Japón 2016 (I): visitamos Tokio – Kamakura – Nikkō

Este año visitamos Japón. Viajamos por primera vez a tierras asiáticas cumpliendo un sueño que tenía desde hace muchos años.

12-13 de julio

A las 15.25 del 12 de julio tenemos la salida desde Barajas. Vamos a volar por primera vez con la compañía Emirates. El avión es un Airbus a380, el avión comercial más grande del mundo. Es descomunal y está conectado con dos fingers. Cuesta creer que semejante monstruo es capaz de volar. La organización para acceder es muy buena.

Aeropuerto de Barajas

Despegamos puntuales rumbo a Dubai. El avión es bastante cómodo y, además, íbamos los dos solos en una fila de 3 asientos. Más espacio. El entretenimiento a bordo es muy, muy bueno y la comida es espectacular para ser un avión.

Me llamó la atención que te dan una fundita con unas zapatillas, un antifaz, un kit de aseo y bálsamo de labios (íbamos en clase turista, no en 1ª).

Además venían una serie de pegatinas para poner en el asiento por si querías que te despertaran para comer o no.

Emirates

Unas siete horas y media después aterrizamos en el aeropuerto de Dubai. Por delante 7.15 horas de escala. Al pasar de 4 horas, la compañía nos daba un bono para comer algo en el aeropuerto. Después de recorrer la interminable terminal del aeropuerto buscando algo apetecible, nos decidimos por el McDonald que era el que más comida ofrecía. Me comí un menú con hamburguesa de falafel que estaba bastante perruna.

Tokyo Haneda

Para el segundo vuelo, nos suben en un bus y nos tiramos en camino al avión como 15 minutos. No llegábamos nunca. Fuerte aeropuerto grande. Cuando subimos, no cabía en el asiento de puro estrecho. Para casi 10 horas de vuelo iba a ser un infierno. Pues mira tu por donde el vuelo iba casi vacío y pude ir bien tumbado en los 4 asientos centrales. Maravilloso.

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A las 8 de la mañana despegábamos puntuales rumbo al aeropuerto de Haneda en Tokio. El avión contaba con un muy buen servicio de entretenimiento y muy buena comida.

Durante el trayecto, la tripulación pasó repartiendo los papeles que hay que rellenar para entregar en inmigración en el aeropuerto.

Sobre las 22.45 del día 13 de julio aterrizábamos en Japón por fin. No pude evitar soltar una lagrimilla de emoción al saber que estaba por fin en uno de mis destinos soñados. Pensaba que nunca iba a llegar ese día.

Nada más bajarnos me emocionó entrar al baño, con sus carteles en japonés y su inodoro típico de suelo (bastante meao alrededor. Falta de puntería occidental).

Aseo japones

Pasamos por inmigración, nos sellan el pasaporte y pasamos a por las maletas. Pasamos por aduanas en donde a echan una pequeña ojeada a las maletas y salimos al hall del aeropuerto. Ya está. Estamos oficialmente en tierras niponas.

Desde el aeropuerto tomamos la línea Keikyū Airport Line por 210 yenes (1.64€) hasta la estación Keikyu-Kamata que era las más cercana al hotel. Pasamos a comprar agua (no sabíamos que se podía beber la el grifo) por un 7Eleven que estaba de camino y llegamos al hotel.

Elegimos el Chisun Inn Kamata. Está algo alejado del centro de Tokio (unos 25 minutos en tren) pero para una ciudad de casi 40 millones de habitantes no está mal. Nos costó 76€ por noche sin desayuno. Siendo ya como la 1 de la madrugada y después de unas 25 horas de viaje, nos fuimos a la cama.

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14 de julio

Nos levantamos sin mucha prisa y nos fuimos camino de la estación Keikyu-Kamata.

Muy cerca había un family mart con máquina de café. La máquina, como no, estaba todo en japonés y el muchacho de inglés… 0. Conseguimos sacarnos unos cafés con leche que estaban hirviendo y nos pillamos unos bollos. Yo concretamente un melon pan (Receta aquí).

El café estaba un poco perrete y encima con el calor que hacía, no se enfriaba ni pa dios.

Después de desayunar sentados en un banco, entramos en la estación. Allí había una pequeña oficina de turismo donde nos dieron algo de información. Como el JR Pass queríamos activarlo a partir del día 15, nos recomendaron sacar un pase de 24 horas para el área metropolitana por 750 yenes (5.85€).

Tomamos el tren hasta la Estación central de Tokio (東京駅) y allí activamos los JR Pass para poder usarlos en los trenes locales de la empresa Japan Rail (JR) a partir del día 15 de julio.

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Para usar el JR Pass solamente tienes que pasar por la ventanilla en los tornos y enseñárselo al operario que está allí para dar información. La verdad es que ni lo miran, te ven llegar con él en la mano y te hacen un gesto para que pases.

Descubre todo lo que debes saber sobre el JR Pass y Japón en el siguiente enlace: Japón. Guía práctica.

La estacíon fue diseñada por el arquitecto Tatsuno Kingo siguiendo el patrón de la Estación de Ámsterdam y se construyó entre 1908 y 1914. Durante los bombardeos aliados de 1945 gran parte de la estación quedó dañada pero fue reconstruida en 1949.

Cuando salimos, resultó que los alrededores estaban en obras y no se podía contemplar en condiciones.

Estación central de Tokio (東京駅)
Estación central de Tokio (東京駅).

Siguiendo la avenida que sale de la puerta principal vamos a dar con el gigantesco parque que es el recinto del Palacio Imperial (Kōkyo (皇居)). Hacía un calor húmedo y un solazo que rajaban las piedras.

Allí había un pequeño puestecillo de la policía en la que te inscribías para poder entrar a las instalaciones del palacio. Nos inscribimos para la visita de la 1 de la tarde y a la hora señalada nos pusimos en cola. La inscripción y la entrada es gratis. La cola era muy estricta de dos en dos a lo largo de una línea pintada en el suelo. Si te salías, bronca.

Palacio Imperial (Kōkyo (皇居))
Palacio Imperial (Kōkyo (皇居))

Entramos y pasamos estrictos controles de seguridad (hay que enseñar el pasaporte) y rellenamos papeles con todos nuestros datos, muy parecido al que tuvimos que rellenar para entregar en inmigración del aeropuerto. Allí mismo nos pasaron un vídeos explicativo sobre el palacio.

Palacio Imperial (Kōkyo (皇居))

El Palacio Imperial de Tokio es la residencia permanente del Emperador del Japón. Es un gran complejo de jardines en Chiyoda. Incluye edificios como el palacio principal, las residencias privadas de la familia imperial, un archivo, museos y oficinas administrativas. Se construyó en el mismo lugar que el antiguo Castillo Edo.

Acompañados en todo momento por un policía, nos fueron llevando por las instalaciones abiertas al público mientras daban explicaciones en japonés. La visita duró como una hora y media y estuvo muy, muy chula. Mereció la pena.

Palacio Imperial (Kōkyo (皇居))

Después de la visita ya se iba haciendo hora de almorzar. Que rico, nuestra primera comida nipona auténtica.

Para ello volvimos a la estación central. Debajo de ella, hay una especie de centro comercial interminable subterráneo. Más bien se podría decir que debajo de Tokio, hay otro Tokio. Elegimos uno restaurante de ramen que recomendaban en algunos foros en una sección llamada Tokyo Ramen Street.

El sitio se llama Rokurinsha. Se encuentra al bajar unas escaleras y lo reconocerás por la cola permanente. En el suelo tiene marcado el tiempo estimado de espera en ese punto de la cola.

Rokurinsha / Tokyo Ramen Street

El sitio es muy pequeñito. Nada más entrar tienes una máquina en japonés (con fotos por suerte) en el que marcas lo que quieres y metes el dinero. Sale un papelito que entregas a un muchacho y el te sirve.

En las mesas tienes una jarra de agua fría que te van cambiando. Eso es algo que tienen todos los restaurantes japoneses. Agunos tienen

agua fría y otros té helado. El ramen estaba de muerte. Si quieres te dan un babero de papel para que no te manches.

Con la barriga bien llena, nos dimos un paseo por las tiendecillas del centro comercial flipando un rato con lo frikis que pueden llegar a ser.

Después de frikear, nos fuimos paseando hasta el Puente Nihonbashi (日本橋), que significa literalmente puente japonés.

El primer puente se construyó en el año 1603 y era de madera. Ha sido destruido por terremotos y guerras en varias ocasiones. El actual data de 1911.

El puente es precioso aunque lo malo es que hoy en día a quedado debajo de una autopista elevada. Esto hace que no se contemple en condiciones.

Nos volvimos dando un paseo hacia la estación central. Allí tomamos la línea Yamanote hasta la estación Hamamatsuchō. Desde allí nos fuimos dando un paseo ya nocturno hacia la Torre de Tokio (東京タワ).

Construida entre 1957 y 1958 originalmente se ideó para la transmisión de televisión, aunque en 1961 se instalaron antenas de radio, de manera que la torre se utiliza actualmente para ambos tipos de señales.

Torre de Tokio (東京タワ)

Es una de las principales atracciones turísticas de Tokio.

La torre cuenta con dos plataformas de observación. La Main Deck a 150 metros de altura y la plataforma superior a 250 metros de altura ofrece una vista general de Tokio.

En la base hay tiendas un también el Tokyo One Piece tower. Es un parque temático permanente donde dedicado al manga One Piece.

La entrada cuesta 1.200 yenes (9.37€) para la Main Deck y 2.800 yenes (21.85€) para los dos miradores.
Volvimos a la estación donde tomamos el tren hasta la estación de JR Kamata. De camino al hotel compramos algo de comida en un 7eleven que nos calentaron allí mismo y al hotel a descansar.

15 de julio

Hoy si madrugamos para aprovechar bien el día. Esta mañana toca visitar Shibuya.

Pasamos por el 7eleven de camino a la estación a comprar algo de desayuno. Hoy el café fue de esos fríos que hay en las neveras que estaba bastante mejor que el del día anterior.

Si quieres disfrutar del día con tranquilidad y no dispones de mucho tiempo, puedes sacar el pase del bus turístico para usarlo durante todo el día y visitar los puntos turísticos más importantes de la ciudad.

Bus turistico en Tokio

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Tomamos la línea Keihin-Tōhoku hasta la estación de Shinagawa. Allí hacemos transbordo a la línea Yamanote hasta la estación de Shibuya.

Estando en el tren, nos fijamos en que en las pantallas en la que daban información de las paradas de la línea. Iba informando de los retrasos de algunas líneas y la razón. Es perturbador ver que la mayoría son por terremotos…

Salimos por la entrada principal y damos justo a la Estatua de Hachiko.

Hachiko fue un perrete que se hizo famoso porque todos los días acompañaba a su dueño hasta la estación de tren cuando éste se dirigía al trabajo. Pero éste un día murió y no volvió. Así que el perro estuvo esperando su vuelta varios años hasta su muerte.

Estatua de Hachiko

Hacemos cola y nos sacamos la foto de rigor.

Algo que me sorprendió mucho y que luego veríamos también más adelante son los fumaderos. En Japón está prohibido fumar en la calle. Así que en algunos sitios hay habilitados lugares que suele ser una mampara. Dentro están todos fumando como chimeneas.

Enfrente se encuentra el famoso Cruce de Shibuya, rodeado de edificios llenos de pantallas y neones. Podría decirse que es mágico.

La verdad es que pensaba que iba a ser más grande. Lo que si hay son miles de millones de personas cruzando a la vez cuando el semáforo se pone en verde.

Aquí podrás ver a gente subidos en karts recorriendo las calles de Shibuya disfrazados de los personajes del videojuego Mario Kart. De frikis está el mundo lleno.

Desde aquí queríamos ir a Takeshita Dori pero no sabíamos muy bien como. Desde el vestíbulo de la estación nos enganchamos al wifi. En esto que estamos trasteando con el móvil y aparece corriendo (literalmente) la muchacha de información a ver si necesitábamos algo. ¡Que serviciales son los japoneses! Finalmente sólo teníamos que tomar de nuevo la línea Yamanote hasta la estación de Harajuku.

Takeshita Dori
Takeshita Dori.

Cuando nos bajamos estaba cayendo del cielo el diluvio universal. Así que nos pusimos a esperar en la entrada de la estación.

Mientras hablábamos, el muchacho (japonés) que estaba al lado nos pregunta en castellano que si éramos españoles. Resulta que el muchacho vivió varios años en Granada y se casó con una malagueña. Desde luego tenía un acento granaíno que no podía con él.

Cuando aminoró la lluvia, nos fuimos antes a recorrer primero el parque Yoyogi. Vaya a ser que volviera a llover y se nos hiciera demasiado tarde.

El parque Yoyogi (代々木公園) es uno de los parques más grandes de Tokio. El parque bulle de actividad. Sobre todo los domingos cuando es usado como lugar de encuentro para las personas que quieren tocar música, practicar artes marciales y otras actividades. Famosas son las concentraciones de rockabillys. Están chalaos.

El parque es gigantesco y en su interior se encuentra el Santuario Meiji (明治神宮).

Santuario Meiji (明治神宮)
Parque Yoyogi.

El Santuario Meiji (明治神宮) es un santuario sintoísta dedicado a los espíritus deificados del Emperador Meiji y su mujer, la Emperatriz Shōken.

Tras la muerte del emperador en 1912, la Dieta (el gobierno) de Japón aprobó una resolución que quería conmemorar su papel en la Restauración Meiji. Su construcción empezó en el año 1915 y finalizó en 1920 con su consagración.

Durante los bombardeos de la segunda guerra mundial fue destruido pero se reconstruyó en 1958.

Entre la lluvia y que parte del santuario estaba en obras, se dificultaba un poco la visita.

Santuario Meiji (明治神宮)

Ya sin lluvia nos volevemos a Takeshita. Esta es la calle friki por excelencia de Tokio. Aquí están las tiendas donde los jóvenes tokiotas compran su ropa estrafalaria. En plan muñequitas y eso.

No se si era por el día en el que estábamos, pero poco personaje vimos a pesar de que la calle estaba hasta las tachas de gente.

Takeshita Dori

Recorrimos toda la calle. Cuando llegamos al final, aprovechamos para acercarnos al Santuario Togo.

El Santuario Tōgō (東郷神社) es un santuario sintoísta construido en 1940. Está dedicado a Gensui, el marqués Tōgō Heihachirō poco después de su muerte. Fue destruido durante los bombardeos de Tokio pero reconstruido en 1964.

Entramos por sus preciosos jardines y subimos hasta los pabellones principales. Cuesta mucho creer que este remanso de paz se encuentre junto a zonas tan bulliciosas como Takeshita u Omotesandō.

Santuario Tōgō (東郷神社)
Santuario Tōgō (東郷神社)

Había llegado ya la hora de comer. Nos cruzamos con una Coco Curry House de camino al edificio metropolitano. Allí nos comimos un curry japonés que nos costó 753 yenes (5.88€) cada uno.

Coco Curry House

Después de comer nos acercamos al edificio del Gobierno Metropolitano. Es un moderno y gigantesco edificio inaugurado en 1991. Desde donde se gobiernan todos distritos del área metropolitana de Tokio.

En una de las torres hay un mirador a 200 metros de altura que es completamente gratis. Sólo hay que pasar un control de seguridad bastante estricto y para arriba.

Las vistas son en 360º y en cada ventana tienes un panel con los edificios más significativos marcados. Se dice que en días claros se ve hasta el monte Fuji, pero nosotros aún no hemos tenido suerte.

edificio del Gobierno Metropolitano

Lo más recomendable es subir cerca del atardecer para ver las vistas de día y ver como va oscureciendo y encendiéndose las luces de la ciudad.

Me resultó impactante que, mires donde mires, solamente ves ciudad hasta el horizonte. Tokio es interminable.

En la planta del mirador, a parte de aire acondicionado, hay máquinas de vending (como no), tienda de recuerdos y hasta un restaurante. Buen lugar para tomar un descanso.

edificio del Gobierno Metropolitano
edificio del Gobierno Metropolitano

Cuando bajamos nos fuimos a Kabukichō (歌舞伎町). Conocido como el barrio rojo de Tokio. Aquí se encuentran miles de locales de entretenimiento para adultos.

Muy cerca de la estación de Shinjuku encontramos Golden Gai. Es una callejuela estrecha con muchísimos izakayas; bares para beber y picar algo.

El área de Kabukichō cuenta con muchos bares, hostales, moteles, locales comerciales, restaurantes y clubes nocturnos. Tanto para mujeres como para hombres.

Está lleno de relaciones públicas muy plastas aunque a nosotros, no se si por ir en pareja, no nos decían nada. La verdad es que es un paseo bastante chulo para disfrutar de los millones de carteles luminosos y su gran bullicio cualquier noche de la semana.

Impresionan también los karaokes de varias plantas que se ven. Son muy frikis.

Se dice que el barrio está controlado por la Yakuza, la mafia japonesa. Se supone que no es demasiado seguro, pero nosotros no notamos nada.

Kabukichō (歌舞伎町)
Karaokes gigantescos.
Kabukichō (歌舞伎町)

Después del paseo por Kabukichō, nos fuimos al hotel para descansar. Como la noche anterior compramos algo de comida preparada en el 7eleven y a dormir.

16 de julio

Hoy volvemos a madrugar y nos vamos hacia Asakusa a visitar el Templo Sensō-ji (浅草寺). Es el templo budista más antiguo de Tokio y uno de los más importantes. Fundado en el año 645 y está dedicado a Kannon, la deidad de la misericordia.

Como hasta Senso-ji no se puede llegar fácil en JR, ese día decidimos sacarnos el pase de un día de metro. Nos costó 600 yenes (4.68€).

Salimos del metro y nos encontramos inmediatamente la puerta Kaminarimon (雷門) o puerta de los truenos. Es la puerta exterior del templo y todo un símbolo de Tokio.

Puerta Kaminarimon (雷門) / Templo Sensō-ji (浅草寺)
Puerta Kaminarimon (雷門).

Cruzando la puerta vamos a dar a la calle Nakamise (仲見世通り) un larga calle repleta de tiendecillas de recuerdos y dulces. Estaba hasta la bandera no, lo siguiente.

Templo Sensō-ji (浅草寺) / calle Nakamise (仲見世通り)
Calle Nakamise (仲見世通り).

Al final de la calle nos espera la puerta Hozomon (宝蔵門), la puerta principal del templo.

Templo Sensō-ji (浅草寺) / Puerta Hozomon (宝蔵門)
Puerta Hozomon (宝蔵門).

Al pasar la puerta a mano izquierda se encuentra una pagoda de cinco pisos. La original se construyó en el siglo X pero fue destruida varias veces, la última durante los bombardeos de la segunda guerra mundial, así que la actual es bastante reciente. Aún así, impresiona.

En la explanada que va desde la puerta Hozomon (宝蔵門) y el templo principal hay varias tiendas del templo donde venden amuletos, barritas de incienso y cosas así.

Muy cerca de las escaleras de acceso se encuentra el temizu-ya, la zona donde se queman las barritas de incienso.

Templo Sensō-ji (浅草寺)

Allí hicimos comos los autóctonos y nos fuimos al salón principal o Hondo (本堂). También es conocido como Kannon-do (観音堂). Se supone que aquí se encuentra enterrada la estatua de Kannon. La encontraron unos pescadores hace 1.400 años y que dio lugar a la construcción del templo.

Templo Sensō-ji (浅草寺)
Japón
Hondo (本堂)

El interior del salón es realmente espectacular. Hicimos nuestra cola para hacer nuestra ofrenda y nos fuimos a un lado.

Si quieres enterarte de todo, puedes contratar un precioso free tour por Asakusa con Civitatis.

free tour por tokio

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Allí hay un lugar donde metes una moneda de 100 yenes en una hucha y sacas un palito con un número (en japonés). Buscas un cajón con el número de tu palito (harto complicado si no te ayuda un japonés) y coges un papel de la fortuna de su interior.

Por suerte, por la parte trasera está en inglés. Si te sale mala suerte, como fue mi caso, tienes que dejarlo atado en unos sitios habilitados para ello para que la mala suerte se vaya.

Dos años después volveríamos al templo y esta vez me saldría “la mejor de las fortunas”, así que ese lo conservo conmigo.

Templo Sensō-ji (浅草寺)
Japón
Templo Sensō-ji (浅草寺)
Japón

Después del Hondo nos dimos un paseo por el enorme recinto admirando los pequeños templos y esculturas. En la parte trasera había como un panel para sacarte fotos del anime del comisario KochiKame y allí que me saqué una foto. Había un local que insistió en sacarse conmigo una foto… haciendo amigos.

Templo Sensō-ji (浅草寺)
Japón

En un lateral habían instalado puestos de comida así que nos sentamos a descansar a la sombra mientras me comía un yakitori de cangrejo que estaba sublime.

Seguimos paseando por el recinto y salimos por un lateral a un shōtengai con más tiendecillas de regalos.

Los shōtengai son calles comerciales techadas con tiendecillas y restaurantes que están por todo Japón.

Dimos un pequeño paseo por el barrio y nos fuimos hasta el muelle muy cerquita de la puerta Kaminarimon desde donde parten varios barcos que recorren el río Sumida hacia la bahía de Tokio. Desde el muelle podemos contemplar la Tokyo Skytree y la fábrica de cerveza Asahi y su mojón dorado.

Asahi beer hall
Asahi beer hall.

La Tokyo Skytree (東京 スカイ ツリ) es la principal torre de telecomunicaciones que sustituyó a la Torre de Tokio. Construida entre 2008 y 2012 es el edificio más alto de Tokio con 634 metros. La torre tiene dos miradores. Yo particularmente no he subido aún porque tengo mucho miedo a las alturas y pagar casi 30€ para no atreverme ni a acercarme al cristal….

Tokyo Skytree (東京 スカイ ツリ)
Tokyo Skytree (東京 スカイ ツリ).

En el muelle contratamos el crucero que va desde Asakusa a Hamarikyu por 780 yenes (6€). Compramos el billete en el barco barato. El caro es en uno supermoderno que vale 1.000 yenes (7.81€) por el mismo trayecto. El viaje dura unos 35 minutos y por el camino vas viendo el Tokio profundo, el que no sale en las guías. Está muy bien.

Llegamos a puerto y nos vamos dando un paseo hasta la estación de Hamamatsuchō. La siguiente parada: el Santuario Hie Jinja (日枝神社). Para llegar tomamos la línea Yamanote hasta la estación de Shimbashi.

Como era la hora de comer decidimos buscar algo por allí.

Hicimos uno de los grandes descubrimientos gastronómicos del viaje y que nos serviría para el de 2018: Karayama Shinbashi, un pequeño local de pollo frito japonés.

Karayama Shinbashi

Junto a la puerta tienes tu máquina para hacer la elección y le das el papelito al chaval que atiende. Es tan pequeñito que solo tiene barra. El pollo estaba delicioso y era muy barato y te lo ponen en un menú con una sopa de miso, un bol de arroz y col rallada.

Tras la comida tomamos la línea Ginza de metro hasta la estación Tameike-sannō para ir hasta el Santuario.

El Santuario Hie Jinja (日枝神社)  es un santuario sintoísta dedicado a la deidad Oyamakui no Kami.

El origen del templo es incierto. Una de las teorías es que fue en 1478 por Ōta Dōkan. Otra teoría identifica al Hie con el Santuario Sannō mencionado en un registro de 1362 del Kumano Nachi Taisha. Lo que si se sabe es que el shōgun Ieyasu lo reubicó en los terrenos del antiguo castillo de Edo.

En 1604 su hijo Tokugawa Hidetada lo trasladó a las afueras del castillo para que el pueblo pudiera acceder a él.

Santuario Hie Jinja (日枝神社)

Llegamos a la puerta oeste en la que se encuentra un gran Torii de piedra. Al atravesarlo llegamos a unas espectaculares y estrechas escaleras por dentro de un túnel de toriis rojos. Es espectacular.

Santuario Hie Jinja (日枝神社)

Al final de las escaleras nos encontramos con dos templos: el santuario Massha y el santuario Obunko.

Frente a ellos encontramos la entrada a la explanada principal. Allí se encuentra el salón de las Plegarias y alrededor de la explanada algunas tiendecillas de amuletos y recuerdos para la manutención del templo.

Nos acercamos al salón y hacemos una pequeña ofrenda.

Santuario Hie Jinja (日枝神社)

En un lateral hay otra puerta que da al edificio de las oficinas del templo y a una especie de sala de exposiciones donde estaban exponiendo una especie de “expobodas”.

Aquí nos pasó algo que nunca olvidaremos. Nos sentamos en un muro de piedra bajo un árbol a descansar un poco.

Después del descanso nos dirigimos de nuevo a las escaleras de los toriis por las que habíamos subido. Antes de bajar pienso: desde aquí hay una buena foto. Voy a echar mano a la cámara y… ¡ahí va! ¡Me la dejé encima del muro! Salimos corriendo y cuando llegamos ya no estaba. Vaya cabeza.

Entramos a la oficina a preguntar. El guarda de seguridad llama a uno de los monjes que sabía inglés. No sabe nada, mira en objetos perdidos y nada tampoco. Preguntamos a la muchacha de la expobodas y tampoco.

