vapor, en la que había una caldera de cobre donde se calentaba el agua que se conducía por galerías subterráneas para calentar estas estancias.
Actualmente se encuentra cerrada al público y sólo se abre en determinadas ocasiones.
Al final del pasillo llegamos a las Habitaciones de Carlos V.
Habitaciones de Carlos V
Se construyeron como alojamientos para el Emperador Carlos V mientras se terminaba su palacio, sobre los jardines que rodeaban el alcázar, y estaban comunicadas con el resto por la Galería de la Reja. Como el palacio, el listillo nunca llegó a habitarlas.
Están compuestas por seis salas terminadas en 1537. Las dos primeras están situadas entre el Patio de la Reja y el Jardín de Daraxa y en el friso de una de ellas hay una inscripción en la que podemos leer: “Imperator Karolus V Hispaniarum rex semper augustus pius foelix invictissimus” y el lema: Plus oultre.
Al resto de salas se las conoce como las Habitaciones de Washington Irving ya que fueron habitadas por el escritor estadounidense en 1829, durante su visita a Granada. Estas cuatro salas actualmente permanecen cerradas al público y solo se pueden visitar en contadas ocasiones.
Al norte de la última habitación encontramos una pequeña puerta que da al Peinador de La Reina, construido en el siglo XVI y restaurada en 1842. Tampoco se puede visitar habitualmente aunque si se abre en algunas ocasiones.
A la derecha tenemos el pasillo que da acceso al Patio de la Reja, bajando por unas escaleras.
Patio de la Reja
Este patio es conocido por ese nombre por la reja existente en la pared sur a modo de balcón construida en 1655, aunque el patio se construyó a la misma vez que las Habitaciones de Carlos V.
En el centro encontramos una fuente y en las cuatro esquinas, cuatro cipreses centenarios.
A su derecha se encuentra la Sala de las Ninfas, debido su nombre a unas estatuas femeninas de mármol que se encuentran en el Palacio de Carlos V.
Desde aquí accedemos a los Jardines de Daraxa.
Jardines de Daraxa
También llamados de los Naranjos y de los Mármoles, fueron construidos entre 1526 y 1538 a la misma vez que las Habitaciones de Carlos V.
En estos jardines podemos encontrar una gran fuente de mármol central decorada en su borde con una poesía y colocada aquí en 1626 aprovechando la gran taza que se encontraba en el Patio del Cuarto Dorado. La fuente se encuentra rodeada de cipreses, acacias, naranjos y arbustos de boj.
Al sur de los jardines encontramos los sótanos de la Sala de las Dos Hermanas, y son un conjunto de habitaciones alrededor de la Sala de los Secretos. Esta sala es conocida así si dos personas se colocan cada una en una esquina de la habitación y una de ellas habla en voz baja en dirección a la esquina, la de la esquina contraria escuchará perfectamente lo que la primera dijo, debido a la acústica que proporciona su bóveda vaída.
La Alcazaba es el recinto situado en la parte más occidental del cerro de Sabika. Esta constituía la zona militar, centro de la defensa y vigilancia del recinto. Era la zona más antigua de la Alhambra, junto con las Torres Bermejas.
Las evidencias halladas indican que la original fue construida en siglo IX. Fue por Sawwar ben Hamdun durante la guerra entre árabes y muladíes.
La actual se construyó en tiempos de Mohamed I, el primer rey nazarí. Este construyó la muralla que protegía al anterior castillo levantando las torres de la Vela, del Homenaje y la Quebrada. Esto convertía a la Alcazaba en una fortaleza casi inexpugnable, siendo la residencia real de Mohamed I y su hijo, Mohamed II hasta la construcción de los palacios.
Con la llegada de los cristianos, se convierte en prisión del estado. Para lo mismo que los franceses la usaron durante la ocupación a principios del siglo XIX.
Alcazaba
Podemos observar que se trata de una construcción defensiva debido a la estrechez de sus pasillos y portones con recodos para evitar el uso de arietes.
Desde la plaza de los Aljibes podemos ver tres de las principales torres. Estas forman el flanco oriental de la Alcazaba.
A la izquierda la Torre del Adarguero. Es conocida como la Torre Hueca ya que sólo se conserva el lugar en el que se ubicaba.
En el centro la Torre Quebrada. Llamada así por la enorme grieta que la recorre de arriba a abajo como si fuera una herida.
A la izquierda la Torre del Homenaje. Con 6 plantas y 26 metros de altura, es una de las torres más altas. Fue utilizada como vivienda y se cree que aquí residió el fundador de la Alhambra Muhammad ibn Nasr (Ibn al-Aḥmar-الأحمر).
El recorrido empieza en la entrada, a los pies de la Torre Quebrada y giramos a la derecha. Recorremos el largo pasillo hasta llegar a la Torre del Cubo, a la que podemos subir para admirar las vistas.
El estrecho pasillo de acceso junto a la Torre del Homenaje
Torre del Cubo
La Torre del Cubo, conocida como el Cubo de la Alhambra, se encuentra en el extremo noreste de la Alcazaba, junto a la Torre del Homenaje. Se construyó durante el reinado de los Reyes católicos, sobre una antigua torre nazarí. En ella se encontraba el acceso a los Palacios Nazaríes desde la Puerta de Armas: la Puerta de la Tahona. Sus restos fueron descubiertos en 1951 tras remover una gran cantidad de escombros que se encontraban aquí.
Desde la terraza de la torre podemos observar unas bonitas vistas del Albayzín y de la carrera del Darro; así como de los Patios de la Madraza de los Príncipes y Machuca, antesala de los espectaculares Palacios Nazaríes.
