Seguimos nuestro viaje por Corea del Sur. Cambiando de aires por una noche.
14 de agosto
Recordamos que hemos salido en bus de Seúl a las 15.40. Sobre las 18.30 llegamos a la Express Station de la ciudad de Sokcho, en la costa noreste de Corea del Sur.
Sokcho es un importante destino playero coreano, con hermosas playas de fina arena rubia. Por lo que nos íbamos a encontrar muchísimo turismo, aunque casi todo coreano. La razón de nuesta visita no era la playa, sino una excursión al monte Seoraksan.
Lo primero que hacemos es ir al hotel a dejar las cosas y descansaro un poco. El elegido fue el Pampas Resort, a apenas 100 metros de la estación. Un hotel de 3 estrellas con el clásico corte de destino playero.
Es el hotel más caro que contratamos con diferencia 114€ la noche. Pero fue complicado encontrar un alojamiento decente.
Descubre tu hotel ideal al mejor precio en Sokcho con Agoda:
*Nos ayuda a mantener el blog
Llegamos a recepción y el muchacho nos comenta que estaban de oferta y nos daban una habitación superior. Aquello no era una habitación, era un apartamento enorme.
Consitía en un gran salón, un dormitorio gigantesco, cocina y dos baños. El mobiliario era sencillo y la cocina se veía un poco antigua pero, aparte de esto, estaba de maravilla.
Después de descansar un poco nos fuimos en busca de algo para cenar. Como no teníamos ganas de dar mucha vuelta, decidimos cenar en un Lotteria.
Se trata de una cadena de hamburgueserías japonesa que ya habíamos probado alli en 2016. No está malo aunque las hamburguesas son algo pequeñas. Dos menús medianos y unos pops de pollo nos costó 20.700₩ (14.50€).
Como era bastante tarde para la hora de cenas coreanas, allí sólo estábamos nosotros y dos chicas occidentales. Resulta que las chicas eran españolas. Ellas nos dijeron donde podíamos tomar el bus a Seoraksan ya que habían estado esa mañana.
Tras la cena, nos fuimos a dar un pequeño paseo por la playa. En la entrada había una noria de esas mirador y un montón de gente por allí disfrutando la buena noche que hacía.
El caso es que nos sorprendió que la orilla de la playa estaba acordonada impidiendo el acceso al agua. Suponíamos que sería por el gran oleaje y el tifón que acababa de pasar hasta el día antes por Corea del Sur. El día siguiente descubriríamos el porqué del cierre de la playa.
Ahora era momento de ir a descansar.
15 de agosto
Volvemos a levantarnos temprano. Hay que aprovechar el día. Desayunamos algo en el hotel y nos dirigimos a la parada de bus. Pero antes pasamos por la estación a comprar los billetes de vuelta a Seúl.
La señora de la taquilla parecía estar muy enfadada y no hablaba inglés. Nos estaba costando la vida entendernos hasta que la una chica que estaba a nuestro lado se dió cuenta y nos ayudó. Eternamente agradecidos.
Pillamos billetes por los pelos, a las 16.10, el resto estaban completos y sólo habían a la noche. Cambio de quincena y final de vacaciones para los coreanos.
Tomamos la línea nº 7 a Seoraksan National Park por 1.250₩ (0.88€). En unos 40 minutos llegamos a la parada de la entrada al parque Seoraksan.
El Parque Nacional Seoraksan es una de las atracciones más importantes para los amantes de la naturaleza coeeanos. Abarca más de 163 km² y fue designado como Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1982.
De momento la lluvia nos respeta, así que recorremos la entrada del parque. Aquí encontramos algunos monumentos, la oficina de información y unos cuantos restaurantes.
Nos vamos directamente al lío, hacia el templo Seoraksan Sinheungsa. Se cree que fue en el año 653 por el monje Jajang con el nombre de Hyangseongsa. Fue destruido totelmente en el 699 y reconstruido en el 710.
En 1645 vuelve a arder hasta los cimientos y se vuelve a construir en su emplazamiento actual en 1648. Se cree que es el templo budista Zen más antiguo del mundo.
Lo primero que nos encontramos es la puerta Iljumun, la puerta principal del complejo. La atravesamos para deshacernos de las preocupaciones mundanas, ordenar la mente y dirigirnos hacia el mundo de la verdad y la iluminación.
Puerta Iljumun
Pasada la puerta nos topamos con el Gran Buda de la Unificación. Fue construido entre 1987 y 1997 en bronce y mide 14 metros de alto y pesa 108 toneladas. Está creada para orar por la unificación de las familias de Corea del Sur y del Norte.
Debajo del Gran Buda de la Unificación se encuentra el Templo Budista Naewon. En el centro están el Bodhisattva Avalokitesvara de los Mil Brazos, el Yeoui-ryun izquierdo y el Bodhisattva Junje Avalokitesvara derecho. Además, se consagran tres reliquias de Buda donadas por el gobierno de Myanmar en 1992, el Dharani Sutra y reliquias cloisonné.
Cruzando uno de los puentes encontramos la Puerta Sacheonwangmun, construida en 1881. La actual es una reconstrucción de 1972 tras la destrucción de la original en un incendio. Esta puerta da acceso al complejo principal del templo.
Después de visitar el templo nos ponemos en camino hacia la roca Biseondae. La ruta son unos 3 km y es lineal, o sea, 6 km ida y vuelta. Se tarda aproximadamente 1 hora por trayecto.
El camino es bastante sencillo y durante el trayecto hay paneles informativos sobre el parque, la fauna y la flora.
A medida que vamos subiendo se haciendo la niebla cada vez más espesa hasta que, llegados a la roca, no se veía nada.
El nombre ‘Biseondae’ viene de una leyenda que cuenta que un hada que voló hasta el cielo mientras admiraba la belleza del paisaje. Y es que el paisaje es una pasada.
A la bajada, pasamos por el teleférico de Seoraksan, pero en las pantallas nos indicaban que la niebla era muy espesa y no había ninguna visibilidad. Pasamos de gastarnos la pasta para no ver nada. El precio es de 15.000₩ (10.50€)
Decidimos ir directamente a la cascada Biryong, que eran otros 3 km por trayecto. Cuando llevábamos un rato, empieza a llover ligeramente. Aunque poco a poco iba apretando.
Entre la lluvia el durísimo sendero, una vez llegamos a las anterior cascada, la de Yukdam, decidimos darnos la vuelta. Lo bonito es el camino, ya que las cascadas tampoco impresionaban, y menos después de haber visitado Islandia.
Si no quieres complicarte la vida, puedes contratar una maravillosa excursión a Seoraksan con Civitatis:
*Nos ayuda a mantener el blog
Empapados por la lluvia y el sudor del calor húmedo y el esfuerzo, nos sentamos a esperar el bus para la ciudad. Una vez allí, entramos a comer en un sitio junto a la estación. Se llama 아바이명가 (abaimyeong-ga) y sirven gastronomía local.
La carta…
Aquello fue una lotería. Señalamos una foto, y nos encomendamos a la suerte. Lo mío fue una especie de sopa de algún tipo de cartílago con sabor a cerdo y una especie de morcilla de arroz, aderezado con camarones salados. No estaba malo…
Lo de Sara fueron unos fideos fríos con un caldo de sabor no reconocible. Tan fríos que el caldo llevaba hielo. El suyo estaba más bueno.
La comida nos costó en total 22.300₩ (15.70€).