Nos sentamos a lamentarnos por mi mala cabeza y en esto que sale la muchacha del expobodas con la cámara en la mano, que si que alguien la encontró y la dejó en la recepción pero no lo sabía. Mis reverencias eran tan grandes que yo creo que le podría haber besado hasta los pies. ¡¡¡Arigato gozaimasu!!!

Ya más tranquilos, salimos del santuario y volvemos al metro. Allí cogimos la línea Chiyoda de metro hasta la estación Nezu.

Tocaba visitar el Santuario sintoísta Nezu (根津神社). Según la leyenda, el santuario fue fundado en Sendagi, al norte de la ubicación actual, en el siglo I por Yamato Takeru (también conocido como Príncipe Ōsu), el hijo del emperador Keikō.

Santuario sintoísta Nezu (根津神社)

La principal deidad del santuario era Susanoo-no-Mikoto, el kami del mar y las tormentas. En 1705 el santuario fue reubicado en Nezu por el shōgun Tokugawa Tsunayoshi.

El santuario estaba ya cerrado pero por suerte estaba abierto el recinto para pasear por el. Los jardines son preciosos y además se estaba muy tranquilo, éramos los únicos que estábamos allí.

Pero hubo algo de lo que no nos habíamos dado cuenta, mosquitos. Se cebaron con nosotros, aunque curiosamente sólo con las piernas. Nos las dejaron como coladores.

Santuario sintoísta Nezu (根津神社)
Santuario sintoísta Nezu (根津神社)

Cuando salimos del santuario nos fuimos a por una farmacia a por algo para calmar las picaduras. Lo más curioso de las farmacias japonesas es entrar y junto a la puerta ver neveras con refrescos. Unos años después descubriríamos que en Nueva York, además de refrescos tienen chocolates y papas fritas. Todo muy sano.

Japón

A base de señas conseguimos hacernos entender y compramos un liquidillo que nos vino muy bien.

Para terminar de rentabilizar el pase de metro, nos fuimos de nuevo a Senso-ji a ver como se veía de noche. Había ambientillo pero desde luego no era la muchedumbre de la mañana. Se paseaba muy bien. Mereció la pena.

Templo Sensō-ji (浅草寺)
Japón
Templo Sensō-ji (浅草寺)
Japón

De aquí si que nos fuimos hacia el barrio. Junto a la estación de Kamata hay un restaurante de sushi de los de cinta giratoria. Primer contacto con el sushi japones. Supongo que al ser de los “baratos” no será de los mejores, pero la verdad es que era espectacular. De momento el mejor suhi que he comido nunca.

En muchos restaurantes de cinta de sushi en Japón tienes unas tablets en la mesa en la que puedes ordenar piezas específicas, que te envían en un trenecito hasta tu mesa.

Después de cenar, a la cama a descansar.

17 de julio

Nuevo día en tierras tokiotas. Como todos los días, un café frío y algo de bollería en el 7eleven de camino a la estación de Kamata.

Después de un transbordo y cuarenta minutos de viaje llegamos a la estación Iidabashi. Desde allí nos acercamos al Santuario Tokyo Daijingu (東京大神宮). Un santuario nada espectacular donde la gente va a rezar por encontrar suerte en el amor.

Lo bueno es que estando allí coincidimos con una boda tradicional y eso si que era espectacular. El vestido de la novia era una pasada.

Desde aquí nos fuimos dando un paseo hasta los jardines Koishikawa Korakuen (小石川後楽園) que, para mi, es una de las visitas imprescindibles de Tokio. Construido a principios del periodo Edo, en el año 1629 el fundador de la familia Mito Tokugawa, Yoritou.

Los jardines son realmente espectaculares. Se dice en los foros que el mejor momento es en otoño, así que en esa época tiene que ser una pasada.

Koishikawa Korakuen (小石川後楽園)

Destacar el puente Engetsu (円月橋) o puente de La Luna, que se dice que Ishibashi fue diseñado por el erudito confuciano de Mitsukuni, Zhu Sunsui. Este nombre se da porque parece una luna llena cuando se combina con el reflejo en la superficie del agua. El puente fue diseñado originalmente para permitir que los peatones pasen sobre él mientras la barcaza está operando en el canal.

Koishikawa Korakuen (小石川後楽園)
Koishikawa Korakuen (小石川後楽園)

Los jardines son inmensos y lleva un buen rato recorrerlos. La entrada cuesta 300 yenes (2.34€).

De aquí nos fuimos al recinto del Tokyo Dome, donde se celebran los partidos de baseball del Yomiuri Giants. Era día de partido y el personal estaba entrando al estadio. Jamás había visto entrar a la gente en un estadio de forma tan ordenada y tranquila. vivir para ver. Una vueltecita por la tienda oficial del equipo y nos fuimos zumbando que no había tiempo que perder.

Desde la estación de Suidōbashi tomamos el tren hasta el parque Ueno (haciendo transbordo en Akihabara).

El parque Ueno (上野公園) es un gran parque al noreste de Tokio, muy popular, donado por el emperador Taisho a la ciudad de Tokio en 1924 y en él podemos encontrar muchos atractivos turísticos como el zoológico con sus osos panda, museos y templos.

A pesar del calor, nos pusimos a dar un paseo por el parque. Paseando llegamos al templo Kiyomizu Kannon-dō (清水観音堂), un pequeño templo dedicado a Kannon.

Kiyomizu Kannon-dō (清水観音堂)
Templo Kiyomizu Kannon-dō (清水観音堂).

Un poco más abajo, en el estanque Shinobazu o Shinobazu-ike (不忍池), nos encontramos con el templo Templo Benten-dō (弁天堂). El salón Bentendo es un salón octagonal dedicado a la deidad Benten, diosa de la riqueza, la fortuna, la música y el conocimiento. En el estanque se pueden alquilar pedales con forma de cisnes muy cachondos.

estanque Shinobazu o Shinobazu-ike (不忍池)

Nos tomamos un pequeño descanso sentados en unas mesas con vistas la estanque de los lotos a la sombra antes de seguir el paseo.

Después del descanso subimos hasta el parque del cementerio de Yanaka (谷中霊園). Es considerado uno de los cementerios más bellos de Tokio. En él se encuentras las tumbas de personajes ilustres como Tokugawa Yoshinobu, el último shogún del período Edo o pintores, políticos y actores famosos.

cementerio de Yanaka (谷中霊園)

Atravesamos el cementerio dando un bonito paseo hasta la estación Nippori. Allí tomamos el tren hacia Akihabara (秋葉原). Conocido como el barrio electrónico, es uno de los barrios más conocidos de Tokio. También es conocido por ser uno de los principales barrios de los otakus.

Aquí se encuentran muchas tiendas de electrónica tanto pequeñas como grandes centros, muchas tiendas frikis, salones recreativos y hasta uno de los sexshops más grandes del mundo con siete plantas.

Akihabara (秋葉原)

Estuvimos recorriendo un poco el barrio entrando a tiendas frikis buscando figuras de Saint Seiya para traerme. Sólo habían de segunda mano y carísimos. Alguno de los que tengo se vendían por 20.000 yenes (156€). La próxima vez me los traigo y me costeo el viaje. No les tengo tanto aprecio.

Después de flipar con los precios entramos a algún mandarake y a algunos salones de recreativas.

Los recreativos son un cachondeo. En la planta baja tienen millones de máquinas de esas que son un gancho y tienes que enganchar un regalo. Los veías todos motivados jugando con aquello.

Otra planta estaba llena de máquinas de purikura, que vienen a ser fotomatones en los que puedes retocar las fotos. Había incluso una sección para mujeres en las que no podían entrar los hombres.

Pero lo que más nos sorprendió fue en las plantas donde habían máquinas de habilidad. Los japoneses son unos auténticos pros. Te quedabas emboabado. Leí que parece ser que practican en su casa y luego van a los recreativos a dejar los records. Vivir para ver.

Como ya se había hecho tarde, cenamos en un Yoshinoya. Es una cadena de gyūdon, que es un bol de arroz con carne estofada cortada en tiras muy finitas. Es barato y está muy bueno. Después de cenar nos subimos el tren y nos fuimos a descansar.

18 de Julio

Hoy volvemos al Parque Ueno (上野公園). Tomamos en la estación de Kamata la línea Keihin-Tōhoku que va directa hasta la estación de Ueno.

La primera parada es la pequeña pagoda donde se encontraba antiguamente el Gran Buda de Ueno (上野大仏), una gigantesca estatua de Buda sentado del año 1631. Durante el gran terremoto de Kanto de 1923 se le cayó la cabeza. Ésta se conserva junto a la pagoda.

Gran Buda de Ueno (上野大仏)

Muy cerca se encuentra el Santuario Ueno Tōshō-gū (上野東照宮). Construido en el año 1627 por Tōdō Takatora, se ha conservado casi intacto desde la renovación de Tokugawa Iemitsu en 1651. Los santuarios de Tōshō-gū se caracterizan por consagrar Tokugawa Ieyasu con el nombre de Tōshō Daigongen.

Santuario Ueno Tōshō-gū (上野東照宮)

Recorremos un largo pasillo flanqueado por multitud de farolas hasta llegar a la puerta karamon (唐門) y detrás el Hondo. En su mayoría dorado con dragones y animales esculpidos muy coloridos, el salón es una auténtica belleza.

Santuario Ueno Tōshō-gū (上野東照宮)
Puerta karamon (唐門).
Santuario Ueno Tōshō-gū (上野東照宮)

Junto al santuario se encuentra la pagoda de cinco pisos del antiguo templo Kyū Kaneiji Gojūnotō (旧寛永寺五重塔). La primera pagoda fue construida por Toshikatsu Doi en 1631 (año 8 de Kanei) como parte del Santuario Ueno Toshogu, pero fue destruida por un incendio en 1639 (año 16 de Kanei).

En el mismo año, Munehiro Koura, quien fue el principal constructor de Sakujikata del Shogunato, reconstruyó la pagoda actual.

Kyū Kaneiji Gojūnotō (旧寛永寺五重塔)

Después de visitar el santuario, nos sentamos a descansar un poco a la sombra.

En esto se nos acerca una pareja de muchachos muy jovencillos y nos preguntan en inglés que si nos pueden hacer una encuesta. Por supuesto.

La primera pregunta es: ¿les gustan las películas de disney? Ambos contestamos que no a la vez. Se miran, se ríen y nos dicen que no pueden seguir porque la siguiente es que cual era nuestra favorita. Pues mucho gusto.

Salimos del parque y nos dirigimos al mercadillo de la calle Ameyoko (アメ横). Es muy popular entre los turistas. La verdad es que no nos pareció gran cosa, a parte de algunas tiendas con aire más tradicional, el resto son tiendas de ropa de marca de dudosa procedencia, kebabs y negocios así.

Ameyoko (アメ横)

Nos volvimos a la estación y nos tomamos la línea Yamanote hasta la estación de Shibuya. En el tren se subió un chalao vestido de pikachu por cierto… Japón…

Tokio

Estuvimos paseando en condiciones por la zona comercial. Me compré alguna frikada en un mandarake y nos fuimos a comer.

Comimos en un Gusto Cafe. Es una cadena de restaurantes familiares que hay por todo Japón. No es de lo más barato, pero pagando 200 yenes (1.56€) tienes barra libre de bebidas no alcohólicas. Con el nivel de deshidratación que llevábamos en el cuerpo con ese calor húmedo, nos pareció una buena idea.

Shibuya cross
Algo de gente en el cruce de Shibuya

Con la barriga llena, nos fuimos camino de la estación para ir a Odaiba.

Al otro lado del cruce, en la entrada de la estación de Shibuya había una especie de mitin político. Había muchísima gente.

Lo que nos dejó estupefactos es que, para poder llegar a la entrada de la estación, había un pasillo entre la multitud y lo que había a modo de valla, era una cuerdecilla que sostenían en la mano los asistentes. Japón es otro planeta.

Para llegar a Odaiba nos subimos otra vez la línea Yamanote hasta la estación de Shimbashi. Allí tuvimos que desplazarnos hasta la estación de Shiodome, pero están una al lado de la otra. Allí Tomamos la línea privada Yorikamome. Cada billete nos costó 325 yenes (2.54€).

Los trenes de esta línea son automáticos y como no tienen cabina, si pillas la parte delantera tienes todo el cristal para ti para admirar el paisaje. El tren tarda unos 15 minutos en llegar a la estación Daiba.

Odaiba (お台場) es una isla artificial en la bahía de Tokio conectada al centro de la ciudad a través del Rainbow Bridge. Se construyó en 1853 para defender la ciudad y a finales del siglo XX se expandió debido a su desarrollo comercial.

Ahora es en su mayor parte un lugar dedicado al ocio. Hay dos playas en las que no está permitido bañarse pero los japoneses van a pasar el día.

Hay varios centros comerciales a cual más grande y hasta una réplica de la estatua de la libertad. Es una réplica de la estatua que hay en el río Sena en París, no una réplica de la de Nueva York.

Odaiba

También se encuentra aquí la modernísima sede del canal de televisión Fuji TV, en la que hay un mirador desde el que disfrutar una buenas vistas.

Fuji TV

Otra de las estrellas de Odaiba es contemplar el puente Rainbow mientras se va haciendo de noche y se ilumina con los colores del arcoiris. Nosotros nos tiramos hora y media allí y nos fuimos ya siendo noche cerrada y nada de nada.

puente Rainbow
Fuji TV

De aquí nos fuimos al centro comercial Divercity. En la entrada hay un Gundam gigante que hace un espectáculo a ciertas horas del día. Para los frikazos como yo, es una pasada.

Gundam DiverCity

Luego nos dimos una vuelta por el centro comercial pero las tiendas estaban ya cerradas. Lo que me sorprendió, es la manera que tienen de cerrar las tiendas. Aquí pongo un ejemplo en foto:

Seguridad en Japón

La calidad de la foto es un poco lamentable pero ahí está. Ni puertas ni nada. Aquí se llevarían hasta la red.

Al llegar a la entrada, para flipar aún más, podías pedir información a un robot con forma de chica que hablaba. Daba mucho miedo.

Japón

Después de Divercity volvimos a ver si ya estaba el puente iluminado y nada. Así que nos volvimos a la estación y por otros 325 yenes por cabeza, nos volvimos a Tokio. Algo para cenar en el 7eleven de camino al hotel, y a dormir

Aquí puedes ver un mapa con los lugares que visitamos en Tokio:

19 de Julio

Hoy madrugamos mucho porque toca excursión: Kamakura (鎌倉). Kamakura es una ciudad de la prefectura de Kanagawa a una hora aproximadamente de Tokio. Es conocida por sus muchos templos, santuarios y, sobre todo, por su gran Buda.

Desde el año 1185 hasta el 1333 fue la principal ciudad de Kantō, escogida como base por el shōgun Minamoto Yoritomo.

Para llegar tomamos desde la estación de Kamata la línea Keihin-Tōhoku hasta la estación de Yokohama donde hicimos transbordo a la línea Yokosuka hasta la estación de Kamakura.

Nosotros entonces desconocíamos su existencia pero en Kamakura recomendamos coger el tren Enoden (no entra en el JR Pass) porque caminando hasta el gran Buda son 2 kilómetros, que hicimos andando.

Desde la estación nos fuimos andando hacia el templo budista Kōtoku-in (高徳院). El camino es muy chulo entre casitas unifamiliares de estilo japonés pero nos resultó un poco perturbador encontrar cada cierta distancia señales de vía de escape en caso de tsunami.

Kamakura

Después de 20 minutos caminando llegamos al recinto del templo, por un lateral o parte trasera así que empezamos a recorrer el muro buscando la entrada.

Por fin la encontramos. Una gran puerta de madera con carteles enormes en japonés. Entramos a unos jardines donde había un jardinero trabajando tranquilamente.

Caminamos un poco y, de repente, nos encontramos con el Gran Buda. Que raro, había leído que la entrada era de pago… Cuando salimos del recinto nos dimos cuenta de que nos habíamos colado por una puerta trasera. 200 yenes que nos ahorramos por cabeza.

Gran Buda de Kamakura

El gran Buda de Kamakura también conocido como Kamakura Daibutsu (高徳院), es una gigantesca imagen del Buda Amitabha (Amida-butsu) de más de 11 metros de altura y 121 toneladas de peso. Se cree que su construcción comenzó en 1252 con donaciones recogidas por el sacerdote Joko.

El edificio en el que se encontraba fue destruido por una serie de tifones y un terremoto en los siglos XIV y XV. Durante el periodo Edo se reparó el Gran Buda decidiendo dejarlo en el exterior en vez de ponerlo dentro de un templo.

Kōtoku-in (高徳院)

Se puede acceder al interior del Gran Buda pagando 20 yenes (0.16€) pero la verdad es que no nos atraía demasiado.

Ya que nos habíamos colado, decidimos hacer una ofrenda al Buda y comprar algunos recuerdos y un amuleto de la suerte. No se si será por el amuleto pero, a partir de aquí, he tenido un par de años de muy buena suerte. Yo por si acaso, lo venero.

Salimos por la puerta principal como señores y nos dirigimos al cercano templo de Hase-dera (長谷寺), a unos 5 minutos andando.

Este es otro de los templos imprescindibles. La leyenda cuenta que se construyó durante la era Tenpyō (729-749).

Hase-dera (長谷寺)

La entrada cuesta 400 yenes (3.14€) y ya desde que se va uno acercando por la calle, se ve que va a ser espectacular. El recinto es un inmenso jardín que se extiende hacia lo alto de la montaña. Con ello quiero decir que hay que subir bastantes escaleras.

Hase-dera (長谷寺)

Nos impactó muchísimo la cantidad de estatuas Jizo que hay al subir los primeros tramos de escaleras. Las estatuas Jizo son pequeñas estatuillas que se colocan en los templos por padres que han perdido a sus hijos recién nacidos o antes de nacer.

Me emocionó mucho las ofrendas en forma de juguetes que habían en el pequeño altar que se encuentra junto al estanque. Pueden parecer muy simpáticas hasta que descubres cual es su triste significado.

Hase-dera (長谷寺)

Seguimos subiendo y llegamos al complejo principal que es espectacular. Junto a las escaleras había una estatua de piedra de un Buda chiquitín con el que, dado a mi parecido físico con el, me saqué una foto. En ese momento pasaba un local que se quedó examinando la escena y se empezó a partir de risa el jodio. Por suerte ya no me parezco tanto…

Hase-dera (長谷寺)

La zona del complejo principal es una pasada, incluso hay un pequeño bosque de bambú. También hay una terracita con mesas y bancos y, como no, máquinas de bebidas, en la que descansamos un poco.

Hase-dera (長谷寺)
Hase-dera (長谷寺)

Después del descanso seguimos subiendo un poco más y llegamos a lo alto desde donde se aprecian unas vistas de la costa espectaculares.

Kamakura

Volvemos a bajar para seguir visitando el recinto.

Luego de un agradable paseo bajando hasta la parte baja de nuevo, llegamos a la cueva Benten (弁天窟). Es una cueva de estrechos pasillos con varias figuras talladas en la roca, incluida la de la diosa de origen indio Benzaiten, la patrona de la música y las bellas artes que, además, es la única mujer entre los dioses de la fortuna.

Hase-dera (長谷寺)

Que por cierto, a más profundo de la cueva llegabas, más bajaba la temperatura. Se estaba de un bien…

Aquí puedes ver el mapa de los puntos que visitamos en Kamakura:

Después de la visita al templo, nos volvimos a la estación para volver a Tokio a comer, que se había hecho tarde.

Aprovechando que estábamos en una estación grande, nos fuimos a la oficina de JR a reservar asiento en el shinkansen del día 21 a Kioto, vaya a ser que nos quedáramos fuera. Luego nos fuimos hasta la estación de Shinjuku para visitar la zona.

Para comer, nos apretamos un buen ramen con un platillo de pollo frito japones que venía en menú en un sitio llamado Hidakaya ramen. Nos salió muy barato: 600 yenes el menú (4.71€).

Hidakaya ramen

Después de un buen paseo por la zona, decidimos volver al edificio metropolitano a ver si hoy había suerte y veíamos el monte Fuji. Otra vez que no se dejó ver. En verano es bastante complicado.

Como era temprano, nos fuimos hasta Nakano Broadway. Éste es un centro comercial que viene a ser la meca del manga y el anime… frikilandia para entendernos.

Habían bastantes tiendas de cómics y cosas por el estilo pero nos dio la impresión de que era un sitio ya venido a menos ya que muchas de los locales estaban cerrados. Cerrados y abandonados vaya.

Eso si, había una pequeña sala con máquinas recreativas en donde había un grupo de de 10 o 12 chavales alrededor de una máquina de un juego lucha en plan street fighters que estaban todos enrralados. Suponemos que estaban haciendo una especie de torneo.

Nakano Broadway

Allí los dejamos todos motivados y nos fuimos ya hacia el hotel a descansar.

20 de Julio

Hoy toca madrugar un poco más. Nos vamos de excursión a Nikkō. Pero antes de levantarnos, a las 7.25 de la mañana, nos despertamos con el edificio bailando el hula hoop. Un pedazo de terremoto impresionante. No había vivido algo así en mi vida.

Para más comodidad recomendamos un precioso tour con guía que te cuente los secretos de la ciudad:

Tour a Nikko

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Para llegar a Nikkō tomamos la línea Keihin-Tōhoku hasta la estación central de Tokio y allí hacer transbordo al Shinkansen Nasuno.

Estando en el andén se abren las puertas y sale la tripulación haciendo una reverencia a todos los que estábamos esperando para subir.

Otra cosa que nos impactó del shinkansen es que, cada vez que entraba el revisor al vagón hacía una reverencia y cuando llegaba al final, se daba la vuelta y hacía otra reverencia. Vivir para ver. Por cierto, lo que se cuenta en la red de que cuando se retrasa un tren en Japón pasa un empleado pidiendo perdón a todos y cada uno de los pasajeros es un mito. Lo que si se disculpan por la megafonía.

Unos 50 minutos después llegamos a la estación de Utsunomiya y allí hacemos transbordo a la línea Nikkō hasta la estación final en el propio Nikkō unos 45 minutos después. En total el trayecto nos llevó unas dos horas y media.

Nikko
Salida de la estación.

Nikkō (日光) es una pequeña ciudad en las montañas de la prefectura de Tochigi. Es famosa por su complejo de templos y santuarios en medio de un espectacular bosque, que hacen de la localidad un centro religioso y turístico muy visitado.

En la puerta de la estación tomamos un bus que nos deja junto al templo Nikkozan Rinnoji (輪王寺), que por desgracia se encontraba en restauración y estaba totalmente tapado.

Empezamos a subir la cuesta que lleva hasta el Santuario Tōshōgū (東照宮). Ya la cuesta es una preciosidad entre árboles enormes.

Santuario Tōshōgū (東照宮)

Al final de la cuesta llegamos al Torii de piedra construido en 1621 que marca la entrada al Santuario Tōshōgū. Nada más cruzar se encuentra una espectacular pagoda de cinco pisos de madera.

Santuario Tōshōgū (東照宮)
Santuario Tōshōgū (東照宮)

Junto a ella estaban las taquillas para comprar las entradas. El precio es de 1.300 yenes (10.20€).

El Santuario Tōshōgū (東照宮) está dedicado a Tokugawa Ieyasu, el primer shōgun Tokugawa y aquí se encuentra su mausoleo.

Después de comprar la entrada, pasamos por la puerta principal del templo.

La entrada da a una explanada donde se encuentran los almacenes y los establos. En éste se encuentran las tallas de los tres monos que ni dicen, ni ven y ni oyen el mal. Imagen muy famosa.

Santuario Tōshōgū (東照宮)
Santuario Tōshōgū (東照宮)

Justo enfrente se encuentra un hermoso edificio con dos tallas impresionantes de elefantes, que curiosamente fueron hechos por un artista que no había visto un elefante en su vida.

Santuario Tōshōgū (東照宮)

Un poco más adelante la puerta Yomeimon, decorada con más de 500 motivos tallados, pero por desgracia estaba también completamente tapada por restauración.

Pasada la puerta llegamos a la puerta Karamon, por la que no se puede entrar pero se puede pasar por un lado. Detrás se encuentran el salón de plegarias y el Hondo. Hay que descalzarse para entrar y están prohibidas las fotos.

Santuario Tōshōgū (東照宮)
Puerta Karamon y salón de plegarias.

A un lado nos encontramos con la puerta Sakashitamon y tras ellas unas espectaculares escaleras que van por dentro del impresionante bosque. Espectaculares hasta que te das cuenta de que subes, subes, subes y no parecen tener fin. Pero lo tienen.

Santuario Tōshōgū (東照宮)

Al final de las escaleras se encuentra el mausoleo de Ieyasu Tokugawa . Allí había una especie de merendero (con su máquina de bebidas) donde nos sentamos a coger aliento antes de recorrer el mausoleo.

Santuario Tōshōgū (東照宮)
Mausoleo Ieyasu Tokugawa.

Volvemos a bajar el millón de escaleras y nos encaminamos hacia el mausoleo de Iemitsu Tokugawa, el tercer shōgun del clan Tokugawa y nieto de Ieyasu.

De camino pasamos por el templo Jogyodo (常行堂) un pequeño templo budista de la secta shingon construido en el año 848 por Jikaku Daishi Enjin y consagrado a la diosa Amida-Nyorai.