Patios de la Madraza de los Príncipes, Patio Machuca y palacio de Carlos V desde la Torre del Cubo
Bajamos de la torre por las mismas escaleras y seguimos el camino a mano derecha. Bordeamos la Torre del Homenaje y cruzamos una pequeña puerta, con sus recovecos defensivos, y salimos a los restos del Barrio Castrense.
En el barrio castrense podemos observar las ruinas de las viviendas de los militares que protegían la Alhambra. Se ve claramente la disposición de las habitaciones y los baños públicos. Desde aquí podemos acceder a la terraza de la Puerta de las Armas.
Puerta de las Armas (Bib Silah)
Construida en el siglo XIII, es una de las cuatro grandes puertas exteriores de la Alhambra. También una de las puertas más transitadas ya que era la única puerta que conectaba directamente con la Alcazaba, hasta bien entrado el siglo XIV.
Desde su terraza podemos admirar una espectaculares vistas de la ciudad baja, el Albaicín, el Sacromonte y el valle del Río Darro.
Albayzín y Sacromonte desde la puerta de las armas
Volviendo al barrio castrense nos encontramos con el acceso a la Torre de la Vela.
Torre de la Vela
Se trata de uno de los símbolos de la ciudad. De hecho, forma parte del escudo de la capital granadina. Desde que en 1843 Isabel II concediera el derecho a incorporarla al emblema de la ciudad. La más destacable de entre las más de 30 torres de la muralla.
Fue construida en el siglo XII por orden de Muhammad I (Ibn al-Aḥmar), el primer rey nazarí, siendo una de las primeras construcciones de la Alhambra nazarí, entonces llamada Torre Mayor (al-Bury al-Azam).
En su construcción, los espacios interiores se van ampliando en las plantas superiores, con el fin de aligerar peso al edificio y asegurar su estabilidad frente a los frecuentes terremotos de la zona, que aún así han provocado la caída de algunas almenas de su parte superior.
Fue aquí donde, el 2 de enero de 1492, los Reyes Católicos enarbolaron sus estandartes para celebrar la ansiada conquista del último reino nazarí. Desde entonces viene la tradición de visitar la Torre de la Vela cada 2 de enero para conmemorar la toma tocando la campana que fue instalada, en un principio en la esquina noroeste de la torre, aunque en 1840 se trasladó a su emplazamiento actual. Esta campana ha sido sustituida en varias ocasiones y la que hoy vemos, data de 1773.
Campana de la Torre de la Vela
Torre de la Vela
Alcazaba desde la Torre de la Vela
Antiguamente la campana de la torre sonaba a diario aunque actualmente solo suena en varios momentos excepcionales a lo largo del año: el 2 de enero por el Día de la Toma; el 7 de octubre por la festividad de la Virgen del Rosario y durante la procesión de Santa María de la Alhambra en Semana Santa.
Con las medidas sanitarias por Covid-19, para acceder a la torre han colocado un pequeño semáforo para saber cuando subir. La verdad es que está bastante bien incluso fuera de tiempo de pandemia ya que el tránsito de las escaleras suele ser terrible.
Que decir de las vistas desde lo alto de la torre… espectaculares no… lo siguiente.
Divisamos el Albayzín, el Sacromonte, prácticamente toda la ciudad y una gran parte de la Vega de Granada. Ya solo por las vistas, merece la pena pagar la entrada.
Torres Bermejas
Tras admirar las increíbles vistas, esperamos nuestro semáforo y bajamos de la torre. Salimos a la torre de la Pólvora, que es un pequeño torreón de la época nazarí, situado en un extremo de la muralla, con una ubicación ligeramente adelantada lo que le confería una situación estratégica para controlar a los atacantes que accedían por la vaguada situada a sus pies, donde hoy se encuentra la cuesta de Gomérez.
Jardín de los Adarves
Tras pasar una pequeña puerta, nos encontramos en el Jardín de los Adarves. Un jardín creado en el siglo XVII por orden de Íñigo López de Mendoza y Mendoza, VII Conde de Tendilla y V Marqués de Mondéjar, tras ser nombrado alcaide de la Alhambra en 1624. Con su edificación se seguía la moda en la época de transformar antiguas murallas en jardines.
Con el Jardín de los Adarves finaliza la visita a la Alcazaba. Volvemos a salir a la plaza de los Aljibes por la misma puerta que entramos. Cruzamos la Puerta del Vino y llegamos a la plaza del Palacio de Carlos V en donde se encuentra dicho palacio.
Palacio de Carlos V
Tras su boda con Isabel de Portugal en 1526, la feliz pareja reside en la Alhambra durante unos meses. Carlos V quedó tan, pero tan prendado de la belleza de los palacios Nazaríes, que decide reventar uno de ellos (el palacio de invierno) para construir un mamotreto cuadrado de estilo renacentista.
En 1527 comienzan las obras según diseño de Pedro Machuca. Desde 1572, con la rebelión morisca de las Alpujarras, se ralentizaron las obras que quedaron interrumpidas definitivamente en 1637, con los muros y bóvedas concluidos, a falta de cubrir aguas.
Durante la ocupación francesa, éstos convirtieron el palacio en un almacén de artillería, cosa que siguió siendo tras la guerra de independencia. Veinte años después, el escritor inglés Samuel Edward Cook escribiría hacia 1828:
“El Palacio de Carlos V, aún se usa como polvorín; se encuentra sin pararrayos y la sola chispa de un rayo podría destruir los restos de este interesante edificio y probablemente toda la Alhambra”.
Pero vaya, es algo muy típico de este país… las chapuzas y el sudártela todo enormemente.
Esto fue así hasta 1832, año en el que se evacúa el palacio, quedando el palacio en un estado de conservación lamentable.
En 1930 se finaliza la construcción del palacio, casi 400 años después de empezar su construcción… algo muy típico también de este país, aunque hay que reconocer que aquí se les fue un poco de las manos.
