Rumanía 2018: una inesperada sorpresa

Este invierno nos hemos decidido a pasar frío unos días visitando Rumanía.

29 de marzo

Salimos desde Málaga a las 11.10 de la mañana con la compañía de bajo coste rumana Blue Air. Fue puntual y el avión era relativamente cómodo y con los asientos con bastante espacio. Sobre las 16.00 aterrizamos en Bucarest 4 horas después. Aunque Rumanía pertenece a la unión europea, hay que pasar el lento control de pasaportes, así que no te lo olvides en casa.

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Bucarest

Para llegar al hotel tomamos el bus 783 que (se supone) tarda unos 45 minutos en llegar al centro. El billete se compra en una pequeña casetilla que hay junto a la parada. Hay que adquirir primero una tarjeta recargable llamada Cardul MULTIPLU por 1.60RON (0.34€) y luego recargar como mínimo 2 trayectos. Cada trayecto cuesta 3.50RON (0.75€) y puedes recargarla tantas veces como quieras.

Siempre hay que validar el billete al entrar. Por cierto, la tarjeta no la venden dentro del bus.

Nos subimos al bus el cual se llena hasta los topes. Va haciendo un millón de paradas. Ya entrando a la ciudad… ¡PAM! ¡atascazo! De unos 45 minutos que debía tardar el bus en llegar al centro, tardamos casi dos horas. Fue desesperante. No había visto nada así desde Hanoi en Vietnam.

Si no quieres sufrir en tus carnes estos endiablados atascos, siempre puedes contratar un servicio de traslado, más rápido y hasta la puerta de tu hotel.

Traslados en Bucarest

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Nos bajamos por fin y nos dirigimos al hotel. Elegimos el Novotel Bucharest City Centre. Un hotel de 4 estrellas en plena milla de oro de Bucarest. Suena pomposo pero los hoteles en Bucarest son muy baratos. Este nos costó 56€ la noche. En España hubiera sido un dineral.

nuestro hotel en Rumanía

Como se nos había hecho bastante tarde, dejamos las cosas y nos fuimos a dar un pequeño paseo por el casco antiguo y a buscar algo para cenar. Hacía bastante frío y como estábamos cansados, nos fuimos pronto a la cama que había que madrugar al día siguiente para aprovechar el día.

Hoteles en Rumania

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30 de marzo

Nos levantamos bien temprano y nos vamos a la calle con todo el frío de la mañana.

Novotel Bucharest City Centre
Amanecer desde la habitación.

El hotel se encuentra en la Calea Victoriei (calle Victoria), la calle más antigua e importante de Bucarest, que data del año 1692, hecha para unir la antigua corte del Principado con el Palacio Mogosoaia e inaugurada por el Señor de Valaquia: Constantin Brâncoveanu.

Se extiende desde la Plaza de las Naciones Unidas (desde la intersección con Splaiul Independenței) hasta la Piața Victoriei y tiene una longitud de 2.700 metros. En ella se encuentran numerosos edificios históricos y tiendas de lujo.

Antiguamente, antes del reinado de Constantin Brâncoveanu (1654-1714), la calle se llamaba Drumul Brașovului y se encontraba fuera de Bucarest. La sección que va desde la Plaza de las Naciones Unidas (antigua Plaza del Senado) y el Bulevardul Regina Elisabeta se conocía en ese momento como Ulița Mare a Sărindar porque conducía a la iglesia de Sărindar, ubicada en lo que ahora es el Palatul Cercului Militar Național.

Tras la victoria en la Guerra de Independencia, el 8 de octubre de 1878 se renombra como Calea Victoriei, tras la entrada triunfal del ejército rumano.

Calea Victoriei
Rumanía

En dos minutos andando llegamos a la Piaţa Revoluţiei (Plaza de la Revolución). En esta plaza, en diciembre de 1989 llegaba a su fin el régimen del dictador Ceaucescu tras la masacre de la población civil en las protestas de Timisoara. Antiguamente la plaza se llamaba primero Piața Palatului (plaza del Palacio) y, más tarde, Piața Republicii (Plaza de la República). Más recientemente, durante la época comunista, se llamaba Piața Gheorghe Gheorghiu-Dej.

En la plaza encontramos el Palacio Presidencial en el cuyo edificio ahora se encuentran el senado y varios ministerios.

En la Piaţa Revoluţiei también se encuentra la Biserica Kretzulescu, una pequeña iglesia ortodoxa construida entre 1720 y 1722 en ladrillo rojo por orden del canciller Kretzulescu Safta y su esposa.

Biserica Kretzulescu
Biserica Kretzulescu.

Delante de la iglesia, en el centro de la plaza se encuentra el Memorialul Renașterii (Memorial del Renacimiento) que conmemora las luchas y las víctimas de la Revolución de 1989. Supuso el final del régimen comunista de Nicolae Ceaușescu.

Memorialul Renașterii (Memorial del Renacimiento)
Memorialul Renașterii

Junto a la pequeña iglesia se encuentra el Muzeul Național de Artă (Museo Nacional de Arte de Rumanía).

El edificio en el que se encuentra es el antiguo Palacio Real construido entre 1812 y 1815. En 1837, el príncipe de Valaquia Alexandru Ghica, traslada aquí su residencia.

Entre 1859 y 1866, tras la unión de los principados rumanos de Moldavia y Valaquia, el príncipe Alexandru Ioan Cuza utiliza la casa como palacio ceremonial y residencia.

En 1882 el rey Carol I contrata al arquitecto francés Paul Gottereau y al checo Karel Liman para ampliar y decorar el palacio. En 1906 el palacio se convierte en la residencia de invierno de la Corte Real.

Tras la abdicación del rey Miguel I en 1947 y la toma de control del gobierno por parte de los comunistas, se nacionaliza el palacio. Entonces se convierte en museo de arte y en el consejo de ministros.

El museo se inauguró en 1948 y tiene en su patrimonio una de las mayores colecciones de pinturas de Rumanía, con una importante colección del Rey Carol I, originalmente ubicada en el Castillo de Peles en Sinaia.

Muzeul Național de Artă

En la parte trasera del museo se encuentra el teatro Sala Palatului (Salón del Palacio). Es una sala de conciertos y conferencias construido entre 1959 y 1960 durante el régimen de Gheorghe Gheorghiu-Dej.

Enfrente del museo se encuentra la estatua ecuestre de Carol I y justo detrás, la Biblioteca Central de la universidad de Bucarest. Construida entre 1891 y 1893 y fundada en 1895, es la biblioteca universitaria más antigua de Bucarest.

En julio de 1948 la Biblioteca de la Fundación Universitaria se convierte en la Biblioteca Central de la Universidad “CI Parhon” de Bucarest.

Durante la Revolución de 1989, el edificio se incendió y se perdió gran parte de su contenido, alrededor de 500.000 volúmenes fueron destruidos.

Biblioteca Central de la universidad de Bucarest
Estatua ecuestre de Carol I y Biblioteca Central de la universidad de Bucarest.

Delante de la biblioteca se encuentra la Statuia Ecvestră a lui Carol I, la estatua ecuestre del rey Carol I. Fue inaugurada el 10 de mayo de 1939, Día Nacional de Rumania, en presencia del Rey Carol II y el Gran Duque Mihai (el futuro Rey Mihai de Rumania). Durante el Centenario del nacimiento de Carol I.

En la noche del 30 al 31 de diciembre de 1947, inmediatamente después de que el rey Mihai firmara la abdicación forzosa y Rumania se convirtiera en la República Popular de Rumania, los comunistas retiraron la estatua del pedestal. Más tarde se fundió y con el bronce se creó la estatua de Lenin de Bucarest.

La estatua actual se fabricó en 2010.

Un poco más adelante se encuentra el Ateneul Român (Ateneo rumano). El Ateneo es uno de los monumentos más importantes de Bucarest. Construido entre 1886 y 1888 en estilo neoclásico y es sede de la Filarmónica “George Enescu”.

El Ateneo Rumano se construyó en el Jardín del Episcopado, una tierra que perteneció a la familia Văcăreşti y fue muy criticado ya que se encontraba demasiado lejos del centro de la ciudad.

Ateneul Român (Ateneo rumano)
Ateneul Român.

Seguimos paseando y llegamos hasta el Bulevardul Nicolae Bălcescu una de las avenidas principales de Bucarest que nos lleva hacia el casco antiguo de la ciudad.

A lo largo de la avenida podemos contemplar la combinación entre edificios clásicos mezclados con edificios de la época soviética. No es que sea especialmente bonita la mezcla pero tiene su encanto.

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Bucarest

Pasando por delante de la Biserica Italiană llegamos al Teatro Nacional de Bucarest y el kilómetro 0 de Rumanía.

Teatro Nacional de Bucarest y el kilómetro 0
Teatro Nacional de Bucarest y el kilómetro 0.

Justo enfrente se encuentra la Piața Universității (Plaza de la universidad). En 1989 durante una manifestación pacífica estudiantil, el ejército disparó contra los manifestantes causando un auténtico baño de sangre. Para recordar a los muertos, se levantaron diez cruces en la avenida junto a la plaza.

Bucarest

Junto a la plaza también se encuentran varios edificios de facultades de la universidad. La Piața Universității es uno de los lugares de encuentro más populares de la ciudad.

Piața Universității
Universidad de Bucarest

Al sur de la plaza podemos ver la pequeña iglesia rusa Biserica Colței rodeada de un gran edificio de estilo francés. Se trata del Spitalul Clinic Colțea, el primer hospital de Bucarest, construido en 1704.

Paseando por la zona, vimos al fondo de una calle unas cúpulas doradas que nos llamó la atención. Nos acercamos y resultó ser la Biserica Sfântul Nicolae fostă Rusă (Iglesia de San Nicolás) que no vimos en ninguna guía.

La pena es que estaba prácticamente entera tapada por andamios pero por las fotos que he visto por internet, tiene muy buena pinta y merece la pena acercarse.