Jogyodo (常行堂)
Jogyodo (常行堂).

Un poco más adelante se encuentra la puerta Nio-mon, la entrada al recinto del Rinnōji Taiyū-in (輪王寺大猷院), el mausoleo de Iemitsu Tokugawa.

Al cruzar la puerta entramos a una gran explanada donde se encuentra el Omizu-ya, la fuente donde se realizan las abluciones con una ornamentación preciosa.

Rinnōji Taiyū-in (輪王寺大猷院)
Omizu-ya.

A un lado se encuentra la puerta Niten-mon, que también estaba totalmente tapada por restauración aunque se comenta que es una auténtica pasada.

Y desde aquí, parten otro millón de escalones que empezamos a subir ya bastante cansados y aún sin comer siendo ya casi las 4 de la tarde.

Lo bueno es que éramos los únicos que estaban por allí. Disfrutar del recinto con la tranquilidad de estar solos no tiene precio.

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Que hacer en Tokio

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Por suerte mereció la pena el esfuerzo. Casi arriba del todo nos encontramos con unas espectaculares torres del tambor y de la campana y, detrás de ellas, la puerta Yasha-mon. En ella podemos ver las 4 deidades guardianas budistas. Es preciosa.

Rinnōji Taiyū-in (輪王寺大猷院)

Tras esta puerta, nos encontramos con otra puerta, la Kara-mon, la puerta dorada y más espectacular de todas.

Tras ella se encuentra el impresionante salón de las plegarias y la sala principal. La sala de plegarias está abierta al público pero por desgracia no se pueden hacer fotos porque es una auténtica pasada. Pueden hacerse una idea en su página web: https://www.rinnoji.or.jp/temple/taiyuuin/.

Rinnōji Taiyū-in (輪王寺大猷院)

Si le damos la vuelta y subimos otro tramo de escaleras, nos encontramos con puerta Koka-mon. Detrás de ella está el templo que alberga la tumba de Iemitsu Tokugawa pero no se puede visitar.

Rinnōji Taiyū-in (輪王寺大猷院)

Ya casi a la hora de cerrar emprendimos la bajada hacia el pueblo en busca de algo para comer, algo complicado debido a la hora que era. Pero cuando llegamos a la carretera principal fuimos a dar con un Lawson. Compramos algo y nos lo comimos en un banco en la puerta.

Ya con el estómago calmado nos fuimos andando dirección estación de tren.

De camino nos cruzamos con el puente Shinkyo (神橋), construido en 1636 es considerado uno de los puentes más bonitos de todo Japón. Hoy se puede cruzar pagando 500 yenes (3.92€), pero casi que diría que es más bonito contemplarlo desde enfrente.

Puente Shinkyo (神橋)
Puente Shinkyo (神橋).
Puente Shinkyo (神橋)

Ya desde aquí nos fuimos dando un agradable paseo por el pueblo hasta la estación de tren. La verdad es que es un pueblo encantador.

Aquí puedes ver el mapa con los puntos que visitamos en Nikkō:

Tomamos el tren de la línea Nikko de las 18.15 hasta Utsunomiya, que es la capital mundial de las gyozas. Tiene miles de restaurantes de gyozas y en las afueras del la estación hasta tienen una estatua. Vivir para ver.

40 minutos después llegamos a Utsunomiya, nos vamos a la entrada de la estación y allí estaba cayendo el diluvio universal. Fichamos un sitio cerca de la puerta y para allá que vamos corriendo dándonos una buena “ducha”. Nos pedimos varios platillos que traían 6 gyozas sin saber muy bien de que eran pero estaban todas brutales. Pues ala, ya estábamos merendaos.

Utsunomiya

A las 19.59 tomamos puntual el shinkansen Yamamabiko. Unos 50 minutos después estábamos en la estación central de Tokio y luego transbordo hasta Kamata. Allí volvimos a cenar sushi en el restaurante de cinta y a dormir.

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ENTRADA SIGUIENTE

Vietnam 2017: Hanoi (Hà Nội)

Cambiamos de destino, esta vez al norte de Vietnam, a la capital Hanoi.

21 de Julio

Sobre las 3 de la tarde aterrizábamos en Hanoi desde el aeropuerto de Đà Nẵng.

Hay algo que me gustó mucho de los aeropuertos de Vietnam en cuestión de seguridad. Cuando recoges las maletas y antes de salir, comprueban con las etiquetas que sea tu equipaje. Nos pasó en lo tres aeropuertos.

Tomamos el bus número 86, que nos costó 30.000VND (1.17€). Tardó algo más de una hora en llegar hasta la estación de tren en donde nos bajamos. Muy cerca teníamos el hotel.

El hotel que elegimos fue el Hanoi LaRosa hotel, un tres estrellas con desayuno que nos costó 34€ la noche.

La verdad es que comparado con el resto de los hotelazos en los que nos alojamos en Vietnam, este parecía cutrillo, pero que no lo era. Es muy sencillo pero… limpio…. a medias.

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Hoteles en hanoi

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Cuando llegamos, la recepcionista no encontraba la reserva. Después de un rato nos dio habitación. En el piso 10, lo cual estaba muy bien para evitar el ruido de la ciudad.

Cuando entramos… no era suciedad, pero si tenía mucho polvo y en el baño muchos mosquitos muertos. Daba la impresión de que no se había usado en bastante tiempo y nos la encasquetó al no encontrar nuestra reserva.

Se lo comenté a mi agente de viajes y el dio parte a la dirección del hotel. Al rato apareció el director muy preocupado y nos dijo que que podía hacer por nosotros. Como íbamos a salir a dar una vuelta, le dijimos que con que limpiaran la habitación a fondo estaba muy bien.

Salimos a dar un paseo como primera toma de contacto y después de cenar cuando volvimos, la habitación estaba impoluta. Se podía hasta comer en el inodoro. Además, nos había dejado de obsequio una bandeja enorme de rambutanes que estaban buenísimos.

Durante la salida aprovechamos para cenar. Lo hicimos en un sitio llamado Nét Huế que estaba delicioso y muy barato.

Comer en Hanoi
Comer en Hanoi

Nos acostamos temprano muy cansados. Había que volver a madrugar.

22 de julio

Hoy toca visita la ciudad. Desde el hotel nos vamos dando un caluroso y húmedo paseo hacia el Mausoleo de Ho Chi Minh. Para ello lo más recomendable es madrugar y estar allí bien temprano.

Mausoleo de Ho Chi Minh (Lăng Chủ tịch Hồ Chí Minh)

La entrada es gratuita y los controles para acceder son muy, muy estrictos. No se permite el acceso en pantalón corto ni minifalda y está terminantemente prohibido sacar fotos.

Llegamos al la entrada y la cola era kilométrica. Pues nos ponemos en ella. Por el camino te vas a encontrar locales que te ofrecerán hacer la cola a cambio de algo de dinero, pero no piques.

Para la cantidad masiva de gente que había la verdad es que la cola va relativamente rápida.

Llegamos al primer control. Allí debes dejar la mochila y los bolsos pero la cámara de fotos de momento te la dejan pasar.

Un trozo más adelante llegas a un segundo control. En él te requisan la cámara para que no la puedas entrar al mausoleo.

De allí parte una nueva cola que, por suerte, tienen un toldo a modo de pasillo para que no te casque el sol. La seguridad es muy fuerte. Así que mejor no arriesgues a sacar fotos con el móvil si has decidido echártelo al bolsillo.

Mausoleo de Ho Chi Minh (Lăng Chủ tịch Hồ Chí Minh)

Después de un rato entramos al recinto en el que hacía un frío tremendo, suponemos que para la conservación del cuerpo del tío Ho.

Entramos y cuando llegamos a la altura del cuerpo, hacemos como los locales, una pequeña reverencia a modo de presentar nuestros respetos. Allá donde fueres haz lo que vieres.

La verdad es que impacta mucho, ese cuerpecillo tan chico y tan poca cosa para el personaje más importante de la historia de un país.

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En cinco minutos estás en la calle pero merece la pena la visita. Una vez salido del mausoleo pasamos a por la cámara y a por los bolsos y nos encaminamos al Palacio Presidencial.

Palacio Presidencial (Phủ Chủ tịch)

El Palacio Presidencial de Hanoi, Vietnam, es la residencia y el lugar de trabajo del Presidente de la República Socialista de Vietnam. El edificio está ubicado en el campus del Palacio Presidencial, cerca del Mausoleo de Ho Chi Minh y la Plaza Ba Dinh. Este es también el lugar donde los jefes de estado o de gobierno dan la bienvenida a la visita oficial a Vietnam.

Construido entre 1901 y 1906, el edificio es uno de los más grandes construidos por los franceses en Indochina.

El interior del edificio no se puede visitar pero si la cercana vivienda de Ho Chi Minh. Se trata de una pequeña casa de madera construida delante del edificio del palacio presidencial, que mandó a edificar el tío Ho ya que pensaba que el no estaba hecho para vivir en un gran palacio.

Vivienda de Ho Chi Minh (Nhà sàn Bác Hồ)

La entrada cuesta 40.000VND (1.55€) y se recorre alrededor en cola con miles de personas. Es cuanto menos curioso.

Nada más salir del recinto nos topamos con un cartel publicitario enorme que marcaba 34ºc y 96% de humedad… aquello era para morirse, pero seguimos el camino.

Nos acercamos a la cercana Pagoda el Pilar Único. Fue construida por el rey Ly Thai Tong en el año 1049.

En 1954 el ejército francés dinamitó la pagoda antes de abandonar la ciudad y fue reconstruida posteriormente en el año 1955.

Pagoda del Pilar Único (Chùa Một Cột)
Pagoda del pilar único (Diên Hựu tự).

Se trata de un pequeño templo en el centro de un estanque en cuyo interior se encuentra una estatua del Buda Guan Yin.

Estaba hasta las trancas de gente. Recorremos el templo donde se encuentra la pagoda (Diên Hựu). La verdad es que el interior es espectacular y hay bastante menos gente.

Dien Huu Temple (Chùa Diên Hựu)

Junto a la pagoda se encuentra el Museo de Ho Chi Minh (Bảo Tàng Hồ Chí Minh). Es uno de los museos más grandes de Vietnam. Se enfoca principalmente en exhibir artefactos y documentos sobre la vida y la obra de Ho Chi Minh.

Museo de Ho Chi Minh (Bảo Tàng Hồ Chí Minh)

Lo que hicimos fue acercarnos al espectacular Templo de la Literatura (Văn Miếu – Quốc Tử Giám).  Fue construido en 1070 durante el segundo año del reinado de Than Vu. Es considerada como la primera universidad de Vietnam.

Templo de la Literatura (Văn Miếu - Quốc Tử Giám)
Entrada al Templo de la Literatura.

El precio es de 30.000VND (1.15€) ya la visita es bastante entretenida.

El Recinto consta de cinco patios. En el tercero hay un estanque que se encontraba cerrado por obras.

En el cuarto se encuentran unas losetas enormes sobre esculturas con forma de tortugas. Allí están tallados los nombres de los 2313 alumnos que han conseguido acabar sus estudios aquí en los 700 años de historia de la universidad. Aunque realmente sólo se conservan 82 de las 116 losetas originales.

Por cierto, las tortugas en Vietnam simbolizan la longevidad.

Templo de la Literatura (Văn Miếu - Quốc Tử Giám)

En el quinto patio es donde se encuentra la academia imperial. Con el paso de los años fue ampliándose añadiéndose la casa de Minh Luân, salas, almacenes y dormitorios.

En 1946 este patio fue destruido por los franceses y no fue hasta el año 2000 cuando se volvió a restaurar.

Templo de la Literatura (Văn Miếu - Quốc Tử Giám)

El edificio trasero tiene dos plantas. En la planta baja se encuentra una estatua de Chu Văn An, el rector de la academia, y muestra exposiciones del templo y la academia con una muestra sobre la educación confuciana en Vietnam.

Templo de la Literatura (Văn Miếu - Quốc Tử Giám)

La segunda planta está dedicada a los tres monarcas que más contribuyeron a la fundación del templo y la academia: Lý Thánh Tông, Lý Nhân Tông y Lê Thánh Tông.

Templo de la Literatura (Văn Miếu - Quốc Tử Giám)

En los laterales del edificio se encuentran dos pequeñas construcciones que contienen una campana y un tambor.

Al salir del templo nos fuimos al hotel a darnos una merecida ducha para refrescarnos de tremendo calor húmedo de Hanoi.

Después de la ducha nos fuimos a pasear por el lago Hoàn Kiếm.

De camino nos paramos a comer en un restaurante de pollo coreano llamado Don Chicken. Lo habíamos visto varias veces al pasar por delante nos llamó mucho la atención. A parte de que tenía aire acondicionado, el símbolo era una especie de don quijote subido a lomos de un pollo.

La comida estaba muy buena pero, para ser Vietnam, bastante cara. Dos platos de diferentes tipos de pollo con papas fritas y una ensalada: 392.000VND (15€).

Don Chicken

El lago Hoàn Kiếm (Hồ Hoàn Kiếm) es un lago natural de agua dulce situado en el centro de Hanoi. El nombre de Hoan Kiem apareció a principios del siglo XV asociado con la leyenda del emperador Lê Lợi.

Según la leyenda, el emperador Lê Lợi se encontraba cerca del lago diseñando un plan para derrocar a la invasión de la dinastía Ming de China. Una gran tortuga (símbolo de longevidad en Vietnam) se aproximó con una espada con poderes mágicos en la boca llamada Thuận Thiên (voluntad celestial). Esta arma era capaz de aumentar la fuerza y destreza de su portador, una fuerza equivalente a 1000 hombres.

El emperador con la espada que entregó la tortuga, consiguió vencer al invasor chino (dinastía Ming). Después de vencer, el emperador Lê Lợi devolvió la espada a la tortuga y esta desapareció.

Después de ganar la batalla, el emperador Lê Lợi mandó construir la pagoda, para honrar a la tortuga. En el interior de la pagoda, se encuentra dicha tortuga momificada y conservada para la posteridad.

Hồ Hoàn Kiếm

Dentro del lago se encuentra la Torre Tortuga (Tháp Rùa), construida entre 1884 y 1886.

Este lugar solía ser el lugar de enterramiento de la esposa de un general francés. La torre no se puede visitar pero es un elemento bastante curioso de ver.

Torre Tortuga (Tháp Rùa)
Torre Tortuga.

Ese día el tráfico de los alrededores del lago estaban cortados al tráfico y había muchísima gente paseando y jugando a juegos tradicionales. No se si lo harán todos los fines de semana o sólo ese día. La verdad es que era muy entretenido.

Habían allí unos cuantos chavales jugando a un juego que consistía en pasarse una pelotita pequeñita con los pies sin que tocara el suelo. Me llamaron y me invitaron a jugar… al gordo occidental… No esperaban que fuera a hacerlo tan bien… creo que no di ni una. Pero nos echamos unas risas.

Después de una paseillo por los alrededores del lago, nos dispusimos a entrar en el Templo Đền Ngọc Sơn que se encuentra dentro del lago.

Para llegar hay que cruzar el puente (Huc Cầu Thê Húc) construido por el famoso artista Nguyen Van Sieu en 1865. El nombre del puente significa “el lugar donde se levanta el sol de la mañana”.

Cầu Thê Hú
Cầu Thê Húc.

La entrada es gratuita pero hay que vestirse cortesmente. Antes de cruzar el puente, a mi pareja le dieron una bata un tanto estrecha y un poco sudada porque llevaba los hombros destapados. La verdad es que daba bastante asquete.

El templo actual está ubicado en la isla de Jade. Fue construido en el siglo XIX para adorar a un héroe militar llamado Van Xuong De Quan.

Hoy en día es un dios adorado tanto por la gente como por los taoístas como el dios de los asuntos públicos y la fortuna de los monjes.

Đền Ngọc Sơn
Entrada a Đền Ngọc Sơn.

Los personajes son adorados en el templo además de Van Xuong De Quan , La Dong Tan , Quan Van Truong , Tran Hung Dao y adoran al Buda Amitabha . Esto demuestra la concepción del Tri-religionismo del pueblo vietnamita.

En el templo destaca la tortuga disecada expuesta en una sala, supuestamente la que entregó la espada al emperador Lê Lợi y el espectacular altar principal.

Đền Ngọc Sơn

Al salir de la pagoda, nos tomamos un momento de descanso.

Entramos en una cafetería llamada Hello y nos tomamos un zumo de fruta y un café de huevo. Es un café muy típico de Vietnam al que le echan huevo. Estaba soberbio pero fue una clavada de mil demonios. Un café, un zumo y una botella de agua 192.500VND (7.40€), más o menos lo mismo que una comida.

Hello Café Hanoi

Seguimos paseando por los alrededores del lago pasando por el edificio del comité popular municipal, el Jardín Lý Thái (hoa Lý Thái Tổ) hasta llegar al monumento al rey Lý Thái.

Jardín Lý Thái (hoa Lý Thái Tổ)

Antes de abandonar el lago, nos decidimos a entrar en una de las múltiples agencias Sihn Cafe a informarnos sobre excursiones a Tam Cốc-Bích Động y la Pagoda del Perfume.

Esta era una pequeña sala abierta a la calle que parecía más un trastero que una agencia de viajes. Llena de cajas y bastante desordenada. Lo llevaba una chica que era muy simpática. La verdad es que nos convenció porque salían bastante baratas, sobre todo teniendo en cuenta lo complicado que es llegar a ambos sitios en transporte público.

La de la Pagoda del perfume nos costó 31 dólares por cabeza y la de Tam Cốc-Bích Động 39€. Ambas con transporte, guía, comida y entradas.

De aquí nos fuimos dando un paseo por la ciudad hasta llegar a la Catedral de San José de Hanói (Nhà Thờ Lớn Hà Nội). Construida en el año 1886 por los franceses, es conocida como la pequeña Notre Dame y es la más antigua de Hanoi.

Nhà Thờ Lớn Hà Nội
Nhà Thờ Lớn Hà Nội.

En la plaza había una pareja haciéndose el reportaje de bodas. No serían los últimos que veríamos.

Paseando llegamos hasta Plaza Ba Dinh. Es la plaza más grande de todo Vietnam y es donde se encuentra el mausoleo del tío Ho.

Desde esta plaza, en 1945, Ho Chi Minh, presidente del Gobierno provisional revolucionario de Vietnam del Norte leyó la copia de la declaración de independencia que dio origen a la República Democrática de Vietnam.

Mientras esperábamos a las 9 de la noche la ceremonia de bajada de bandera, estuvimos allí descansando.

En la plaza había mucha gente paseando y pasando el rato. Éramos los únicos occidentales que estaban por allí. En esto que se acercan un grupo de tres chavales de unos 20 años que querían sacarse una foto con nosotros. Para flipar, así que aprovechamos y también nos sacamos nosotros con ellos.

Plaza Ba Dinh

En esto que se empieza a nublar… En cuanto empieza la bajada de bandera empieza a llover a cántaros así que toca correr.

Una familia se nos acopló debajo de los paraguas mientras un familiar iba a por el coche. Y más fotos a los buenos samaritanos. Se subieron a su coche y nosotros a un taxi.

Cenamos en un sitio pequeñito regentado por una señora cerca del hotel y nos fuimos a descansar que nos esperaba un día duro.

23 de julio

Hoy toca excursión de las buenas: Tam Cốc-Bích Động. Conocida como el Hạ Long en tierra.

Puedes contratar esta excursión con antelación con Civitatis. No te arrepentirás.

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A las 8.30 pasó a recogernos un microbus. La guía cuyo nombre en vietnamita no recuerdo, nos dijo que la llamáramos Smiley. La verdad es que era muy simpática.

Salimos en dirección a la antigua capital de Hoa Lư. Por el camino, Smiley nos iba contando datos sobre lo que íbamos a ver y datos curiosos sobre Vietnam.

Como una hora después, a mitad de camino, paramos en una especie de área de servicio a descansar. Habían recuerdos, láminas de dibujos (algunas muy chulas) y cafetería. Una visita al baño y un exquisito café cagao y seguimos el camino.

Aproximadamente una hora después llegamos a la antigua capital. Nada más bajarnos del bus nos asaltaron un grupo de mujeres ofreciéndonos fruta y sombreros vietnamitas. Todo por 1$.

Como teníamos intención de llevarnos un par de sombreros de recuerdo, le preguntamos a Smiley que si era buen precio. Nos comentó que, lógicamente nos estaban cobrando más que a un local, pero que en Hanoi nos saldría 4 ó 5$ y, además, ésta era su fuente de ingresos principal. Así que decidimos comprarlos aquí.

Ya solo llegar al puente de entrada del recinto, sabíamos que iba a ser una visita impresionante.

Cố Đô Hoa Lư

La antigua capital de Hoa Lư es un complejo arquitectónico único en la provincia de Ninh Binh, ha sido reconocida por la UNESCO como una de las cuatro áreas centrales del sitio de Trang An, Patrimonio de la Humanidad. También está clasificado por el estado como un complejo arquitectónico e histórico nacional extremadamente importante.

Con una historia de más de 1.000 años, Hoa Lư ha experimentado muchos altibajos, un lugar para preservar las reliquias históricas a lo largo de los siglos y convertirse en una prueba histórica para Vietnam. 

La ciudadela es impresionante y está enclavada en un entorno montañoso y selvático espectacular.

Hoa Lư

Cuando terminó la visita, nos volvimos al bus y nos llevó hasta un restaurante a comer. El sitio era un salón enorme en el que habían muchas excursiones. Era un buffet libre exagerado de grande con millones de platos diferentes. Huelga decir que nos pusimos hasta arriba.

Después de comer nos ponemos en camino a Tam Cốc. Llegamos al sitio desde el que salen las barcas y nos ponemos a hacer cola.

Las que llevaban las barcas eran todas señoras de edad bastante avanzada. Cuando nos toca, la mujer se asusta y no nos quiere llevar porque éramos grandes y gordos. Al final Smiley le convence y nos ponemos en camino. Ahora, se pasó todo el camino resoplando.

Una curiosidad es que estas señoras, manejan los remos con los pies. Asombroso.

A pesar de los resoplidos, la excursión fue una maravilla. El paisaje es realmente espectacular. Montañas, selva y cuevas. De vez en cuando pasaba alguna barca en plan kiosco de chucherias vendiendo refrescos, papas fritas y cosas de esas.

Tam Cốc
Tam Cốc

A la vuelta, le dejamos una buena propina a la señora poco agradecida y nos fuimos con la guía a un restaurante justo enfrente. Nos pillamos unos refrescos y nos pusimos al lío con el siguiente punto de la excursión. Una pequeña salida en bicicleta por los alrededores.

Tam Cốc

Después de más paisajes espectaculares, dejamos las bicis y nos recogió el bus para llevarnos de vuelta a Hanoi.

El bus nos deja donde nos recogió, le damos una buena propina a Smiley y nos encaminamos al hotel. Nos damos una duchita y nos vamos a comer algo cerca del hotel.

Después de comer nos vamos a descansar que mañana iba a ser otro día duro.

24 de julio

Otra vez madrugón. A las 8.30 de la mañana vuelven a recogernos en el mismo punto del día anterior.

Esta vez el guía lo íbamos a conocer como Handsome. El chaval de guapo tenía poco y era tan soso, que mientras nos daba información yo me quedé sopa en el bus.

El destino de hoy es la Pagoda del Perfume (Chùa Hương). Como el trayecto era más corto que el de ayer, fuimos directamente.

Contrata fácilmente la excursión a la Pagoda del Perfume desde casa con Civitatis:

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Tardamos como hora y media en llegar al punto desde el que salían las barcas. Las barcas esta vez eran más grandes e íbamos 5 personas.

Vietnam

El trayecto en barca dura alrededor de una hora en la que se observa un paisaje espectacular, rodeado de selva, montañas y flores de loto, a parte de algún templo en lo alto de algún pico.

Vietnam

Llegamos al embarcadero parcialmente inundado debido al alto nivel del río y empezamos a subir escaleras.

La Pagoda del Perfume es un gigantesco complejo budista de unos 70 templos (aunque se dice que llegó a tener más de 1.000) y centro de peregrinación construido en los Montes Hương Tích. Además es uno de los principales centros de celebraciones del budismo Mahāyāna.

El principal peregrinaje es durante el Festival de la Pagoda Perfumada cuando cientos de peregrinos se acercan al lugar, especialmente a la Cueva Hương Tích.​

Se trata además del festival más largo de Vietnam que comienza el 15 de febrero y termina hacia finales de marzo, aunque sigue el calendario lunar, por lo cual tiene variaciones anuales.​

El festival es también visto como una buena oportunidad para que los jóvenes buscan pareja y comiencen cortejos con vista al matrimonio.

El primer punto de parada es el templo Thiên Trù (Chùa Thiên Trù). Construido a partir del reinado del rey Le Thanh Tong (1460-1497). su nombre significa “la cocina del cielo”. Ya la puerta de acceso es espectacular.

Pagoda del Perfume (Chùa Hương)

Entramos a un gran patio con varios tramos de escaleras con pasamanos en forma de dragones y con una pagoda de varias plantas en el centro.