Desde 1958, el palacio es sede del Museo de Bellas Artes de Granada. Y desde 1994 también es sede del Museo de la Alhambra.
La verdad es que si no se hubiera construido de la manera que fue y en la ubicación en la que está, el palacio sería bastante bonito.
Interior del Palacio de Carlos V
Desde la esquina del Palacio de Carlos V accedemos a los Palacios Nazaríes. Aquí es donde nos controlan otra vez que tengamos entrada para visitar los palacios.
Puedes realizar una maravillosa visita guiada para conocer en profundidad la historia de la Alhambra:
Si subimos andando a la Alhambra, que es lo suyo, empezaremos subiendo la cuesta de Gomérez desde Plaza Nueva. A unos 350 metros nos encontramos con la Puerta de las Granadas.
Puerta de las Granadas
La Puerta de las Granadas fue construida por el arquitecto Pedro Machuca por orden de Íñigo López de Mendoza y Mendoza, IV conde de Tendilla. Está construida en forma de arco del triunfo romano, en estilo renacentista.
Su construcción empieza en 1526 para conmemorar la visita de Carlos I de España tras su boda Isabel de Portugal. La puerta se levanta en lugar de la puerta Bib al-Buxar o puerta de las alegres nuevas, la original islámica, que consistía en un torreón defensivo que protegía el valle situado entre la colina de la Sabica y el Monte Mauror.
Antiguamente era conocida como la Puerta de los Gómerez. A partir del siglo XVIII se le cambia el nombre al actual por las 3 granadas que coronan el frontón triangular remata el arco principal, y que acompañan al escudo imperial de Carlos I de España y V de Alemania.
El 10 de febrero de 1870 se declara como Monumento Nacional.
Puerta de las Granadas
Atravesamos la puerta para entrar al recinto de la Alhambra. Tenemos tres opciones.
A la derecha una escaleras que suben a través del bosque con la que subimos hasta las taquillas de la Alhambra y la entrada al Generalife.
Por el centro tenemos una cuesta asfaltada. Si subimos por aquí, lo primero que nos encontramos son las ruinas de la Puerta Bib-Rambla o Puerta del Arenal. También se conocía popularmente por Arco de las Orejas ya que, parece ser, que en ella se colgaban los miembros de los ajusticiados.
La puerta perteneció a la muralla de la medina hasta finales del siglo XIX, en la que se iba a proceder a su demolición. Se hace pieza por pieza y se guarda en el museo arqueológico de Granada hasta que, en 1933, el arquitecto e importante restaurador de la Alhambra, Leopoldo Torres Balbás decide reconstruirla y emplazarla en su ubicación actual.
Puerta Bib-Rambla.
Un poco más arriba, pasamos un cruce y empieza el camino de tierra. Lo primero que nos encontramos es una fuente, que es el monumento a Ángel Ganivet, un famoso escritor granadino.
Terminando la Cuesta de Gomérez, encontramos la fuente del Pimiento situada frente al Hotel de Washington Irving. Ya desde aquí, llegamos a las taquillas y la entrada del Generalife.
Si tomamos el camino de la izquierda, que es el que más me gusta a mi particularmente, subiremos por la empinadísima Cuesta Empedrada.
Pilar de Carlos V
Casi al final de la cuesta nos encontramos con el Pilar de Carlos V. Se trata de una fuente situada junto a la Puerta de la Justicia y es una de las obras más importantes del Renacimiento granadino. Fue construida por Niccolo da Corte según diseño de Pedro Machuca en 1545. Debe su nombre al entonces Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico Carlos V, a su vez rey Carlos I de España.
En el reza la inscripción en latín: “IMPERATORI CAESARI KAROLO V HISPANIARUM REGI“. Viene a significar más o menos: “EMPERADOR Y REY DE ESPAÑA CÉSAR CARLOS V “. (Los emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico eran conocidos como César).
Pilar de Carlos V
Puerta de la Justicia
La puerta de la Justicia o puerta de la explanada, se construyó en 1348. Es la más monumental de las cuatro puertas de las murallas exteriores de la Alhambra. Encima podemos encontrar tallada una mano de Fátima en el gran arco de la fachada y una llave en la clave del arco de entrada.
Sobre estos símbolos rezan varias leyendas. Una de ellas dice que simbolizan el poder del Islam y que ningún infiel podrá atravesarla hasta que ambos se unan. Otra dice que cuando ambas se unan se acabará el mundo.
Puerta de la Justicia
En lo alto de el arco de entrada se encuentra esculpida una imagen de la virgen y el niño. Son obra de Roberto Alemán por orden de los Reyes Católicos.
En la explanada podemos encontrar también un pequeño pilar dedicado al escritor Washington Irving por la ciudad de Granada. Se colocó con motivo del centenario de su muerte en 1859.
Tras atravesar la puerta encontramos un retablo en madera obra de Diego de Navas el Joven instalado en 1588 a petición popular de los granadinos.
Puerta del Vino
Tras cruzar la puerta continuamos y llegamos a la Puerta del Vino, que queda a nuestra derecha, la principal puerta de la medina en la época zirí. Al ser una puerta interior, no necesitaba tanto espacio para la guardia y defensa, no como las puertas de las murallas exteriores.
Se construyo en época del Sultán Muhammad III entre los años 1302 y 1309, aunque su decoración exterior es posterior. La fachada oeste es de finales del siglo XIII y principios del XIV y está construida en piedra arenisca. La placa del dintel del arco menciona al Sultán Muhammad V que gobernó en la segunda mitad del siglo XIV. Al ser la fachada exterior, podemos observar la simbólica llave tradicional.
La fachada interior, orientada al este, fue decorada también en tiempos de Muhammad V. Fue durante las campañas militares de Jaén, Baeza y Úbeda en 1367.