Biserica Sfântul Nicolae fostă Rusă (Iglesia de San Nicolás)

Seguimos paseando por el casco antiguo y empezamos a entender porqué a Bucarest se le llama la pequeña París. Los edificios clásicos guardan mucha similitud con los parisinos, solamente entorpecidos por algunos edificios de la época soviética construidos entre ellos.

Después de un rato, llegamos a la Biserica Mănăstirii Stavropoleos. Esta iglesia es uno de los puntos turísticos imprescindibles en Bucarest. Construida en 1724, estuvo a punto de ser demolida por sus malas condiciones en el siglo XIX.

Es conocida por su belleza arquitectónica y por su coro de música bizantina. El interior del recinto es un remanso de paz que no parece estar en medio de una capital.

Biserica Mănăstirii Stavropoleos
Biserica Mănăstirii Stavropoleos.
Biserica Mănăstirii Stavropoleos
Biserica Mănăstirii Stavropoleos.
Biserica Mănăstirii Stavropoleos

Un poco más adelante nos encontramos de frente con el Palatul CEC, el palacio de la caja de ahorros. El palacio fue construido en el año 1897. La primera piedra fue colocada ante la presencia del rey Carol I de Rumania y la Reina Elisabeta.

Fue construido por el arquitecto francés Paul Gottereau tras la demolición del monasterio de San Juan el Grande, del siglo XVI. El monasterio se encontraba en este lugar hasta su demolición el 1875 para construir la caja de ahorros.

El palacio tiene una de las fachadas neoclásicas más impresionantes de todo Bucarest.

Palatul CEC
Palatul CEC.

Justo enfrente del Palatul CEC se encuentra el Museo de Historia Nacional de Rumanía. Es el museo más importante de Rumanía y contiene objetos descubiertos en el territorio actual de Rumanía desde la prehistoria hasta la época contemporánea. Fue fundado en el año 1970 en el edificio del Palacio de Correos.

El edificio del Palacio de Correos se construyó entre 1894 y 1900 en estilo neoclásico según planos del arquitecto rumano Alexandru Săvulescu. La primera piedra se puso ante la presencia del rey Carol I de Rumania, el primer ministro Lascăr Catargiu, los ministros del gabinete, el prefecto de policía y el alcalde de la ciudad.

Funcionó como oficina de correos hasta 1970. Tenía que ser toda una experiencia echar una carta en semejante palacio.

Museo de Historia Nacional de Rumanía

Volvemos un poco sobre nuestros pasos y nos encontramos el Pasajul Macca Vilacrosse. Es un bonito pasaje en forma de herradura cubierto de vidrio construido por el arquitecto Felix Xenopol en el año 1891.

El pasaje se construyó para conectar el Banco Nacional con la arteria comercial más transitada de esa época, y contenia muchos pequeños comercios en su interior. También fue la sede de la primera bolsa de valores de Bucarest, antes de la construcción del edificio de la bolsa de valores en Strada Bursei.

Hoy en día contiene muchos restaurantes y cafeterías en su interior.

Pasajul Macca Vilacrosse
Pasajul Macca Vilacrosse.

Seguimos paseando y llegamos a la Piaţa Constituţiei, en la que se encuentra el exageradísimo Palacio del Parlamento (Palatul Parlamentului). El faraónico edificio mandado a construir por Ceaucescu en 1984, sufrió un parón en su construcción tras la muerte del dictador en 1989 y se empezaron de nuevo las obras en los años 90. Hoy día aún sigue sin acabar de construirse.

Palacio del Parlamento (Palatul Parlamentului)
Palacio del Parlamento.

Actualmente es un edificio de usos múltiples y salón de congresos. Se puede visitar mediante visitas guiadas pagando 15 RON (3.14€). Desde 2004 alberga el Museo Nacional de Arte Contemporáneo de Rumanía en su ala oeste.

Desde el Palacio del Parlamento parte el Bulevardul Unirii, otra de las obras faraónicas del dictador Ceaucescu.

El Bulevardul Unirii es un paseo de 4km que va desde el parlamento hasta la plaza Alba Iulia. La calle está bordeada con bloques de apartamentos del realismo socialista. Fue construida medio metro más ancha que los Campos Eliseos de París para mofarse de ellos.

Palacio del Parlamento (Palatul Parlamentului)

Lo que más nos impactó fue la cantidad de fuentes que hay en la mediana del bulevard y el la Piaţa Unirii todas sin agua. No se si por el elevado coste que sería tenerlas todas encendidas o porque se pudieran congelar con el frío que hacía.

Si quieres conocer los edificios de la época comunista de Bucarest en profundidad, te recomendamos hacer un interesante free tour con Civitatis:

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La verdad es que el paseo por bulevard es muy agradable y es impresionante. Ahora bien, ¿era necesario reventar medio casco antiguo para construir algo innecesario? Cosas de las dictaduras.

Caminando de vuelta hacia el centro, tras pasar un callejón, fuimos a parar a una pequeña iglesia de la que desconocíamos su existencia. Se trata de la Biserica Domnița Bălașa, construida entre 1881 y 1885, en estilo neorromántico. Las iglesias rumanas son muy curiosas y diferentes.

Biserica Domnița Bălașa
Biserica Domnița Bălașa.

Volvemos de regreso hacia la Piaţa Unirii y nos sentamos a tomarnos un café y descansar un poco.

Ya con las energías un poco renovadas, tomamos camino al Templo Coral. El templo es la sinagoga más grande de Rumanía y es una copia de la sinagoga de Viena Leopoldstadt-Tempelgasse. Es uno de los únicos centros religiosos que aun existen desde la época antigua, construida entre 1857 y 1867.

Se puede visitar pagando 10RON (2.09€) y nosotros coincidimos justo con una visita guiada en español. El templo tiene una historia muy rica y es una preciosidad por dentro. Realmente merece la pena la visita.

Templo Coral
Templo Coral.
Templo Coral
Templo Coral

Después de una mañana bien aprovechada, tocaba comer. Nos acercamos a un restaurante que recomendaban en numerosos foros llamado Hanul lui Manuc. Además de restaurante es un hotel y un monumento histórico.

Fue construido en el año 1808 como un lugar donde paraban las caravanas a descansar y dar de comer a los animales. El sitio tiene un patio enorme y como hacía solecito y calentaba, estaba bastante lleno, pero había como un millón de mesas.

El menú del día cuesta 23.50RON (4.90€) y consta de un entrante, un plato principal y guarnición. Todo comida típica rumana y por 12.50RON más (2.60€) una jarra de cerveza artesanal hecha por ellos. Exquisita.

Eso si, Rumanía es como EEUU. Los sueldos son extremadamente bajos y es obligatorio dejar entre un 5 y un 15% de propina.

Hanul lui Manuc

Tras reponer fuerzas, nada más salir del restaurante nos topamos con Curtea Veche (Corte Vieja). Se cree que fue construida por Vlad Tepes (del que hay un busto) entre 1458-1459 sobre la antigua fortaleza en los bancos del río Dambovita.

Entre un gran incendio en 1718 y un terremoto en 1738, la corte quedó destruida y olvidada. Hoy en día solo se conservan ruinas y la iglesia, la Biserica Sfântul Anton, que es la más antigua de Bucarest (1545-1554).

Curtea Veche
Curtea Veche.
Biserica Sfântul Anton
Biserica Sfântul Anton

De aquí, nos fuimos directamente a recoger el equipaje al hotel para ir a la estación norte de tren, que sobre las 16.30 salíamos a Brasov.

A la hora de comprar el billete el día anterior tuvimos el pequeño problema de que no quedaban billetes en ningún tren de la tarde, pero en el de las 16.30 aún quedaban asientos en 1ª clase por la friolera de 3€ más por persona y trayecto… pues fichado. El precio final fueron 63RON por cabeza (12.72€).

Llegamos temprano a la estación así que nos dimos un paseo por los alrededores pero no hay nada reseñable.

El tren llega con retraso, empezamos bien. Cuando aparece, el tren estaba hecho de retales, los vagones diferentes entre sí, y cada uno más hecho polvo que el anterior. Localizamos el nuestro y nos subimos.

Si aquello era 1ª clase, como debía ser la 2ª. Hacía tiempo que por aquel vagón no pasaba una fregona y el WC… ¡buf!.

El vagón se va llenando, y cuando digo que se va llenando, es literal, el pasillo a rebosar de gente de pie. Partimos algo tarde y por el camino se va bajando gente poco a poco.

Una vez que empezamos a atravesar las montañas, el paisaje se va haciendo cada vez más espectacular. Pequeños pueblos y bosques nevados realmente bonitos.

Rumanía
Rumanía
Rumanía

A medida que íbamos subiendo, más y más nieve hasta que empezamos a bajar y empieza a desaparecer.

Brasov

Unas dos horas y tres cuartos después por fin llegamos a Brasov. Un amiguete que ya había estado, me contaba que Brasov era una ciudad rica, que se notaba que allí había dinero por las estaciones de esquí y demás.

Pues bien, nos bajamos del tren y la estación es para verla. Vieja y cayéndose a pedazos. Para ser una ciudad con pasta, la primera impresión no es muy buena.

Brasov

Enfrente de la estación tomamos el bus número 4 para llegar al casco antiguo, que es donde teníamos el hotel.

Elegimos el Casa Wagner, un pequeño hotel independiente en plena Piața Sfatului, la plaza central del casco antiguo. Un hotel sencillo pero muy limpio y muy bien puesto. El precio fue de 61€ por noche.

La única pega es que tenía la calefacción a tope y teníamos que dormir con las ventanas abiertas en pleno invierno porque no encontramos el regulador. Supongo que era calefacción central.

Casa Wagner Brasov
Vista desde la ventana de la habitación.

Al llegar a esta zona ya nos dimos cuenta de que igual si era una ciudad con buena economía ya que había un alto índice de coches de alta gama y no los muy populares Dacia de todas las épocas que había por todo Bucarest.

Como ya se había hecho tarde, dejamos las cosas en el hotel, nos dimos un pequeño paseo por la plaza y nos sentamos a cenar. En la misma plaza había una hamburguesería con buena pinta y buenas críticas llamada Old Jack Burger House así que no nos lo pensamos.