Después de comer, nos dimos un paseo por la playa. Estaba bastante animada. Al llegar a la arena, conocimos la razón por la que la orilla está acordonada… la presencia del ¡GRAN TIBURÓN BLANCO! Como para acercarte.
Tras el paseo, recoegmos nuestros bártulos en el hotel. Nos cambiamos nuestras húmedas vestimentas y nos dirigimos a la estación.
El bus sale puntual. A unos 15 km de camino, empeza a verse mucho tráfico. Tanto que llega el momento que nos paramos. El atasco de entrada a Seúl… ¡A 150 KM DE LA CIUDAD!
De un trayecto de 2.20h tardamos 4.30. Teníamos que llegar a las 18.30 y llegamos a las 20.36. Menos mal que llevábamos todo tipo de porquerías para comer.
Lo malo no termina ahí. Tomamos nuestras maletas y nos subimos al metro. Nada más arrancar, Sara se da cuenta de que le falta el teléfono móvil. Maravilloso. Más de medio viaje incomunicada.
Llegamos al hotel, que era el mismo Ibis de las noches anteriores. Nos conocían tan bien que no nos pidieron ni los pasaportes.
La recepcionista nos regaló un bono para unas bebidas mientras revisaban que la habitación estuviera en condiciones. Lo estaba. De paso le comentamos lo del teléfono y, muy amable, llamó a la estación. No estaba, pero quedó en que volvían a intentarlo por la mañana.
Con todo el estrés, decidimos bajar al baño caliente que tenían en el sótano para relajarnos. Cenamos algo del combini y a dormir.
16 de agosto
Para no perder las costumbres, madrugamos. Última mañana en Seúl (de momento) antes de mudarnos a Busan.
Desayunamos y bajamos a recepción a preguntar por el teléfono. No ha aparecido. Hacemos el check-out, dejamos las maletas y nos vamos.
Primera parada: el Santuario Chongmyo, muy cerquita del hotel. Llegamos y… cerrado. No conocemos la razón. Pero poco a poco iban llegando locales que también se extrañaban de verlo cerrado.
Con la decepción nos fuimos al monte Namsan. Nos bajamos del metro en la estación Myeongdong y nos sacamos unas fotos en el cartel de Seoul.
Para subir al monte Namsan nos fuimos en busca del teleférico. Empezamos siguiendo las indicaciones y nos perdimos, pero después de un enorme rodeo por unos cuestones de flipar. Llegamos.
Consejo: para llegar a teleférico lo mejor es tomar la avenida Sogong-ro y allí tomar el ascensor gratuito hasta el teleférico. Evitarás las empinadas cuestas.
El teleférico tiene un precio de 11.000₩ para la ida (7.70€) y de 14.000₩ ida y vuelta (9.80€). Lógicamente compramos el de ida y vuelta.
En lo alto del monte hay varios elementos reseñables. Empezando por las increíbles vistas de Seúl. Pero para vistas las de la N Seoul Tower.
Se trata de una torre de telecomunicaciones de 236 metros de altura construida en 1969. Fue abierta al público en 1980 y tiene unas maravillosas vistas de Seúl en 360º.
N Seoul Tower
El precio para el observatorio de la 5ª planta es de 21.000₩ (14.70€).
También encontramos el Namsan Beacon Mound, un puesto de vigilancia de la Era Joseon. Allí, cada cierto tiempo hacen una recreación militar de la época.
Namsan Beacon Mound
También encontramos el Namsan Pavilion. Fue construido en 1959 para conmemorar al expresidente coreano Rhee Syngman. Originalmente se llamaba Pabellón Unamjeong.
Fue destruido durante la Revolución de Abril de 1960 contra el presidente Syngman, que llevaron a su renuncia. Se reconstruye en 1968.
Es especialmente famoso durante el año nuevo donde multitud de coreanos suben a contemplar el primer amanecer del año.
Namsan Pavilion
También hay un millón de los dichosos candados que tan de moda están, destrozando el patrimonio de las ciudades del mundo. Aunque realmente aquí te los venden a propósito para hacerlo. Me sigue pareciendo una catetada.
Continuamos admirando las vistas un rato más. No tenemos mucha prisa.
Estando allí descubrimos que habían máquinas de esas de bolas con el horóscopo coreano. Allá que nos aventuramos. Nos salió un papel con mucho texto. Texto que no entendemos ni con el traductor. 1.000₩ por cabeza tirados a la basura.
Nos subimos al teleférico de vuelta. Cuando salimos del edificio, nos dimos cuenta de que había un ascensor que te bajaba hasta la parte baja de la ciudad, donde está la estación de metro.
Nos ponemos rumbo a la estación de bus a ver si localizamos alguna oficina de objetos perdidos. Como no la encontramos, preguntamos en información. Como la señora de la ventanilla apenas hablaba unas palabras de inglés, conseguimos entendernos con el traductor del teléfono.
Nos dijo que no había objetos perdidos pero nos facilitó el número de teléfono de la compañía de buses. Como no queríamos gastar un dineral y no sabíamos si iban a hablar inglés, decidimos esperar a llegar al hotel a recoger los bártulos. Como nos tenían bien mirados por todas las quejas, les íbamos apedir que llamaran ellos para entenderse en coreano.
La estación Express Bus Terminal también es un gran centro comercial. Aquí decidimos comer algo antes de ir a recoger nuestras cosas. Lo hicimos en una hamburguesería llamada No Brand Burger. No estaban malas y no era demasiado caras.
La comida nos costó 22.700₩ (16€).
También aproveché para comprar una tarjeta de memoria para la cámara que la de 32gb se me acababa de agotar y la otra es de 16gb. Una tarjeta de 32gb en una cadena llamada Artbox nos costó 15.900₩ (11.15€).
Ahora si, nos vamos al hotel. Allí damos a un chico llamado Paul el telefóno de la empresa de buses a ver si nos hace el favor de llamar. El chaval llama pero le dicen que no ha aparecido. Nos toma el correo electrónico y nos dice que volverá a intentarlo.
Nos sentamos a descansar un poco mientras nos tomamos las bebidas que nos habían regalado. Recogemos nuestras cosas y salimos del hotel. En ese momento sale Paul diciendo que han llamado de la empresa de buses diciendo que ha aparecido, que podemos pasar al día siguiente a recogerlo. Nos lo guardan hasta la vuelta de Busan.
En España iba a aparecer…
Con alegría nos ponemos en camino de la estación de tren. Allí tomamos el tren a Busan de las 17.22… esperemos que no hayan zombies (apunte para frikis).
El precio del billete es de 59.800₩ (42€) por persona. Salío puntual y llegamos a la estación de Busan a las 20.11. Tomamos el metro y nos vamos directos al hotel.
Elegimos otro de la cadena Ibis. Se trata del Ibis Ambassador Busan City Centre. Similar al resto de Ibis. La habitación estaba sin defectos… en principio. El precio fue de 60€ por noche.
Encuentra tu hotel ideal al mejor precio en Busan y Corea del Sur con Agoda:
*Nos ayuda a mantener el blog
El hotel tenía la recepción en la última planta, en la 14. Nunca había visto algo así.
Como estábamos bastante cansados, decidimos comprar algo de cena (y de desayuno) en un combini junto a la entrada del hotel y acostarnos a dormir.
Aquí encontrarás un mapa con todos los lugares que visitamos en Seúl:
Encuentra las mejores actividades y tours en Corea del Sur con Civitatis:
Como siempre, recomendamos viajar con un buen seguro de viajes. IATI es especialista en seguros de viaje y, por ser nuestro lector, tienes un 5% de descuento.