El altar principal es espectacular, con multitud de ofrendas donadas por los fieles vietnamitas. Lo que más nos llama la atención de los altares de los templos vietnamitas es una fruta cítrica con una forma como de dedos que es muy curiosa.

Pagoda del Perfume (Chùa Hương)
Pagoda del Perfume (Chùa Hương)

Paseamos un rato a nuestra bola por el recinto, que estaba desierto y nos reunimos en la puerta con el resto del grupo.

Pagoda del Perfume (Chùa Hương)
Pagoda del Perfume (Chùa Hương)

A la salida del templo, comimos en uno de los restaurantes del recinto, llamado Nhà hàng Mai Lâm. Estaba incluida en el precio de la excursión y consistía en ir sacando poco a poco platos para ir compartiendo entre varios. Estaba todo muy rico y acabamos abollaos.

Después de la comida, tocaba subir al templo principal de la excursión: la cueva Chùa Hương.

Para llegar hasta el se podía subir andando unos 4 km de escaleras, o coger el teleférico (no incluido en la excursión). Salvo dos personas, todos subimos en teleférico. 4 km de escaleras con semejante calor húmedo iba a subirlos tu tía.

Subimos en unos pequeños telecabinas de cuatro en cuatro. El trayecto no dura mucho pero es espectacular.

Pagoda del Perfume (Chùa Hương)
Pagoda del Perfume (Chùa Hương)

A la salida del teleférico nos encontramos con un mirador para seguir admirando las impresionantes vistas.

A unos 200 metros nos encontramos con la entrada del recinto de la cueva. Una pequeña puerta de piedra al que siguen unas escaleras infinitas (120 escalones) que se pierden en medio de la selva.

Mientras yo sacaba fotos, Sara se me adelantó y cuando estaba llegando a la esquina del primer tramo de escaleras me dice: Esto es impresionante.

Cuando llego a su altura… no se si impresionante, es indescriptible.

Pagoda del Perfume (Chùa Hương)
Pagoda del Perfume (Chùa Hương)

En la cueva hay una inscripción grabada sobre la roca datada del año 1700 que dice: la cueva más hermosa bajo el cielo del sureste.

Las creencias populares llevan a muchas parejas que todavía no tienen hijos a este lugar para rezar que nazca su primogénito.

Un dato curioso sobre la entrada a la cueva del Perfume es que dicha entrada se dice que, para encontrar el camino al cielo, hay que descender por el camino del infierno, en referencia a los escalones de piedra y las sugerentes formas de la entrada de la cueva.

Pagoda del Perfume (Chùa Hương)

Si la visitas, que sepas que en el interior de la cueva hace frío. Es recomendable llevar una sudadera que el cambio de temperatura entre el interior y el exterior es brutal.

Pagoda del Perfume (Chùa Hương)
Pagoda del Perfume (Chùa Hương)

Después de la cueva volvimos al teleférico y a la barca para volver a Hanoi. Le dejamos a la que pilotaba una buena propina y al bus.

Por el camino flipamos un rato. Pasamos por la travesía de una población en la que absolutamente todos los negocios a ambos lados eran zapaterías, y era una travesía muuuuy larga.

Vietnam

La entrada a Hanoi fue infernal, un traficazo de mil demonios. Para alegrarnos un poco el día, al pasar por la rotonda delante de la Ópera de Hanoi, habían como mil parejas sacándose una foto grupal, vestidos con los trajes de boda. Impresionante.

Nos dimos una ducha y cenamos en un sitio cercano llamado Cơm niêu Singapore.

De aquí nos fuimos a dar un pequeño paseo alrededor del lago pero cortito que mañana llegaba la joya de corona del viaje y había que madrugar mucho: la bahía de Hạ Long.

Volviendo al hotel pudimos observar algo muy “tipico” de Hanoi.

En una de las calles cercanas estaban cerrando la calle porque iba a pasar el tren. Si, cortan las calles al tráfico rodado y peatonal. Lo mejor de todo es cuando abren las barreras y todas las motos que habían esperando… tonto el último. Curioso ver hasta familias enteras de 4 personas viajando en una sola moto.

25 de julio

Hoy supermadrugón. A las 6.30 levantados ya que pasan a buscarnos por el hotel sobre las 7.30.

Recogemos, duchita y a recepción. Estando allí suena el teléfono en recepción. Eran de la agencia, que por culpa de un tifón se pospone el crucero hasta el día siguiente. No nos lo podemos creer. Nos es imposible porque al otro día nos volvemos a España.

Pues ahí estamos. Las 7 de la mañana, con todas las maletas y sin hotel donde pasar la noche. Por lo menos nos dicen de la agencia que nos pasemos que nos devuelven el dinero.

Pues como teníamos perras, decidimos coger la noche en el hotel Pan Pacific, un hotelazo de 5 estrellas de lujo por la friolera de 72€ la noche, sin desayuno que eran 23€ más. Por 4€ nos damos un festín en la calle.

Pues nada, tomamos un taxi y nos vamos de un hotel a otro. Nada más llegar, se nota la diferencia. Sales del taxi y el botones coge las maletas y se la lleva. No he visto un hall tan grande en la vida. Allí nos ofrecen agua fresca con su pepino o su limón.

Subimos a la habitación en el ascensor exterior con unas vistas increíbles al lago Hồ Tây y a la pagoda Tran Quoc.

Pan Pacific Hanoi
Vistas desde el ascensor.

La habitación era enorme con una cama gigantesca y una pedazo bañera… Pues en vista del plan improvisado y como se había hecho tardecillo, nos fuimos a pasear por la ciudad.

Vamos dirección centro pasando por los jardines Vườn Hoa Hàng Đậu, en el que hay un monumento en el centro dedicado a los héroes de la guerra, con una estética mu soviética.

Vườn Hoa Hàng Đậu

Junto a los jardines se encuentra el depósito de agua Bốt Nước Hàng Đậu, construido por los franceses en 1894, siendo el depósito de agua más antiguo de la ciudad.

Bốt Nước Hàng Đậu

Seguimos paseando y llegamos al puente Cầu Long Biên. Construido por los franceses entre 1898 y 1902, en un principio fue llamado Puente Doumer, en honor al Gobernador General de Indochina Paul Doumer. Cầu Long Biên cruza el río Rojo y conecta el distrito de Hoàn Kiếm con el distrito de Long Biên y en su momento fue el puente más largo de todo Vietnam.

 puente Cầu Long Biên

Hacía tanto calor que la verdad es que no teníamos muchas ganas de cruzarlo, así que seguimos paseando por el Old Quarter.

Llegamos al mercado de Đồng Xuân (Chợ Đồng Xuân). Allí compramos algunos recuerdos y café cagao.

El café lo compramos en un puestecillo de una señora mayor que nos habían recomendado. Regateamos con ella un buen rato. Al final no conseguimos bajar de 100.000VND (4€) por cada paquete de 500gr. La señora daba saltos de alegría literalmente.

Cuando ya íbamos a salir cayó del cielo la tromba de agua más grande que había visto. Tan grande que hasta grabamos un video.

Bien cargados de café, tomamos un taxi y nos fuimos hasta el hotel. Comimos en un sitio cercano y decidimos pasar la tarde descansando en la piscina del hotel y echando una siesta.

Estando allí se nos pasó por la cabeza cancelar la última noche en el otro hotel y quedarnos en este, pero ya nos cobraban toda la noche así que nos quitamos esa idea de la cabeza.

Después del merecido descanso, nos fuimos paseando a cenar hacia el centro a un sitio que nos habían recomendado.

Después de cenar, nos volvimos al hotel. Subimos al skybar a tomar algo. Las vistas desde la terraza eran una pasada. Además, casi todo el rato hubo tormenta eléctrica que iluminaba constantemente el cielo.

Después de la copita a la cama, con la salvedad de que al día siguiente, no íbamos a supermadrugar.

Vietnam

26 de julio

Nos levantamos a una hora prudente y nos dispusimos a ver varias cosillas que tenía puestas en mi guía de las de ver si teníamos tiempo. La primera fue la Pagoda Trấn Quốc (Chùa Trấn Quốc).

Pagoda Trấn Quốc (Chùa Trấn Quốc)

La pagoda se encuentra en una isla al este del lago Hồ Tây y tiene casi 1.500 años de antigüedad, con lo que es la más antigua de Hanoi.

Fue el centro budista de la ciudadela de Thang Long en las dinastías Ly y Tran.

Con valores históricos y arquitectónicos, la pagoda Tran Quoc es famosa como un lugar de Buda sagrado, atrayendo a muchos budistas, visitantes y turistas de fuera de Vietnam.

Estando allí caímos en una cosa, y es que, al cancelarnos el crucero, teníamos unos cuantos millones de dongs que no podíamos gastar así que había que cambiarlos por euros.

Damos una vueltecilla por el templo volvemos a coger las cosas para trasladarnos al cutrehotel que teníamos contratado con mucha lástima.

Dejamos las cosas en el hotel y nos fuimos a una oficina bancaria que había cerca a cambiar los dongs que teníamos de sobra. Allí nos dijeron que ellos no daban euros, que si queríamos nos daban dongs. Pues va a ser que no.

Pasamos por un par de bancos más y nada. En esto pasamos por un HSBC y pensamos que, al ser un banco internacional, igual si había suerte. Pues no.

Nos metimos en un Highlands coffee que había al lado y ya nos pusimos a mirar en internet. Resulta que como el dong no cotiza en bolsa, toda la divisa extranjera que entra, sobre todo dólares y euros, se los quedan para poder comerciar, así que era misión imposible. Y lo mejor de todo era que tampoco se pueden sacar dongs del país. ¡Pues teníamos un excedente de unos 7 millones! Casi 300€.

Entonces nos decidimos a ponernos en contacto vía email con la agencia con la que habíamos contratado el crucero, para ver si ellos sabían que podíamos hacer. Casi de inmediato nos contestaron que pasáramos esa tarde por la oficina.

Ya más tranquilos nos fuimos a comer a un sitio en el que ya habíamos comido otro día, se llama Nét Huế.

Después de comer nos fuimos dando un tranquilo y caluroso paseo por el Old Quarter hacia el Lago Hoàn Kiếm. Esta tarde nos decidimos a ver el famoso teatro de las marionetas de agua.

Entramos a la sesión de la 3 de la tarde. La entrada cuesta 100.000VND (4€). Al entrar tienes programas en varios idiomas, incluido castellano. Nos sentamos y empieza puntual.

El espectáculo consiste en marionetas que representan cuentos populares vietnamitas sobre un pequeño estanque.

Con la guía puedes seguir las historias pero lo realmente espectacular es la música. Es en directo y es interpretada por instrumentos tradicionales y hay uno en especial que yo no he vuelto a ver, que tocaba una chica que era una pasada. Estuvo muy chulo.

Teatro de las marionetas de agua (Nhà Hát Múa Rối Thăng Long)

Después de las marionetas, nos fuimos dando un paseo hacia la agencia de viajes. Por el camino nos encontramos con unos chicos con el mismo problema que nos ofrecían dongs a cambio de dólares. Va a ser que no.

Llegamos a la agencia y el muchacho nos acompaña a un local cercano, obviamente del mercado negro, donde nos cambian los dongs por euros. Además, a un precio muy, muy bueno.

Ya con euros frescos en el bolsillo, nos vamos al hotel a descansar un poco y a dejar las perras bien guardadas.

Después del descanso, nos vamos en busca de un sitio para cenar en el Old Quarter.

Ya con la barriga llena, nos dispusimos a tomar un taxi de vuelta al hotel. Entonces nos pasó algo que las guías y los foros avisaban. El primer taxi que cogimos que no era de las dos empresas recomendadas… ¡PAM! nos estafa. Nos cobra 5€ por una carrera de 2€.

A pesar de nos ser una gran cantidad, te da mucho coraje que te engañen de esa manera. Pero en fin, son cosas que pasan. Así que hay que coger taxis siempre de alguna de las dos empresas recomendadas.

27 de julio

Llega el último día en Vietnam. Damos cuenta del buffet del hotel y nos vamos dando un paseo hacia la Ciudad imperial de Thăng Long (Hoàng Thành Thăng Long).

Muy cerca se encuentra el parque Lenin, en el que se encuentra un monumento al revolucionario ruso.

Monumento a Lenin

Muy cerca se encuentra la entrada a Hoàng Thành Thăng Long.

La entrada da a una explanada gigantesca donde se encuentra el centro de visitantes y a un lado, varios aviones y helicópteros militares expuestos.

Hoàng Thành Thăng Long es un complejo de reliquias asociado con la historia de la capital de Thang Long – Dong Kinh y la provincia de Hanoi. A partir del período anterior a Thang Long (An Nam invadió en el siglo VII) hasta el período Dinh – Tien Le, floreciente bajo las dinastías Ly, Tran, Le y Hanoi bajo la dinastía Nguyen.

Esta es una gran obra arquitectónica, construida por reyes durante muchos períodos históricos y convirtiéndose en uno de los monumentos más importantes en el sistema de monumentos vietnamitas .

Compramos nuestra entrada por 30.000VND (1.20€) y nos dirigimos hacia la puerta de la ciudadela conocida como Cổng Đoan Môn. Es la puerta que conduce al Palacio Kinh Thien.

Ciudad imperial de Thăng Long (Hoàng Thành Thăng Long)

Desde la planta alta de la puerta podemos observar una buena vista de la explanada y la torre de la bandera. La torre de la bandera es una reliquia construida en 1812 bajo el reinado del rey Gia Long.

Ciudad imperial de Thăng Long (Hoàng Thành Thăng Long)

Al otro lado de la puerta, nos encontramos con el Palacio Kinh Thien, que es el monumento central y núcleo principal de todos los sitios históricos de la ciudadela de Hanoi.

Ciudad imperial de Thăng Long (Hoàng Thành Thăng Long)
vietnam

Aquí se encuentra una pequeña sala de exposiciones donde se encuentran expuestas algunas reliquias y fotos de la excavaciones de la ciudadela que, además, tiene aire acondicionado.

Detrás del palacio, en los jardines se encuentra la casa D67, que vienen a ser una oficinas del ministerio de defensa durante la guerra de Vietnam.

Saliendo por una puerta lateral, está la entrada al parque arqueológico Khu Di tích Hoàng Thành, que también se puede visitar.

Junto al parque arqueológico se encuentra el monumento nacional. Desde fuera se veía espectacular. Pues vamos pa dentro.

Cuando estábamos apunto de cruzar la puerta, salió un militar gritando como un poseso. Supusimos que no era visitable. Una pena, así que nos conformamos con verlo desde fuera.

Se trata de Tượng đài Bắc Sơn, Memorial de los Héroes y Mártires que dieron su vida por la patria. Se inauguró en 1993 y mira directamente al mausoleo de Ho Chi Minh. Es obra del arquitecto Lê Hiệp.

Tượng đài Bắc Sơn

Ya un poco cansado nos fuimos a comer. Comimos de nuevo en el Don Chicken que estaba muy bueno y nos dimos un paseo por el centro y nos volvimos a por las cosas al hotel.

Para ir al aeropuerto contratamos un transfer por 12€. Coche nuevo y con aire acondicionado.

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A las 22.20 salía puntual el vuelo de Turkish Airlines con destino Estambul a donde llegábamos a las 4.40 de la mañana.

A las 8.45 teníamos el vuelo a Bilbao, pero cuando nos bajamos del avión, aquello era un caos. Algo debía pasar porque todos los vuelos iban con retraso. Como hora y media tarde salíamos por fin.

Balance del viaje

Estas dos semanas viajando por Vietnam puedo decir que tiene cosas muy, muy buenas, como los impresionantes paisajes, sus maravillosas pagodas y templos. Sus bulliciosos barrios con el casi encantador caos de motos. El mejor café que he probado y los precios casi ridículos.

También sus cosas malas como la mala suerte que hemos tenido por varias razones como varias visitas al hospital y cancelación de excursiones por la meteorología entre otras. O el agobio constante de la grandísima humedad.

Hago balance positivo del viaje y recomiendo su visita, pero es el primer viaje que hago en el que, francamente, estoy deseando llegar a casa.

Descubre todo lo que debes saber antes de viajar a Vietnam en el siguiente enlace

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Aquí encontrarás el mapa con todos los puntos que visitamos en ese viaje:

SIGUIENTE ENTRADA

Vietnam 2017: Hoi An (Hội An)

Bueno, pues ya estamos camino a Hoi An.

19 de julio

Unas 3 horas y media después llegamos a Hoi An (Hội An). Nos bajamos del bus en un parque y según cogemos las maletas, empieza a caer el diluvio universal. En lo que corrimos en busca de un techo acabamos totalmente calados hasta los gayumbos. Que manera de caer agua. Cuando paró de llover unos 5 minutos después, nos cogimos un taxi y nos fuimos al hotel.

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El hotel que elegimos se llama Hoi An Silk Luxury Hotel & Spa. Un 4 estrellas que nos costó la friolera de 28.70€ la noche, con desayuno.

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Hoteles en Hoi An

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Dejamos las cosas y nos fuimos a una agencia sinh tourist cercana a contratar para el día siguiente una excursión a las ruinas de Mỹ Sơn. Por 199.000VND (7.80€) contratamos la excursión con la ida en bus y la vuelta en barca por el río Thu Bồn. Si quieres ir y volver en bus, el precio es de 149.000VND (5.90€).

De aquí nos fuimos a dar un paseo por el casco antiguo de Hội An que es una preciosidad.

Uno de los puntos fuertes de la economía local es la confección de vestidos en 24 horas. Le llevas una foto de cualquier vestido de marca de esas supercaras y en 24 horas tienes una copia exacta. Y muy barata.

Parece ser que de calidad aceptable. Eso se nota porque hay como mil tiendas de confección por metro cuadrado en la ciudad.

La verdad es que la ciudad tiene muchísimo encanto sobre todo con la iluminación de miles de farolillos de colores.

Puente japonés (Chùa Cầu)
Hoi An
Puente japonés (Chùa Cầu).

Paseando por el centro nos acercamos a un restaurante que nos habían recomendado para cenar algo antes de ir a descansar. El sitio se llama Blue Dragon y por 130.000VND (5€) tienen un menú con 5 platillos y postre que estaban muy ricos.

Después de cenar nos fuimos dando un paseo al hotel a descansar que había que madrugar mucho.

20 de julio

Nos despertamos muy temprano y nos ponemos hasta arriba de desayunar, que será una larga y sudorosa mañana. Noa vamos a visitar las ruinas de Mỹ Sơn.

Sobre las 8 nos recoge el bus de la excursión en la puerta del hotel.

El guía del que no recuerdo el nombre pero al que apodamos Miami Vice porque parecía un personaje sacado de la mítica serie de los 80. La verdad es que tenía un aspecto y una manera de hablar de chulo de agárrate y no te menees, pero realmente era un cachondo y te partías con el.

Puedes contratar el tour a las ruinas de Mỹ Sơn con entrada incluida con Civitatis:

Visitar el Santuario My Son

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Durante la aproximadamente hora y media que duraba el trayecto, nos contó un poco sobre la historia de las ruinas, nos dio variadas instrucciones y recaudó el dinero de las entradas al recinto, que por cierto el precio era de 150.000VND (5.90€).

El santuario es un conjunto de templos hindúes abandonados y parcialmente en ruinas, construidos entre el siglo IV y el XIV por los reyes champa. Los templos están dedicados a la veneración del dios Shiva.

Mỹ Sơn

Los templos están datados del período entre el siglo IV y el XIV pero por algunas inscripciones se cree pudieran haber construcciones más antiguas.

Con la caída de los Champa el complejo cayó en desuso y en el olvido hasta que en 1898 fue redescubierto por los franceses.

Una de las curiosidades que nos explicó Miami Vice es que, si nos fijamos, a todas las esculturas les faltan las cabezas. Resulta que se conservan todas muy bien en el museo del Louvre en París. Arriba el expolio.

Mỹ Sơn

Las ruinas fueron inscritas como patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1999.

Dicen que es la hermana pequeña de los templos de Angkor Wat en Camboya. La verdad que es realmente impresionante y está enclavado en un entorno selvático espectacular.

Lo malo era el calor. Mientras estabas metido en la selva, la humedad era agobiante pero cuando salías a una explanada, el sol te torraba de una manera…

Durante la guerra de Vietnam, las ruinas fueron un cuartel general del viet cong. En 1969 los americanos bombardearon toda la zona reduciendo a ruinas muchos de los edificios restaurados. Miami Vice nos contaba que su padre estuvo allí como combatiente pero se salvó porque viéndolas venir, se piró montaña arriba.

Aún se pueden observar numerosos cráteres producidos por las bombas. También se recomienda no salirse de los caminos marcado ya que la zona sigue en parte minada y puedes saltar por los aires.

Mỹ Sơn
Mỹ Sơn

Fue una visita impresionante y yo creo que imprescindible en Vietnam. Mereció la pena el madrugón y el calor pasado.

A las 12.45 salía nuestro bus de vuelta. Como a mitad de camino, los que habíamos cogido la vuelta en barco, nos bajamos del bus y nos llevaron a un embarcadero. Allí cogimos una lancha que nos llevó río abajo hasta el casco antiguo de Hội An.

Vietnam

Durante el camino nos dieron un pequeño ágape basado en un plato de arroz con verduras que estaba bastante bueno.

Hoi An
Hoi An

Ya en la ciudad, compramos un pase que vale para entrar a 5 monumentos diferentes por 120.000VND (4.70€).

El primer sitio al que entramos fue al Puente Cubierto Japonés (Chùa Cầu). Fue construido en el año 1593 por la comunidad de comerciantes japoneses de Hội An para unir su barrio comercial con el barrio comercial chino.

En su interior se encuentra un pequeño templo budista donde se pueden comprar algunos recuerdos y postales. En mi opinión, no merece la pena entrar ya que lo impresionante del puente es su fachada exterior pero, repito, es mi humilde opinión.

Puente Cubierto Japonés (Chùa Cầu)

De aquí nos acercamos al cercano Salón de la Asamblea Cantonesa (Hội Quán Quảng Đông). Construida en 1885 por la comunidad china para convertirlo en un lugar de culto y para realizar actividades comunitarias, de negocios y otras necesidades de la vida diaria.

Salón de la Asamblea Cantonesa (Hội Quán Quảng Đông)
Salón de la Asamblea Cantonesa (Hội Quán Quảng Đông)

Las fuentes con esculturas de dragones en los patios son espectaculares, sobre todo la del segundo patio, el más grande.

Salón de la Asamblea Cantonesa (Hội Quán Quảng Đông)

El recinto estaba lleno de gente pero, curiosamente, el segundo patio estaba vacío. Así que nos sentamos a descansar en sus jardines y se estaba muy tranquilo.

Aprovechamos que había baño y cayó un cambio de camiseta que la otra no aguantaba más “agua”.

El descanso fue corto que había que apurar el tiempo. Salimos y nos encaminamos al Salón de Asambleas de Fujian (Hội quán Phúc Kiến). Es famoso por su magnífica y majestuosa belleza en un gran espacio, su arquitectura china única y su carácter sagrado.

Salón de Asambleas de Fujian (Hội quán Phúc Kiến)

Construido en 1757 el Salón de Asambleas de Fujian es un lugar de culto Thien Hau Thanh Mau y los dioses de la protección del río, el dinero, los niños, los antepasados ​​y un lugar de encuentro para los compatriotas y ayuda a unir a la gente de Fujian.

La decoración de la puerta es una auténtica maravilla. Al cruzarla damos a un patio con muchas plantas. Al otro lado se encuentra la entrada a los pabellones de la asamblea.

Nada más entrar, nos encontramos con la sala de reuniones. Del techo cuelga unos inciensos gigantescos en forma de conos que dejan los visitantes a modo de ofrendas, ya que este es un espacio sagrado.

En su interior cuelgan etiquetas de papel con los datos de las personas que realizan la ofrenda. Estos inciensos arden durante aproximadamente un mes. Pasado ese tiempo, los monjes quemaran el papel.

Salón de Asambleas de Fujian (Hội quán Phúc Kiến)

Al fondo se encuentra el altar dedicado a Bodhisattva Quan Am y la a Diosa del Mar “Thien Hau Thanh Mau”.

Salón de Asambleas de Fujian (Hội quán Phúc Kiến)

Como ya se había hecho tarde (todo cierra a las 17.00) nos fuimos dando un paseo a descansar al hotel. Una ducha y un ratito de relax en la piscina.

Ya por la noche, descansados, salimos a dar un paseo por las encantadoras calles de casco antiguo empapándonos del ambiente tan animado que había.

Una vez al mes se realiza el festival de las linternas, en el que sueltan miles de linternas de papel al río y que se llevan la corriente. Pero ya las puedes ver en menor medida todas las noches ya que los locales las venden a los turistas. La verdad es que crea un ambiente muy chulo.

A través de tripadvisor localizamos un restaurante con buena pinta. Se llama Nữ Eatery. Está bastante escondido pero la comida estaba buenísima. Además hacen una limonada exquisita y muy refrescante.

Después de cenar vuelta al hotel a descansar que había que madrugar para aprovechar la última mañana en Hội An.

21 de julio

Después de desayunar, nos vamos paseando camino del centro.