Tenían una variedad bastante amplia de hamburguesas y la verdad es que estaban muy buenas y era relativamente barato.

Old Jack Burger House Brasov

Como estaba justo al lado del hotel, nos fuimos directamente al descansar que había que madrugar al día siguiente.

31 de marzo

Hoy tocaba madrugar mucho. Vamos de paseo a Bran a ver el castillo de “Drácula”.

Tomamos el bus bien temprano en busca de la estación de autobuses. Llegamos y allí no había nadie a quien preguntar.

Después de un rato dando vueltas, al fin apareció una señora en una de las taquillas. Resultó que estábamos equivocados de estación. Teníamos que ir a la Autogara 2. Vaya pérdida de tiempo. En la puerta tomamos un taxi y después de la carrera de aproximadamente 1€, llegamos a la autogara 2.

Horarios bus Brann
Horarios a Bran (2018).

Si la estación de tren parecía que se iba a caer a pedazos, esta se estaba ya cayendo a trozos. Nos acercamos a la taquilla y compramos los billetes. Creo que recordar que nos costó 10RON (2.09€).

Allí había un puestecillo en el que compramos unos dulces para desayunar y una máquina de café de la que sacamos un par de cafés que estaban tan perros que los tuvimos que tirar. No había manera de tragarse aquello. Menos mal que nos costaron unos 20 céntimos.

Por fin llega nuestro bus al andén dos. Aquello era para verlo. Destartalado no, lo siguiente. Cuando entramos descubrimos que era un viejo autobús español, ya que los carteles estaban en español incluido uno de autobuses Paco.

A las 9 en punto salimos hacia Bran. 45 minutos después nos bajamos en la parada de Bran junto al castillo. La primera impresión del castillo es buena, de apariencia bastante espectacular. En lo alto de una gran roca, pequeño pero bien cuidado.

Castillo de Bran
Castillo de Bran.

Para llegar a el pasamos por un pequeño “parque temático” con multitud de restaurantes y puestecillos relacionados con Drácula y alguna atracción. Llegamos a la puerta del castillo y allí hacemos nuestra cola para entrar.

La entrada cuesta 40RON (8.40€) lo que, para ser Rumanía, nos pareció bastante caro. El castillo tiene unas 60 habitaciones las cuales están prácticamente vacías. En alguna había información sobre la historia del castillo y de Transilvania, y en otra habitación en todo lo alto había una pequeña exposición con información de Drácula en el cine.

El patio interior si es bastante chulo pero en términos generales, para nosotros que estábamos pocos días, creemos que no merece la pena venir hasta aquí para verlo.

Castillo de Bran
Castillo de Bran

Como estábamos pocos días tuvimos que elegir entre visitar Bran y Sighișoara, y creo que nos equivocamos eligiendo Bran. Bueno, ya tenemos excusa para volver a Rumanía.

Ya que era bastante temprano aún, decidimos ir a Rasnov, un pueblo que quedaba de camino a Brasov que tenía buena pinta indagando por los foros.

Tomamos el bus en Bran y en unos 15 minutos nos bajamos en Rasnov.

Rasnov

Cruzamos el pueblo de camino a la base de la montaña en donde se encuentra el elevador para subir a la ciudadela.

El pueblo se ve muy cuidado y el casco antiguo es muy bonito, suponemos que es por la afluencia de turismo ya que pasamos varias tiendas de recuerdos, aunque ese día las calles estaban vacías.

Rasnov

El teleférico cuesta 12RON (2.50€) y las vistas a la subida eran espectaculares. Por cierto, íbamos solos en la cabina.

La ciudadela fue construida entre 1211 y 1225 para que caballeros teutones defendieran Transilvania de las invasiones turcas y tártaras.

Fortaleza de Rasnov

Merece mucho la pena la visita y, además, la entrada es gratuita.

Rasnov
Rasnov

La bajada la hicimos andando y de caminos nos pillamos en un puestito un kürtős kalács recién hecho. Un dulce que veíamos por todos lados y que resultó ser de origen húngaro, aunque en Hungría no recuerdo haberlo visto. A mi me resultaba parecido a la masa de los donuts pero en vez de fritos, están hechos a la brasa.

Estaba para morirse de bueno.

kürtős kalács

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Excursión al Castillo de Bran

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Para la hora de comer estábamos de vuelta a Brasov. Comimos en un sitio que me habían recomendado llamado Sergiana. Parece ser que es uno de los restaurantes más famosos de la ciudad. Está situado en un sótano de dimensiones grotescas.

Nada más sentarnos nos pusieron un platillo de chicharrones naturales para picar que estaban buenísimos.

Sergiana Brasov

Para comer pedimos un plato de pastrami y un codillo ahumado con judías. Estaba todo buenísimo. Terminamos llenos y nos costó unos 8€ por persona.

Con la barriga llena nos fuimos a visitar el casco antiguo de la ciudad. Subimos por la animada calle llena de cafés y restaurantes Strada Republicii hasta la Piata Sfatului, la plaza principal del casco antiguo.

En la plaza se encuentra el antiguo ayuntamiento, ahora convertido en el museo de historia de Brasov. También aquí se encuentra la Biserica Sfânta Adormire a Maicii Domnului, la casa del mercader y Museo de la memoria de la familia Mureseanu .

En la Piata Sfatului también se celebra el festival del ciervo de oro, un célebre festival de música de verano.

Seguimos camino a la base de la montaña Tampa y el parque que allí se encuentra, desde el que hay bonitas vistas de la ciudad.

Por desgracia llegamos demasiado tarde para tomar el teleférico y no pudimos subir a la cima de la montaña. Así que dimos un bonito paseo bordeando el casco antiguo pasando por las diferentes fortificaciones que se conservan de la época medieval, como el Bastión de los Tejedores (Bastionul Ţesătorilor).

El bastión fue construido por el gremio de tejedores de lino entre 1421 y 1436. En esta primera etapa los dos niveles inferiores. Entre 1570 y 1573 se construyeron los niveles superiores y dos torres de vigilancia.

Bastión de los Tejedores (Bastionul Ţesătorilor)
Bastionul Ţesătorilor.

Un gran terremoto en 1710 destruyó la torre noroeste y se decidió reconstruirla dando como resultado el bastión actual.

A finales del siglo XVIII cae en desuso y es abandonado. En 1910 se decide restaurarlo y reconvertirlo en el museo de historia del condado de Brașov.

Desde aquí podemos observar la Cetățuia de pe Strajă (Fortaleza de Strajă o de la Atalaya), situada en la colina Strajă. Se empezó a construir a principios de siglo XV siendo entonces una única torre defensiva, ampliándose a un bastión de madera de cuatro torres en 1524.

Fue destruida en 1529 por el ejército de Petru Rareș durante la batalla de Feldioara.

A mediados del siglo XVI fue reconstruida pero en 1618 quedó parcialmente destruida de nuevo por un incendio.

Reconstruida nuevamente en 1625, sufrió diversas modificaciones hasta que, en 1773, el emperador José II ordenó la renovación de la Ciudadela renovándola al aspecto actual.

Cetățuia de pe Strajă (Fortaleza de Strajă o de la Atalaya)

Bajamos por la calle Șirul Plăieșilor dejando a un lado una pequeña y bonita iglesia rodeada de un cementerio llamada Biserica Sfânta Parascheva. Fue construida entre 1874 y 1876 como capilla para el cementerio.

Llegamos a la Poarta Șchei. Esta es la entrada de la muralla al Barrio Schei. La puerta actual data del año 1827 ya que la antigua quedó destruida por un incendio.

Biserica Sfânta Parascheva
Biserica Sfânta Parascheva.
Poarta Șchei
Poarta Șchei.

Muy cerca se encuentra la Poarta Ecaterinei, que es la única puerta medieval original que se conserva en la ciudad. Fue construida en 1559 por el gremio de tejedores y lleva el nombre del monasterio de Santa Catalina, que se encontraba en este lugar anteriormente.

Aquí nos sentamos a descansar en un banco, aprovechando que había salido el sol y se estaba muy agustito.

Poarta Ecaterinei
Poarta Ecaterinei.

Después del descanso nos acercamos al cercano Bastionul Fierarilor (Bastión del Herrero), otro de los bastiones de la ciudad.

El original se construyó en madera en el año 1521 pero fue destruido por las inundaciones de 1526. Se reconstruyó pero fue nuevamente destruido durante las inundaciones de 1667.

El actual data de 1668 y está construido con forma pentagonal. Hoy en día son los archivos de la ciudad de Brasov.

Seguimos por la calle După Ziduri para toparnos con la Turnul Negru (torre negra), una de las cuatro torres defensivas de la ciudad, construida en el siglo XV.

Turnul Negru (torre negra) Brasov
Turnul Negru (torre negra)

Un poco más adelante nos encontramos con el Bastionul Graft (Bastión de la Puerta) construido entre 1515 y 1521 por el gremio de talabarteros, destinado a conectar a los soldados en el fortaleza y la Torre Blanca.

Junto a este encontramos la Turnul Alb (Torre Blanca), otra de las torres defensivas de la ciudad, construida entre 1460 y 1494.

Bajamos por la calle George Barițiu hasta llegar a la impresionante Biserica Neagră.

Biserica Neagră
Biserica Neagră con la Torre Blanca al Fondo.

La Biserica Neagră (iglesia negra) es uno de los principales monumentos de Brasov. Construida entre 1383 y 1477, es la iglesia gótica más grande de Rumanía.

El nombre de iglesia negra se debe a un incendio en el año 1689 que ennegreció las paredes. La verdad es que es espectacular.

Biserica Neagră Brasov
Biserica Neagră desde la muralla.

Después de visitar la iglesia, nos sentamos a tomarnos un chocolate caliente en la cafetería Coffeöl, estaba buenísimo y calentito.

Al terminar había caído ya la noche así nos fuimos a dar un paseo tranquilo por el casco antiguo de la ciudad. Como a la mañana siguiente teníamos que madrugar mucho para tomar el tren de vuelta, decidimos cenar temprano.