Continuamos nuestro viaje por Corea del Sur. Seguimos en Seúl aunque ahora toca excursión.
13 de agosto
Hoy volvemos a madrugar bastante. Nos vamos de Excursión a la ciudad de Suwon. Pero esta vez por nuestra cuenta, no como la visita a la DMZ.
La ciudad de Suwon está situada a 30km al sur de Seúl y es la capital de la provincia de Gyeonggi. Para llegar tomamos la línea 1 del metro de Seúl. Aproximadamente 1 hora y 15 min después llegábamos a la estación de Suwon. Si, el metro llega a Suwon.
Nos bajamos del metro y nos vamos en busca de la parada de bus para ir a la primera parada: La puerta Padalmun. Allí nos subimos al bus nº11 y nos bajamos junto a la puerta.
Puerta Padalmun
Construida en 1794 Paldalmun es la puerta sur de la Fortaleza Hwaseong en Suwon. El área alrededor de la Puerta Paldalmun era una carretera que conducía a la región de Samnam. Por lo que la gente la frecuentaba incluso antes de la construcción de la Fortaleza Hwaseong.
El edificio actual es el original, que fue restaurado en 2013.
Puerta Padalmun Suwon
Rodeamos la puerta y nos dirigimos al monte Padalsan para recorrer la muralla. Señalar que la subida puede hacerse realmente dura. Una combinación de cuestones y empinadas escaleras.
Al final de la subida necesitamos un merecido descanso. Entre los escalones y el calor húmedo, parecía que nos habíamos dado una ducha. Aquí podemos sentarnos en unos bancos a la sombra junto al Monumento a la Independencia de Corea.
Al final de las escaleras se encuentra la Puerta Seonamammun. Construida en 1796 se trata de una puerta de emergencia construida en el suroeste de Hwaseong. Es una de las 5 puertas secretas de la fortaleza.
Puerta Seonamammun
Si cruzamos la puerta en dirección sur, llegamos a la torre suroeste o Torre Huayang. Se encuentra en una zona muy alta perfecta para la vigilancia… si los árboles nos dejaran. Supongo que en su momento estaría más despejado.
Torre suroeste o Torre Huayang
Volvemos sobre nuestros pasos, cruzamos de nuevo la puerta y nos encaminamos hacia Seoporu. Se trata de un pabellón de guardia que funcionaba como vigía de los soldados. Es uno de los cinco pabellones de guardia en la Fortaleza Hwaseong.
Seoporu
Un poco más al norte se encuentra la Campana Hyowon. Fue creada para honrar la devoción filial del rey Jeongjo hacia su padre, el príncipe heredero Sado.
Hay que hacer sonar la campana tres veces. El primer toque es en agradecimiento por el amor de los padres. El segundo para esperar la felicidad en la familia. Y el tercero como oración por la superación personal.
Campana Hyowon
Un poco más adelante llegamos a la joya de la corona del monte Paldal: Seojangdae. Se trata del puesto de Comando Occidental y era el centro de mando general de la Fortaleza Hwaseong.
En 1795, cuando el rey Jeongjo visitó la fortaleza, tomó el mando del entrenamiento militar desde este puesto.
Desde aquí podemos contemplar unas maravillosas vistas de la ciudad de Suwon. Cuesta mucho subir pero, francamente, merece la pena.
Emprendemos la bajada hacia la fortaleza Hwaseong Haenggung. La bajada atravesando el bosque es maravillosa, salvo por la terrible humedad que te hace sudar a chorros.
De camino pasamos por el templo Padalsan Daeseungwon perteneciente al Monasterio Mahayana. Fue fundado en 1954 con el nombre de “Mahasa”
Este templo no pertenece a ninguna secta en concreto. Se trata de un lugar de investigación y educación sobre el pensamiento budista. Su estatua de Buda dorada de 19 metros de altura es visible desde muchos puntos de la ciudad.
El sitio era un auténtico remanso de paz y tranquilidad. Éramos los únicos turistas que habían allí.
Seguimos la bajada hacia la fortaleza. Cuando llegamos abajo estábamos tan agobiados por el calor húmedo que decidimos descansar un poco mientras tomábamos algo fresquito. Lo hicimos en el local de una cadena de cafeterías llamado Tom N Toms Coffee. Nos tomamos unas limonadas que estaban buenas pero no dejaban de ser de sirope.
Tras refrescarnos volvimos a la senda del turismo. La primera parada: Yeomingag. Esta campana se instaló frente al palacio Huwaseong en 1796 por órden del rey Jeongjo. Ésta se perdió durante la invasión japonesa y fue restaurada en 2008.
La noche del 31 de diciembre se tocan las campanadas de fin de año aquí.
Ahora si, nos vamos a la joya de la ciudad: el palacio Hwaseong Haenggung. Fue construido en 1789, año 13 del reinado del rey Jeongjo, de la dinastía Joseon.
Su función original era la de oficina gubernamental. También se utilizó como palacio temporal donde se alojaba el rey cuando viajaba a Suwon.
El rey Jeongjo elevó el estatus de Suwon promoviéndolo a Hwaseong Yusubu, construía uno nuevo en 1795 para celebrar el 60º cumpleaños de su madre, Lady Hyegyeonggung Hong. Fue terminado en 1796 con un total de 600 habitaciones.
Llegamos a las taquillas. Hacemos cola y compramos nuestra entrada, que nos costó 3.000₩ (2€).
Lo primero que nos encontramos es el pabellón Sinpungru. Es la puerta principal del palacio y fue construida cuando se construyó el edificio de oficinas gubernamentales. Originalmente se llamaba Jinnamru pero se le cambió al actual en 1795.
En el edificio encontramos un gran tambor en el piso superior, que los soldados usaban para monitorear los alrededores y enviar señales.
Atravesamos la puerta y nos encontramos en una explanada. A la derecha encontramos algunos edificios de las originales oficinas gubernamentales.
A la izquierda nos encontramos un árbol zelkova de unos 600 años de antigüedad. Éste árbol ya se encontraba aquí antes de la construcción del palacio. Indicar que está apuntalado y remachado…
Junto al árbol se encuentra la entrada a la oficina del mayordomo. Aquí se celebraban los encuentros entre los funcionarios de Suwon y las áreas vecinas. Los días 1 y 15 de cada mes, el magistrado de Suwon realizaba una ceremonia en la casa de huéspedes. Se llamaba Uhwagwan y en ella se hacía una profunda reverencia hacia la capital real.
Hoy encontramos una exposición de vestidos reales de la época.
En el centro del recinto, bien protegido se encuentra Bongsudang, el salón principal. Se utilizaba como salón del trono cuando el rey lo visitaba y como oficina del magistrado en otras ocasiones.
Bongsudang
En 1795, el rey Jeongjo celebró aquí un banquete real por el cumpleaños número 60 de su madre. Durante este banquete, llamó al salón “Bongsudang (奉壽堂)”, que significa “salón de oración por la longevidad”.
Contiguo y conectado a Bongsudang se encuentra Jangnakdang. Fue construido en 1794 para ser utilizado como salón para la madre del rey Jeongjo durante el banquete de su 60 cumpleaños en 1795. Su nombre “Jangnakdang Long (樂堂)”, significa “salón de la felicidad duradera”.