Puerta del Vino
Puerta del Vino
Si, en vez de cruzar la Puerta del Vino, continuamos recto llegamos a la Plaza de los Aljibes. Debe su nombre de unos aljibes que se construyeron en 1494 en el barranco que separaba entonces la Alcazaba de los palacios. Se construyó por orden del Conde de Tendillas. Más tarde fueron soterrados y construida la plaza encima. En 1955, se realizaron unas excavaciones que descubrieron la plaza medieval.
Plaza de los Aljibes y Alcazaba
Desde el extremo de la plaza tenemos unas buenas vistas del barrio del Albayzín.
En la plaza encontramos el punto de acceso a la Alcazaba, en la que tendremos que entregar la entrada para poder visitarla.
Puedes realizar una maravillosa visita guiada para conocer en profundidad la historia de la Alhambra:
Este año nos vamos a Berlín. Aunque realmente toca viaje variado por dos países: Alemania y Dinamarca, enfocándonos en sus capitales Berlín y Copenhage.
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A las 9.40 de la mañana despegamos del aeropuerto de Bilbao con destino a Berlín Tegel.
Sobre las 12.15 llegábamos a tierras alemanas. Nos subimos en el bus TXL hasta la estación central. Allí hicimos transbordo a la línea S5 de S-Bahn hasta la estación Warschauer Straße para encaminarnos al hotel.
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Hicimos el check-in y nos fuimos a comer algo. Empezamos con buena gastronomía alemana comiéndonos un currywurst en un chiringuito frente al Oberbaumbrücke (Puente Oberbaum).
Currywurst
El puente de Oberbaum (Oberbaumbrücke) que cruza el río Spree uniendo los distritos de Kreuzberg y Friedrichshain.
Oberbaumbrücke
El puente fue construido por la empresa Siemens & Halske en estilo neogótico entre 1894 y 1896 para sustituir el anterior puente de madera. Desde 1902 circula por su planta superior la línea U1 de metro. En la planta inferior incluye un pasillo peatonal techado.
Oberbaumbrücke desde la habitación del hotel.
En el año 1945 el puente fue dinamitado por las tropas alemanas para evitar el avance del ejército rojo, sufriendo severos daños. Pero no fue destruido por completo.
Hasta la construcción del muro de Berlín en 1961, el puente se convirtió en paso fronterizo entre el sector soviético y el estadounidense, transitado sólo peatonalmente. Después del levantamiento del muro, el paso se cerró. El paso solamente se abría por periodos de varios días en momentos puntuales. Hasta 1972 en el que se abrió definitivamente como paso fronterizo.
Tras la caída del muro, el puente se restauró a su aspecto original. Y en 1995 se abrió de nuevo al tráfico.
El puente es una obra de arte aunque, como todo Berlín, está infestado de graffitis.
Después de comer, nos dimos un paseo por la East Side Gallery. Es una galería al aire libre pintada a lo largo del trozo del muro de Berlín más largo que se conserva. Mide más de un kilómetro y fue pintado en la primavera de 1990 por 118 artistas de 21 países diferentes.
East Side Gallery
La galería es la más grande del mundo al aire libre. Consta de 103 murales que rinden homenaje a la libertad y la esperanza que supuso para el mundo entero el fin de la guerra fría.
Después del agradable paseo decidimos ir a descansar un poco a nuestro psicodélico hotel.
Tras una merecida siesta, nos fuimos a las estación de U-Bahn y nos fuimos hasta la estación de Friedrichstraße. Muy cerca de la estación fichamos un sitio de alquiler de bicicletas que ya estaba cerrado pero para volver al día siguiente.
Desde aquí nos fuimos dando un paseo por la ribera del río Spree hasta el Reichstagsgebäude, el edificio del Reichstag. Lo observamos por fuera ya que estaba cerrado a esa hora.
Edificio del Reichstag
El edificio del Reichstag es la sede del parlamento alemán desde 1999. Aunque desde 1994 se reúne aquí la Asamblea Federal para elegir a su presidente.
Se construyó en estilo neorrenacentista entre 1884 y 1894 por el arquitecto Paul Wallot. Fue para albergar el Reichstag del Imperio Alemán y, más tarde, el de la República de Weimar.
Edificio de Reichstag
Quedó parcialmente destruido durante un incendio en 1933 que fue provocado pero no se sabe por quien.
Durante la batalla de Berlín en la Segunda Guerra Mundial volvió a sufrir graves daños. Este fue el último reducto de resistencia del ejército alemán hasta su toma por parte del ejército rojo.
Durante los años 60 fue reformado. Entre 1995 y 1999 fue renovado según un diseño de Norman Foster, al edificio que podemos ver en la actualidad.
Hoy se puede visitar la cúpula de cristal y la azotea desde la que hay bonitas vistas de los alrededores. Cosa que haríamos al día siguiente.
A menos de 5 minutos andando llegamos a la Brandenburger Tor, la puerta de Brandeburgo.
Brandenburger Tor
Fue ordenada construir por rey prusiano Friedrich Wilhelm II entre los años 1789 y 1793. El proyecto fue del arquitecto Carl Gotthard Langhans en estilo neoclásico temprano.
Es el monumento más famoso de Berlín y símbolo nacional alemán. Fue construida donde antiguamente se encontraba la puerta que marcaba el inicio de la carretera de Berlín a la ciudad de Brandenburg an der Havel, capital del Margraviato de Brandeburgo.
La puerta resultó gravemente dañada durante la Segunda Guerra Mundial en la Batalla de Berlín. De la cuadriga sólo se conserva la cabeza, expuesta en el Museo Märkisches de Berlín.
En 1956 se decidió reconstruir la puerta. Se rehizo la cuadriga con el molde original aunque se suprimieron la cruz de hierro y el águila por considerarlos símbolos del militarismo alemán por las autoridades de Berlín Oriental.