Como nos había gustado mucho la hamburguesería de la noche anterior, repetimos. Pero esa noche, la experiencia no fue nada buena.

Tardaron muchísimo en atendernos. Después de un buen rato a mi pareja le trajeron su hamburguesa; la mía no… ahora la traerán.

Pasaban los minutos y no llegaba. Se lo comento al muchacho. Sigue pasando el rato. Mi pareja se acaba su hamburguesa y sigo esperando.

Más de una hora después de pedirla ya le digo directamente al que parecía ser el dueño que que pasaba con mi comida. Me dijo que parece que había habido un error y que enseguida la pide y sale. Aún así tardó como media hora más.

El hombre nos pedía mil perdones pero aún así, el descontento era máximo. Huelga decir que se quedaron sin la “obligatoria” propina. Ni un solo leu. Con la tontería nos habían dado las casi las 11 de la noche y teníamos que irnos a la cama.

Aquí dejamos el mapa con los puntos que visitamos en las 3 ciudades:

Si no dispones de demasiado tiempo puedes contratar bonito tour por Brasov con Civitatis:

Visita guiada por Brasov

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1 de abril

A las 9.45 tomamos el tren a Sinaia. Allí hacemos una parada para ver el castillo de Peleș.

Sinaia

Aproximadamente una hora después llegamos a la estación de Sinaia. Si vas cargando con maletas, puedes dejarle las cosas a la señora que cobra y limpia los baños, que las lleva a un cuarto que tiene cerrado con llave. Creo recordar que nos cobró como 5€ por maleta. Es totalmente fiable.

Cuando salimos de la estación, nos encontramos con un frío de mil demonios.

Sinaia

Como aún no habíamos desayunado, entramos en la primera cafetería que vimos, Ramayana Cafe. Parece que es una cafetería de temática árabe. El café y el gofre estaban muy buenos.

Después de reponer fuerzas, subimos dando un paseo hasta el Mănăstirii Sinaia. Es un monasterio ortodoxo fundado en 1695 por el príncipe Mihail Cantacuzino, tras su peregrinaje por el Monte Sinaí, en Egipto, en donde quedó prendado del gran monasterio de Santa Catalina.

Fue diseñado para servir como monasterio, así como fortaleza de camino entre Braşov y Bucarest. En principio, sólo iba a albergar a doce monjes, inspirado en los doce apóstoles, aunque ese número fue en aumento. Actualmente alberga a trece.

A pesar del frío, la visita se hace muy amena y tranquila ya que no había prácticamente nadie.

Mănăstirii Sinaia
Monasterio de Sinaia.
Mănăstirii Sinaia

A partir del monasterio, la subida hacia el Castillo de Peleș es por un paseo por el bosque.

Los árboles del camino estaban pelados pero el camino era bastante atractivo debido a la nieve que había por el y es que, como buen canario, la nieve me fascina.

El paisaje en primavera y verano, mientras están frondosos los árboles, también tiene que ser espectacular.

Llegando ya al recinto habían instalados algunos puestecillos de artesanía donde poder comprar algunos recuerdos.

Castillo de Peleș

Llegamos al recinto del castillo y ya podemos observar la espectacularidad tanto del castillo, como la de su entorno.

El castillo de Peleș se empezó a construir en el año 1875 por el rey Carlos I de Rumanía como palacio de verano. En 1993 se abrió al público como museo.

Las visitas son guiadas en varios idiomas y por suerte, nada más llegar salía uno en castellano.

Castillo de Peleș
Castelul Peleș.
Castillo de Peleș

La entrada es de 60RON (12.60€) más otros 35RON (7.35€) si quieres sacar fotos.

Castillo de Peleș

A diferencia del castillo de Bran, el castillo de Peles es una auténtica maravilla y creo que es una visita imprescindible en cualquier viaje a Rumanía. Un poco más arriba se encuentra el Castelul Pelișor, un pequeño castillo construido entre 1899 y 1902 por el rey Carlos I de Rumanía para sus herederos Fernando y María.

La entrada al castillo de Pelișor no está incluida en la entrada del castillo de Peleș. Para entrar hay que pagar otros 20RON (4.20€).

Castelul Pelișor
Castelul Pelișor.

Como no queríamos pagar más y se estaba haciendo tarde, nos volvimos de vuelta al pueblo dando un paseo y a buscar algún sitio para comer.

De camino y sin tener donde meternos, nos cayó tal manta de agua del cielo que los paraguas no servían de nada y las zapatillas, que se supone se son de las que es complicado que traspase el agua, se nos calaron. Vaya manera de llover.

Comimos en el restaurante La Cerdac, un restaurante de comida tradicional rumana situada en la calle principal de Sinaia. Comimos bastante bien y barato.

Para hacer tiempo a que saliera el tren, nos dimos un paseo por la calle principal hasta llegar al casino. Las casas eran una pasada, unas mansiones impresionantes, unas restauradas, otras echadas a perder.

Sinaia

El casino se construyó en 1912 por orden (como no) del rey Carlos I de Rumanía y se encuentra en el parque Dimitrie Ghica muy cerca de la estación de tren.

Casino Sinaia

Volvemos a la estación y allí seguía la misma señora muchas horas después, que nos devuelve nuestras maletas y a las 18.16 cogemos el tren de vuelta que, como el de ida, era también para verlo.

Aquí les dejamos un mapa con los puntos que visitamos en Sinaia:

Bucarest

Sobre las 20.00 llegamos a la estación norte y nos vamos directos para el hotel, que era el mismo de la primera noche y a buscar algo para cenar.

Cenamos algo cerca del hotel en un sitio llamado Noa Restoclub. Comimos muy bien aunque algo caro para ser Rumanía. De camino al hotel pasamos por una calle que nos llamó poderosamente la atención: una calle totalmente cubierta por paraguas abiertos. Se trata de la Ubrellas street.

Bucarest

Temprano a la cama que hay que madrugar para aprovechar la última mañana en Rumanía.

2 de abril

Toca madrugón y sobre la marcha a la calle. Nos acercamos paseando al parque Cişmigiu. Es el parque más antiguo de Bucarest inaugurado en 1854.

También es el más grande del área central con más de 14 hectáreas. El parque es muy popular sobre todo en verano donde se dan cita turistas y locales ya que se organizan muchas actividades.

parque Cişmigiu

Seguimos dando un pequeño paseo por el casco antiguo haciendo tiempo para ir al aeropuerto.

Arco del triunfo de Bucarest
Arco del triunfo.

Para volver al aeropuerto, nos subimos en el metro en la estación Universitate hasta Piaţa Victoriei 1, para ahorrarnos la mayor parte del infernal tráfico de Bucarest. Allí tomamos el bus 783 directo al aeropuerto.

El bus pasaba junto al impresionante Arco del Triunfo. Situado en una de las calles más importantes de Bucarest, Şoseaua Kiseleff. Se construyó en 1922 para conmemorar el fin la Primera Guerra Mundial. En 1935 fue demolido y reconstruido al año siguiente el arco que podemos ver hoy en día.

Aquí dejamos el mapa con los puntos que visitamos en Bucarest:

El vuelo salía a las 15.50 así que llegamos con algo de tiempo al aeropuerto y había que comer. Como los sitios de los aeropuertos son caros decidimos comer en el burger king, que no nos gusta nada pero suele ser lo más barato.

Grasso error. La comida más cara que hicimos en Rumanía, el doble que en cualquier restaurante de los que habíamos comido. Vaya… mierda a precio de oro. Así que como consejo, píllate un bocata antes de ir al aeropuerto.

Aquí se nos acaba la visita a Rumanía. Antes de ir teníamos algunas dudas pero realmente nos sorprendió. Gente muy amable y abierta, paisajes espectaculares y una gastronomía para enmarcar. Nos gustó tanto que la idea es volver algún día.

Descubre las mejores actividades y tours en Rumanía con Civitatis:

Que hacer en Bucarest

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Disfruta de más de nuestros viajes por Europa.

Fuerteventura 2019: pausando el invierno

Después de una navidad bastante estresante, decidimos tomarnos unos días de relax en la soleada Fuerteventura. A la maravillosa Canarias.

7 de febrero

Despegábamos a las 7.45 de la mañana del aeropuerto de Málaga. Sobre las 9 de la mañana aterrizamos en el aeropuerto de Fuerteventura.

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Lo primero que hicimos nada más bajarnos del avión fue ir al baño a deshacernos de la ropa de invierno y cambiarla por la de verano. Luego nos fuimos a recoger el coche que habíamos alquilado por internet en la agencia Cicar, empresa 100% canaria. El coche era un Opel Mokka que nos salió 90€ por tres días.

Si no quieres alquilar coche, siempre puedes contratar un servicio de traslado que te dejará cómodamente en tu hotel.

Traslados en Fuerteventura

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Como era temprano, nos fuimos camino de Antigua, donde nada más llegar nos tomamos un buen desayuno para coger fuerzas.

Después de desayunar nos dimos un paseo por el centro del pueblo. Antigua se originó como asentamiento de normandos que se dedicaron a la agricultura y la ganadería, después de la conquista de la isla por el normando Jean de Bethencourt. Fue en el siglo XVIII cuando Antigua comenzó a cobrar mayor rango, como núcleo urbano más próspero y poblado de Fuerteventura gracias al cultivo de cereal y a su situación estratégica de paso. Imprescindible la visita a la iglesia de Nuestra Señora en la plaza Cruz de los Caídos.

De aquí nos fuimos camino del mirador de Morro Velosa, a unos 9 km de Antigua. El mirador, creado por el artista canario César Manrique, tiene unas vistas panorámicas del Parque Rural de Betancuria desde una perspectiva única. Además, hay una cafetería para poder tomarse algo admirando estas vistas.

Fuerteventura desde Morro Velosa
Vistas desde Morro Velosa.

A la bajada nos paramos en las estatuas de Ayose y Guise desde las que hay bonitas vistas también. Desde aquí nos fuimos hacia Betancuria. Fundada en el año 1.404, Betancuria es constituida como ayuntamiento independiente en 1812 y en 1834 deja de ser la Capital de Fuerteventura.