Hoi An

Llegamos paseando a la antigua casa de la familia Tan (Ky Nhà Cổ Tấn Ký). Construida hace más de 200 años como hogar de la familia de comerciantes Tan Ky. La casa antigua Tan Ky es una combinación de estilos arquitectónicos japoneses, chinos y vietnamitas.

antigua casa de la familia Tan (Ky Nhà Cổ Tấn Ký)

Para mi gusto un pelín recargada pero la verdad es que es impresionante. Antes de salir nos pillaron por banda y nos convencieron para comprar unos amuletos de la suerte.

Nos acercamos a curiosear por el mercado local. Allí compramos una cafetera vietnamita para hacer café cagao que íbamos a comprar en Hanoi para traernos a España.

Luego fuimos a la oficina de correos para echar un par de postales más.

La oficina de correos es un edificio también realmente bonito y muy cuidado. Lo curioso es que los sellos aquí nos costaron más baratos que en Huế. Cosas de la vida las de Hội An llegaron antes.

Seguimos paseando por la espectacular y encantadora Hội An hasta que llegaba el momento de partir hacia el aeropuerto de Đà Nẵng.

Puedo afirmar que hasta hoy, es la ciudad más encantadora que he visitado.

Hoi An
Hoi An

Para llegar al aeropuerto contratamos un transfer. Tardó como unos 40 minutos en llegar al aeropuerto.

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El aeropuerto de Đà Nẵng es el principal del centro del país, así que es muy grande y con mucha gente. Nos fuimos a los mostradores y facturamos. Curiosamente nos volvió a tocar salidas de emergencia. Yo creo que nos vieron tan grandes en comparación con los vietnamitas y se enrollaron.

Antes de subir al avión comimos algo en un sitio de comida rápida y a las 13.40 despegábamos rumbo a Hanoi. La tremendamente bulliciosa capital del país.

Encuentra multitud de actividades que hacer en Hội An con Civitatis:

Que hacer en Hoi An

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SIGUIENTE ENTRADA

Vietnam 2017: Hue (Huế), la antigua capital

Toca viajar al centro del país para visitar la ciudad de Hue, que fue capital de Vietnam hasta 1945.

15 de julio

A las 19.25 despegamos del aeropuerto de Ciudad Ho Chi Minh. Después de una hora y cuarto aterrizamos en el diminuto aeropuerto Phú Bài de Huế.

Antes de salir de la terminal hay un puestecillo donde compramos el billete de bus a la ciudad. El billete cuesta 70.000VND (2.57€).

Después de una media hora nos bajamos en nuestra parada cerca de la plaza Bùng binh Hùng Vương. Encontrar el hotel sin wifi fue bastante complicado pero al fin dimos con él.

Por eso recomendamos contratar un servicio de traslado por muy poco dinero que te deje en la puerta del hotel, nos hubiéramos ahorrado mucho tiempo de dar vueltas.

Traslados Hue

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Nos alojamos en el Alba spa hotel. Un hotel de 4 estrellas de nueva construcción que nos costó 27.47€ (32$) la noche con desayuno y spa incluido.

Como se había hecho muy tarde tuvimos que irnos para cenar a la zona de fiesta de la ciudad que, por suerte estaba cerca. Nos cenamos unos Nem y unas hamburguesas muy ricas en un sitio llamado Cộng Cà Phê.

Después de cenar nos fuimos a la cama para poder madrugar al día siguiente.

16 de julio

Nos levantamos temprano y… ¡sorpresa! Llueve. Pero bueno, no es torrencial.

Desayunamos y nos vamos a la calle. En el hotel nos prestan unos paraguas bien grandes y nos aubismo a un taxi en vez de andar hasta la Ciudadela de Huế (Kinh thành Huế). Aproximadamente 1€ nos cuesta la carrera.

La ciudadela es gigantesca y hay que reservar al menos toda la mañana.

Construida a partir de 1804, fue la sede del poder hasta 1880, en el que Vietnam pasó a ser protectorado francés. Fue un edificio simbólico hasta que la dinastía Nguyễn fue derrocada en 1945 con la Declaración de Independencia de la República Democrática de Vietnam.

Entramos cruzando la puerta Cửa Ngăn y nada más pasar la puerta del bastión, tenemos las oficinas donde podemos comprar las entradas.

El precio es de 150.000VND (6€) y puedes pasear por todo el recinto.

Una vez tenemos nuestra entrada nos dirigimos a la Cửa Ngọ Môn o puerta del mediodía, la puerta de entrada. Justo delante hay una gran explanada en donde se encuentra la Torre de la Bandera (Cột Cờ) de 37 metros de altura.

Torre de la Bandera (Cột Cờ)
Vietnam
Torre de la Bandera (Cột Cờ).

Como se aprecia, seguía lloviendo y no había dado tregua durante un solo segundo.

Atravesamos la puerta Cửa Ngọ Môn o puerta del mediodía. Construido en 1833 en el estilo tradicional vietnamita Nguyen bajo el gobierno del emperador Minh Mạng. Fue utilizado por el soberano como un punto de observación para los movimientos de tropas y ceremonias.

Allí entregamos las entradas en una de las puertas adyacentes a la principal, ya que ésta, estaba reservada únicamente para el emperador.

Ciudadela de Hue
Cửa Ngọ Môn o puerta del mediodía

Al pasar la puerta damos a un pasillo flanqueado por dos estanques con nenúfares. Más allá llegamos al primer edificio: el Palacio Điện Thái Hòa o palacio de la suprema armonía.

Fue construido en el año 1805 por el Emperador Gia Long. Ha sido el escenario de coronaciones, cumpleaños reales, recepciones de embajadores y otros actos solemnes. Allí se encuentra el trono de los emperadores de la dinastía Nguyen.

Palacio Điện Thái Hòa o palacio de la suprema armonía

El interior es realmente espectacular pero está prohibido sacar fotos. Antes de salir hay maquetas y vídeos explicativos sobre la historia de la ciudadela y su restauración.

Salimos del palacio y nos vamos por uno de los pasillos laterales (a la izquierda) hasta llegar al Templo Hưng Miếu. Ya la puerta es realmente espectacular llamada Puerta de la Felicidad Eterna (Cửa Thọ Chỉ).

Puerta de la Felicidad Eterna (Cửa Thọ Chỉ)
Puerta de la Felicidad Eterna (Cửa Thọ Chỉ).

El templo fue construido en 1821 por orden del emperador Minh Mang para honrar la memoria de sus antepasados.

El interior también es bastante espectacular pero tampoco se puede sacar fotos.

Templo Hưng Miếu

Justo enfrente se encuentra el Pabellón Hien Lam (Hiển Lâm Các).

Construido también por el emperador Minh Mang entre 1821 y 1822. Se considera un monumento conmemorativo para recordar los méritos de los reyes Nguyen y los grandes cortesanos de la dinastía.

Es un pórtico en forma de pirámide de tres plantas.

Ante la puerta en el patio se encuentran las 9 Urnas Dinásticas. Son 9 urnas fabricadas en bronce decoradas con motivos florales y símbolos tradicionales vietnamitas. Representan a los 9 Emperadores de Vietnam y antiguamente jugaban un papel importante en las múltiples ceremonias de culto a los antepasados.

Entre 1835 y 1837 fueron retirados los restos de su interior.

Pabellón Hien Lam (Hiển Lâm Các)
Pabellón Hien Lam (Hiển Lâm Các).

Seguimos por el corredor en la dirección de las agujas del reloj.

Después de varios minutos andando bajo la lluvia que seguía sin dar un solo minuto de pausa, llegamos a la Residencia Dien Tho (Cung Diên Thọ o Residencia de la Longevidad Duradera).

Construído en 1804 para ser la residencia de la emperatriz Hieu Khang, la madre del emperador Gia Long. Después siguió siendo la residencia oficial de las viudas de los emperadores siguientes.

Tras la caída de la dinastía Nguyen en 1945, fue de los pocos edificios que siguieron intactos.

Residencia Dien Tho (Cung Diên Thọ o Residencia de la Longevidad Duradera)

Dentro del recinto hay un estanque en el que se encuentra un pequeño pabellón que han adaptado como cafetería. Allí nos tomamos unos refrescos fresquitos mientras seguía lloviendo.

Junto a Cung Diên Thọ sale un largo corredor techado que va a dar al centro de la ciudadela. Seguía lloviendo.

Ciudadela de Hue

Muy cerca se encuentra Teatro Real (Nhà hát Duyệt Thị Đường). Construido en el año 1826 destinado a la representación de la familia imperial y a sus allegados.

Por fuera tiene el mismo estilo que el resto de construcciones de la ciudad imperial. Por dentro es espectacular, pequeñito pero plagado de motivos dorados. Es digno de ver.

Teatro Real (Nhà hát Duyệt Thị Đường)

Seguimos la ruta y llegamos al los Jardines Vườn Cơ Hạ. Fue construido en 1837, bajo el reinado del rey Minh Mang, y fue mejorado, complementado y restaurado muchas veces bajo los reyes Thieu Tri y Tu Duc.

Aunque solo se conserva una parte, es espectacular sobre todo el estanque central plagado de lotos, que estaban florecidos cuando nosotros los visitamos.

Jardines Vườn Cơ Hạ

Seguimos paseando bajo la lluvia por el espectacular entorno hasta llegar de nuevo a los pasillos centrales. Aquí acabamos la visita a la increíble ciudadela de Huế.

Como se nos hacía tarde, tomamos un taxi hasta la Pagoda Thiên Mụ o pagoda de la Dama Celestial (Chùa Thiên Mụ).

Pagoda Thiên Mụ

Construida en 1601 por orden de los primeros señores de la dinastía Nguyễn, Nguyễn Hoàng, quien en ese momento era el gobernador de Thuận Hóa (ahora conocido como Huế).

Fue sufriendo varias remodelaciones a lo largo de los siglos. Hasta que el emperador Thiệu Trị, quien sucedió a Minh Mạng, erigió la Torre Từ Nhân en 1844. Con 7 plantas y 21 metros de altura, es la joya de la corona de la pagoda.

En uno de los pabellones podemos encontrar el Austin azul que llevó al monje Thích Quảng Đức hasta Saigón. Allí se prendió fuego como protesta en 1963.

A muchos le sonará porque es la imagen de portada del primer disco de los Rage Against the Machine (discazo por cierto).

Pagoda Thiên Mụ

En la puerta de la pagoda, a la llegada y a la salida, te asaltan legiones de personas ofreciéndote llevarte hasta la ciudad en barca a lo largo del río perfume, pero la verdad es que, entre la lluvia y que cuesta 4 veces más que un taxi, pasamos.

En la puerta había un taxi (de las empresas fiables) con un conductor que estaba durmiendo la siesta. Le despertamos y nos llevó sin problemas hasta la ciudad.

Ya se había hecho un poco tarde pero había que comer. Nos fuimos directamente a un sitio que me habían recomendado que, además de restaurante es agencia de viajes. Se llama Mandarin Cafe.

Mandarin Cafe

Allí comimos bien y barato y ya que estábamos, contratamos un coche con conductor para visitar las tumbas imperiales al día siguiente por 30 dólares.

El dueño, Mr. Cu era muy agradable. Nos regaló varias postales que él mismo hacía con fotos suyas.

Después de comer seguimos dando un paseo bajo la lluvia y nos fuimos a descansar un poco al hotel. En recepción nos dijeron que llovía tanto porque había un tifón en el norte del país y nos estaba pillando la cola. Es que no paró ni un solo segundo en todo el día.

Como el almuerzo había sido muy ligero, decidimos cenar temprano. Fuimos a un sitio que también nos habían recomendado llamado Quán Bánh Khoái Hạnh que estaba muy cerca del hotel.

Quán Bánh Khoái Hạnh
Quán Bánh Khoái Hạnh

Nos pusimos hasta arriba de comer y nos salió muy, muy barato.

Después de cenar, como seguía lloviendo, nos fuimos a disfrutar del Spa del hotel con unas piscinas exteriores (techadas) en las que se estaba realmente a gusto.

17 de julio

Nos levantamos temprano y nos vamos hacia el Mandarin Cafe en donde habíamos quedado a las 9. Nos viene a buscar un coche nuevecito y con aire acondicionado. Por fin había dejado de llover.

Nos dirijimos primero a la Tumba Imperial del Emperador Minh Mang, a unos 12 kilómetros de Huế en el monte Cam Ke. La entrada son 100.000VND (4€) y es válida para 4 tumbas imperiales. Se paga aparte del coche.

Fue construida entre 1840 y 1843 por Thieu Tri, hijo y sucesor de Minh Mang, aunque fue diseñada por este último.

Tumba Imperial del Emperador Minh Mang

Nada más entrar llegamos al patio central, decorado con estatuas de soldados mandarines, caballos y elefantes.

Aquí podemos encontrar también el pabellón de las estelas. Conocido así porque en su interior se encuentra con la biografía del emperador Minh Mang escrita por su hijo Thieu Tri.

Tumba Imperial del Emperador Minh Mang

Cruzando el pabellón de las estelas, salimos a un gran patio en el que se encuentra al fondo la puerta de entrada al pabellón principal del complejo.

Tumba Imperial del Emperador Minh Mang

Cruzamos el pabellón y salimos al lago de la luna nueva. Un lago precioso lleno de lotos y al fondo, la tumba imperial.

Tumba Imperial del Emperador Minh Mang

Salimos del recinto y allí estaba el coche esperándonos con el aire acondicionado puesto. Después del día de lluvia, el calor y la humedad eran brutales.

Desde aquí nos dirigimos a la tumba imperial de Khải Định a unos 10 minutos de la anterior.

Nada más bajarnos del coche, las escaleras de entrada nos avisaba de la espectacularidad del recinto.

Construida entre 1920 y 1931, ha sido declarada como la tumba imperial más majestuosa de Vietnam.

En extensión es la más pequeña de todas las tumbas imperiales pero la más elaborada en cuestión de detalles y decoración.

Subiendo las primeras escaleras y pasando la puerta llegamos a un patio donde se encuentra la taquilla y una tienda de recuerdos. Desde aquí parten otras escaleras con unas barandillas en forma de dragones que son espectaculares.

tumba imperial de Khải Định

Subiendo estas escaleras damos al patio de ceremonias. Allí se encuentran varias estatuas en piedra en los extremos y en el centro se encuentra el pabellón de la estela. Contiene una estela grabada en piedra sobre la vida y reinado del emperador.

tumba imperial de Khải Định

Subimos más escaleras con un calor infernal y llegamos a la tumba del emperador, el palacio Thien Dinh.

El edificio por fuera es bastante espectacular, con millones de detalles grabados en la piedra de la fachada, pero cuando entramos… brutal.

El interior es realmente espectacular con unos ornamentos en colores vivos tanto en las paredes como en el sarcófago que son una pasada. También podemos encontrar una estatua de bronce a tamaño real del emperador.

tumba imperial de Khải Định

La verdad es que la belleza del edificio nos dejó sin palabras.

tumba imperial de Khải Định

Salimos del mausoleo y desde lo alto podemos observar el impresionante paisaje que rodea el recinto de la tumba imperial.

tumba imperial de Khải Định

Salimos del recinto, y ahí estaba una vez más, nuestro conductor con el aire acondicionado puesto.

Ahora nos dirigimos a la última tumba imperial de la excursión, la Tumba del Emperador Tự Đức. Se encuentra a unos 15 minutos de la tumba anterior.

Diseñada por el mismísimo emperador Tự Đức, fue construida entre 1864 y 1867.

Tiene una extensión de 12 hectáreas y alrededor de 50 construcciones en su interior. Está considerada como la tumba más bonita de todas y se fusiona perfectamente con la naturaleza que la rodea.

Tumba del Emperador Tự Đức

Una vez terminada su construcción, el emperador Tự Đức la utilizó como palacio de verano y lugar de retiro.

Entramos directamente en la zona de palacios, a la derecha tenemos lago Luu Khiem con muchas flores de loto y a la izquierda el complejo de templos y residencias. No se si era por la hora o porque es menos turística que las otras pero había muy poquita gente y se respiraba una tranquilidad que, junto con el entorno, se hacía un paseo realmente agradable. Solamente importunado por el tremendo calor y humedad que hacía.

Tumba del Emperador Tự Đức

Cruzando el lago llegamos a la zona de tumbas. Aquí encontramos varias tumbas entre ellas la de la emperatriz Le Thien Anh y la del emperador Kiến Phúc, sobrino y sucesor de Tự Đức.

A pesar de disfrutar de la compañía de una 100 concubinas, Tự Đức no tuvo descendencia seguramente al quedar estéril tras sufrir la viruela, así que eligió a su sobrino como sucesor, que no tiene tumba propia aparte, porque sólo reinó por un corto periodo de tiempo, ya que fue asesinado 8 meses después de subir al trono. Al pobre no le dio tiempo ni de pensarlo.

Tumba del Emperador Tự Đức

La ubicación exacta del lugar del entierro del emperador Tự Đức se desconoce ya que para evitar su expolio, dice la leyenda que fue enterrado en secreto y todos los participantes fueron asesinado para que no se pudieran ir de la lengua.

Tumba del Emperador Tự Đức
Tumba del Emperador Tự Đức

La visita a las tumbas imperiales llegaba a su fin y volvíamos a Hue.

Comimos algo en el mismo Mandarin Cafe y nos fuimos a la cercana oficina centra de correos a echar unas postales que habíamos comprado.

Fue una tarea algo complicada ya que nadie hablaba inglés pero conseguimos nuestro objetivo.

Desde allí dimos un pequeño paseo por la ribera del río. Llegamos hasta Trường Quốc Học, una escuela de educación secundaria establecida en 1896 siendo la tercera más antigua de todo Vietnam.

De estilo colonial francés, sus edificios muy bien cuidados destacan por su llamativo color rojo.

Trường Quốc Học

A la salida pudimos comprobar “in situ” la facilidad que tienen los vietnamitas de dormir en cualquier sitio y a cualquier hora. Había un tipo durmiendo tumbado en lo alto de una moto. Ahí, de tranqui.

Vietnam

Después del paseo tomamos un taxi y nos fuimos hasta el siguiente destino. Un resort de 5 estrellas en la playa a unos 25 minutos en coche de Hue en el que íbamos a descansar un par de días.

Se llama Lapochine Beach Resort y es realmente espectacular, tanto la habitación como las zonas comunes. Con un buffet de desayuno enorme y todo por 68€ la noche.

Hotel en Hue

Esa tarde nos dedicamos a estar tirados en la piscina relajándonos. Por la noche cenamos en uno de los restaurantes del resort.

18 de julio

Empezamos el día un poco regular. A mi pareja la noche anterior se le taponaron los oídos y no escuchaba nada. Pero bueno, ya se le pasará. Nos levantamos sin prisa y bajamos a desayunar. Nos ponemos hasta arriba y nos vamos a la playa.

El hotel tiene acceso directo a la kilométrica playa y tiene unas cuantas pérgolas con tumbonas delante.

Lapochine Beach Resort

Nos tiramos a la sombra. Yo me atrevo a darme un chapuzón en el golfo de Tonkin. Fue muy extraño. Para empezar el agua estaba caliente como una sopa. Me fui metiendo y me iba cubriendo el agua hasta la rodilla y de aquí, según avanzaba empezaba a salir hasta cubrirme hasta los tobillos. Así que me di la vuelta y donde me cubría por las rodillas me revolqué cual morsa.

A pesar de ser canario, la playa no es que me guste mucho y además me aburro como un chuchango. Así que nos volvemos a la piscina que, además, el agua estaba más fresquita.

Lapochine Beach Resort

A la hora de comer, volvimos al restaurante donde habíamos cenado la noche anterior.

Después de comer y fruto de la desesperación, decidimos llamar al seguro para ir a un hospital a que le miraran los oídos a mi pareja.

Tomamos un taxi y nos fuimos a Huế en busca del hospital internacional. El taxi nos dejó en la entrada del complejo hospitalario de la ciudad que es realmente grande.

La verdad es que me sorprendió un montón tanto por el tamaño como por el aspecto ya que esperaba que fuera a ser un edificio con condiciones bastante malas.

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Después de atravesar varios edificios llegamos al hospital internacional, que tenía aún mejor aspecto que el resto de edificios.

Entramos y nos fuimos al mostrador. Le explicamos lo que pasaba y nos mandaron a pasar por caja. La factura fue de 25 dólares. Nos dijeron que el médico tardaría un poco en llegar y que esperáramos en la puerta de la consulta.

El médico tardó unos 5 minutos en llegar y venía corriendo, suponemos que estaba pasando consulta en otro edificio a gente local y le mandaron a venir corriendo a los que habíamos pagado.

En 5 minutos nos había solucionado el problema y Sara se había quedado gloria bendita.

Ca phe

Al salir nos paramos en un cafetería cercana a tomar un delicioso café vietnamita y un zumo de frutas y nos volvimos al resort.

Cenamos temprano y a la cama.

19 de julio

Volvemos a levantarnos con sin prisa y otra vez mala noticia: esta vez soy yo el de los oídos taponados.

Hoy además tomábamos a las 13.00 el bus a Hội An. Era horriblemente incómodo pero desayunamos con calma y nos tiramos un ratillo a la piscina. Llamamos al seguro y con los bártulos nos vamos al hospital internacional.

Llegamos al hospital y vamos al mostrador. Allí no había ni chus. Esperamos un rato hasta que vemos pasar a un tipo que parece ser del hospital. Le preguntamos y resulta que de 11.30 a 13.30 salen todos a comer a la vez y no se queda nadie allí. Madre mía. Como para tener una urgencia.

Pues como no teníamos tiempo, salimos del complejo y nos fuimos a una de las dos millones de farmacia que rodean los hospitales.

Elegimos una que atendían dos muchachas jóvenes por eso de que igual podían hablar algo de inglés. Pues no. Nos tiramos un rato haciendo malabares intentando hacernos entender que queríamos unas gotas para destupir los oídos. Hasta que recordé que me había descargado en el móvil el paquete de vietnamita. Ahora si. Me dio las gotas que me costaron 28.000VND (1.10€) y nos fuimos a comer algo.

Hue

Comimos algo ligero en un sitio llamado Phuong Nam que no estaba demasiado bueno y era un poco caro teniendo en cuenta los precios vietnamitas.

De allí nos fuimos al Mandarin Cafe donde habíamos comprado los billetes de bus que nos costó 4 dólares por cabeza.

Allí con uno de los empleados nos subimos en un taxi que nos dejó unos 50 metros más allá (que pagó el) y nos esperamos hasta que llegó el bus. Nos quedamos flipando. Por fuera se describía como european bed style bus.

Pues eso, en vez de asientos eran literas… vivir para ver. Muy europeo el estilo pero no lo había visto en la vida. Por cierto, mi “asiento” estaba estropeado y tuve que ir tumbado todo el camino.

Como ir de Hue a Hoi An

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Que hacer en Hue

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SIGUIENTE ENTRADA

Vietnam 2017: Saigon-Ho Chi Minh City

Este año tocaba volver a Asia, concretamente, Vietnam. Empezamos por Ho Chi Minh City (Saigon).

12 y 13 de julio

Por primera vez volamos con la compañía Turkish Airlines.

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En el aeropuerto cambiamos algunos euros por dongs vietnamitas para tener algo de cash para cuando aterrizáramos en Ho Chi Minh City, nada más y nada menos que ¡2 MILLONES DE DONGS!… 73.44€.

Dong de Vietnam

A las 17.05 salimos desde el aeropuerto de Málaga hacia el lugar de escala: Estambul.

El vuelo tranquilo y con la comida buena. Al aterrizar, sobre las 22.15, estuvimos parados un rato en pista. De repente empezamos a escuchar gritos un poco más atrás. Resultó que había un borracho dando por saco y un chaval se hartó y empezó a darle de hostias. Lo agarra la tripulación y al rato proseguimos hacia la terminal.

La terminal, en un primer momento, nos sorprendió debido a su reducido tamaño y a la aglomeración de gente allí dentro. Estábamos realmente extrañados ya que me habían comentado que el aeropuerto era descomunal. Suponíamos que estábamos en alguna terminal satélite como la T4 de Barajas. Pues no, habían en una esquina unas escaleras medio escondidas que daban al resto de la interminable terminal del aeropuerto.

Estambul desde el aire
Estambul desde el aire

Por delante 4 horas de escala. Consultando los paneles de los horarios, nos dimos cuenta de que nuestro vuelo marcaba como destino Ho Chi Minh City y, a la vez, Hanoi. ¿Qué demonios? Fuimos a preguntar a información y resulta que el avión iba primero a Ho Chi Minh City, allí nos bajábamos los de ese destino y el reto proseguía hacia Hanoi.

A las 2.15 de la mañana despegamos rumbo a Vietnam. Unas 11 horas después, sobre las 17.15 del ya 13 de julio, aterrizábamos en el aeropuerto Tan Son Nhat de Ho Chi Minh City.

Pasamos por inmigración donde había unas colas larguiiiiiiisimas que iban lentiiiiiiiiiiisimas. Tardamos como hora y media en pasar el control de pasaportes pero todo bien.

Tardamos tanto que se nos había hecho de noche. Tomamos el bus 152 por 5.000VND (0.18€) y nos bajamos en la parada del mercado de Ben Thanh que era la más cercana al hotel.

Al bajarnos del bus, nos encontramos con el primer gran problema: cruzar la calle.