Tras la construcción del muro en 1961. La Puerta de Brandeburgo quedó en la zona de nadie que dividía la ciudad. Fue hasta que en 1991, con la reunificación del país, que fue de nuevo restaurada. En esta restauración se le volvió a añadir el águila y la cruz de hierro a la cuadriga.
Después de esto, nos fuimos a visitar Alexanderplatz. Cenamos algo en un wok y nos fuimos a descansar a nuestro psicodélico hotel que había sido un largo día.
16 de julio
Nos levantamos tempranito, desayunamos y nos vamos a la calle.
Con la barriga (muy) llena nos subimos al metro y nos fuimos hasta la estación Berlin Friedrichstraßeel en donde alquilamos unas bicis en un sitio cercano.
Ya con las bicis nos acercamos al edificio del Reichstag. En un lateral había un pequeño kiosco en donde se sacaban las entradas así que nos pusimos en cola.
La entrada es gratuita pero hay que registrarse y sacar entrada. La cola era relativamente larga e iba muy, muuuy lenta y hacían como 40ºc. Cuando por fin llegamos al mostrador como hora y media después, nos piden el pasaporte y el muchacho se tira como 10 minutos tecleando y mirando el ordenador. Suponemos que comprobaran que no fueras delincuente o tuvieras algún tipo de antecedente delictivo o algo ya que ibas a visitar el lugar desde el que se gobierna el país.
Después de inscribirnos, nos subimos a las bicis y nos fuimos dando un paseo por Großer Tiergarten. Este es el parque más popular de Berlín y el tercero más grande de la ciudad con 210 hectáreas. Se fundó en 1527 como coto de caza de ciervos y otros animales salvajes.
En el centro del parque encontramos Siegessäule o columna de la victoria. Se construyó entre 1865 y 1874 por Johann Heinrich Strack. Fue para conmemorar la victoria de Prusia y el Imperio Austriaco ante Dinamarca en la Guerra de los Ducados diez años antes.
Siegessäule
En principio se instaló en la plaza Königsplatz (hoy Platz der Republik) frente al edificio del Reichsta. Pero fue trasladada a la ubicación actual durante el gobierno Nazi.
Si eres capaz de subir los 285 escalones, podemos admirar unas fantásticas vistas de Berlín. Pagando los 3.50€ de la entrada, claro.
Después de un ligero paseo por el parque, nos volvimos hasta el Monumento del holocausto. Diseñado por el arquitecto estadounidense de origen judío Peter Eisenman.
Se construyó entre 2003 y 2005 para honrar a los 6 millones de judíos asesinados bajo el gobierno de Adolf Hitler. El monumento ocupa una superficie de 19.000 m² y consta de 2.711 estelas (aunque originalmente se iban a construir 4.000).
Monumento del holocausto
En este emplazamiento se encontraban la villa y el búnker del ministro de propaganda de la Alemania Nazi Joseph Goebbels. Más tarde, entre 1961 y 1989, esta área estaba sin urbanizar y era parte de la tierra de nadie que hacía frontera entre las dos Berlín.
Después de descansar un poco. Comimos algo, dimos un paseo y nos fuimos hacia el edificio del Reischtag que teníamos hora para las 18.30.
Con nuestra entrada sólo teníamos acceso a la terraza del edificio. Allí tenemos paneles explicativos sobre la historia del edificio y unas vistas bastante espectaculares.
Catedral de BerlínPuerta de BrandeburgoMonumento al holocaustoGrabado soviéticoTiegarten
La verdad es que merece mucho la pena la visita. Y más siendo gratis.
Después de la visita nos sentamos en una terracita a tomarnos un cervezote alemán. Ya caída la noche, nos dimos un buen paseo por la zona, cenamos algo, y a la cama.
17 de julio
Nos levantamos temprano, desayunamos y recorrimos en bici los 5 km que nos separaban del Checkpoint Charlie.
El Checkpoint Charlie fue uno de los pasos fronterizos de Berlín por el muro entre 1961 y 1990 en la calle Friedrichstraße.
El puesto de control fue situado por las fuerzas aliadas occidentales durante la construcción del muro en 1961, para que las fuerzas militares pudieran seguir cruzando entre los dos sectores.
En 2000 se inauguró una réplica del primer puesto de control. Hoy en día es uno de los puntos turísticos más importantes de Berlín aunque, para mi gusto, parece una feria.
Justo a un lado se encuentra BlackBox Kalter Krieg, una pequeña exposición que describe la división de Alemania y Berlín con documentos y objetos originales. La entrada es gratuita.
A 5 minutos andando encontramos Topographie des Terrors (Topografía del terror), un museo que situado en la zona donde se encontraban las antiguas dependencias de la Oficina de Seguridad Principal del Reich SS, la sede de Sicherheitspolizei, SD, Einsatzgruppen y Gestapo.
En el podemos encontrar exhibiciones permanentes e itinerantes sobre los horrores llevados a cabo por estos organismos durante la Alemania Nazi.
Junto al museo se encuentra el tramo más largo del muro de Berlín que se conserva.
Como se estaba fresquito, decidimos tomarnos algo en la cafetería del museo. Allí probé un refresco que no había visto nunca llamado Mezzomix que viene a ser una mezcla entre refresco de cola y de naranja. Una guarrería en toda regla. De esas cosas que hacías cuando eras niño. Pues la verdad es que no estaba malo y fresquito entra muy bien.
Después de la visita al museo, buscamos donde comer algo rápido y nos fuimos hasta Gendarmenmarkt.
Gendarmenmarkt (mercado de los gendarmes) construida en 1688 por el arquitecto Johann Arnold Nering, es considerada la plaza más bonita de Berlín. Y según los berlineses la más bonita de Europa.