El pueblo es realmente bonito aunque da la sensación de parque temático montado para el turismo exclusivamente.

Betancuria
Betancuria.

Después de pasear por Betancuria, volvemos al coche y nos ponemos en camino de Ajuy. La carretera es espectacular. Un millón de curvas estrechas al borde de un acantilado impresionante.

Sobre la mitad de camino, paramos en el mirador del Risco de las Peñas a contemplar el maravilloso y desértico paisaje y descansar un poco de tanta curva.

Fuerteventura

Seguimos nuestro camino hasta llegar a Ajuy, una pequeña calita con un pueblecito de pescadores. Allí lo primero que hicimos fue comer.

Hay varios restaurantes en el pueblo. Elegimos uno que se llama la Jaula de oro. Tenía muy buenas críticas y, aunque la terraza estaba hasta los topes, dentro había bastante sitio. Nos comimos unas croquetas de pescado, unas puntillitas y un plato de pescado frito del día. Todo buenísimo pero el pescado frito, recién sacado del mar estaba espectacular.

Si quieres más comodidad y una bonita experiencia, también puedes contratar un precioso tour por la zona.

excursión a Corralejo

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Después de comer nos dimos una vuelta por el monumento natural de Ajuy, que fue la primera zona que emergió a la superficie en el proceso de formación del archipiélago canario. Es un rincón de gran valor e interés geológico, con una antigüedad estimada de más de 100 millones de años.

Ajuy
Ajuy

Ya algo cansados nos pusimos camino del hotel, del que nos separaban 50 minutos en coche aún. Elegimos el hotel H10 Tindaya en Costa Calma. Un resort de 4 estrellas muy bien de precio con desayunos y cenas.

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H10 Tindaya Fuerteventura
Amanecer desde la habitación del hotel

8 de febrero

Hoy medio madrugamos para hacer una excursión a la isla de Lobos. Desde enero de 2019 es obligatorio solicitar un permiso al cabildo de Fuerteventura para poder acceder a la isla. Se puede hacer online en su página web.

Si quieres más comodidad, el ferry en el siguiente enlace, que incluye el permiso del cabildo:

Ferry a la Isla de Lobos

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Después de hora y media de coche llegamos por fin al puerto de Corralejo. El paisaje por el camino una auténtica maravilla, sobre todo las gigantescas dunas de Corralejo.

En el muelle hay un pequeño (muy pequeño) kiosco en donde se compra el billete de barco a Lobos. El barco tarda unos 20 minutos y a la llegada, nada más bajar, están los empleados del cabildo revisando los permisos. Acto seguido llegamos al centro de visitantes en el que hay una pequeña exposición sobre la historia de la isla.

A partir de aquí, empezamos la ruta senderista que recorre la isla. Es muy importante llevar bien de agua y algo de comer ya que no hay donde comprar nada en la isla. También es importante llevar protección solar y gorro ya que el sol casca duro y no hay ni una sola sombra en toda la isla.

En la isla hay un restaurante que había leído yo que era bastante complicado conseguir mesa. Una amiga que ha estado recientemente me ha comentado que al llegar por la mañana preguntaron y le dijeron que reservaran en ese mismo momento y que no habría problema luego. Así lo hicieron y comieron bastante bien.

El sendero es muy sencillo y llano casi en su totalidad. La subida a la Montaña La Caldera si es un poco más complicada. El camino es empedrado y algo suelto y muy empinado, pero merece mucho la pena subir. Las vistas de la isla y de las dunas de Corralejo son impresionantes.

Montaña la Caldera, isla de Lobos
Montaña La Caldera

A la bajada seguimos adelante en el sendero hacia el faro de Punta Martiño disfrutando de los espectaculares paisajes con su flora única.

Después del faro emprendemos la vuelta hacia el puerto por la otra cara de la isla pasando por Las Lagunitas hasta llegar de nuevo al puerto.

Se tarda unas dos horas en dar la vuelta a la isla tranquilamente y la verdad es que merece mucho la pena reservar una mañana para la visita.

Las Lagunitas Isla de Lobos
Las Lagunitas

A las 14.00 nos cogimos el barco de vuelta. Al llegar comimos en el Bar La Lonja, junto al muelle. Comimos muy bien y bastante barato.

Para aprovechar la tarde, nos subimos en el coche y nos fuimos hasta el faro del Tostón, junto al pequeño pueblo pesquero El Cotillo.

El faro, construido en 1897, tras varias remodelaciones ha sido reconvertido en el museo de la pesca tradicional, aunque ese día estaba cerrado. Desde allí podemos disfrutar de más vistas espectaculares del desértico paisaje.

Nos pusimos camino del hotel, del que nos separaba hora y media de coche. Durante el trayecto hicimos un último alto en el camino. Paramos en Tindaya para admirar la montaña sagrada de Tindaya. La montaña tiene pinturas rupestres y era un lugar sagrado para los aborígenes de la isla. La verdad es que se respira un aire de misticismo espectacular.

Nos tomamos un café en la cafetería del pueblo y seguimos hacia el hotel.

Montaña sagrada de Tindaya
Montaña sagrada de Tindaya

9 de febrero

Hoy toca día de relax playero. Nos encaminamos hacia la increíble playa de Cofete. Pero antes queríamos hacer una parada para visitar el faro de Punta Jandía. Una vez que pasamos Morrojable, la carretera deja de estar asfaltada y se convierte en una carretera de tierra pero en muy buen estado.

Tras media hora de camino llegamos al faro de Punta de Jandía. Puesto en servicio en 1864, el faro es uno de los más antiguos de las Islas Canarias.

Después de tomar algo, nos encaminamos hacia la playa de Cofete. Unos veinte minutos más tarde llegamos al mirador de la playa, con unas vistas espectaculares.

Cofete
Cofete

Después de otros veinte minutos de camino por una carretera de tierra muy sinuosa y estrecha al borde del acantilado, sin quitamiedos y en la que prácticamente solo cabe un coche, llegamos al parking de la playa, junto al enigmático cementerio de Cofete. También podemos ir en transporte público por medio de una guagua todo terreno que sale desde Morrojable por 8€ ida y vuelta.

El cementerio con unos muros bajos y medio sepultados por la arena, estuvo en funcionamiento desde finales del siglo XIX hasta 1956 y está rodeado de un halo misterioso. También misteriosa es la mansión Winter que se ve desde la playa de la que dice una leyenda que sirvió como base de aprovisionamiento para la flota de submarinos nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

Cementerio de Cofete
Cementerio de Cofete

Como no habíamos llevado comida y estábamos a casi una hora del pueblo más cercano, decidimos comer en un pequeño restaurante que hay junto a la playa. Se llama Pepe el Faro y la verdad que comimos muy bien y nada caro. Pagar con tarjeta se hace un poco complicado porque no hay casi cobertura de móvil y los camareros se tiran un rato dando vueltas en busca de una rayita de cobertura.

Después de comer nos volvimos a tirarnos a la playa, en la que prácticamente no te encuentras con nadie en ningún momento. Un relajante día que antes de que llegara a su fin, nos pusimos en camino de vuelta al hotel para madrugar a coger el avión de vuelta al día siguiente.

Balance del viaje

En definitiva un destino para descansar y desconectar de la rutina diaria. Destino muy relajante con playas paradisiacas y paisajes volcánicos espectaculares. Si quieres huir del frío invernal peninsular, Canarias es tu destino cercano.

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Alemania 2019: descubriendo la navidad germana

Llega el puente de la Constitución y como siempre intentamos, toca viaje, este año toca Alemania. Nos hemos decidido por comprobar como se vive la navidad en el país germano.

6 de Diciembre

Llegamos a Alemania

Salimos el día 6 de diciembre a las 10.00 desde el aeropuerto de Málaga. Hacía muchos años que no volábamos con Ryanair. Pero como salía muy barato y tenía buenos horarios, fue la elegida.

Bueno, la ida fue con Laudamotion, la compañía fundada por el piloto de carreras Niki Lauda que pertenece a Ryanair.

Alemania

La forma de proceder con la compañía de bajo coste ha cambiado bastante desde la última vez que volamos con ellos. Como no teníamos la maleta en bodega, decidimos comprar la tarifa priority por 12€ más por trayecto. Maleta en la bodega de encima del asiento y embarque prioritario.

No pagamos por asiento porque normalmente yo me siento y me duermo. Así que mi pareja, se puede decir, que viaja sola igual.

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Llegamos al aeropuerto algo tarde y corriendo. Pasamos el lentísimo control del aeropuerto de Málaga. Por mi experiencia es el más lento y desorganizado que he pisado nunca. Y viajo bastante por él.

Localizamos la puerta. Hay dos colas, una corta y una muy larga. Con nuestras tarjetas de priority nos ponemos en la corta, que resultó ser la no prioritaria. Vivir para ver, así que nos cambiamos.

Entramos en el avión y nos sentamos cada uno en una punta en nuestros respectivos asientos. Poco después empieza el festival: el mercadeo de cambios de asientos.

Yo no soy un experto en marketing. Ni tengo estudios de gestión de empresas ni nada por el estilo. Pero el hecho de perder más de media hora con la gente intentando cambiarse, mientras la tripulación intenta meter prisa sin éxito para que el vuelo no se retrase, no me parece muy viable.

Eso sumado a una bronca monumental entre dos pasajeros porque una señora (muy viajada me parece a mi) quitaba la maleta de otro de la bodega porque estaba encima de su asiento. Según ella, ese sitio en concreto era reservado para ella por esa razón. En fin.

Tres horas después de un infernal viaje con la calefacción del avión a tope aterrizamos en el aeropuerto internacional de la lluviosa Düsseldorf.

Desde el mismo aeropuerto tomamos el tren hacia Colonia. Yo había visto que había un tren que iba hasta la estación que más se acercaba a nuestro alojamiento. Pero cometimos un gran error. Nos subimos en un tren local que iba parando por todo el camino y tardamos una hora y media en llegar a Colonia.