Si llegamos a saber que el servicio de traslado era tan barato, no nos hubiéramos complicado la vida

Traslados en Ho Chi Minh

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El tráfico en Vietnam es realmente endiablado. Millones de motos que no paran ni por casualidad. Ya lo había leído pero no pensaba que fuera a ser tan grotesco.

Después de un rato esperando, decidimos arriesgarnos a lo bestia muy, muy acojonados. Lo conseguimos.

Consejos para cruzar en Vietnam:

  • Hacerlo siempre con paso decidido y constante, si te paras o aceleras, te levantan. Las motos son como bancos de sardinas, ellos te evitan sin problemas.
  • Nunca, jamás te arrepientas y te des la vuelta, acabarás por los aires.
  • Si es una avenida muy ancha, espera a que llegue un local para cruzar y simplemente, se su sombra. Imítale en todos sus movimientos.

Conseguimos llegar sanos y salvos al hotel. Se llama Sanouva Saigon hotel. Un hotelito de 4 estrellas que nos costó 46€ la noche.

En la habitación nos habían dejado de obsequio unos miniplátanos, muy minis, que estaban buenísimos.

Se nos había echado la hora de cenar encima así que nos fuimos a un sitio que nos recomendaron el el hotel: el Ben Thanh Street Food Market. Una especie de mercado con puestos de comida que da la sensación de que estaba orientado para turistas.

Pero bueno, comimos bien y barato. Nos costó la friolera cantidad de 165.000VND (6.05€).

Con la barriga llena nos fuimos a la cama que estábamos agotados de tantas horas de viaje.

14 de julio

Nos levantamos a eso de las 7 de la mañana y nos apretamos un buen desayuno en el bufet del hotel. Incluyendo un delicioso café como nunca había tomado. Resultó ser el café que cagan las ginetas… Sublime, tres cafés me metí para el cuerpo.

Al salir a la calle, el calor y la humedad intensa nos metió un buen bofetón, dejándonos claro que nos iba a acompañar durante las dos próximas semanas. En la mochila me acompañaba siempre alguna camiseta limpia y nos dábamos al menos tres duchas al día.

Nos dimos un sudoroso paseo hasta el cercano Palacio de la Reunificación (Dinh Thống Nhất).

Palacio de la Reunificación (Dinh Thống Nhất)
Palacio de la Reunificación (Dinh Thống Nhất).

Entramos al palacio por un lateral donde están las oficinas donde compramos las entradas. El precio es de 40.000VND (1.47€).

El palacio es de visita obligada debido a su historia (más que por su belleza).

Aquí, en el año 1975 se produjo la caída de Saigón por parte de las tropas del norte. La foto de un tanque nor-vietnamita derribando las verjas del palacio se ha convertido en todo un símbolo de la reunificación.

El palacio no es especialmente bonito pero si que tiene unos jardines espectaculares y muy bien cuidados.

En el interior se pueden visitar la sala de recepciones donde el presidente recibía las visitas oficiales. Varios salones y una zona utilizada como vivienda presidencial.

Palacio de la Reunificación (Dinh Thống Nhất)

En el sótano podemos visitar un antiguo búnker militar y una sala de juegos. En la azotea, un helicóptero militar americano supongo que como una especie de botín de guerra.

Palacio de la Reunificación (Dinh Thống Nhất)

Desde el palacio nos fuimos dando un paseo por el parque Thong Nhat hasta la Catedral de Notre dame o de la Inmaculada Concepción (Nhà thờ Đức Bà).

Construida entre 1863 y 1880, es la catedral más grande construida por los franceses y fue el edificio mas grande de Saigón durante mucho tiempo.

En la plaza donde se encuentra, la Công xã Paris, también hay una estatua de la virgen María. Construida en Roma y trasladada a Vietnam en 1959.

 Catedral de Notre dame o de la Inmaculada Concepción (Nhà thờ Đức Bà)

Se puede acceder al interior pero nosotros no pudimos debido a unas obras que se estaban realizando.

Junto a la catedral se encuentra la oficina central de correos (Bưu điện Trung tâm Sài Gòn). Está catalogado como uno de los edificios más bonitos de Saigón. Fue construida entre 1886 y 1891 por Gustave Eiffel, el creador de la Torre Eiffel de París.

oficina central de correos (Bưu điện Trung tâm Sài Gòn)

El interior es bastante espectacular para ser una oficina de correos, con su bóveda de capiteles dorados y los mapas antiguos representados en el suelo. Y por supuesto… el retrato de Ho Chi Minh al fondo.

oficina central de correos (Bưu điện Trung tâm Sài Gòn)

En su interior también hay una tienda de recuerdos. Allí compramos algunas postales para mandar a conocidos y familiares (y a nosotros mismos).

En uno de los laterales había instalado una especie de mercadillo con puestos donde vendían libros llamada (originalmente) Ho Chi Minh City´s Book Street (Đường sách Thành phố Hồ Chí Minh).

Por allí pasamos paseando camino a Nguyễn Huệ, un gran bulevard que preside el edificio del ayuntamiento de la ciudad.

Por el camino paramos en un supermercado a comprar unos refrescos que nos costaron la friolera de 11.000VND los dos (0.40€).

Conocido como comité popular (Ủy ban Nhân dân Thành phố Hồ Chí Minh), fue construido entre 1898 y 1908.

No está permitido el acceso a los turistas así que nos tenemos que conformar con contemplarlo por fuera. De clara arquitectura colonial francesa, el edificio es precioso y muy bien cuidado.

Justo delante se encuentra una estatua del ídolo nacional Ho Chi Minh saludando. Sin duda es la estrella del bulevard y a sus pies siempre hay un ramo de flores frescas.

comité popular (Ủy ban Nhân dân Thành phố Hồ Chí Minh)

Recorremos el bulevard tranquilamente flipando con las tiendas de lujo de ambos lados de la calle. Jamás pensaba que podría encontrarme este tipo de tiendas en Vietnam.

Si lo prefieres, puedes contratar un fabuloso Free Tour para conocer todos los secretos de la ciudad.

Free tour por Ho Chi Minh

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Paseando llegamos al Teatro de la Opera (Nhà hát lớn Thành phố Hồ Chí Minh). Construido en el año 1897 por el arquitecto Félix Olivier, es un bello ejemplo del estilo colonial francés.

Después de 1956 fue utilizado como cámara baja hasta 1975 que recuperó su función original.

Teatro de la Opera (Nhà hát lớn Thành phố Hồ Chí Minh)

Estando allí se nos acercaron un par de chavales que estaban practicando inglés para hacernos una pequeña encuesta. Nos preguntaron que si era la primera vez en Vietnam, en Asia y cosas por el estilo.

De aquí nos dimos una buena caminata de media hora contemplando la ciudad y su “calmado” tráfico hasta Pagoda del Emperador de Jade (Chùa Ngọc Hoàng).

La pagoda es una de las más importantes de Ho Chi Minh City. Construida por la comunidad cantonesa entre los años 1892 y 1909 y está dedicado al emperador de Jade, la deidad suprema del Taoísmo.

Viendo la entrada parecía que el templo iba a ser bastante cutre, pero para nada. Es bastante espectacular. Un remanso de paz dentro del bullicioso Saigón.

Pagoda del Emperador de Jade (Chùa Ngọc Hoàng)

Justo antes de entrar se encuentra el refugio de las tortugas, un estanque lleno de tortugas. Debían haber cientos.

Dentro, la luz es muy tenue y algún pasillo resulta tétrico pero los salones son preciosos.

Pagoda del Emperador de Jade (Chùa Ngọc Hoàng)

Pasamos por varios salones hasta llegar a unas escaleras estrechas y empinadas que dan a la azotea. Desde arriba podemos observar los bellos y coloridos tejados de la pagoda.

La verdad es que son una auténtica obra de arte con estructuras de madera roja enlazadas con tejas cerámicas de color verde.

Pagoda del Emperador de Jade (Chùa Ngọc Hoàng)

A la bajada pasamos por un pasillo estrecho donde compramos unas ofrendas.

La entrada a la pagoda es gratuita pero se pueden dejar donativos.

Al salir de la pagoda, entramos en un 7eleven cercano a comprar unos refrescos y agua fresca. Al salir, supongo que por el calor y la humedad me dio un bajón de tensión tan grande que nos metimos en un taxi y nos fuimos corriendo al hotel a descansar un poco al fresco. La carrera nos costó 54.000VND (2€) y estábamos a más de 3 kilómetros.

Después de una buena ducha y un pequeño descanso, nos fuimos camino de un restaurante cercano que me habían recomendado. Llegar fue bastante complicado ya que teníamos que cruzar varias avenidas con un tráfico realmente infernal.

El restaurante en cuestión se llama Nhà hàng Dìn Ký y es de comida típica vietnamita. Nos pusimos hasta arriba de comer y nos costó la friolera de 236.000VND (8.65€) los dos. La comida, además, estaba buenísima.

Después de comer, nos dimos un paseillo y nos sentamos en un Highlands coffee a tomarnos unos frapés. Los Highlands coffee son una cadena tipo starbucks pero vietnamita. Están por todos lados. Está muy buenos y son más baratos que éstos. Nos costó 59.000VND cada uno (2.16€).

Highlands coffee

Al ir al baño vi algo un poco perturbador. Junto al inodoro habían colgadas unas pinzas largas. ¿para qué serán? Creo que prefiero no saberlo.

Ho Chi Minh City / Saigon

Nos tiramos allí un buen rato con el aire acondicionado y el wifi.

Ya frescos y relajados proseguimos el paseo mientras iba cayendo la noche. Paseamos por el centro financiero con los impresionantes rascacielos de nueva construcción que se están montando en la ciudad.

Nos acercamos al espectacular Bitexco Finalcial Tower, la segunda torre más alta de Saigón con 262 metros y 68 pisos. Inaugurado en 2010, las plantas inferiores son un centro comercial para, sin duda alguna, las clases más altas del país.

Con tiendas de cadenas multinacionales, los precios son algo más elevados que en los comercios de las mismas cadenas que en España.

Saigón / Ho Chi Minh City

Salimos de allí asombrados por los precios y subimos paseando por el bulevard Nguyễn Huệ. Allí había instalado un escenario y había una especie de concierto de música techno. Allí nos sentamos un ratillo.

El bulevar por la noche está bastante animado. Llegamos hasta el ayuntamiento, volvimos a pasar por la ópera, la catedral y la oficina de correos.

Vaya, el recorrido de la mañana otra vez. El ambiente nocturno de toda la zona está muy bien y el calor (la humedad no) remite un poco y se está más a gusto en la calle.

De camino a cenar, entramos a aprovechar un poco el aire acondicionado en el centro comercial Diamond Plaza. Otro centro comercial para las élites sociales porque unas zapatillas deportivas por 130€, dudo mucho que esté al alcance de la mayoría de vietnamitas.

Como no teníamos ganas de rompernos la cabeza, volvimos a cenar en el Ben Thanh Street Food Market como la noche anterior. Nos cenamos unos baos que estaban buenísimos por 165.000VND (6.05€) los dos.

Ben Thanh Street Food Market

Si dispones de más tiempo que nosotros, te recomendamos una bonita excursión al Delta del Mekong. Para nuestro próximo viaje lo tenemos anotado.

Excursión al Delta del Mekong

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15 de julio

Último día en Saigón. Nos levantamos temprano y después de un buen desayuno con varios cafés cagaos, ponemos rumbo a la orilla del río Sài Gòn.

De camino pasamos por el edificio del banco nacional de Vietnam. El edificio es bastante impresionante. Cuando fui a sacarle fotos, salió gritando un policía que estaba en una garita a echarnos de allí.

Pues si me echas se las saco desde lejos… pero era complicado de sacar, aquí pongo las mejores que pude sacar:

Paseamos un poquillo por la ribera del río y nos volvimos hacia el centro arriesgando la vida para cruzar la avenida Đường Tôn Đức Thắng. Pasamos bastante miedo.

Conseguí grabar un video de como cruzábamos la avenida, aunque salió de aquella manera por culpa del miedo que estaba pasando:

Por el centro nos subimos a un taxi para llegar al templo budista Vĩnh Nghiêm (Chùa Vĩnh Nghiêm).

Este es un templo muy reciente. Construida en el año 1964 es la pagoda budista Mahāyāna más grande en la ciudad de Ho Chi Minh. La torre de reliquias es aún más joven y data del año 1982.

Aunque no es imprescindible, es una bonita visita en Saigón. Es un lugar realmente tranquilo comparada con la bulliciosa avenida en la que se encuentra.

templo budista Vĩnh Nghiêm (Chùa Vĩnh Nghiêm)
Templo Vĩnh Nghiêm (Chùa Vĩnh Nghiêm).
templo budista Vĩnh Nghiêm (Chùa Vĩnh Nghiêm)
templo budista Vĩnh Nghiêm (Chùa Vĩnh Nghiêm)

De aquí nos fuimos paseando hasta una parada de bus para tomar uno hasta la lejana tumba de Lê Văn Duyệt (Lăng Tả quân Lê Văn Duyệt).

El bus era para verlo. Nos sentamos y al poco pasó un chaval a cobrarnos el billete. Nos costó 3.000VND cada billete (0.11€) y aquello estaba destartalado no, lo siguiente. En el suelo junto a la palanca de cambios había un agujero por el que se veía hasta la carretera. Entre eso y el infernal caos circulatorio… toda una experiencia.

Transporte en Vietnam
Bus en Vietnam

La tumba fue construida para venerar al gran militar vietnamita Le Van Duyet (1763-1832). Se dice que este lugar está investido de poderes ocultos y suele haber adivinadoras rondándolo, pero nosotros no vimos ninguna. Ese día estábamos prácticamente solos.

tumba de Lê Văn Duyệt (Lăng Tả quân Lê Văn Duyệt)

Se puede visitar el templo del recinto pero no se pueden sacar fotos. Nos quitamos los zapatos y pasamos junto al monje que supongo que era el encargado de vigilar la entrada del templo, pero el hombre se estaba echando una buena siesta sin enterarse de nada. Por cierto, los vietnamitas duermen mucho y en cualquier sitio.

Merece mucho la pena recorrer la distancia a la que está el templo porque es muy, muy bonito.

tumba de Lê Văn Duyệt (Lăng Tả quân Lê Văn Duyệt)
Tumba de Lê Văn Duyệt (Lăng Tả quân Lê Văn Duyệt).

Como se había hecho tardecillo, tocaba buscar sitio para comer. Nos decidimos por una cadena vietnamita especializada en Phở, la sopa típica vietnamita. Se llama Món huế y están por todo Vietnam.

Por 15.000VND (0.55€) me pusieron un cancarro como de un litro con varios pequeños recipientes con cosas para echarle.

A nuestro lado habían dos señoras comiendo que por gestos me indicaron que le echara todo al Phở. Yo muy obediente hago caso y se lo echo. Lo pruebo… ¡¡¡HIJAS DE…!!! Todo lo que le eché picaba como mil infiernos. Me puse de todos los colores mientras las dos viejas se meaban de risa.

De todas maneras me gusta mucho el picante. Lo que no me gusta es el cilantro y aquella sopa tenia como 3 kilos de cilantro. No sabía a nada más, así que no me la pude comer.

Me comí otro cancarro enorme de noodles con carne y verduras. La comida vietnamita es muy equilibrada, en todos los platos te meten hidratos, algo de carne o pescado y, sobre todo, mucha verdura y hortaliza. Se come de maravilla.

Después de comer nos volvemos camino al hotel, pero antes nos pasamos a curiosear por el mercado de Bến Thành.

Allí en un puesto compramos un bolso marca North Pole (de dudosa procedencia y autenticidad).

En Vietnam siempre se regatea. Al principio nos pidió 300.000VND (11€) y ella sola se regateó hasta los 200.000VND (7.34€). No me pareció mal precio así que accedimos, aunque seguro que podía haber sacado un precio mejor.

Ben Than Market (Chợ Bến Thành)
Saigon

Huelga decir que el bolso de marca ya estaba roto antes de salir de Vietnam pero seguía siendo usable.

El Mercado Ben Thanh (Chợ Bến Thành) es el mayor mercado del centro de la ciudad y se estableció en el siglo XVII por los vendedores de la zona, cerca del río Saigón.

En 1859 es establecido oficialmente por los franceses. Fue destruido por un incendio en el 1870 y posteriormente reconstruido para convertirse en el mercado más grande de Saigón.

En 1912 fue movido a su ubicación actual y reformado en el año 1985.

De aquí nos pasamos a recoger las maletas y nos subimos a un taxi al aeropuerto que nos costó nada y menos.

Volábamos a la ciudad de Huế en el centro del país, con Vietnam Airlines. El vuelo nos costó 51€ cada uno. El doble que el tren pero nos ahorramos 17 horas de camino.

Llegamos con bastante tiempo y hacemos nuestra cola para facturar. Por suerte nos dieron las salidas de emergencia sin coste extra así que viajaremos cómodos.

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Que hacer en Ho Chi Minh

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ENTRADA SIGUIENTE

Japón 2018 (III): visitamos Kumano Kodo – Gifu – Nagoya – Nakasendo – Tokio

Continuamos nuestro segundo viaje por Japón.

24 de Julio

Madrugón y a las 8 de la mañana ya estábamos en el bus de camino a Daimonzaka.

Delante de la estación de tren se toma el bus 31 que va hacia el Gran Santuario Kumano Nachi Taisa (熊野那智大社). El billete de ida y vuelta cuesta 1.000 yenes (7.50€).

Como media hora después llegamos a la parada de la cuesta Daimonzaka. Ahí empezamos el sendero de ascensión hacia los templos.

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La cuesta Daimonzaka (大門坂), es un sendero precioso de algo menos de 1km de largo y 267 escalones que va entre gigantescos cedros.

cuesta Daimonzaka (大門坂)
Japón
Cuesta Daimonzaka (大門坂).

Después de la ascensión con el calor húmedo de la zona, llegamos al Gran Santuario Kumano Nachi Taisa (熊野那智大社). Es el principal santuario de los más de 4.000 del Kumano Kodo.

Por desgracia, pillamos el templo en obras y estaba totalmente cubierto, pero si que se podía acceder a el.

Salón del Tesoro (熊野那智大社 宝物殿)
Gran Santuario Kumano Nachi Taisa (熊野那智大社)
Salón del Tesoro (熊野那智大社 宝物殿)

Aquí nos encontramos con un mirador donde podremos observar unas espectaculares vistas de todo el valle.

Gran Santuario Kumano Nachi Taisa (熊野那智大社)
Gran Santuario Kumano Nachi Taisa (熊野那智大社)

Justo al lado se encuentra el templo Seiganto-ji (青岸渡寺), un templo budista de la escuela Tendai que data del siglo V. Es el edificio más antiguo del Kumano Kodo.

Nada más salir, nos encontramos con la imagen más conocida del Kumano Kodo y una de las más conocidas de Japón: la cascada de Nachi tras una pagoda roja de tres pisos.

Gran Santuario Kumano Nachi Taisa (熊野那智大社)
Gran Santuario Kumano Nachi Taisa (熊野那智大社).

La pagoda del templo Seiganto-ji (青岸渡寺) es una construcción muy reciente que data de 1972. Se puede subir pagando pero nosotros no lo hicimos.

Gran Santuario Kumano Nachi Taisa (熊野那智大社)

A la salida del templo, nos encontramos con unas escaleras que, entre enormes cedros y árboles de alcanfor, bajan hasta el santuario Hirō (飛瀧神社). Está a los pies de la impresionante cascada de Nachi de 133 metros de altura.

En conjunto, la vista es realmente impresionante.

santuario Hirō (飛瀧神社) y cascada Nachi
santuario Hirō (飛瀧神社)

Lo único malo es que luego hay que volver a subir las escaleras.

Nada más terminar las escaleras está la parada de bus. Allí tomamos el bus de vuelta a Kii-Katsuura, después de tomar un helado para mitigar el calor.

De vuelta en la ciudad, comimos en un pequeño restaurante que nos recomendó la dueña del hotel llamado めはり寿司二代目 (Mehari zushi nidaime). Lo lleva un señor muy serio, que sólo habla japonés, pero que tiene carta en inglés.

Por 1.400 yenes (10€) nos puso un menú variado con un sashimi de atún de la zona que estaba para llorar.

めはり寿司二代目 (Mehari zushi nidaime)

Nada más terminar de comer, salimos corriendo a la estación de tren.

Allí tomamos el Limited Express Kuroshio de las 16.15. A las 16.38 nos bajamos en Shingu para visitar el Gran Santuario de Kumano Hayatama Taisha (熊野速玉大社).

Por desgracia cerraba a las 17.00 y lo pillamos cerrando. Aún así pudimos pasear por el recinto y la verdad es que mereció la pena la carrera que nos dimos.

Gran Santuario de Kumano Hayatama Taisha (熊野速玉大社).
Gran santuario de Kumano Hayatama Taisha (熊野速玉大社).

Aprovechando que habíamos ido hasta Shingu, dimos un paseo por la ciudad hasta las ruinas del castillo. Desde allí se divisan unas vistas preciosas de la ciudad a un lado y del río Kumano al otro.

Puente Shinkumanoo desde las ruinas del castillo
Puente Shinkumanoo desde las ruinas del castillo.

Bajando del castillo nos acercamos hasta el pequeño templo de Asuka. Es uno de los templos auxiliares del gran santuario de Kumano Hayatama Taisha (熊野速玉大社).

Templo Asuka
Gran Santuario de Kumano Hayatama Taisha (熊野速玉大社).
Asuka Jinja.
Kumano Kodo

Ya agotados nos fuimos camino de la estación para regresar a Kii-Katsuura.

Pero por el camino nos encontramos con una edificación que parecía de estilo chino que resultó ser el parque Jofuku.

Se trata de un pequeño parque dedicado a Jofuku, un personaje enviado a Shingu hace más de 2.000 años en busca del elixir de la vida.

parque Jofuku
Parque Jofuku.

A las 19.02 nos subimos en el tren de vuelta. En el hotel la dueña nos ofreció la sopa dulce que nos había comentado a la llegada el día anterior. Era una sopa de judías muy, muy dulce pero estaba buenísima y sentó muy bien para merendar.

Después de la exquisita merienda nos fuimos a relajarnos un poco a un onsen cercano.

Charmand hotel

Elegimos el de un hotel de lujo llamado Katsuura Gyoen. Es un hotel de playa pero pagando 2.000 Yenes (16€) por persona puedes usar el onsen.

Este es una pasada, tiene una piscina de agua caliente enorme de interior y en el exterior con una decoración como si estuvieras en el el campo, tiene una piscina grande caliente y otra más pequeña de agua templada. Dan ganas de quedarse allí a vivir.

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Que hacer en Japón

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Con las montañas de fondo se hizo la noche y, para añadir más magia, hubo un momento de la noche que tiraron fuegos artificiales. Fue espectacular.

Ya muy relajados después de un duro día nos volvimos al hotel, previo paso por el familymart a pillar cena y a dormir que al día siguiente había que supermadrugar.

25 de Julio

Hoy, sobre las 6.30 nos levantamos. Íbamos a ver la subasta de atún del cercano mercado de pescado de KII-Katsuura. A las 7 estábamos ya en la nave, desde donde pudimos admirar todo el trajín de la subasta.

A la salida de la subasta, nos sentamos un rato en uno de los muchos onsen para pies que hay repartidos por el pueblo, que, además, son gratuitos.

Allí relajamos un ratito los pies antes de coger el tren en dirección Nagoya.

A las 8.55 tomamos el tren directo a Nagoya a donde llegamos a las 12.41 del mediodía.

Dejamos las cosas en el hotel (el mismo que una semana antes) y salimos corriendo a la cercana ciudad de Gifu.

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Hoteles en Nagoya

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En Gifu, nada más salir de la estación tenemos una estatua dorada del famoso daimyō Oda Nobunaga (織田 信長). Vivió durante 9 años en Gifu que fue la base donde empezó a unificar el país.

Este personaje histórico está presente por toda la ciudad.

Oda Nobunaga (織田 信長)
Gifu
Oda Nobunaga.

Allí mismo nos subimos en el bus nº80 para visitar el Monte Kinka (金華山), que es donde se encuentra el Castillo de Gifu (岐阜城). Pero antes de subir, pasamos por el templo Shōbō en la base del monte.

En este templo se encuentra el Gran Buda de Gifu (岐阜大仏). Una imagen sentada de Shaka Nyorai. La imagen, que mide más de 13 metros fue completada en 1832.

Gran Buda de Gifu (岐阜大仏)
Gran Buda de Gifu (岐阜大仏).

Después de visitar el pequeño templo pasamos por un familymart a hidratarnos un poco y refrescarnos al aire acondicionado y seguimos adelante.

Dimos un paseo por el parque Gifu mientras íbamos en busca del teleférico del castillo. El teleférico cuesta 620 yenes ida (5€) y 1.080 ida y vuelta(8.70€).

Castillo de Gifu (岐阜城)

En esta ocasión compramos ida y vuelta ya que después de tantos días empezábamos a estar cansados y hacía muchísimo calor.

El viaje dura unos 5 minutos y una muchacha te va explicando en japonés supongo que cosas de las vistas y del castillo. Éramos los únicos occidentales que había por allí.

Las vistas desde lo alto son realmente espectaculares. Por 200 yenes (1.60€) se puede acceder al castillo y mirar las vistas pero nosotros no lo hicimos.