A su izquierda, en el siguiente patio encontramos Bongnaedang. Construido en 1789, fue uno de los primeros edificios que se construyeron en el palacio. Inicialmente se utilizó como dormitorio del rey, pero después de que se construyó el Salón Jangnakdang en 1794, fue utilizado por los magistrados locales.
El nombre “Bongnaedang (福內堂)”, elegido por el rey Jeongjo, significa “salón que irradia felicidad desde el interior”.
Salimos de Bongnaedang por la puerta trasera. Allí nos encontramos con unas escaleras con unos escalones de medio metro lo menos, que llevan hasta el puesto de guardia. Llegamos desviándonos a mano derecha.
Fue utilizado para informar a las personas dentro del palacio temporal sobre emergencias. Es uno de los tres puestos de guardia que se conservan en el palacio. Aunque es una reconstrucción de 2006. El original fue destruido a principos del siglo XX.
A mano izquierda se encuentra el Pabellón Mirohanjeong. Se construyó en 1790 e inicialmente se llamaba “Yungmyeonjeong (六面亭)”. Esto se traduce como pabellón de seis lados… adivina porqué.
En 1795, el rey Jeongjo cambió su nombre por el de “Mirohanjeong (未老閑亭)”, que significa “un pabellón para relajarse en la vejez”. El rey tenía la intención de abdicar y retirarse al palacio temporal a partir de 1804. Por desgracia murió en 1800.
Mirohanjeong
Desde aquí podemos ver unas bonitas vistas de Suwon y del palacio.
Suwon
Aquí damos por finalizada la visita a Hwaseong Haenggung. Pero no a Suwon. Aunque empezábamos a tener ganas de comer. Pero antes preferíamos terminar con la ciudad. Nos fuimos directamente a la puertaHwaseomun.
Hwaseomun es la puerta oeste de la Fortaleza Hwaseong y ese es el significado de su nombre. Aunque realmente la puerta está situada al noroeste de la fortaleza. Es una de las cuatro puertas de la fortaleza de Hwaseong, fue construida en 1796.
Junto con la adyacente Atalaya del Noroeste, se considera una de las escenas más emblemáticas de la Fortaleza de Hwaseong.
Puerta Hwaseomun
Ahora si, llega el momento de comer. Volvemos sobre nuestros pasos buscando algun sitio con pinta de rico. Al final, después de mucho andar, entramos en un local de pollo frito llamado Maehyang Whole Chicken.
Pedimos una ración de pollo, para una persona y dos refrescos. Cuando llegó el pollo ¡¡ERA UN POLLO ENTERO!! Teníamos nuestras dudas de si nos habían puesto para dos hasta que llegó la cuenta. Pues no, era una sola ración. que barbaridad.
Estaba realmente rico y todo nos costó 19.000₩… 13€… ¡LOS DOS!. Exagerado de barato. Nos hizo mucha gracia que para comer, además, te dan unos guantes de plástico para no mancharte las manos.
Ahora si, damos por finalizada la visita a Suwon. Nos disponemos a tomar el bus hasta la estación. Bus que tardó la vida en pasar y estaba hasta las tachas de gente. A empujar y padentro.
Llegamos a la estación justo a tiempo de la salida del metro hacia Seúl.
Aquí dejamos un mapa con los lugares visitados en Suwon:
Nos bajamos en la estación City Hall. Muy cerca se encuentra la Catedral de Santa María la Virgen y San Nicolás. Se trata de la catedral de la Diócesis Anglicana de Seúl.
En 1890 primer obispo Charles John Corfe compró un hanok y un terreno para la iglesia en este lugar. A ese Hanok lo llamó Catedral de Janglim. En 1892 se sustituye por otro hanok y se lleva a cabo su consagración.
Tras la compra de los terrenos adyacentes, en 1922 se construye la actual catedral.
Justo enfrente se encuentra el edificio del ayuntamiento. Consta de dos edificios. El original se construyó en 1925 durante la ocupación japonesa. Funcionó como ayuntamiento desde la liberación de Corea en 1945 hasta 2008. Actualmente alberga la Biblioteca Metropolitana de Seúl.
Los do edificios del ayuntamiento
Tras este se encuentra el moderno edificio actual y fue inaugurado en 2012.
En esos días se celebraba en Corea del Sur el Jamboree 2023. Una especie de convención mundial de scouts. Se supone que se celebraba en Saemangeum, en el centro del país. Debido al tifón que asoló Corea estos días tuvieron que ser desalojados y traidos a Seúl.
Eso hacía que allá donde fueras habían grupos enoooormes de chavales, incluido el hotel en el que nos alojamos. Para hacerse una idea, sólo españoles habían más de 400 chavales.
En la plaza del ayuntamiento estaban organizando actos y estaba a tope de chavales y tenderetes relacionados con el Jamboree.
En una esquina de la plaza había también una caseta conmemorativa a las víctimas de la estampida del 29 de octubre de 2022 durante la celebración de Halloween en Seúl. Ese día murieron 152 personas.
Desde aquí nos fuimos al arroyo Cheonggyecheon.
Arroyo Cheonggyecheon
El arroyo Cheonggyecheon se origina en el arroyo Baekdongcheon en el valle de la montaña Inwansang al noroeste del palacio Gyeongbokgung. Pasa por el centro de Seúl y mide casi 11 km de longitud.
Durante la ocupación japonesa se pensó en cubrir el arroyo aunque no se llevó a cabo. Pero si se realizó el proyeto entre 1958 y 1978.
En 2003 el Gobierno Metropolitano planteó un proyecto de restauración de la zona. En 2005 se terminó la obra de restauración en ls que se arreglaron unos 5 km del arroyo, quedando como lo vemos actualmente.
Arroyo Cheonggyecheon
Aquí decidimos sentarnos un rato y meter los pies en remojo para refrescarnos un poco. Si no estuviera prohibido, creo que me hubiera tirado de cabeza.
Una costumbre que nos hacía mucha gracia era que muchas mujeres iban por la calle con el rulo del flequillo puesto. En España no se suele ver ni en los muchos paises que hemos visitado.
Un ejemplo:
Aquí se oía la música de un concierto cercano con lo que parecian cancones de corte tradicional.
Después del merecido descanso nos dirigimos a la cercana plaza Gwanghwamun. Es el centro neurálgico de Seúl. Pasarás por aquí mil veces.
En el año 1395, el rey Taejo crea la ciudad de Hanyang. Frente al palacio se construyen numerosos edificio gubernamentales formando la calle Yukjo. Algunos de estos edificios fueron seriamente dañados surante la invasión japonesa de 1592.
Durante la ocupación japonesa de principios del siglo XX la calle Yukjo a pasa a llamrse Gwanghwamuntong. En 1926, el Gobierno General de Joseon construye aquí el edificio del Gobierno General de Corea y amplía la calle.
La plaza acutual data de una remodelación del año 2009.
Lo primero que nos encontramos, en el extremo sur de la plaza es la estatua del almirante Yi Sun Shin. Fue un almirante y general coreano que logró defender su patria de las incursiones niponas de 1592. También se le atribuye la invención del barco tortuga, aunque el solamente reformó la embarcación ya existente.
Estatua del almirante Yi Sun Shin
En el centro de la plaza encontramos la estatua del rey Sejong el Grande que reinó entre 1397 y 1450. Entre sus numerosos logros se encuentra la creación del alfabeto Hangul, el actual alfabeto coreano. Hasta ese momento sólo se usaba el alfabeto chino. Cambiándolo acercó la cultura al pueblo coreano.