Madre mía. El regional costaba lo mismo y en 40 minutos estaba en la estación de Köln Messe/Deutz. Era la que mejor nos venía para nuestro alojamiento.

Si quieres ahorrarte un disgusto por liarla como nosotros, puedes contratar un servicio de traslado:

Traslados en Dusseldorf

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Köln Messe/Deutz

Dejamos las cosas en el apartamento y nos fuimos a tener un primer contacto con la ciudad. Y de paso comer algo que se nos habían hecho las 5 de la “tarde” (noche cerrada ya).

Nos comimos un currywurst en un puesto callejero y nos encaminamos hacia el centro. La primera parada navideña fue el mercado de Neumarkt. La verdad es que los mercadillos navideños alemanes están muy, muy currados y bien caracterizados.

Neumarkt Koln
Neumarkt Koln

Neumarkt es la plaza más grande de la ciudad y se encuentra en el sur del casco antiguo. Fue establecida en el año 1076 por el arzobispo Hildolf. Fue como lugar del nuevo mercado para desahogar el viejo, que se había quedado pequeño.

Además de los puestos de comida, artesanía y las tascas a rebosar, nos encontramos un pequeño desfile de ángeles y un San Nicolás. Los ángeles iban repartiendo bolsitas con chucherías a los niños. Allí nos comimos en un puestecillo un gofre con forma de “catedral de Colonia” con chocolate con leche. Estaba exagerado de bueno.

Neumarkt Koln

Seguimos dando una vueltecilla por el mercadillo. Cuando ya estábamos ya apunto de salir, vimos a otro par de ángeles que estaban repartiendo unas pequeñas bolsas de papel entre la gente.

Neumarkt Koln

Con todo mi gepeto me acerqué a ellas y con mi fluidísimo alemán a base de gestos, les hice saber que quería una. Resultó que dentro iba una especie de pan dulce con forma de ángel. Nos venía al pelo para desayunar al día siguiente. Además, estaba buenísimo.

Saliendo del mercadillo, nos encaminamos a la calle Schildergasse, la calle comercial de Colonia. Una calle bastante ancha, con mucha gente. Y con las mismas tiendas de cadena de todas las calles comerciales de casi todas las ciudades que hemos visitado alrededor del mundo. O sea, nada reseñable que ver.

Schildergasse

Casi al final de la calle pasamos por delante del museo de la colonia. No entramos porque no nos llamaba demasiado la atención.

Un poco más adelante desembocamos en Altermarkt (mercado viejo). Es la plaza del ayuntamiento en la que estaba el mercado navideño.

Antiguamente Altermarkt estaba unida a la contigua Heumarkt formando un mercado único llamado como el Altermarkt. Fueron separadas en el siglo XIII con la construcción del distrito de Unterlan.

Altermarkt Koln

Básicamente era como el anterior. Mucha comida, puestos de artesanía y varias tascas hasta los topes de gente tomando vino caliente. La diferencia estaba en que en este había una pequeña noria.

Altermarkt Koln

En Altermarkt podemos encontrar varios edificios reseñables como el viejo ayuntamiento.

O el monumento al conde Johann von Werth. Fue un general de caballería en la guerra de los Treinta Años, en la que participó desde 1620 hasta 1648 en el bando español. Luego en el bávaro y finalmente del Sacro Imperio Romano Germánico. Se encuentra en el centro de la plaza: una estatua de piedra sobre una columna de estilo gótico.

Altermarkt Koln

Las figuras sentadas en el lado norte y sur representan el valor y la pureza de la ciudad de Colonia: el Agricultor de Colonia y la Virgen de Colonia.

A los lados hay relieves que muestran escenas de la leyenda de Jan y Griet:


La pobre campesina Jan se enamoró de Griet, pero ella quería una pareja más rica y rechazó su oferta de matrimonio. Devastado por su rechazo, se encontró con un reclutador del ejército y se inscribió para ir a la guerra.

Gracias a su arduo trabajo y buena suerte, se convirtió en general, celebrando varias victorias. Después de tomar el fuerte de Hermannstein, estaba conduciendo a sus tropas triunfantes a Colonia a través de la Puerta de San Severin, cuando vio a su antiguo amor Griet vendiendo fruta en un mercado. Griet se arrepintió de haber rechazado a una persona tan exitosa y exclamó: “Jan, ¿quién lo hubiera pensado?”. A lo que respondió “Griet, la persona que debería haberlo hecho!” y se aleja.

La estatua fue diseñada por el escultor Wilhelm Albermann en 1844.

Altes Rathaus, el viejo ayuntamiento de Colonia, es uno de los edificios históricos más destacados de la ciudad. Es uno de los ayuntamientos más antiguos de Alemania, con unos 900 años de antigüedad.

La parte más antigua del edificio, la Saalbau (Sala larga), data del año 1330. La Ratsturm (torre del Consejo), de estilo gótico tardío, fue construida entre 1407 y 1414. Tiene una altura de 61 metros.

Ratsturm (torre del Consejo)
Ratsturm (torre del Consejo).

De aquí nos dirigimos a la cercana plaza Heumarkt a ver, como no, su mercadillo navideño. Más puestos de comida, algo de artesanía, una tasca con una banda de música navideña en directo. También una gran pista de hielo para patinar y otra en la que estaban jugando a algo parecido al curling pero sin barrer el hielo.

Heumarkt
Banda de música en Heumarkt.

Y de allí nos dirigimos a la joya de la corona, la Catedral. Según llegamos empezó a caer un chaparrón enorme y nos refugiamos en una cafetería muy cercana a tomarnos un chocolate caliente.

Kölner Dom (Catedral de Colonia)

Después de un rato aminoró la lluvia y pudimos salir de nuevo hacia la catedral. Poco pudimos contemplarla entre la lluvia y la oscuridad. Pero si que pudimos pasear por el mercadillo, por supuesto. Este era bastante más grande que los anteriores y tenía bastante más puestos de artesanía y de souvenires. Además tenía un escenario central en el que había un coro cantando villancicos.

Kölner Dom

Como estábamos cansados después de un ajetreado día, nos fuimos paseando por la orilla del Rin camino del apartamento.

Colonia

Muy cerca paramos en un Brauhaus (cervecería) que había visto por internet que tenía buena pinta y cerraba tarde para cenar. El sitio estaba hasta los topes pero conseguimos una mesa sin esperar. Cenamos de lujo comida típica alemana y cerveza artesanal (más barata que el agua, literal). Se trata del Brauhaus ohne Namen y es altamente recomendable pero ya está en la otra orilla del río.

7 de Diciembre

Como siempre, intentamos madrugar. Nos ponemos en camino de la catedral. Hace frío pero no demasiado, sobre todo a la hora de cruzar el río. Eso si, con unas espectaculares vistas de la ciudad y del río Rin.

Que por cierto, puedes dar un precioso paseo en barco por el Rin:

Paseo en Barco Colonia

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Colonia

Ya a la luz del día y sin lluvia, podemos decir que la fachada de la catedral es impresionante. Empezada a construir en el año 1248, se paralizó su construcción en el año 1510 por motivos económicos y dejadez. Desde ese momento se empezó a utilizar como templo religioso la parte ya terminada. Y, casi 600 años después, en 1862 se empezó de nuevo la construcción y finalizó en 1880.

Algunos de los tesoros que guarda en su interior son: una urna de oro con los restos mortales de los Tres Reyes Magos, el tríptico de Stefan Lochner y el crucifijo Gero que data del siglo IX. Además de las cristaleras de colores medievales.

Catedral de Colonia

Como fuimos tempranito, estaba casi vacía. En ese momento empezaban a abrir las diferentes partes como la cripta y el museo.

Catedral de Colonia
Catedral de Colonia

Después de esta visita nos acercamos a la Basílica de Santa Úrsula pero estaba cerrada. Por fuera no es nada reseñable el edificio.

Habíamos reservado un tour en español en un lugar cercano. Para hacer tiempo nos sentamos a desayunar en una cafetería de cadena llamada Merzenich. El café estaba un poco perrete pero los pasteles estaban muy ricos.

Si quieres hacer un fantástico tour guiado por Colonia, puedes contratarlo en el siguiente enlace:

Free tour por Colonia

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Después de coger fuerzas nos fuimos camino de la cercana Eigelstein-Torburg. Es una de las puertas de la ciudad que se conservan, de las 12 que habían en la ciudad en la Edad Media. Es donde habíamos quedado para empezar el tour.

Estas 12 puertas formaban un anillo amurallado para proteger la ciudad. Fue construida entre 1228 y 1248, durante la tercera y última expansión de la ciudad que tuvo lugar entre 1180 a 1259. Esta expansión convirtió a Colonia en la ciudad más grande del Imperio Alemán.

Era la puerta principal al norte de la ciudad. Protegía una arteria principal que ya existía en la época romana y era extremadamente importante para Colonia: la antigua vía militar romana a Neuss y Xanten, que discurría paralela al Rin.

Eigelstein-Torburg

Durante la ocupación francesa se le cambió el nombre a “Porte de L’Aigle – Adlerpforte”, del que hoy en día se conserva una placa con el inscrito. Fue la puerta por donde Napoleón I entró triunfante en a la ciudad en 1804 celebrando su victoria.

El 11 de junio de 1881 comienza el derribo de la “Gran Muralla”. Fue debido a que la industrialización y el rápido aumento de población asociado hicieron necesario que Colonia se expandiera nuevamente,. Pero se decide conservar la puerta.

En el año 1915 se instalaron los restos de un bote salvavidas del crucero “Cöln” como un monumento a los 379 marineros que murieron cuando el »Cöln« se hundió el 28 de agosto de 1914 durante una batalla naval frente a Heligoland, durante el transcurso de la Primer Guerra Mundial.

La puerta sobrevivió a los bombardeos de la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial sin apenas recibir daños.

Al llegar allí, me di cuenta de que llevaba dos días haciendo fotos con la cámara sin tarjeta de memoria dentro (no es la primera vez que me pasa), así que sólo conservo de esos dos días las pocas que saqué con el móvil.