Las vistas eran ya bastante espectaculares desde la base de la torre. Nos conformamos con verlas desde allí.

Gifu desde el Castillo de Gifu (岐阜城)
Gifu desde el castillo.

Volvimos a bajar en teleférico ya que estábamos bastante cansados. Dimos otro pequeño paseo por el parque Gifu y volvimos a Nagoya para cenar.

Cuando íbamos a salir del hotel, cayó uno de los chaparrones más gordos que nos han caído nunca. En nada de tiempo se formaron ríos en las calles.

Cenamos en el restaurante Sekai no Yamachan Ikeshita-ten, una cadena especializada en alitas típicas de Nagoya. La verdad es que era una oda a la fritanga.

Estaba bueno pero era excesivamente caro para ser fritanga. Nos costó por 3.369 yenes (27€).

Sekai no Yamachan Ikeshita-ten
Oda a la fritanga.

Después de la cena nos dimos un pequeño paseo por la zona de Sakae subiendo a la terraza del edificio Oasis 21. Es una estación de bus y centro comercial, desde donde se divisa la torre de Nagoya en todo su esplendor.

Torre de Nagoya desde Osasis 21
Torre de Nagoya.

26 de julio

Volvemos a supermadrugar. Hoy toca una nueva ruta de senderismo: La ruta Nakasendo.

Se trata de una antigua ruta que unía Kioto con Edo (la actual Tokio). Nosotros hicimos la ruta más famosa que es la que une los pueblos de Magome y Tsumago.

A las 8 de la mañana tomamos la línea de tren Limited Express Shinano hasta Nakatsugawa, a donde llegamos a las 8.49.

Mientras esperábamos el bus, dimos una vuelta por la oficina de turismo. A la vez es una enorme tienda de souvenirs que está junto a la estación de tren y bus.

Allí me compré un pastelito con forma de pescado que era como una especie de dorayaki relleno de pasta de sandía. Estaba muy rico por cierto.

Ruta Nakasendo

A las 9.10 salió el bus dirección Magome. El billete cuesta 560 yenes (4.60€) y tarda, en principio, unos 25 minutos. Digo en principio porque antes de salir de Nakatsugawa tuvimos un accidente contra un turismo que nos tuvo unos diez minutos parados hasta que mandaron otro autobús para recogernos.

Sobre las 9.45 llegamos a Magome, la estación de descanso número 43 de la antigua ruta Nakasendo.

Magome
Vista desde la parada del bus.

En el pueblo hay varios museos pero nosotros nos pusimos directamente en marcha. La cosa empieza bien ya que el pueblo es cuesta arriba.

Nada más empezar cogemos fuerzas comprando en un puesto una especie de dorayaki relleno de una castaña asada. Exquisito.

Magome

A mitad del pueblo nos encontramos con la oficina de turismo. Allí te ofrecen varios servicios. Puedes tomar un mapa. Puedes comprar o alquilar campanillas para espantar a los osos. Y también tienen servicio de consigna (de pago) para dejar las maletas. Además te dan todo tipo de información sobre la ruta.

El pueblo está muy cuidado y es precioso. Aunque da la sensación que solamente es porque está orientado al turismo como si fuera un parque temático.

Magome
Magome.
Magome

Seguimos subiendo hasta el final del pueblo donde hay un mirador en el que hacemos un descanso para admirar las impresionantes vistas del valle. Las vistas en invierno tienen que ser espectaculares con el valle nevado.

Magome
Magome

Seguimos el camino, desde aquí, 7.6 km nos separan de Tsumago.

Por todo el camino nos vamos encontrando con campanas para tocarlas y espantar a los osos. La verdad es que no se si realmente funcionan porque no vimos ni uno en toda la ruta.

Nakasendo

A unos dos kilómetros nos encontramos con el santuario Kumano-jinja (熊野神社), un buen sitio para hacer un pequeño descanso a la sombra.

santuario Kumano-jinja (熊野神社)
santuario Kumano-jinja (熊野神社)
Santuario Kumano-jinja (熊野神社).

Seguimos adelante en el espectacular entorno boscoso espantando osos. La verdad es que la ruta es realmente impresionante.

A unos 3 km nos encontramos con una casa de té en medio del bosque. Allí nos ofrecen descanso al fresco y un té a cambio de la voluntad.

Nakasendo

Un poco más adelante nos sentamos a la sombra a comernos unos bocatas que habíamos llevado para almorzar.

La tranquilidad del entorno te contagia y te lo tomas con mucha calma. Una tranquilidad que solo se rompe cuando pasa algún turista haciendo la ruta. Sobre todo si lleva una campanilla espantaosos.

Después de coger fuerzas seguimos el camino. Varios kilómetros más adelante salimos del bosque y el camino prosigue por una zona de huertos hasta llegar a Tsumago, la estación de descanso número 42 de la antigua ruta Nakasendo.

Arrozal llegando a Tsumago
Arrozal llegando a Tsumago.
Nakasendo

Tsumago da la sensación de ser menos artificial que Magome, pero aún así se nota que está muy cuidado gracias al turismo.

Tiene varios puntos de interés como el templo Kotokuji o el museo Nagiso, pasando por tiendas de artesanía.

Tiene también una oficina de información turística donde te dan todo tipo de información y en la que hay wifi y se puede descansar al fresquito.

Tsumago
Tsumago.

Dimos un pequeño paseo por el pueblo y nos subimosl bus hacia el cercano pueblo de Nagiso. Allí tomamos el tren de vuelta a Nagoya a las 16.55.

A las 18.05 ya estábamos en Nagoya. Nos fuimos directos al hotel a darnos una ducha y enseguida nos fuimos a la calle a dar una vuelta por Nagoya.

Estuvimos dando una vuelta por la zona comercial de Sakae. En el centro comercial sunshine había un pequeño concierto de una especie de grupo idol de chavales y era todo bastante gracioso.

Desde lo ordenadas que estaban las grupis hasta los bailes que hacían.

Nagoya

Nos acercamos a frikear un rato al pokemon center. Está ubicado dentro del lujoso centro comercial Matsuzakaya (no se como nos dejaron entrar con las pintas que llevábamos).

Como ese día no habíamos caminado suficiente, nos fuimos en busca del castillo de Nagoya.

A esa hora ya estaba cerrado pero le dimos una vuelta al foso esperando poder verlo pero solo conseguimos ver la parte más alta y varias torres de defensa.

Castillo de Nagoya
Castillo de Nagoya

Después de la enorme vuelta que dimos, nos volvimos a la zona de Sakae a apretarnos un delicioso tonkotsu ramen en uno de los locales de la cadena Ichirán. Y con la tripa calentita al hotel a descansar los 28 kilómetros que habíamos andado ese día.

27 de julio

Esto se empieza a acabar, toca volver a Tokio. Tomamos temprano el shinkansen para poder aprovechar el día.

Sobre las 10 de la mañana ya estábamos en Tokio. Dejamos la cosas en el hotel, que era el mismo de los primeros días y nos fuimos hacia Asakusa.

Por circunstancias personales, en 2017 prometí volver al Templo Senso-ji algún día a hacer una ofrenda. Lo prometido es deuda.

Puerta de los Truenos o Kaminarimon (雷門)
Puerta de los Truenos o Kaminarimon (雷門).

Había tantísima gente que en vez de ir por la calle Nakamise, fuimos por una de las paralelas. Maravillosa idea ya que allí descubrimos un sitio que te ponen melonpan relleno de helado, ¡qué barbaridad!

Nakamise

Antes de entrar al templo nos purificamos con incienso. Hacemos nuestra cola, y hacemos la ofrenda prometida.

Luego sacamos un omikuji a través del sistema del palito con el número en japonés (menos mal que siempre hay alguien que te ayuda).

Como esta vez el omikuji me predijo “la mejor” de las suertes, en vez de dejarlo en el templo, me lo traje a casa.

Templo Senso-ji

Había tantísima gente que se hacía incómodo pasear por el recinto del templo. Salimos por la puerta trasera en busca de una heladería especializada en helados de té matcha. Tienen diferentes intensidades de sabor, que había visto en un blog .

Se llama Suzukien Asakusa (壽々喜園). Hicimos nuestra cola y me pedí con intensidad 5. Estaba buenísimo. Ya de paso me compré un bote de té matcha para traérmelo a casa.

De allí nos fuimos a Shinbashi a comer karaage (pollo frito japonés) en un sitio que conocimos en 2016 y nos encantó se llama Karayama Shinbashi (からやま 新橋店).

Ese día estaba cortado el tráfico de la zona y en la plaza de la estación había una especie de festival en el que habían puestos de comida y un escenario donde se estaba representando espectáculos de baile tradicional.

De allí nos fuimos a pasear por Shinjuku. Visitamos algunos centros comerciales y coincidimos con la tienda oficial de los juegos olímpicos de 2020 que había abierto dos días antes.

Tokio 2020

Ya cerca de la puesta de sol, subimos al mirador del edificio del gobierno metropolitano.

El mirador tiene unas vistas impresionantes en 360º y se dice que en días claros se ve el Monte Fuji. Tres intentos en dos años y seguimos sin verlo.

Las vistas mientras va anocheciendo y se va encendiendo la ciudad son una pasada. Además hay aire acondicionado, máquinas de vending, tienda de regalos, wifi y un restaurante. ¡Ah! y la entrada es gratuita.

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Que hacer en Tokio

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A la vuelta del mirador, ya de noche, nos fuimos a dar un paseo por Kabukicho. Es la zona de entretenimiento para adultos por excelencia en Tokio.

En el hay numerosos karaokes gigantescos, bares, clubs nocturno y love hotels. Tanto para hombres como para mujeres. Aunque la mayoría están dirigidos por la yakuza o mafia japonesa.

He leído en algunos blogs que los relaciones públicas son muy agresivos. No se si por ir con mi pareja pero pasaban de nosotros.

Kabukicho
Kabukicho.

La verdad es que es un paseo muy curioso con los edificios plagados de neones y los locales frikis como el restaurante robot o el godzilla gigante en unos multicines.

De aquí nos volvimos a Kamata, el barrio donde tenemos el hotel. Allí junto a la estación de JR hay un restaurante de sushi de cinta que descubrimos en 2016 que está buenísimo y relativamente barato. El Sushi Matsu Kamata 2 gōten (すし松 蒲田2号店). Nos comimos en total 12 platillos y nos costó 2.980 yenes (22€).

Esa noche nos vamos con incertidumbre a la cama ya que al día siguiente se espera el paso de un tifón por Tokio.

28 de julio

Amanece lloviendo en Tokio. Parece que el tifón que se esperaba se desvía y solamente nos va a pillar de refilón así que nos echamos a la calle.

Hoy toca una nueva excursión. Nos vamos hasta Kamakura para recorrer la zona el el Enoden electric railway.

Para ello tomamos la línea Keihin-Tōhoku hasta Yokohama y allí cambiamos a la línea Yokosuka hasta la estación de Kamakura, en donde la lluvia parecía dar una pequeña tregua.

Enoden electric railway
Enoden electric railway.

Allí compramos el billete Noriorikun por 600 yenes (4.84€), que te permite subir y bajar del Enoden cuantas veces quieras a lo largo del día.

En la estación ponemos el característico sello que encontramos en muchas estaciones de tren. En las del Enoden podemos encontrarlos en todas las estaciones.

El recorrido discurre entre población, costa y bosque y es bastante tranquilo.

La primera parada en la que nos bajamos es Hase, con un estilo muy retro y hecha de madera.

Puedes visitar Kamakura con la preciosa excursión de Civitatis:

Tour a Kamakura

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Allí estampamos en nuestra libretilla de sellos el correspondiente de la estación y nos encaminamos al templo budista Kōtoku-in (高徳院). Aquí se encuentra el gran Buda de Kamakura.

En 2016 también lo visitamos y compramos un amuleto de la suerte, que no se si es por su culpa o es casualidad, pero a partir de aquí tuve un par de años muy buenos y con muy, muy buena suerte, así que tocaba hacer una nueva ofrenda de agradecimiento, por si acaso. Le estoy tremendamente agradecido.

Kōtoku-in (高徳院)
Gran Buda de Kamakura.

Volvemos al Enoden en busca del siguiente y principal destino del día: la isla de Enoshima .

Nos bajamos en la estación de Enoshima. Ponemos el correspondiente sello y nos vamos dando un paseo hasta cruzar el puente de 600 metros que une Honshu con Enoshima y llegar a la la isla.

Enoshima Island
Enoshima desde el puente.

Según terminamos de cruzar el puente, llegamos a la calle Benten-Nakamise. La calle está llena de pequeñas tiendecillas de recuerdos y restaurantes turísticos.

Benten-Nakamise

En esta misma calle cruzamos un gran Torii de bronce que indica que entramos en una calle que lleva a un templo budista.

Originalmente el torii era de madera pero fue reconstruida en bronce en 1821.

Al final de la calle nos encontramos con un gran Torii rojo que indica la entrada al santuario de Enoshima. Seguidamente, unos escalones después la puerta Zuishinmon .

Zuishinmon
Enoshima Island

Justo antes de la puerta, a mano izquierda podemos sacar un ticket por unos 400 yenes (3.22€) para subir por unas escaleras mecánicas, pero nosotros decidimos subir andando que tenía más encanto. Por cierto, las escaleras mecánicas son solamente de subida. Para bajar, hay que hacerlo andando.

Seguimos subiendo y llegamos al complejo del Santuario de Enoshima.

Santuario de Enoshima
Santuario de Enoshima.

Se trata de un complejo de tres pabellones: el santuario Hetsunomiya, fundado en 1206 y dedicado a la deidad de las tres hermanas.

El salón Hoanden donde se encuentran las estatuas de Happi Benzaiten del año 1182 y la de Hadaka Benzaiten, del periodo Edo.

Está consagrado a las tres diosas de Munakata. Hasta el período Edo, estaba consagrado a Benzaiten y se llamaba Eshima Benten o Eshima Myojin.

La actual deidad consagrada se cambió cuando el sintoísmo y el budismo se separaron en el período Meiji.

Desde aquí tenemos unas bonitas vistas de la calle Benten-Nakamise y de la ciudad y sus playas.

Enoshima Island

Seguimos subiendo y llegamos a otro impresionante mirador con vistas aún mejores que el otro.

Allí había un poste con una pequeña plataforma que resultó ser para poder apoyar la cámara el el móvil para sacar un selfie. Más adelante veríamos más de estos postes muy bien situados.

Enoshima Island

Un poco más adelante del mirador, sin seguir subiendo más… llegamos al segundo santuario de Enoshima: el santuario Nakatsunomiya.

Construido en el año 853 y reconstruído en el año 1689 por orden del Shogún Tokugawa Tsunayoshi. Está consagrado a Ichikishima Hime no Mikoto.

santuario Nakatsunomiya
Enoshima Island

Un poco más arriba nos encontramos los jardines Samuel Cocking. Es un extenso jardín de plantas tropicales creado en 1880 por el comerciante británico Samuel Cocking.

Como no disponíamos de mucho tiempo y había que pagar entrada, pasamos de entrar y seguimos el camino.

Enoshima

Dimos un paseo por la parte alta de la isla y nos fuimos en camino del moderno templo budista Enoshima Daishi.

Construído en 1993 y conocido por su enorme estatua de 6 metros de Fudomyo. Dentro estaban llevando a cabo alguna ceremonia con cánticos delante del fuego muy curiosa a la que se podía acceder sin problemas.

Enoshima Daishi

Continuamos el paseo dejando atrás pequeñas tiendecillas de recuerdos y restaurantes. Uno de los locales que habían nos llamó especialmente la atención, ya que en la puerta indicaba que solamente admitían locales, es decir, japoneses.

Habíamos leído en alguna web y algún blog que esto pasaba en Japón pero es el primer y único sitio en el que lo hemos visto. Aunque no lo justifico, imagino que habrán tenido alguna mala experiencia con extranjeros, eso si, la bandera de E.E.U.U. bien puesta en la puerta ¿?¿?¿?

Después de pasar estas callecitas, llegamos al último y más antiguo de los tres santuarios de Enoshima: el Santuario Okutsunomiya.

Fue destruido por un incendio en 1841 y fue reconstruido al año siguiente.

Uno de los pabellones que me llamó la atención del santuario fue el Santuario Ejima Ryugu. Es un pequeño santuario construido en 1993 en una cueva con un dragón en lo alto de la entrada.

La pena es que ese día se encontraba cerrado y no pudimos entrar a verlo. Justo enfrente encontramos otro de los postes para poder sacar selfies.

Santuario Ejima Ryugu
Santuario Ejima Ryugu.

Muy cerquita encontramos la campana de los amantes, que las parejas tocan juntas y donde dejan candados con sus nombres en una de las vallas cerca de la campana. También tiene su correspondiente poste para selfies y este da un muy buen servicio, damos fe.

Desde aquí llega lo bueno, empezamos a bajar escaleras… y a bajar… y a bajar… que luego hay que subir… que subir… que subir… hasta llegar al nivel del mar.

Allí después de un paseo corto por la rocosa orilla llegamos a las cuevas Enoshima Iwaya, que son unas cuevas que fueron creadas por la erosión de las mareas.

Volvimos a subir las escaleras y nos fuimos cruzando toda la isla camino del Enoden de nuevo.

Nos subimos en el tren y nos paramos en la estación Gokurakuji, que es básicamente un apeadero. En ese momento empezaba a llover en tromba pero aún así, salimos para ver el Templo Shinsho Gokuraku-ji (極楽寺 ). Es un templo templo de la secta Shingon Risshu construído en el año 1.259.

Templo Shinsho Gokuraku-ji (極楽寺 )
Jardines del Templo Shinsho Gokuraku-ji (極楽寺 ).

Entre la lluvia intensa y la hora que era, no tardamos mucho en visitarlo. En un rato estábamos de vuelta en la estación del Enoden para tomar el siguiente tren.

Poco después nos bajamos de nuevo en la estación final Kamakura para buscar algún sitio para comer bajo la lluvia del tifón.

La lluvia parece que daba un poco de tregua y callejeando, encontramos un sitio de ramen regentado por una señora bastante mayor. Habían solo 3 ó 4 mesas.

Nos pedimos un arroz frito que estaba delicioso y un ramen que estaba para chupar el cuenco. De los mejores que hemos tomado.

Lo malo es que el nombre estaba en japonés y no viene en el street view. Una pena para poder recomendarlo.

Ramen

Estando en el restaurante empezó otra vez el diluvio universal. Encima, de camino a la estación se me rompió el paraguas.

Ya de vuelta en Tokio, nos dimos un saltito al centro comercial Sunshine city en Ikebukuro, en busca de unos comics manga que buscaba en un book off.

Lo encontré y como era la hora de cerrar, se fue mi pareja a pagar mientras yo iba al baño. Ahí le pasó algo curioso. La cajera venga solo a hablarle en japonés, y ella pensando en que si no estaba viendo que era occidental y que no entendía ni papa. Hasta que cayó en la cuenta que claro, supondría que hablaba japonés cuando se estaba llevando 4 cómics en su idioma… En fin… guiris.

Después de la experiencia y aprovechando nuestra última noche en Japón y que había dejado de llover, nos fuimos hasta Akihabara a cenar y a dar un último paseo por el frikísimo barrio electrónico.

Akihabara

Y luego, a la cama.

29 de julio

Último día en Japón y hay que aprovecharlo. Hoy toca frikismo del bueno.

Nos desplazamos al barrio de Katsushika a ver las estatuas de la serie de anime campeones (Oliver y Benji / Capitán Tsubasa). La pena que me queda es que meses después renovaron la estación y la dejaron más temática aún.

Para llega allí tomamos la línea privada Keikyū Main Line, por 580¥ (4.40€), desde la estación de Shinagawa hasta la estación pequeña estación de Yotsugi.

Nada más salir de la estación nos encontramos de frente con el plano de donde están las estatuas. Empezamos por la de Bruce Harper junto a la entrada a la estación y de ahí, un paseo por el barrio hasta encontrar las 7 estatuas relacionadas con la serie.

Allí se encuentran estas estatuas ya que el creador era de este barrio y las colocaron a modo de homenaje y, ya de paso, para atraer un poco al turismo al barrio.

El barrio entero está dedicado al fútbol en cada rincón. Fuimos buscando todas y cada una de las estatuas hasta llegar a la estación Keisei Tateishi donde tomamos el tren de vuelta al sur de Tokio.

Nos bajamos en la parada del teatro Kabuki. Íbamos en busca del restaurante Totobe. Un sencillo restaurante de sushi cerca de Tsukiji que descubrimos en 2016 y en el que sólo habían comiendo trabajadores japoneses. Sin turistas así que era buenísimo y barato. Pero tuvimos muy mala suerte y resultó que no abren los domingos. Cachis la mar. Tocaba buscar sitio para comer.

Decidimos tomar el metro hacia la estación de Tokio para comernos un exquisito ramen en la Tokyo ramen street en un sitio que también descubrimos en 2016. Se trata del restaurante Rokurinsha. Para entrar hay que hacer bastante rato de cola pero merece la pena la espera.

Rokurinsha
Tokyo ramen street

Para terminar la visita en el país, nos fuimos a Harajuku a dar un último paseo por la calle más friki: Takeshita Dori. Compramos algunos regalos en el Daiso y paseamos por la lujosa calle Omotesando.

Takeshita Dori

Ya reventados recogimos las maletas del hotel y nos fuimos al aeropuerto. El vuelo salía de Haneda a las 21.55.

Nada más llegar avisaban que había retraso. Nos acercamos a los mostradores a preguntar, y nos dijeron que no funcionaban las cintas de los equipajes. En una hora volverían a dar noticias por megafonía. Nos dieron un bono de 1.500 yenes (12€) por cabeza para cenar en el aeropuerto.

Dejamos las maletas allí y nos fuimos en busca de un sitio para cenar.

El aeropuerto de Haneda está inspirado en el periodo Edo y la verdad es que está muy chulo. Decidimos cenar en un sitio de sushi de cinta que estaba exquisito.

Comer en Haneda

Por fin, dos horas después de lo previsto, despegábamos rumbo a París y con esto nos despedíamos de tierras niponas hasta la próxima. Volveremos (esperemos que en 2021 2022 2024).

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ENTRADA SIGUIENTE

Japón 2018 (II): visitamos Kioto – Miyajima – Okayama – Osaka

Seguimos con nuestro segundo viaje por Japón.

19 de Julio

Madrugón y a la estación de trenes.

Tomamos el shinkansen de vuelta a Kioto de las 9.08 de la mañana.

A las 9.45 llegamos y nos vamos directamente al hotel a ver si podíamos dejar las cosas. El elegido fue el Orient Gojozaka, en el que nos alojamos una semana en 2016.

Está muy bien de precio y es un pequeño apartamento con cocina, pc de sobremesa en la habitación con conexión a internet. Lo más importante es que tiene lavadora y secadora.

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Al llegar al alojamiento, en recepción nos dijeron que ya había una habitación preparada que si queríamos hacer ya el check-in. ¡Maravilloso!

Nos instalamos y nos fuimos al Templo Kodai-ji (高台寺).

El Templo Kodai-ji (高台寺) está situado en Higashiyama junto al templo Ryozen Kannon. Es uno de los templos imprescindibles de Kioto.

Fue fundado en 1605 por Kita-no-Mandokoro como recuerdo de su marido, Toyotomi Hideyoshi.

Templo Kodai-ji (高台寺)
Templo Kodai-ji (高台寺)

A pesar del calor, se hace un paseo muy agradable por sus jardines visitando los numerosos pabellones del templo y su pequeño bosque de bambú.

Nada más salir del templo nos encontramos con el museo Kodai-ji Sho (高台寺掌美術館), un pequeño museo con artículos y pinturas antiguas.

Es muy curioso y con aire acondicionado.

A la salida nos fuimos dando un paseo por el barrio hasta llegar a una parada de bus donde tomamos uno hasta el Santuario Heian (平安神宮).

Este santuario es otro de los imprescindibles de Kioto, sobre todo por el conocidísimo y gigantesco Torii de entrada.

Gran Torii del Santuario Heian (平安神宮)
Gran Torii del Santuario Heian (平安神宮).

El santuario sintoísta se construyó en el año 1895 para conmemorar el 1.100 aniversario de la ciudad de Heiankyō. Para honrar al emperador Kammu como kami o dios de la ciudad.

Había una parte en obras pero se podía contemplar la mayor parte (de sombra en sombra).

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Tour guiado por Kioto

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Después del caluroso paseo nos fuimos directos a comer al restaurante Ramen Miyako, que, como su nombre indica, es un restaurante de ramen.

Lo descubrimos en 2016 por casualidad y es posiblemente el mejor ramen que he probado, así que no dudamos en volver.

Es posible que haya que hacer cola pero merece la pena.

Ramen Miyako

A la salida cayeron un par de kakigori, helados de hielo tradicionales en la heladería Cha-Cha muy cerca del hotel.

Después del refrescante descanso, nos subimos a la línea JR San-in desde la estación de Kioto hasta la estación Sagano-Arashiyama.

Queríamos ver el parque de monos de Arashiyama que en 2016 tuvimos que descartarlo por falta de tiempo.

La mala suerte se ceba con nosotros y cierra a las 16.30 y faltaba apenas media hora, así que lo tenemos que dejar para un futuro viaje.