También contribuyó desarrollo de la agricultura y la ciencia, la sistematización de técnicas médicas, la música y las leyes, y la expansión del territorio nacional.
Estatua del rey Sejong el Grande
En la parte trasera de la estatua se encuentra la entrada a la sala de exposiciones del rey Sejong. Allí se encuentra una exposición sobre los logros de Sejong el Grande.
Este rey es considerado la figura más admirada por los coreanos y su imagen aparece en los billetes de 10.000₩.
En el exremo norte de la plaza se encuentra la puerta Gwanghwamun, la entrada dal palacio Gyeongbokgung. Pero no adelantemos acontecimientos. Ya hablaremos de el más tarde.
Esos días había alguna especie de evento en la plaza. Habían muchos puestos de comida, puestos de artesanía y hasta una piscina. Eso si, la piscina estaba hasta arriba.
Lo mejor de todo es que había una fila de ventiladores allí expuestos, no se la razón. Pero nos vino de un bien para refrescarnos…
En uno de los laterales de la plaza también encontramos el monumento del 40º aniversario de la entronización del rey Gojong, el penúltimo emperador de Corea.
Monumento del 40º aniversario de la entronización del rey Gojong
Al otro lado de la carretera al norte de la plaza se encuentra el Museo Nacional de la Historia Contemporánea Coreana. Fue inaugurado en 2012 y es una institución afiliada al Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo de la República de Corea, que supervisa los asuntos relacionados con la colección, preservación, investigación, exhibición, educación e intercambio de historia moderna y contemporánea del país.
Museo Nacional de la Historia Contemporánea Coreana
Desde aquí nos fuimos dando un paseo hacia el hotel. De camino pasamos por Dongshipjagak. Es un puesto de guardia que estaba situado en la antigua muralla, ya desaparecida y pertenece al palacio Gyeongbokgung.
Dongshipjagak
Muy cerca se encuentra el Templo Beobryeonsa. Fue construido en 1973 y está consagrado a su fudador el Bodhisattva Beopryunhwa. Destaca por ser un edificio bastante moderno aunque su parte superior tiene el aspecto de un hanok tradicional.
Ahora si. Nos vamos al hotel. Compramos algo de cenar en el súper y a dormir.
14 de agosto
Hoy toca volver a madrugar. Hacemos las maletas porque hoy mudamos, sólo una noche, a la ciudad de Sokcho, en la costa este de Corea del Sur.
Pero eso es a la tarde. Ahora visitamos un poco más de Seúl.
Tras el ligero desayuno con cosas que habíamos comprado en el súper la noche anterior, nos dirigimos al espectacular Palacio Gyeongbokgung.
El palacio se inaugura en 1395 tres años despues de que el rey Taejo fundara la dinastía Joseon. Fue construido cuando la capital se trasladó desde Gaeseong a Hanyang (actual Seúl). Su nombre significa “Palacio Grandemente Bendecido por el Cielo”.
Lo primero que encontramos es la Puerta Gwanghwamun, la puerta principal del complejo.
El exterior estaba en obras
El rey usaba el arco central, mientras que el príncipe heredero y los funcionarios entraban por las aberturas de ambos lados. En el pabellón de la puerta había una campana que anunciaba la hora del día.
Durante los bombardeos de la Guerra de Corea (1950-1953) el pabellón de madera quedó destruido y el muro de miedra gravemente dañado. fue reconstruida en 1968 como una estructura de hormigón, pero restaurada a su forma original como estructura de madera y granito en 2010.
Interior de la puerta
Entrando por la puerta llegamos a una enorme explanada en la que se encuentran las taquillas. El precio es de 3.000₩ (2,10€) y está incluida en el Royal Palace Pass. También es gratis si vas vestido de manera tradicional. De hecho, hay una fila exclusiva para estas personas.
De todas maneras, asistir a la explanada y al cambio de guardia es totalmente gratis.
Es en esta basta explanada donde se hace todos los días (varias veces) el cambio de guardia. Pero antes, en una pequeña explanada exterior, saliendo por la puerta Hyeopsaengmun, se celebra una simulación de entrenamiento militar. El Sumungun military training. Allí que fuimos.
Según termina, nos volvemos a la explanada que en breve empezaba el cambio de guardia. Nos posicionamos bien y gozamos del espectáculo.
Terminado el espectáculo (dura unos 20 minutos) nos disponemos a entrar al palacio. Pero tras el cambio de guardia, habían como un millón de personas intentando entrar a la vez.
Dimos una pequeña vuelta mientras se despejaba un poco la entrada y allá que vamos. La entrada se realiza a través de la puerta Heungnyemun.
Puerta Heungnyemun
Atravesamos la puerta y accedemos a otra explanada. Esta está atravesada por el arroyo Geumcheon, diseñado para atravesar el palacio de oeste a este después de descender del monte Baegak.
Este arroyo lo cruza el puente Yeongjegyo. Al fondo se encuentra la puerta Geunjeongmun.
Más allá de la puerta se encuentra Geunjeongjeon. Es el edificio central del palacio donde los súbditos saludaban al rey por Año Nuevo, celebraban ceremonias nacionales y recibían a los enviados extranjeros.
Fue construido en 1395 aunque el edificio actual es una reconstrucción de 1867.
Salimos por una pequeña puerta al oeste de la explanada donde se encuentra Geunjeongjeon y vamos a dar al pabellón Sujeongjeon.
Está situado en el recinto del antiguo Templo Gwolnaegaksa y fue la sede de los asuntos civiles, incluida la creación del Hangul. También fue una institución que realizó investigaciones académicas durante el reinado del rey Sejong y asesoró y sugirió importantes políticas al rey.
Sujeongjeon es el único edificio que se conserva del templo Gwolnaegaksa.
Sujeongjeon
Tras este se encuentra Gyeonghoeru. Se encuentra dentro de un gran estanque y era un lugar donde se celebraban banquetes cuando ocurrían eventos auspiciosos o los enviados visitaban el país.
Gyeonghoeru
Volvemos a entrar en el recinto del palacio y pasamos a Sajeongjeon. Aquí era donde el rey trabajaba en asuntos estatales, incluidas las reuniones matutinas del consejo, informes y debates administrativos y la formulación de políticas con funcionarios gubernamentales.
Sajeongjeon
Detrás, cruzando otra puerta se encuentra Gyotaejeon, los aposentos de la reina. A un lado se encuentra Jagyeongjeon, los aposentos de la madre del rey.
Gyotaejeon
Visitamos un montón de edificios más pero todos estaban cerrados. Salimos por el norte a una gran explanada. Aquí encontramos el salón Jipgyeongdang. Aquí eran donde se alojaban las concubinas del rey.
Jipgyeongdang
Tras este, se encuentra el precioso pabellón Hyangwonjeong, en el centro de un gran estanque.
En 1873, el rey Gojong construyó el Palacio Geoncheongung en la parte norte de Gyeongbokgung para afirmar su independencia política de su padre, el Príncipe Regente Heungseon. Este palacio del norte incluía habitaciones para el rey y varios dormitorios.
Aquí se registró un capítulo trágico en la historia de Corea en 1895, cuando la emperatriz Myeongseong fue asesinada por los japoneses.
Originalmente, el Pabellón Chwirojeong se encontraba en el islote en el centro del estanque y fue reemplazado por un pabellón hexagonal llamado Hyangwonjeong cuando se construyó Geoncheonggung.