El tour estuvo muy entretenido. Nos contaron algunas historias jugosas y pasamos por mucho sitios claves de la ciudad, incluido uno que no había visto en ninguna web: el parking subterráneo de la catedral, en el que se conservan restos de una antigua muralla romana.

Al finalizar el tour estuvimos buscando algo dónde comer pero estaba todo llenísimo de gente, así que nos alejamos de la zona centro y encontramos un brauhaus abierto y con sitio, se llama Reissdorf Brauhaus im Roten Ochsen. La comida estaba muy buena pero el servicio era bastante regulero tirando a malo.

Como se nos había hecho muy tarde buscando un sitio para comer y el servicio fue tan, tan lento, que se nos hizo de noche (las 4.30 de la tarde). Así que tocaba visitar mercadillos navideños.

Pasamos rápidamente por el mercadillo de Heumarkt y la catedral y nos fuimos dando un paseo hasta Rudolfplatz, uno de los puntos centrales de los anillos de Colonia, donde estaba instalado otro mercadillo de los importantes junto a Hahnentor, otra de las puertas medievales que se conservan en Colonia.

Hahnentor es una de las 12 puertas originales de la muralla de la ciudad y entrada principal al oeste en la carretera a Aquisgrán y Jülich.

Hahnentor
Hahnentor

Este mercadillo era un poco más pequeño pero estaba llenísimo de gente.

Allí compramos unos vasos para echarnos unos vinos calientes. Digo comprar porque para poder tomarte el vino hay que retirar unas jarras por las que pagas un depósito (2.50€) que te reembolsan si devuelves el vaso, pero para nosotros resultaba ser un bonito recuerdo.

Justo enfrente se encuentra el mercadillo navideño gay. Muy colorido y con música de DJ en directo pero un auténtico infierno atravesarlo debido a la enorme cantidad de gente que había. Por este motivo no pudimos apreciarlo ni contemplar los puestecillos que habían.

Como era temprano aún, nos dimos un salto a la cercana Sinagoga, que estaba cerrada pero por fuera el edificio es bastante espectacular.

Koln Sinagoga
Sinagoga

La sinagoga fue construida entre 1895 y 1899 en estilo neorománico por los arquitectos Emil Schreiterer y Bernhard Below, para sustituir la anterior que se encontraba en Glockengasse.

El 9 de noviembre de 1938, los nazis destruyeron las siete sinagogas que había en la ciudad. Durante la destrucción, el sacerdote católico Gustav Meinertz pudo salvar la torá de la sinagoga. Tas años expuesta, se decide restaurarla a principios del siglo XXI para ser usada en la liturgia a partir de 2007.

Tras la guerra, entre 1957 y 1959 se reconstruye la sinagoga respetando la mayor parte de la arquitectura anterior. Para entonces tan sólo quedaban en la ciudad 50 supervivientes judíos de los más de 11.000 que vivían en la ciudad a principios de siglo XX.

Como curiosidad, fue la primera sinagoga en Alemania visitada por un Papa. Lo hizo Benedicto XVI en agosto de 2005. Otra, es que esta sinagoga alberga la comunidad judía más antigua al norte de los Alpes, siendo ya mencionada por el emperador Constantino I en el año 321.

Ya de vuelta dirección centro volvimos paseando por la calle comercial Schildergasse.

Callejeando fuimos a parar a un edificio que parecía histórico del que solo se conservaban las fachadas. Resultó ser la antigua iglesia de St. Albans, la iglesia románica más antigua de Colonia. Construida en el año 1172 y destruida por los bombardeos durante la segunda guerra mundial, se dejó sin reconstruir como recordatorio y monumento a los que murieron entre 1939 y 1945.

St. Albans Koln
Iglesia de St. Albans
Iglesia de St. Albans
Heumarkt
Estatua de Friedrich Wilhelm III en Heumarkt

Seguimos paseando y cruzamos el río en dirección al apartamento para dormir, pero primero pasamos por el brauhaus en el que habíamos cenado la noche anterior para volver a cenar allí que estaba muy rico.

8 de diciembre

Hoy toca excursión. Madrugamos para ir a Bonn a visitar la ciudad de origen de Ludwig van Beethoven. Fuimos paseando desde el apartamento hasta la estación de trenes pasando de camino por el mercadillo navideño de Altermarkt, aprovechando que estaban los puestos cerrados y podíamos contemplar la plaza y el edificio del ayuntamiento sin el mogollón de gente que hay durante el día.

Altermarkt Koln

A las 9.56 tomaos el tren regional (7.38€) desde la estación central de Colonia y llegamos a las 10.25 a la estación de Bonn.

Nada más bajarnos del tren, Beethoven se hace presente.

Bonn

Según salimos de la estación nos topamos con los primeros puestos de un mercadillo navideño. Paseando fuimos a dar por casualidad con la Bonner Münster, la catedral de Bonn. Bastante menos espectacular por fuera que la de su vecina Colonia y, para colmo, estaba cerrada por obras y no se podía acceder a su interior.

La catedral de San Martín es la principal iglesia católica de Bonn. En sus inicios fue la colegiata de San Casio y San Florencio, construida sobre una antigua necrópolis romana del siglo II. En el año 1050 es demolida y se empieza la construcción de un templo de estilo románico. Va sufriendo diversas ampliaciones hasta el siglo XII, que se termina de construir la torre octogonal rematada en un techo acabado en pico que alcanza los 92 metros de altura.

Durante los bombardeos de la Segunda Guerra mundial, la catedral sufre severos daños pero fue pronto restaurada a su imagen original.

La catedral se encuentra en la Münsterplatz, la plaza central de Bonn. La plaza estaba totalmente invadida por el mercadillo navideño. El mercadillo es muy parecido a los de Colonia: puestos de artesanía, muchos puestos de comida y varias tascas.

La Münsterplatz se encuentra en el centro de la ciudad. Además de la catedral también podemos encontrar algunos edificios históricos la antigua oficina principal de correos.

El nombre actual de la plaza se remonta a 1719, anteriormente llamada “Aufm Hof” o “Aufm Großes Hof” (el gran patio) desde la Edad Media.

Münsterplatz Bonn

Al fondo de la plaza y presidiéndola se encuentra la estatua de Ludwig van Beethoven, compositor nacido en Bonn y que está presente por toda la ciudad. Se inauguró el el 12 de agosto de 1845 para conmemorar el 75 cumpleaños de Beethoven y con motivo del primer Festival de Beethoven y fue diseñada por el escultor y profesor de la Academia de Arte de Dresde Ernst Julius Hähnel.

Ludwig van Beethoven Bonn
Ludwig van Beethoven.

Muy cerca se encuentra la Bottlerplatz en la que había otro mercadillo con muchos puestos de comida y en un extremo, la Sterntor, una de las puertas de la ciudad medieval. Fue construida en 1244 al final de Sternstrasse. En 1898, siendo la última puerta medieval conservada en Bonn, fue derribada a pesar de la intervención del Kaiser Guillermo II para mejorar el flujo del tráfico. Dos años más tarde fue reubicada en su emplazamiento actual.

Sterntor Bonn
Sterntor.

Entre puestos navideños llegamos a la Friedensplatz, con más puestos navideños con más comida y muchos puestos de dulces. Originalmente se encontraba fuera de la muralla medieval, frente a Sterntor, y era el mercado de ganado.

Entre 1899 y 1922 se llamó Friedrichsplatz. Durante el gobierno nacionalsocialista (1933-1945) se le llamó Adolf-Hitler-Platz hasta 1945, que volvería a llamarse Friedensplatz nuevamente.

De 1897 a 1929, se ubicó la estación de tren de Bonn Viehmarkt en el centro de la plaza (desde 1899 Bonn Friedrichsplatz y desde 1922 Bonn Friedensplatz ) como punto final del ferrocarril de vía estrecha al pie de las colinas. A partir de 1906 se convirtió en un cruce de la red de tranvías.

Desde allí, paseando por la calle comercial Sternstraße, llegamos a la Marktplatz, construida en el siglo XI como plaza del mercado. Aquí se encuentra el Alte Rathaus, el antiguo ayuntamiento de Bonn. Construido en el año 1737 en estilo rococó ha sido testigo de importantes hechos históricos mundiales. En el año 1978 cesó su función como ayuntamiento al quedarse pequeño para ello.

Marktplatz Bonn
Alte Rathaus

En Marktplatz también encontramos la Marktfontaine, la fuente del mercado, construida en 1777 por orden del elector Maximilian Friedrich von Königsegg-Rothenfels.

Muy cerca encontramos la Stiftung Namen-Jesu-Kirche, la iglesia del Santo Nombre de Jesús. El descubrimiento de un trozo de madera de haya con el nombre de Jesús ( IHS ) llevó al elector de Colonia y al arzobispo Maximilian Heinrich de Baviera , que residía en Bonn, a construir una iglesia en honor al “nombre maravilloso”.

Stiftung Namen-Jesu-Kirche
Stiftung Namen-Jesu-Kirche.

La iglesia se construyó entre 1686 y 1717. Después de que los jesuitas se fueran en 1774, el edificio quedó abandonado. Durante en Periodo Francés (1794-1800) gran parte del mobiliario fue destruido y el interior se utilizó como establo de caballos y cuartel de soldados.

Seguimos paseando por la zona, pasando por la casa museo de Beethoven, fundada en 1889 por la asociación Beethoven-Haus que estudia la vida y obra del compositor Ludwig van Beethoven. Aquí fue donde nació el genio el 16 de diciembre de 1770. Los edificios vecinos (Bonngasse 18 y 24 a 26) albergan un centro de investigación (archivo de Beethoven) que comprende una colección, una biblioteca y editorial, y una sala de música de cámara.

Desde aquí seguimos paseando hasta llegar a la rivera del río (en la que no hay nada reseñable para ver) y volvimos hacia los mercadillos navideños para comer algo que ya se había hecho buena hora.

casa museo de Beethoven
Casa de Beethoven

Nos comimos una especie de tortitas de puré de papas frito, una salchichota enorme y un bocata de salmón a la brasa que estaba espectacular.