Nos dedicamos a pasear por la zona contemplando el puente Togetsu-Kyo (渡月橋). Construido en el periodo Jowa (834-848) es el puente más famoso de Arashiyama, que cruza el río Katsura.

Desde él se puede contemplar perfectamente el cambio de estaciones durante el año, desde el momiji hasta los cerezos en flor.

Puente Togetsu-Kyo (渡月橋)
Puente Togetsu-Kyo (渡月橋)

Continuamos el agradable paseo por la zona hasta acabar en el Templo Tenryu-ji (天龍寺), uno de los imprescindibles de Kioto.

Construido en 1339 es uno de los 5 Rinzai más importantes de Kioto.

Está junto al bosque de bambú de Arashiyama y es perfecto para combinar ambas visitas.

Nosotros llegamos fuera de hora y los pabellones estaban cerrados pero el acceso al recinto del templo estaba abierto.

El recinto es una maravilla y tiene unas vistas de las montañas espectaculares.

Templo Tenryu-ji (天龍寺)
Templo Tenryu-ji (天龍寺).

Después de la visita tomamos el tren de vuelta. Subimos a la azotea de la estación de Kioto que tiene unas vistas realmente espectaculares.

Torre de Kioto
Torre de Kioto

Ya empezaba a ser hora de cenar así que tomamos un bus hacia Pontocho.

Allí comimos unos fideos en un sitio que descubrimos en 2016. Un sitio que, a pesar de estar en pleno meollo turístico, es muy barato y bastante cutrillo. Lo descubrimos porque sólo habían trabajadores comiendo dentro.

No sabría decir el nombre ya que el cartel está en japonés y no está en google maps.

En maps lo pueden localizar porque está junto a un bar llamado “moon walk Shijo Kiyamachi”.

Aquí dejo una foto de la entrada del restaurante.

El sitio es muy pequeñito, apenas caben 7 u 8 personas pero merece la pena esperar un poco porque están exquisitos.

Después de llenar el estómago dimos un paseillo por Pontocho y Gion y aprovechamos para ver el Santuario Yasaka por la noche que es espectacular.

De allí al alojamiento dando un paseo para acostarse temprano que al día siguiente había que madrugar y nos esperaba un día duro.

Santuario Yasaka
Santuario Yasaka.

Por el camino descubrimos un supermercado grande llamado Fresco. Era muy barato y abre 24 horas.

Como era muy tarde tenía ya muchos productos con descuento.

Aprovechamos para comprar el desayuno para día siguiente, varios dulces que estaban muy rebajados porque caducaban al día siguiente.

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Que hacer en Kioto

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20 de Julio

Hoy toca senderismo. Hacemos la ruta que une los pueblos de Kibune con Kurama, en las montañas del norte de Kioto.

Nos levantamos bien temprano y nos fuimos hasta la estación Kiyomizu-Gojō, que es la que más cerca nos quedaba del alojamiento.

Allí tomamos la línea privada Keihan Main Line hasta la estación Demachiyanagi. Allí hicimos transbordo a la línea Eizan Main Line (también privada) hasta la estación Kibuneguchi.

En total unos 45 min de trayecto y 700 yenes (5.63€).

Como buenos guiris, nos equivocamos de precio. Nada más bajarnos en la estación, un empleado de la compañía nos pidió el billete y nos mandó a otro señor a pagar la diferencia.

Como era básicamente un apeadero, no había máquina de ajuste de precio como en otras estaciones.

Desde la estación fuimos dando un paseo (se puede llegar en bus) hasta el Santuario de Kifune-jinja (貴船神社).

Son unos 2 km pero el paseo por el bosque es muy agradable. A esa hora no hacía (aún) demasiado calor. Aunque no daba demasiado buen rollo ver por el camino carteles de cuidado con los osos.

osos en Kioto
Kibune

El Santuario de Kifune-jinja (貴船神社), fundado en el año 1.055 y está consagrado a Takaokami no Kami, dios del agua.

En verano, en los alrededores del templo a lo largo del río se instalan numerosos restaurantes en su orilla. Nosotros no pudimos aprovecharlos porque era demasiado temprano para comer.

El templo está enclavado en un entrono boscoso realmente espectacular y es recomendable 100% visitarlo. La entrada es gratuita.

Allí compramos unos omikuji o papeles de la fortuna que se hacían visibles con el agua.

Había que poner el papel sobre el agua del arroyo que pasaba por el templo y aparecía el mensaje en japonés. Pero, muy modernos ellos, tenía un código QR en el que te ponía la traducción en inglés.

Santuario de Kifune-jinja (貴船神社)
Santuario de Kifune-jinja (貴船神社)
Santuario de Kifune-jinja (貴船神社).

Después de visitar el santuario, nos pusimos de camino hacia Kurama.

Para hacer la ruta tenemos que ir hasta el puente rojo y al cruzarlo nos encontramos con la puerta de entrada Nishi no mon (西の門). Allí donde hay que pagar 300 yenes (2.41€) para poder entrar en la ruta.

Desde allí comienza una buena tanda de escaleras por medio del frondoso bosque. Se hace dura con el calor y la humedad pero es espectacular.

De camino a Kurama

Después de un buen rato subiendo escaleras, llegamos a un rellano donde se encuentra el templo Oku-no-in Mao-den (奥の院魔王殿).

Allí hay unos bancos donde nos sentamos a descansar un poco.

Estando sentados saqué un pequeño ventilador que se conecta al móvil. En el banco de al lado habían dos señores (bastante mayores) que se empezaron a reír de mí.

Sólo se me ocurre decirles en castellano: “ustedes lo que tienen es envidia”. Yo creo que imaginaron lo que les dije porque empezamos los cuatro a reírnos a carcajada limpia.

 Templo Oku-no-in Mao-den (奥の院魔王殿)
Templo Oku-no-in Mao-den (奥の院魔王殿).

Seguimos subiendo un poco más y llegamos al pequeño templo Sōjō-ga-dani Fudō-dō (僧正ガ谷不動堂). Está dedicado a Fudo, uno de los dioses budistas de la luz.

Allí descansamos otro poquito para seguir subiendo un poco más.

Pasamos por el famoso paseo de las raíces de cedros Kinone-michi (木の根道) y empezamos la bajada.

Pasamos por el templo Jizo-do (地蔵堂), con unas preciosas vistas, y la fuente de agua natural Ushiwakamaru no chikaramizu (牛若丸の力水) que estaba fresquísima.

¡Ah! Y dejando atrás algunas advertencias de cuidado con los oso, serpientes y avispones gigantes.

Bajando un poco más, llegamos al templo Templo de Kurama-dera (鞍馬寺), la principal visita de la ruta.

El templo lo fundó uno de los discípulos del monje chino Ganjin. Durante el periodo Heian fue un templo muy popular.

Perteneció al budismo Tendai durante mucho tiempo, pero en 1949 se estableció como templo independiente de la escuela budista Kurama.

La visita hay que tomársela con tiempo porque el templo es precioso y tiene unas vistas espectaculares de las montañas de alrededor. Desde su mirador puedes observar el mar boscoso que rodea el templo.

Allí hicimos un buen alto en el camino. Compramos unas galletas y unos refrescos y descansamos aprovechando el remanso de paz que era el complejo (por lo menos ese día).

Templo de Kurama-dera (鞍馬寺)
Templo de Kurama-dera (鞍馬寺).
Templo de Kurama-dera (鞍馬寺)
Vistas desde el templo.

Seguimos bajando tranquilamente hacia Kurama aunque ya un poco más ligero. Ya eran casi las 4 de la tarde y empezaba a quejarse el estómago.

Llegamos a Kurama y nos encontramos un gran problema. Los pocos sitios para comer estaban cerrados y ni combinis ni nada.

¿Y ahora qué?. Pues a aguantarse hasta llegar a Kioto, porque antes tocaba un baño en el onsen al aire libre de Kurama.

Kurama Tengu
Kurama Tengu

Para llegar al onsen se puede ir andando unos 15 minutos. O también tomar un shuttle bus gratuito desde el parking de la estación de tren. Este pasa cada 10 minutos.

Elegimos la segunda opción ya que con el calor y el estómago vacío se complicaba la cosa.

En el Onsen se pude usar el baño entero por 2.500 yenes (20.11€) o solo el baño exterior (rotenburo) por 1.000 yenes (8€).

Si te alojas en el ryokan, la entrada es gratuita. Nosotros elegimos el rotenburo.

Antes de entrar hay una cabina en la que pagas los 1.000 yenes (8€).

Allí mismo puedes tomar unas toallas así que no hace falta cargarlas desde casa. Las toallas pequeñas de cara son 300 yenes (2.41€) y te las puedes quedar. Las grandes son 400 yenes (3.20€) y esas son alquiladas. Tienes que devolverlas.

Los baños son espectaculares. Con unas vistas impresionantes del bosque que lo rodea.

En invierno con la nieve tiene que ser una auténtica pasada.

La única “pega” es que es muy turístico y habían demasiados turistas occidentales (como nosotros jejeje).

Kurama Onsen
Entrada al rotenburo.

Como hora y media después decidimos bajar de nuevo a Kioto para cenar temprano. Aún estábamos sin comer.

Una duchita y un paseo por la calle Shijo-dori y por sus shotengai. La cena a base de anguila asada en un Sukiya.

Prontito a la cama que había que volver a madrugar.

21 de Julio

Hoy tocaba un destino que ya visitamos en 2016 pero que nos faltaron cosas por ver. Es tan impresionante que había que volver: Miyajima.

Se trata de una isla que está al sur de Hiroshima en el mar interior de Seto. Conocida por su impresionante Torii flotante del santuario de Itsukushima.

Si tienes poco tiempo para visitar la isla y no quieres dormir allí, siempre puedes contratar una excursión guiada desde Hiroshima:

Tour a Miyajima

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Madrugamos mucho y tomamos en shinkansen de las 8 de la mañana.

A las 9.56 llegamos a Hiroshima e hicimos transbordo a la línea Sanyo (por Iwakuni) que salía a las 10.15. Llegaba a la estación de Miyajimaguchi a las 10.43.

Pasamos por un combini de camino al ferry y nos subimos en el ferry de JR (incluído en el JR Pass) de las 10.55.

A ciertas horas del día, el recorrido de ida del ferry lo alargan un poco y pasa junto al gran Torii para poder admirarlo y fotografiarlo.

Miyajima

Según nos bajamos del ferry nos fuimos directamente al ryokan en el que íbamos a dormir esa noche.

El elegido fue el hotel Sakuraya, muy cerquita de la estación de ferry. Muy cómodo y con un onsen muy sencillo pero que, como todos, es un gustazo.

Dejamos las cosas y salimos disparados hacia el templo Daishō-in (大聖院).

Uno de los templos más importantes de la secta budista Shingon.

El recinto del templo es muy grande y con muchas escaleras pero se pasea muy bien bajo la sombra de los árboles visitando los diferentes edificios.

Diría que es una visita imperdible en Miyajima.

templo Daishō-in (大聖院)
Templo Daishō-in (大聖院).
templo Daishō-in (大聖院)

Después de visitar el templo, tocaba la visita principal por la cual habíamos vuelto a Miyajima dos años después: subir al monte Misen.

Nos fuimos en camino del teleférico pero. En vez de hacerlo por el pueblo, nos fuimos por la parque Momijidani disfrutando del paisaje.

El precio del teleférico es de 1.000 yenes (8€) la ida y 1.800 yenes (14.40€) ida y vuelta.

Ya por el camino preveíamos que la excursión iba a ser sorprendente.

Nos subimos primero en un teleférico pequeñito de cuatro plazas en la que íbamos solo los dos. Las vistas desde este primer teleférico eran una auténtica maravilla, a través del frondoso bosque de la isla.

Mar de Seto
Vistas desde el telecabina.

A mitad de camino hicimos transbordo a un telecabina. Era más grande y en él íbamos al menos 10 personas. Se divisaba parte del mar interior de Seto y ye iban dando información en japonés por un altavoz. Una auténtica pasada.

El telecabina nos deja en un centro de información en el que hay máquinas de bebidas (como no) y un restaurante (nada caro) con unas vistas increíbles.

Miyajima

Fuera del centro, hay varios miradores para admirar las vistas del mar de Seto muy chulas.

A partir de aquí, comenzamos la subida a pie hacia la cima del monte Misen.

El camino es un sendero casi todo de escalones bastante irregulares pero relativamente sencillo y muy bonito.

En google dice que se tarda alrededor de 20 minutos pero, no se si por el calor, tardamos alrededor de una hora.

De camino pasamos por el salón Misen Hondo. En él se alojo Kobo Daishi, fundador de la secta budista Shingon, durante 100 días para meditar.

Salón Misen Hondo
Salón Misen Hondo.

Durante esos días, mediante una ceremonia asceta, encendió un fuego quemando «goma-gi». Esa llama sigue viva en estos días 1.200 años después en el salón Reikado. Con esa misma llama se prendió la llama de la paz de Hiroshima.

El salón también es conocido como el santuario de los enamorados por la llama eterna que simboliza el amor eterno.

Después de un pequeño descanso a la sombra y una botella de agua fría, seguimos subiendo hacia la cima pasando por el salón Sankido. Dedicado a tres ogros con la sabirudía, la fortuna y el exorcismo; pero también a la seguridad en el hogar y a la prosperidad de los negocios.

Miyajima

De camino pasamos por los salones Kannondo y Monjudo. El primero para favorecer el parto fácil y el segundo para tener éxito en los estudios.

Un poco más arriba pasamos por la roca Fudo-iwa. En ella hay una estatua de Fudo Myoo, protector de la secta budista Shingon. También por la roca Kuguri-iwa, que forma un arco por el que hay que pasar para seguir el camino.

Fudo-iwa y Kuguri-iwa

Un poco más arriba llegamos, por fin, a la cima del monte. Allí hay un mirador desde el cual hay unas vistas en 360º realmente espectaculares. Se contempla el mar interior de seto, la costa de Honsu e incluso la ciudad de Hiroshima. Además, en el mirador hay baños, wifi y un pequeño mostrador de información. Realmente mereció la pena subir.

Monte Misen
Monte Misen

Descansamos un rato en el mirador a la sombrita y nos dispusimos a bajar. Para ello decidimos hacer todo el recorrido andando. A pesar de ser bajada, se hace bastante duro, ya que son unos 3 kilómetros en los que casi todo el tiempo es bajando escaleras. Acabamos con las rodillas reventadas. Pero el sendero es una maravilla, te vas encontrando con algún templo y con algunos rinconcitos encantadores con algún banco para que descanses admirando las vistas.

Japón
Nioumon.

Durante todo el sendero, como en otras rutas senderistas que habíamos hecho en Japón, habían colgados carteles de advertencia de que habían serpientes venenosas, víboras Mamushi mortalmente venenosas. Fotito de rigor y a caminar. Todo son risas y alegrías hasta que te cruzas con una y te cagas y, en vez de quedarte quieto y esperar a que pase como te indican, das un salto y sales corriendo.

Con el susto en el cuerpo sigues bajando. Cuando empiezas a tranquilizarte un rato después ¡PAM! Otra. En esta ocasión, ya mentalizados, si nos quedamos quietos a esperar que se fuera. Así que como consejo, hacer caso e ir con cuidado.

Monte Misen

Aproximadamente después de una hora y media llegamos al pueblo. Eran ya casi las 4 de la tarde y aún no habíamos comido. Fue complicado encontrar un sitio abierto para comer a esa hora pero después de intentarlo en varios restaurantes, por fin conseguimos comernos un katsudon y un pollo tonkatsu.

Después de comer hicimos el checkin en el ryokan y nos dimos un primer baño relajante en el onsen. Muy tranquilo ya que a esa hora estaba vacío.

Después del baño nos fuimos a dar un paseillo y a ver el atardecer con el gran Torii. Esta vez coincidimos con marea alta, a diferencia de cuando estuvimos en 2016.

Es un atardecer realmente espectacular. Se dice que es uno de los más bonitos del mundo y, de momento, es el más bonito que he visto yo.

Gran Torii de Miyajima

Después de anochecer, tomamos el ferry para comprar algo de cena en un combini junto a la estación y sobre la marcha nos volvimos.

Cenamos tranquilamente y nos fuimos a dar un paseo nocturno. Por la noche se respira en el pueblo una tranquilidad absoluta. Sin coches y solo con algún turista que hacía noche en la isla como nosotros. Que pena que se acabara la noche porque fue un paseo mágico, pero había que madrugar. Después del paseo nocturno un último baño en el onsen del ryokan, y a descansar.

Gran Torii de Miyajima
Onsen
Onsen del ryokan.

Puedes encontrar algunas actividades que hacer en Miyajima en el siguiente enlace:

Que hacer en Miyajima

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22 de Julio

Tocaba madrugar de nuevo. Tomamos el ferry de las 8.40 y a las 9.09 la linea JR Sanyo hacia Hiroshima. Allí hicimos transbordo al shinkansen de las 9.54. Iba a reventar y nos tuvimos que sentar separados en vagones diferentes, pero como el destino era Okayama a 40 minutos, tampoco había mucho problema.

A las 10.34 llegamos a Okayama. Dejamos las maletas en una consigna en la estación que nos costó 700 yenes (5.60€) y nos subimos al tranvía hacia el cuervo, el castillo negro de Okayama (岡山城). Luego descubrimos que podríamos habernos ahorrado unos yenes y haber ido andando ya que estaba muy cerca.

Nos bajamos del tranvía y fuimos dando un paseo agradable por la ribera del río Asahi hasta el complejo del castillo.

El castillo de Okayama, llamado el cuervo por el color negro del edificio, fue construido en 1597 por orden de Toyotomi Hideyoshi. Con el paso de los años se fue deteriorando y cayéndose algunas de sus 35 torres debido a la falta de mantenimiento.

Durante los bombardeos de la segunda guerra mundial ardió casi todo lo que quedaba en pie. Del edificio original solo quedan los cimientos, partes de la muralla y la torre de observación de la luna. La torre principal que hoy se visita se reconstruyó en 1966.

castillo negro de Okayama (岡山城)
Castillo negro de Okayama (岡山城).

Después de visitar el castillo, nos volvimos (esta vez andando) hasta la estación de tren. Nos subimos en el shinkansen de las 12.35. Llegamos a shin-Osaka 49 minutos después y nos fuimos directamente al hotel. Nos costó encontrarlo ya que en booking venía la dirección equivocada y sin datos en el movil… Después de como media hora dando vueltas dimos con el. Se trata del APA Hotel Higashi Umeda Minami Morimachi Ekimae. Recién inaugurado y, además, con desayuno incluido. Como casi todos los hoteles en que hemos dormido en Japón en los dos viajes, habitación pequeñita pero muy limpia y hasta elegante.

Dejamos las cosas y descansamos un poco mientras buscaba por internet un sitio para comer. El elegido fue un pequeño restaurante de okonomiyaki llamado Yukari tensan en un shotengai cercano al hotel. Nada más entrar, hay que descalzarse y dejar los zapatos en la entrada. El okonomiyaki estaba realmente espectacular, fue todo un descubrimiento. La comida nos costó 2.420 yenes (19.38€) dos okonomiyakis y un cervezote.

Después de comer nos fuimos paseando por el shotengai hacia el santuario Santuario de Osaka Tenman-gu (大阪天満宮). Un famoso (y turístico) santuario sintoísta dedicado a Sugawara Michizane construido en 1845. Coincidimos con el festival Tenjin, uno de los más famosos de Japón que se celebra desde finales de junio hasta el 25 de julio. De echo, pudimos ver una pequeña “procesión” femenina llevando un pequeño trono por el shotengai al día siguiente.

Santuario de Osaka Tenman-gu (大阪天満宮)
Santuario de Osaka Tenman-gu (大阪天満宮).

Dimos un pequeño paseo por el santuario y nos subimos al metro hasta la estación Ebisuchō para dar un paseo nocturno por el barrio de Shinsekai (新世界) . Barrio de ocio por excelencia de Osaka, con la torre Tsutenkaku (通天閣) por bandera, con sus 103 metros es uno de los símbolos de la ciudad.

La torre Tsutenkaku (通天閣), se levantó en 1912 como parte de un parque de atracciones. En 1943 un grave incendio la dejó muy dañada y fue desmantelada y reconstruida en 1956 por la empresa Hitachi.

torre Tsutenkaku (通天閣)
Torre Tsutenkaku (通天閣).

Después de la segunda guerra mundial Shinsekai se fue degradando hasta convertirse en la zona más peligrosa y pobre de todo Japón. Parece ser que aún sigue considerándose peligroso pero a nosotros no nos lo pareció, por lo menos la zona de la torre y de los restaurantes. Es muy curioso pasear por sus animadas calles llenas de restaurantes con las impresionantes fachadas ornamentadas para llamar la atención de los paseantes.

Shinsekai

Después de un agobiante paseo entre tantísima gente, decidimos irnos a la zona de Dotonbori a dar un paseo nocturno por la zona y cenar en un restaurante que teníamos fichado por internet.

Cenamos en un pequeño restaurante teppanyaki que sirve carne de Kobe. Se llama Wanomiya y no puedo decir precio ya que fue un regalo de cumpleaños que me hicieron. Cogimos dos menús y la carne estaba para llorar. Que cosa más deliciosa. El cocinero nos iba dando consejos de como comerla, estaba espectacular hasta la verdura. Habrá que volver.

Shinsekai

Después de la cena dimos otro pequeño paseo por Dotonbori y nos volvimos a dormir.

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Que hacer en Osaka

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23 de Julio

Hoy toca excursión. Nos levantamos muy temprano y como teníamos el desayuno incluido en el hotel, dimos buena cuenta del buffet y salimos para la estación.

A las 8.25 nos subimos en el tren dirección Shin-Osaka y allí hicimos transbordo al shinkansen de las 8.39 hacia Himeji, donde llegamos a las 9.15 de la mañana. En la estación había una pequeña exposición sobre el Nada No Kenka Matsuri (que se celebra en octubre). En el se pueden observar alguna fotografías y uno de los tronos que sacan durante el festival.

Himeji

Salimos de la estación y recorrimos la avenida que lleva al Castillo de Himeji (姫路城). Es un pequeño paseo de 1 km. y se puede hacer tranquilamente andando.

Castillo de Himeji (姫路城)

El Castillo de Himeji (姫路城), fue el primer lugar de todo Japón en ser inscrito como patrimonio de la humanidad. Es uno de los 12 castillos originales que se conservan en Japón y es uno de los más espectaculares del país. Merece la pena dedicarle una mañana a recorrerlo.

Castillo de Himeji (姫路城)
Castillo de Himeji (姫路城).

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Tour guiado al castillo de Himeji

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Después de echar la mañana visitando el castillo de Himeji nos volvimos a Osaka para tomar el tren a Kii-Katsuura.

Ese día el calor se nos hizo realmente insoportable, esperando el tren a Kii-Katsuura estabamos al borde del colapso, en el anden un calor infernal y el el hall de la estación no había aire acondicionado.

Más tarde, cuando enganchamos wifi nos empezaron a llegar whatsapp desde España que si estábamos bien, que habían visto que estábamos en Japón en plena ola de calor y que ese día en concreto, se habían registrado las temperaturas más altas de la historia de Japón, y fue en Osaka además.

De verdad que era un infierno. Para colmo, el tren que tenía que salir a las 17.23 llegaba con casi media hora de retraso.

Por fin llegaba el tren y, que cosas, ¡Era un oso panda!. El tren iba casi vacío y con aire acondicionado. Nada más subirnos y antes de sentarnos, a cambiarnos de ropa y a asearnos un poco para viajar lo más cómodo posible.

Teníamos 4 horas de descanso al fresquito hasta nuestro destino. Aunque algo nos preocupamos cuando vimos en el bolsillo del asiento las instrucciones de que hacer en caso de tsunami. Eso sí, explicado por un oso panda.

Sobre las 21.30 llegamos a Kii-Katsuura. Se trata de un pequeño pueblo costero, que es la meca del atún en Japón y, además, es una de las puertas de entrada a la ruta Kumano Kodo, la ruta más importante de peregrinación de Japón. Aunque realmente el Kumano Kodo es un entramado de caminos a través de Japón de unos 1.200 km.

Nada más salir de la pequeña estación nos dirigimos al hotel. Es el hotel Charmant, un pequeño hotel independiente regentado por una señora bastante mayor que era realmente encantadora.

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Hoteles en Japón

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A pesar de sólo hablar japonés, consiguió explicarnos todo lo imprescindible sobre la ruta Kumano Kodo. Donde coger el bus y la línea, donde bajarnos, que visitar, donde coger el bus de vuelta… Además nos recomendó donde comer al día siguiente.

En la nevera te deja unos zumos y agua de forma gratuita y unos dulces. Además, por la tarde te invita a una sopa de judías dulce muy típica de la zona.

Dejamos las cosas en la habitación y nos fuimos camino de un familymart cercano para comprar algo de cena, ya que en el pueblo a esa hora ya estaba todo cerrado. La verdad es que parecía un pueblo fantasma y no eran las 10 de la noche.

A la vuelta cena y a dormir que iba ser un día duro.

Puedes encontrar multitud de actividades y tours por Japón en el siguiente enlace:

Japón

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