La verdad es que forma un paisaje precioso.
Pabellón Hyangwonjeong
En el extremo noroeste del recinto encontramos Jibokjae y Hyeopgildang.
Después de que el Palacio Gyeongbokgung sufriera graves daños por incendio en 1876, el rey Gojong se trasladó temporalmente al Palacio Changdeokgung.
Regresó aquí en 1888 y pasó su tiempo en Geoncheonggung. Jibokjae (Salón de la Recolección de Jade) y el Pabellón Hyeopgildang fueron trasladados del Palacio Changdeokgung a posiciones al oeste de Geoncheonggung.
Estos edificios se utilizaron como biblioteca y sala de recepción para recibir a los enviados extranjeros.
Jibokjae y Hyeopgildang
Aquí terminamos nuestra visita al espectacular Palacio Gyeongbokgung. Sólo nos queda salir por la Puerta Sinmumun.
Puerta Sinmumun
Salimos del palacio y, cruzando la calle nos topamos con Cheong Wa Dae o La Casa Azul. Se trata de la antigua oficina ejecutiva y residencia oficial del presidente de Corea del Sur desde 1948 hasta 2022.
Cheong Wa Dae es un complejo de múltiples edificios construidos en gran parte en el estilo arquitectónico tradicional coreano con algunos elementos arquitectónicos e instalaciones modernos.
Cheong Wa Dae o La Casa Azul
Anteriormente se encuntraba aquí el jardín real de la dinastía Joseon que data de 1426. El complejo se incendió en 1592 durante la ocupación japonesa y permaneció abandonado durante 270 años.
En 1865 el príncipe regente Heungseon comienza la reconstrucción en el segundo año del reinado del rey Gojong.
Durante la ocupación japonesa de principios de siglo XX se utilizó para celebrar la Exposición Joseon de 1937 a 1939 y más tarde sirvió como parque antes de que se construyera en el lugar la residencia oficial del gobernador general japonés.
Cheong Wa Dae o La Casa Azul
Tras registrar nuestros pasaportes a la entrada y pasar un estricto control de seguridad accedemos al recinto. Los jardines son una preciosidad.
Volvemos a pasar otro control de seguridad al edificio y visitamos las oficinas y varias salas, que incluyen una colección de objetos usados por los diferentes presidentes y la presidenta de Corea del Sur, retratratos de todos y fotos de las primeras damas… y hasta un guardia de seguridad durmiendo en una silla. Habrá pasado mala noche el pobretico.
Por cierto, la entrada es gratuita.
Desde aquí nos dimos un buen y caluroso paseo hasta el Museo Folclórico Nacional de Corea. Fue fundado en 1946 y es un museo que representa la vida cotidiana y la cultura de Corea. Es visitado por más de dos millones de personas cada año.
Ya solamente por contemplar el precioso edificio merece la pena acercarse hasta aquí. También puedes contemplar numerosos elementos expuestos en los jardines.
Se iba haciendo tarde y los hilorios empezaban a hacer mella. Como teníamos que tomar un bus para trasladar el campamento, decidimos no complicarnos la vida. Comimos en el mismo restaurante de barbacoa coreana de hace un par de días. Estaba cerca del hotel, además.
Hoy estaba a tope de gente pero el servicio fue igual de bueno y la comida igual de espectacular.
Después de comer pasamos a por nuestras cosas al hotel y nos vamos a la estación Express Bus Terminal. Nuestro nuevo destino es la ciudad de Sokcho, en la costa este de Corea del Sur.
A las 15.40 tomamos el bus. Nos esperan unas 3 horas hasta nuestro destino, pero eso ya es información para la siguiente entrada.
Aquí dejamos un mapa con todos los puntos visitados en Seúl:
Encuentra las mejores actividades y tours en Seúl con Civitatis:
Volvemos a Asia, esta vez visitamos Corea del Sur.
En camino a Corea del Sur: Escala en Helsinki
Para viajar a Seúl, elegimos la compañía finlandesa FinnAir. Era la que mejor precio tenía pero realmente fue un error. Con el cierre de los espacios aéreos ruso y ucraniano por la invasión a Ucrania, el vuelo hizo un gran desvío tardando 12 horas la ida y 14 horas la vuelta.
El avión era bastante cómodo pero otro aspecto negativo fue la comida. Dos escasas comidas para tantas horas de vuelo. A la ida pasamos un hambre de mil demonios.
Aprendimos la lección y a la vuelta nos llevamos unos bocatas y un montón de porquerías. A la vuelta, entre ambas comida había un espacio de más de 8 horas. Muy, muy mal.
8 de agosto
A las 20.15 de la tarde despegamos puntuales del aeropuerto de Málaga. 4 horas y media más tarde aterrizábamos en tierras finlandesas. Las 1.45 de la madrugada allí.
Consejo:si alguna vez vuelas por el aeropuerto de Málaga, vete con bastante tiempo. El control de seguridad es extremadamente lento e inoperante. Yo he tardado hasta 1 hora en poder pasarlo.
La escala es larga: 16 horas. Por tal motivo decidí contratar un hotel cerca del aeropuerto. El Holiday Inn Vantaa Airport. Nos costó 119€. El hotel era sencillo y cómodo pero bastante viejo.
Encuentra tu hotel ideal al mejor precio en Helsinki con Agoda:
*Nos ayuda a mantener el blog
Pero hubo un tema imperdonable por parte del hotel. Antes de contratarlo, a través del chat de su web, consulté si a la hora a la que aterrizaba el vuelo, habría algún problema con el transfer gratuito que ofrecen. Me dijeron que ningún problema.
Dos días antes de la llegada, volví a contactar con ellos para recordarles la hora. Resuta que el último viaje del transfer era a la 1.10 de la madrugada. Pues me tangaron. 19€ de taxi hasta allí y el cabreo del taxista por una carrera tan corta.
9 de agosto
Nos levantamos a eso de las 10 de la mañana y desayunamos unas galletas que habíamos traido. Nos ponemos los bañadores y nos vamos en busca de la sauna finlandesa que había visto en fotos del hotel.
Pues otra trola. No hay sauna. Volvemos a la habitación, empaquetamos nuestras cosas y hacemos el check-out.
Nos vamos al centro comercial que hay a 10 minutos andando del hotel a dar una vuelta. Aprovechamos para comer temprano.
Comimos en un sitio de temática americana de los años 50 llamado Classic American Diner. Hamburguesas muy ricas a a buen precio para ser Finlandia. Nos costó 45.38€.
Tras la comida volvemos al hotel para tomar, ahora si, el transfer al aeropuerto.
A las 17.30 sale puntual el vuelo a Seúl. Nos esperan 12 horas y 50 minutos hasta la capital surcoreana.
10 de agosto
Sobre las 11 de la mañana aterrizamos por fin en el aeropuerto internacional de Incheon. Agotados y hambrientos nos bajamos del avíon, pasamos por inmigración y a por las maletas. Éstas tardan un mundo en salir.
Nos vamos directos a tomar el tren AREX express. Tarda 40 minutos en recorrer los 60 km que separan el aeropuerto de la estación de Seúl. El precio del billete es de 9.500 won (6.60€).
Salimos de la estación camino del hotel y… Seúl nos recibe con lluvia. Estábamos en pleno paso de un tifón por Corea del Sur e iba a durar un par de días.