De postre nos comimos una pelota que era como una especie de conglomerado de masa frita cubierta de chocolate que estaba para morirse.
Después de comer dimos otro pequeño paseo callejeando entre puestos navideños camino a la estación de tren.

Bonn
Bonn

Empezaba a llover y ya teníamos ganas de descansar un poco. A esta hora, el andén del tren estaba abarrotado de gente que volvía hacia Colonia y hubo casi que pegarse para poder entrar. Ya lo de pillar sitio para sentarse… imposible.

Con todo el cansancio del mundo y haciendo el trayecto de pie, como a mitad de camino el tren para en una estación, y empiezan a decir algo por megafonía en alemán. Hasta hoy no tenemos ni idea de lo que decían pero nos tiramos como media hora parados en la estación.

Aquí dejamos un mapa con los lugares que visitamos en la ciudad:

Nos bajamos del tren en la estación cercana al apartamento para descansar un poco.

Como hoy la cosa iba de gastronomía, nos dimos un paseo (de 4 km.) hasta un sitio de gofres que habíamos descubierto el día anterior, Wonder Waffel Köln Ringe, donde nos comimos unos gofres en plan calzone grandes como cabezas.

Wonder Waffel Köln Ringe

Estaba buenísimo, pero aquí nos pasó algo, que más adelante nos pasaría varias veces. A la hora de pagar, quisimos pagar con tarjeta pero nos dijeron que no funcionaba el TPV. Lo “curioso” es que, el que pagó inmediatamente detrás nuestra, si le cobraron con tarjeta.

Con la barriga muy llena, emprendimos el camino de vuelta dando un largo paseo por el centro hacia las Claudius thermes, unas termas muy famosas de Colonia.

Colonia es conocida par las aguas termales de su territorio y en la ciudad se hacen notar la cantidad de termas que hay. Fue la mejor idea del mundo ya que, cansados de andar sin parar durante varios días, el cansancio empezaba a acumularse.

Para llegar a ellas, después de cruzar el puente, decidimos atravesar el parque Rheinpark hasta las termas. Grasso error ya que a mitad de camino dejan de haber farolas y la oscuridad era total. Acojonados y alumbrados por la linterna del móvil, conseguimos llegar sanos y salvos.

Koln

A la vuelta tomamos la carretera que estaba bien iluminada.

Por 14.50€ ó 16.50€ los fines de semana, podemos disfrutar dos horas de este espectacular Spa. En invierno, con el frío, la zona exterior con su jacuzzi es una maravilla.

A la salida tocaba dar un relajante paseo hasta el apartamento para descansar.

Aquí dejamos un mapa con los lugares que visitamos en Colonia:

9 de Diciembre

Tocaba madrugar para volver a Düsseldorf a pasar el último día.

A las 10.01 tomamos el tren y llegamos 30 minutos más tarde a la estación central de Düsseldorf.

Nos dirigimos directamente al hotel a dejar las cosas. El elegido fue el Bellevue Hotel. Un pequeño hotel independiente cercano a la estación de tren. Al llegar, el muchacho de recepción nos dijo que esperáramos un poco. Esperamos… Esperamos… y ya algo mosqueados, unos 40 minutos después, nos dijo que la habitación estaba lista y que podíamos entrar (la entrada era a las 15.00 y entramos sobre las 11) y ya se nos medio pasó el mosqueo.

Si estás interesado en este hotel, encuéntralo en el siguiente enlace:

Hoteles en Dusseldorf

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Nos fuimos paseando directamente al Old Town, pasando por la superlujosa calle Königsallee, con todas las tiendas carísimas de lujo y con unos precios…

Muy cerca se encuentra Johanneskirche, la iglesia protestante más grande de Düsseldorf y construida entre 1875 y 1881 por los arquitectos Walter Kyllmann y Adolf Heyden.

Durante los bombardeos en la Segunda Guerra Mundial, la iglesia resultó gravemente dañada. En un primer momento se barajó la posibilidad de derribar los restos, pero finalmente fue restaurada y reinaugurada en 1953.

Johanneskirche
Johanneskirche.

Llegamos al Old Town entrando por una de las calles turísticas llenas de restaurantes. Allí desayunamos algo en Terbuyken, un local de una cadena de panaderías.

Llegamos a Marktplazt, en donde está situado el mercadillo navideño (como no). Un poco más de lo mismo aunque hubo un puesto que nos llamó la atención. Uno muy diferente. Se trataba de un puesto-taller en el que estaban haciendo figuras de cristal soplado. Fue todo un espectáculo.

Düsseldorf

Marktplatz (plaza del mercado) es una plaza central en el casco antiguo de Düsseldorf , que se diseñó como parte de la primera expansión de la ciudad en el siglo XIV y se mencionó por primera vez en un documento en 1392.

El ayuntamiento, construido a finales del siglo XVI, fue destruido durante los bombardeos de la segunda guerra mundial, pero fue reconstruido con todo lujo de detalles.

Marktplatz Düsseldorf
Ayuntamiento.

Tras comernos un pretzel y coger fuerzas, nos dimos un salto a la cercana Burgplatz (plaza del castillo), en la que estaba instalado otro mercadillo navideño que incluía una pequeña noria. La plaza está en plena ribera del río y aquí daba el viento y era realmente helado.

Düsseldorf

En la plaza se encontraba antiguamente el castillo de los condes de Berg, construido en 1260. A finales del siglo XIX se convirtió en un palacio de estilo barroco y poco después fue devorado por un incendio. Hoy en día sólo se conserva la torre, conocida como el Schlossturm, que hoy en día alberga el Schifffahrt-Museum, el museo marítimo de Düsseldorf.

Düsseldorf
Schlossturm.

En una esquina de la Burgsplatz se encuentra el monumento de la ciudad: Stadterhebungsmonument (casi nada). Esta espectacular escultura representa hechos de la historia antigua de Düsseldorf. Se fabricó por el escultor Bert Gerresheim en 1988 durante el 700 aniversario de la ciudad, para conmemorar la concesión de los derechos de la ciudad a Düsseldorf.

Düsseldorf
Düsseldorf

Justo detrás se encuentra uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad: la basílica Sant Lambertus. Construida en estilo gótico en el siglo XII, llama la atención su campanario ligeramente doblado. Cuenta una famosa leyenda que un día una novia se dirigió al altar vestida de blanco declarando llegar virgen al matrimonio. Al no ser cierto, la torre se giró como protesta y dicen que se enderezará cuando una virgen de verdad venga a casarse a este altar. Durante los bombardeos de la segunda guerra mundial también fue destruida y posteriormente reconstruida fielmente a la original.

Düsseldorf
Basílica Sant Lambertus.

Empezaba a hacerse un poco tarde para comer, así que nos acercamos a un sitio de comida alemana que recomendaban mucho en diferentes blogs: el Schweine Janes. En plena zona turística, codillos muy, muy ricos y a muy buen precio.

Nos apretamos un codillo enorme y un Schnitzel grande como una cabeza. No salió caro pero nos encontramos con el mismo problema de que no cobraban con tarjeta porque tenían “problemas” con internet… Pero cuando llegamos, a un turista asiático si que le estaban cobrando con tarjeta… Así que ya sabes, recomendado pero asegúrate de llevar cash en la cartera (o pelearte con los alemanes).

Después de comer y antes de que cayera la noche, nos subimos en el tren U79 y nos fuimos de excursión a Kaiserpfalz, las ruinas del Palacio Real del emperador Friedrich Barbarroja a orillas del Rin. Construido en el siglo X por Enrique III y ampliado por Barbarroja entre 1174 y 1184 para controlar el paso del río.

Kaiserpfalz
Kaiserpfalz.
Kaiserswerth

Kaiserpfalz se encuentra en una pequeña localidad al norte de Düsseldorf llamada Kaiserswerth, un pueblecito muy pintoresco y muy alemán que nos encantó pasear por él. En la plaza del pueblo tenían montado un pequeño mercadillo navideño (como no).

Caída la noche, nos volvimos para dar un último paseo por el centro de Düsseldorf y cenar algo. Cenamos en una hamburguesería muy moderna llamada Beef Brothers. Estaban muy buenas y a buen precio. Después de cenar tocó volver al hotel reventados de tanto andar a dormir la última noche en tierras alemanas.

Encuentra las mejores actividades y tours para hacer en Düsseldorf en el siguiente enlace:

Que hacer en Dusseldorf

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10 de Diciembre

Último día. Toca volverse, pero antes, madrugamos y nos fuimos a la calle aprovechando que por primera vez desde que habíamos pisado Alemania lucía el sol.

Nos dimos un rápido paseo hacia la ribera del río, pasando por el edificio Ständehaus de la Kunstsammlung, el museo de arte moderno. El edificio Ständehaus fue construido entre 1876 y 1880 en estilo neorrenacentista historicista por el arquitecto Julius Raschdorff y se hizo para la Dieta Provincial de la provincia prusiana de Renania. Entre 1949 y 1988 fue Parlamento del Estado Federal de Renania del Norte-Westfalia. Luego quedó abandonado durante 14 años. Hasta 2002 que se abrió como edificio adicional de la Kunstsammlung, cuyo edificio principal se sitúa en Grabbeplatz.

Kunstsammlung
Kunstsammlung
Düsseldorf

Adimiramos la preciosa estampa mañanera y, sobre las 11 tomamos el tren hacia Weeze, la ciudad desde la que salía el vuelo.

Aquí dejamos un mapa con los lugares que visitamos en Düsseldorf:

Junto a la estación nos subimos a un bus que venía incluido en el billete de tren que habíamos comprado.

El aeropuerto de Weeze era realmente diminuto. Estaba completamente vacío y los controles estaban cerrados aún, ese día sólo quedaban por salir dos vuelos más: el nuestro a las 15.00 y otro a Tesalónica a las 15.40.

Weeze airport Alemania

A pesar de haber pasado muy poco tiempo en esta parte de Alemania, la verdad es que nos gustó mucho. No nos importaría repetir con más tiempo y disfrutar de los palacios que hay por toda la región.

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