En Gendarmenmarket destacan tres edificios: las catedrales Französischer Dom (Catedral Francesa) y Deutscher Dom (Catedral Alemana) y entre ambas, Konzerthaus Berlin (Ópera de Berlín).
Konzerthaus Berlin fue construida por Friedrich Schinkel entre 1818 y 1821, en el sitio donde se encontraba el Teatro Nacional, destruido por un incendio 1817. El edificio que hoy vemos en una reconstrucción de 1979-1984 ya que el original resultó gravemente dañado durante la Segunda Guerra Mundial.
Al lado izquierdo del Konzerthaus encontramos la Deutscher Dom (Catedral Alemana). Oficialmente Iglesia Nueva, fue construida entre 1701 y 1708 por Giovanni Simonetti según el proyecto de Martin Grünberg. Carl von Gontard construyó la cúpula entre 1780 y 1785.
Deutscher Dom
La iglesia quedó prácticamente destruida durante los bombardeos de Berlín en 1943 y no se empezó su reconstrucción hasta 1977. Su reconstrucción terminó en 1988 pero no se inauguró hasta 1996 como el Museo del Bundestag, sobre la historia parlamentaria de Alemania.
La iglesia no es una catedral en sentido estricto porque no es sede obispal.
Al lado derecho del Konzerthaus encontramos Französischer Dom (catedral Francesa). La Iglesia Francesa de la Friedrichstadt (Französische Friedrichstadtkirche) se construyó entre 1701 y 1705 por Jean Louis Cayart como iglesia de los hugonotes protestantes que habían huido de Francia.
En 1786 se coloca la cúpula construida por Carl von Gontard y Georg Christian Unger.
La catedral resultó gravemente dañada durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. Fue reconstruida entre 1977 y 1981. Hoy en día la usa tanto su congregación como para convenciones de la Iglesia Evangélica Alemana.
Esta iglesia tampoco es una catedral en sentido estricto porque nunca ha sido sede obispal.
Se puede subir a lo alto de la torre para admirar las vistas y en el sótano hay un restaurante.
En una esquina de la plaza, tras la Französischer Dom, encontramos unos aseos públicos construidos en un estilo… así como clásico. Eran muy curiosos.
Desde aquí nos fuimos hasta Potsdamer Platz, una de las plazas más céntricas y con más actividad de la ciudad que se desarrolló como punto de importancia comercial a partir del siglo XIX. Aquí podemos encontrar el semáforo más antiguo de Europa.
Salió desenfocada…
Fue destruida prácticamente por completo durante la Segunda Guerra Mundial y se mantuvo así durante más de 40 años, siendo parte de la tierra de nadie que separaba el Berlín Occidental del Oriental.
Tras la reunificación de Alemania se llevó a cabo un ambicioso proyecto de reconstrucción llevado a cabo a partir de 1993 que lo convierte de nuevo en uno de los puntos comerciales de Berlín.
En la plaza destaca el Sony Center, un edificio comercial, de oficinas y residencial con aires futuristas diseñado por el arquitecto Helmut Jahn.
En la entrada del Sony Center desde Postdamer Platz se puede ver parte de la fachada del Hotel Esplanade, lujoso hotel destruido durante la Segunda Guerra Mundial. Aunque la iluminación que tiene le da aspecto de puti. Todo hay que decirlo.
Hotel Esplanade
Cenamos algo en la zona y nos fuimos dirección al hotel a descansar, haciendo una parada en la catedral de Berlín para admirarla de noche.
18 de julio
Como siempre, madrugamos, desayunamos y nos ponemos en camino.
Hoy toca visitar el histórico Olympiastadion, el Estadio Olímpico. Para llegar hasta allí, nos agarramos las bicis y nos subimos en la línea S9 de S-Bahn, en el que tuvimos que pagar billete por la bici.
El estadio Olímpico está situado en el distrito de Charlottenburg al oeste de Berlín y el S-Banh tarda unos 30 minutos desde el centro.
Fue diseñado por el arquitecto alemán Werner March y construido entre 1934 y 1936 con capacidad para 100.000 espectadores.
Se inauguró el 1 de agosto de 1936 y fue la sede principal de los Juegos Olímpicos de Berlín.
Está construido reemplazando el Estadio Alemán que debería haber sido sede de los Juegos Olímpicos de Berlín de 1916 que fueron cancelados por la Primera Guerra Mundial.
La zona de alrededor, conocida como Olympiapark (anteriormente Reichssportfeld), incluía el Maifeld para eventos de propaganda, el Glockenturm (Torre de la Campana) y el anfiteatro, conocido hoy como Waldbühne.
Glockenturm
Durante la segunda guerra mundial sirvió como instalaciones militares que incluían un búnker y un almacén de munición.
Hoy en día, tras varias remodelaciones, tiene capacidad para 74.000 espectadores y es hogar del equipo de fútbol Hertha BSC y alberga competiciones de alto nivel de multitud de deportes.
La entrada al estadio nos costó 7€ con audioguía incluida.
Olympiastadion desde Glockenturm
Después de echar la mañana en el estadio, nos subimos a las bicis y recorrimos los 4 km que nos separaban del Schloss Charlottenburg. Pero antes, había que comer. Lo hicimos en un restaurante de comida típica alemana llamado Schlossgarten. Comimos de lujo y no era caro.
Con la tripa bien llena, nos fuimos a visitar el palacio.
Schloss Charlottenburg se construyó, en estilo barroco, entre 1695 y 1699 por el arquitecto Johann Arnold Nering por orden de Sofía Carlota de Hannover, esposa del príncipe Federico III, Margrave elector de Brandeburgo y, en un principio, se llamó Palacio de Lietzenburg.
Tras la muerte de Sofía con tan sólo 36 años, Friedrich nombró al palacio y a las zonas de alrededor Charlottemburg en su honor.