Curiosidad número 1 nada más llegar a Corea. En la estación central de tren de camino al metro, nos encontramos con cintas transportadoras para que las maletas salven los tramos de escaleras. Muy cómodo el tema.
En Corea del Sur necesitarás datos móviles. Prueba la eSim de Civitatis:
*Nos ayuda a mantener el blog
Con tanta lluvia y el agotador trayecto en avión, decidimos descansar un poco y comer algo en el hotel. El elegido fue el Ibis Ambassador Seoul Insadong. 2 estrellas por 80€ la noche.
Una estancia que sería movidita y que explicaremos más tarde. Nos dieron la habitación en la décima y última planta. En la línea de todos los Ibis del mundo y con buenas vistas a Insadong Hanok Village.
Encuentra tu hotel ideal al mejor precio en Seúl y Corea del Sur con Agoda:
*Nos ayuda a mantener el blog
N Tower Seoul
Ikseondong Hanok Village
Tras un breve descanso, nos disponemos a dar un pequeño paseo como toma de contacto con la ciudad. Nos fuimos hasta la plaza Gwanghwamun, punto neurálgico de la capital de Corea del Sur.
Por desgracia, el tifón dió cuentas de nuestros pequeños paraguas y tuvimos que comprar otro más grandes y recios. Aún así, el cansancio y el agua hizo mella en nosotros. Decidimos comprar algo de cenar en un combini e irnos a descansar.
Madrugamos para aprovechar el día. Miro por la ventana y… sigue lloviendo. Desayunamos algo que habíamos comprado en el súper y nos ponemos en marcha.
Nos ponemos en camino del cercano Complejo del Palacio de Changdokkung.
Puerta Donhwamun
Por suerte la lluvia nos respetaba de vez en cuando. Unos ratos llovía a mares, otros un poco y en algún momento (muy corto) dejaba de llover.
Nos dirigimos a la oficina junto al palacio a sacar las entradas. Compramos el Royal Palace Pass. Por 10.000₩ (7€) tendremos acceso a cinco palacios y templos, incluido el Secret Garden. El pase es válido durante 3 meses a partir de la compra.
Royal Palace Pass
El precio individual del Palacio es de 3.000₩ (2€) y si quieres visitar el Secret Garden (imprescindible) debes añadir un suplemento de 5.000₩ (3.50€). Como verás, estas dos entradas casi alcanzan el precio total del Royal Palace Pass.
El Palacio Changdeokgung fue el favorito de los reyes de la Dinastía Joseon (1392-1910) debido al espacioso y hermoso jardín trasero.
Fue construido como palacio secundario de los Joseon en 1405. Después de su destrucción durante la invasión japonesa (1592-1598), fue reconstruido en 1610 y sirvió como palacio principal durante unos 270 años.
Complejo del Palacio de Changdokkung
El Salón Injeongjeon es el salón del trono, que se utilizaba para celebrar los eventos estatales más formales, como audiencias con ministros, ceremonias de coronación y recepciones de enviados extranjeros.
Salón Injeongjeon
Salón Injeongjeon
El Salón Seonjeongjeon es el salón del consejo del gobernante y la única estructura que queda en el palacio Changdeokgung con techo de tejas vidriadas de azul.
Salón Seonjeongjeon
La residencia del rey es el Salón Huijeongdang, mientras que la de la reina es el Salón Daejojeon, el Salón Huijeongdang era más que un dormitorio real; el rey también trabajó allí de manera informal.
Salón Huijeongdang
Tras visitar esta primera parte del complejo nos dirigimos al punto de encuentro para visitar el Jardín Secreto. Actualmente el jardín solo se puede visitar mediante visitas guiadas. Nosotros teníamos hora a las 10. En inglés.
El Jardín Secreto estaba pensado como un lugar para que los reyes y los miembros de la familia real se relajaran. Pero también era un lugar para diversas actividades al aire libre.
Los primeros reyes de Joseon participaban aquí en ejercicios militares y se celebraban concursos de tiro con arco. Además de banquetes para la reina viuda, parientes destacados del rey y ministros de alto rango.
El Jardín Secreto ocupa casi el 60% del área total del Palacio Changdeokgung, y en los viejos tiempos incluso aparecían ocasionalmente tigres.
Impacta el espectacular paisaje del área del estanque Buyongji. Éste no estaba en lo sprimero tiempos del palacio. Fue construido en 1707. Sobrevivió al período colonial japonés y a la Guerra de Corea sin ser demolido.
Buyongji
Buyongji
Salimos de los impactantes jardines y nos dirigimos a Nakseonjae Hall.
Nakseonjae Hall es el lugar donde el rey Heonjong, vigésimo cuarto rey de Joseon, construyó para la concubina que realmente amaba. Fue en 1847.
Se encuentra en el área entre el Palacio Changdeokgung y el Palacio Changgyeonggung e incluye los salones Seokbokheon y Sugangjae, así como escaleras de piedra decoradas con piedras de formas interesantes y árboles en flor en las colinas de suave pendiente detrás de los edificios.
Después del golpe de 1884, Nakseonjae fue utilizado como oficina del rey durante un tiempo.
El último príncipe heredero de la dinastía Joseon, Yi Eun, vivió aquí de 1963 a 1970. Su esposa, Yi Bangja, también vivió en este lugar desde 1966 hasta 1989.
Nakseonjae Hall
Justo al lado se encuentra la entrada al Palacio Changgyeonggung. Se puede entrar desde el palacio Changdeokgung, o desde la calle Changgyeonggung-ro al otro lado del complejo. El precio de la entrada es de 1.000₩ (0.70€) pero está incluida en el Royal Palace Pass.
El palacio fue construido a mediados del siglo XV por el rey Sejong para su padre, Taejong. Originalmente se llamaba “Suganggung”, pero fue renovado y ampliado en 1483 por el rey Seongjong, momento en el que recibió su nombre actual.
Salón Tongmyeongjeon
Muchos de los edificios fueron destruidos durante la ocupación japonesa en 1592. Fue reconstruido por los sucesivos reyes de Joseon, pero una vez más fue destruido en gran medida por los japoneses a principios del siglo XX.
Salón Myeongjeongjeon
Durante el período colonial japonés, los japoneses construyeron un zoológico, un jardín botánico y un museo en este lugar.
Después de la independencia en 1945 y la destrucción de la Guerra de Corea de 1950-1953, el zoológico se reabasteció gracias a donaciones de coreanos adinerados y obsequios de zoológicos extranjeros. En 1983, el zoológico y el jardín botánico se trasladaron al actual Gran Parque de Seúl.
Changgyeonggung Green house
Destacar la espectacular puerta Honghwamun, la puerta principal del palacio. Construida por primera vez en 1484, se quemó durante la invasión japonesa de 1592. Fue reconstruido en 1616.
Puerta Honghwamun
Sin perder ni un segundo y aprovechando que la lluvia nos daba una pequeña tregua, nos fuimos a dar un paseo por la calle comercial Insadong-ro.
Muy cerca se encuentra el templo Jogyesa, el templo principal de la orden Jogye.
Fue construido en 1910 y llevaba el nombre de Templo Gakhwangsa, por los monjes que anhelaban la independencia del budismo coreano.
El nombre fue cambiado a “Taegosa” durante el período de dominio japonés, y luego al nombre actual en 1954.
Nada más entrar nos encontramos una espectacular plantación de lotos ante el pabellón principal. Era una auténtica maravilla.
Prácticamente en el centro del recinto encontramos un antiguo pino blanco, catalogado como Monumento Natural nº9.