La visita a Charlottenburg es imprescindible y no has visitado Berlín si no paseas por sus preciosos jardines.
Después de pasear por Charlottemburg ya reventados nos volvimos a las bicis y nos fuimos camino del hotel para descansar.
Tras el merecido descanso, nos volvimos al centro a cenar algo ligero y dar un paseo relajado para acostarnos temprano.
19 de julio
Como de costumbre, nos levantamos temprano y, tras reventar el buffet del hotel, nos recorrimos con la bici los 10 km que nos separaban del Berliner Unterwelten, el búnker de la Segunda Guerra Mundial reconvertido en museo.
Compramos las entradas para el tour en español de las 14.45 por 10€ cada una.
Tras adquirir las entradas, nos volvimos a las bicis y nos encaminamos hacia Gedenkstätte Berliner Mauer, el memorial del muro de Berlín.
Se trata de un monumento memorial situado en el centro de Berlín en el que se encuentra conservada la última edificación de seguridad del muro de Berlín.
Tras una rápida visita al memorial, nos fuimos a visitar la Berliner Dom, la catedral de Berlín.
Se encuentra en Lutsgarten, unos jardines que antaño eran una ciénaga, mandada a drenar en 1573 por Príncipe-Elector de el Margraviato de Brandeburgo, Juan Jorge I de Hohenzollern, para usarla de tierras de cultivo.
En tiempos de Federico Guillermo I se convirtió en campo de instrucción y a finales del siglo XVII, Federico Guillermo II mandó a que se reconvirtieran en jardines.
Durante el gobierno de los Nacionalsocialistas se cubrió de cemento y se usó para desfiles y manifestaciones.
Hoy vuelve a ser un jardín con varios edificios y monumentos, como Granitschale im, un gran cuenco de granito considerado una de las maravillas del mundo en el Berlín del siglo XIX e inaugurado en 1834 con un gran desayuno para 40 personas (va en serio). Se le conoce cariñosamente como la “sopera berlinesa”.
La catedral se construyó entre 1895 y 1905 en estilo neobarroco por el arquitecto Julius Raschdorff. El edificio actual está construido donde antes se encontraba una iglesia barroca de 1747 que fue demolida en 1894 por orden del Kaiser Guillermo II.
Como casi todo Berlín, la catedral quedó muy dañada después de los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. Se reconstruyó entre 1975 y 1993.
En Lustgarten se encuentra también el Altes Museum (Museo Antiguo). Construido entre 1825 y 1830 por el arquitecto alemán Karl Friedrich Schinkel en estilo clasicismo, y alberga la colección de antigüedades de los museos estatales de la ciudad. Aunque en un principio se construyó para albergar la colección de arte de la familia real prusiana.
Altes Museum (Museo Antiguo)
Detrás se encuentra el Neues Museum (Museo Nuevo) también museo arqueológico construido entre 1843 y 1855 por el arquitecto Friedrich August Stüler, discípulo de Karl Friedrich Schinkel.
Casi destruido durante la Segunda Guerra Mundial fue reconstruido e inaugurado en 2009.
Junto a éste se encuentra Alte Nationalgalerie, la Antigua Galería Nacional fundada en 1861 una galería que muestra obras de arte del siglo XIX de la colección de la Fundación Cultural de Herencia Prusiana.
Alte Nationalgalerie, la Antigua Galería Nacional
Disfruta de una bonita visita guiada por la Isla de los Museos con Civitatis:
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Desde aquí, nos fuimos en la bici hacia Berliner Unterwelten, para el que habíamos comprado las entradas por la mañana.
Junto al búnker había un kebab en el que comimos mientras esperábamos la hora de nuestra visita que estaba muy bueno.
Enfrente del búnker se encuentra el parque público Humboldthain que es un espacio natural protegido construido entre 1869 y 1876, recibe su nombre del gran investigador de la naturaleza Alexander von Humboldt. Como curiosidad hay que decir, que las pequeñas colinas que vemos en el parque son montañas de escombros producto de los bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial.
Después de la visita al búnker, nos acercamos a la Bebelplatz, considerada la plaza más bonita de Berlín, creada en 1740 tras el derribo de la antigua fortificación de Berlín.
Es tristemente famosa por la noche del 10 de mayo de 1933, cuando el gobierno de Adolf Hitler llevó a cabo la quema de libros en la que se arrojaron al fuego obras de la literatura universal de autores como Thomas Mann o Karl Marx.
En la plaza se encuentra varios edificios significativos como el edificio de la Humboldt-Universität zu Berlin, la Universidad Humboldt, fundada en 1810 por el prusiano liberal Wilhelm von Humboldt.
Humboldt-Universität zu Berlin
También encontramos Staatsoper Unter den Linden, la Ópera Nacional, construida entre 1741 y 1743, en estilo clasicismo prusiano, como Ópera Real, según el proyecto de Georg Wenzeslaus von Knobelsdorff. Fue totalmente destruida durante la Segunda Guerra Mundial y reconstruida exactamente igual entre 1952 y 1955.
En Bebelplatz también se encuentra St. Hedwigs-Kathedrale, la Catedral de Santa Eduvigis. Construida entre 1747 y 1773 siendo la primera iglesia católica de Berlín.
St. Hedwigs-Kathedrale
Desde la fundación del obispado de Berlín en 1930, es la iglesia del obispo en la Friedrichstadt y posee el título papal honorífico de Basilica minor.
Como no iba a ser de otra manera, quedó destruida por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial y fue reconstruida entre 1952 y 1963.
Por desgracia, se encontraba cerrada por obras cuando la visitamos.
Después de la isla de los museos decidimos ir a descansar un rato al hotel. Como a mitad de camino vimos algo que nos hizo cambiar el rumbo. Una casa tamaño real de Barbie.
Debía ser alguna exposición pero como costaba dineros no entramos pero por fuera era pa mearse. Que rosita todo.
Después de un merecido descanso nos volvimos a admirar de noche la puerta de Brandeburgo y el edificio del Reichstag.
Por detrás del Reischtag hay unas gradas en las que nos sentamos a descansar un poco y cada cierto tiempo proyectaban un video sobre el aniversario de la reunificación del país (salía Merkel muuuy joven).
Después de visualizar el video (varias veces) nos fuimos a cenar algo y a descansar.
20 de julio
Amanece nuestro último día completo en Berlín. Hoy toca excursión. Nos vamos a Potsdam. Para llegar, nos subimos a la línea 7 de S-Bahn y en algo menos de una hora ya estábamos en Potsdam. Desde la estación nos subimos al bus 695 que en unos 15 minutos nos deja junto al Schloss Sanssouci.
Nos bajamos del bus junto al Historische Mühle von Sanssouci, el Molino histórico de Sanssouci. Es una réplica de un molino holandés construido entre 1787 y 1791.
Historische Mühle von Sanssouci
A su lado se encuentra el Schloss Sanssouci (Palacio de Sanssouci). Llagamos y nos ponemos en la larga cola (a la sombra) para comprar las entradas. La entrada nos costó 12€ y viene con audioguía incluida. La entrada al museo tiene hora de entrada (nosotros teníamos para las 14.15) pero el resto del complejo es libre.
Schloss Sanssouci
El Schloss Sanssouci fue construido entre 1745 y 1747 en estilo rococó por orden del rey de Prusia Federico II “El Grande” como palacio de verano. Fue ampliado por el rey Federico Guillermo IV en 1841 ampliando las dos alas laterales.
El interior del palacio se conserva con el mobiliario original y es una pasada, aunque la decoración es algo recargada para mi gusto…
Después de recorrer los pasillos atestados de gente, salimos a la zona de las terrazas de viñedos y la Große Fontäne.
A un lado se encuentra el Neue Kammern von Sanssouci, un antiguo invernadero que Federico II decidió reconvertir en palacio de invitados en 1768.
En su interior se pueden encontrar una sucesión de salas de banquetes y suites decoradas con gran detalle, amuebladas por los principales artistas de la época.
Aunque lo más llamativo es el Salón Jaspe cuadrado en el centro del palacio, forrado con jaspe y adornado con bustos antiguos. La sala está coronada por una pintura en el techo con una escena que representa a Venus, quien representó los ideales del paradigma de la belleza del siglo XVIII.
Neue Kammern von Sanssouci
Junto a Neue Kammern von Sanssouci encontramos Sizilianischer Garten (Jardín Siciliano) creado en 1858.
Paseando por los espectaculares jardines llegamos al Chinesisches Haus im Park Sanssouci, el pabellón chino. Este pequeño pabellón de estilo rococó el ejemplo sobreviviente de la moda chinoiserie que influyó en la cultura de la corte en toda Europa en el siglo XVIII.
Chinesisches Haus
Seguimos paseando y llegamos a Orangerieschloss, el palacio de la Orangerie. Construido, en estilo renacimiento italiano, por orden de Federico Guillermo IV entre 1851 hasta 1864 por los arquitectos Friedrich August Stüler y Ludwig Ferdinand Hesse.
Orangerieschloss es una pinacoteca que alberga obras de las escuelas de pintura barroca flamenca y holandesa, el Renacimiento italiano, el período barroco, y destacadas esculturas antiguas y esculturas francesas del siglo XVIII.
Seguimos paseando por los jardines hasta llegar al Neues Palais, el Palacio Nuevo. Fue el último palacio construido por Federico II entre 1763 y 1769 tras la victoria en la Guerra de los Siete Años.
Neues Palais
En principio fue el palacio de invitados y donde realizaba grandes celebraciones y banquetes. Fue el Káiser Guillero II el que hizo de éste su residencia principal desde 1888 a 1918. Tras su abdicación y fin de la monarquía, pasa a ser un museo.
El palacio no fue destruido durante la Segunda Guerra Mundial pero si fue saqueado por las tropas soviéticas.
Neues Palais
Detrás del edificio del palacio se encuentran las llamadas comunas, los edificios de la granja, que están conectados por un pasadizo subterráneo.
Communs
Desde el Neues Palais nos fuimos dando un paseo hasta la estación disfrutando de la preciosa ciudad de Potsdam.
Nauener Tor
A la vuelta nos dirigimos a visitar la Kaiser-Wilhelm-Gedächtnis-Kirche, Iglesia Memorial del káiser Guillermo I.
La iglesia evangélica fue construida en estilo neorrománico entre 1891 y 1895 por el arquitecto Franz Schwechten.
La iglesia fue parcialmente destruida por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. Lo poco que quedó en pie se conservó como recuerdo del terror de la guerra. Entre 1959 y 1961, según el proyecto de Egon Eiermann, se construyó la nueva parte moderna de la iglesia.
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Hoy, la Kaiser-Wilhelm-Gedächtnis-Kirche es un monumento para la paz y la reconciliación.
Por desgracia, cuando la visitamos, estaba totalmente tapada ya que estaba en restauración y no pudimos admirarla.
Cuando llegamos al hotel, nos dimos cuenta que nos habíamos dejado la ventana abierta y se nos había llenado la habitación de mosquitos como gorriones. Es lo que tiene que la habitación de al río.
Se acaba la etapa de Berlín. Al día siguiente tomábamos un tren temprano con destino al carísimo Copenhage, la segunda etapa del viaje.
Balance del viaje
La verdad es que Berlín merece la pena visitarla. A pesar de que me gusta mucho su historia, creo que es una de las ciudades que menos me ha gustado de Europa. Eso si, los alemanes son gentes maravillosas, con una buena gastronomía y, que vamos a decir de la cerveza alemana…
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