En el patio principal del templo se sitúa la pagoda de piedra de 7 pisos, construida en el año 1930. Dentro de la pagoda se encuentran las cenizas de Buda, que fueron traídas en el año 1914 por un monje cingalés.
Tras la visita al templo nos fuimos en busca de un sitio para comer. Lo hicimos en un sitio llamado 김 네 대마루… En google maps viene como Good Restaurant. Especializado en barbacoa coreana.
Es la comida más cara que hicimos en todo el país pero estaba tan bueno que repetimos unos días después. El precio fue de 65.000₩ (45€).
Cómo comer una barbacoa coreana
Después de la comilona, seguimos de turismo. No había tiempo que perder.
La siguiente visita es el palacio Unhyeongung. Fue construido como residencia del rey Gojong, 26º rey de la dinastía Joseon antes de asumir el trono con 12 años.
Durante la estancia de Gojong, el regente Heungseon gobernó el país durante unos 10 años, después de tomar el control de los asuntos estatales en lugar de su hijo.
Palacio Unhyeongung
En 1864, durante el primer año del Rey Gojong, se construyeron los salones Nokrakdang y Noandang. 5 años después, en 1869, los salones Irodang y Yeongnodang.
Para facilitar la entrada y salida del Palacio Changdeokgung, las puertas Gyeonggeunmun y Gonggeunmun se construyeron exclusivamente para Gojong y el regente Heungseon. Pero ya no se encuentran en pie.
El palacio fue adquirido en 1993 por la ciudad de Seúl y en 1996 fue reabierto tras una profunda restauración.
Palacio Unhyeongung Seúl
En los diferentes edificios se encuentra una exposición de como se vivía en la época en la que el palacio estaba ocupado.
Por cierto, la entrada es gratuita.
Tras la visita al palacio, nos fuimos al hotel a descansar un poco y darnos una ducha. Con el calor y la tremenda humedad, sudamos muchísimo.
Después de un muy corto y merecido descanso, nos fuimos en camino de la puerta Heunginjimun. Fue construida en 1396 durante el reinado del rey taejo, el primer rey de la dinastía Joseon. Se trata de la puerta oriental de la muralla defensiva de la ciudad.
La puerta ha sido destruida y reconstruida en varias ocasiones. La actual data del año 1869 y tiene el aspecto de la puerta original. Su nombre, Heunginjimun, significa «Puerta de la benevolencia creciente». Aunque también es conocida como puerta Dongdaemun (Gran Puerta del Este).
Muy cerca se encuentra el DDP, Dongdaemun Design Plaza. El futurista edificio fue construido en 2009 según diseño de la arquitecta anglo-iraquí Zaha Hadid.
Fue inaugurado en 2014 y es un edificio multiusos en el que se organizan exposiciones, desfiles de moda y todo tipo de eventos culturales.
Cuando estuvimos nosotros de televisores antiguos. También había una sala llamada Media Art Gallery con unas pantallas gigantes que ocupaban casi toda la sala. Éstas comparten momentos espléndidos dibujados por SeouLight, un festival global de fachadas mediáticas.
Realmente sólo pasaban imágenes extrañas con una musiquilla bastante relajante.
También hay alguna tienda y un gran espacio simulando un moderno jardín con algunas mesas y puffs donde nos sentamos a descansar.
Al fondo de la sala habían una especie de taburetes cónicos que, al sentarte, dabas vueltas pareciendo que ibas a volcar. Fue francamente divertido. Hicimos videos pero dan mucha vergüenza ajena, así que los guardamos para nosotros…
Fuera del edificio, en un lateral bajando una pequeña cuesta en la parte noreste del edificio se encuentra Igansumun, la puerta del agua.
Igansumun era la puerta de agua del arroyo Namsomundongcheon originado en la montaña Namsan. Éste fluía desde Hanyangdoseong, la muralla de la ciudad de Seúl en la dinastía Joseon.
Además de liberar el flujo de agua, tenía una función de defensa y estaba custodiado por soldados que guardaban la puerta.
Fue enterrada durante la ocupación japonesa y encontrada y restaurada en 2009 durante la construcción del Parque Histórico y Cultural de Dongdaemun.
En una plaza que se encuentra debajo del edificio, junto a la entrada de la estación de metro se encuentran las ruinas del antiguo estadio Dongdaemun.
Aquí se encontraba Hadogam (Dirección Militar Inferior), uno de los puestos de avanzada del Hullyeondogam (Comando de Entrenamiento Militar) durante la dinastía Joseon.
Durante la ocupación japonesa el área se convirtió en el Parque Hullyeonwon y en 1925 se construyó el estadio de baseball Gyeongseong. Después de la liberación de Corea del dominio japonés, el estadio pasó a llamarse Estadio de Seúl y más tarde Estadio Dongdaemun.
Tras el derribo del estadio en 2003 aparecieron los restos de Hullyeondogam y de la puerta del agua. Algunos restos fueron trasladados a otros lugares del parque y aquí se conservaron algunos.
Va cayendo la noche así que decidimos ir a visitar el Palacio Deoksugung, que se recomienda visitar de noche. Es el palacio que más tarde cierra, a las 9 de la noche.
Salimos del metro por la salida City Hall y cuando llegamos a la entrada del complejo se estaba llevando a cabo una representación de la época de los Joseon.
Deoksugung es uno de los “Cinco Grandes Palacios” construidos por los reyes de la dinastía Joseon. Estuvo habitado por los Joseon hasta el inicio de la ocupación japonesa de 1910. Actualmente sólo se conserva 1/3 de las estructuras originales.
Puerta Gwangmyeongmun
Fue originalmente la residencia del Gran Príncipe Wolsan, el hermano mayor del Rey Seongjong. Deoksugung se convirtió en residencia real cuando los japoneses quemaron el resto de palacios durante su ocupación de 1592.
El rey Gwanghaegun fue coronado en este palacio en 1608 y lo rebautizó como Gyeongun-gung en 1611. Tras la reconstrucción de Changdeokgung, volvió a convertirse en palacio auxiliar en 1618 pasando a llamarse Seogung.
En 1907, el palacio pasó a llamarse Deoksugung, en referencia al deseo de longevidad del emperador. El emperador Gojong murió en Hamnyeongjeon.
Tras la última ocupación japonesa en 1910 el complejo se reconvirtió en parque y numerosos edificios fueron destruidos. Hoy se conservan tan sólo 1/3 de los elementos originales del complejo.
Deoksugung Junghwajeon
En el extremo noroeste del complejo se encuentra el Museo Nacional de Arte, construido en piedra siguiendo un estilo arquitectónico occidental. Fue construido en 1910 en estilo neoclásico por el arquitecto británico J. R. Harding.
La entrada al palacio cuesta 1.000₩ (0.70€) y está incluido en el Royal Palace Pass.
Con esta visita damos por finalizado el día (o eso creíamos). Tomamos el metro hacia el hotel. Estando en el andén, nos dimos cuenta de que en todas las estaciones hay kits de emergencia con botellas de agua y máscaras antigás. Es un poco perturbador.
Compramos algo de cena en un combini junto al hotel. La idea es acostarnos temprano ya que tenemos que levantarnos a las 5.30 para ir a la DMZ.
Aún cenando, sobre las 10 de la noche, nos llaman por teléfono de recepción. Tenemos que cambiar de habitación a porque por la mañana empiezan obras en la terraza y nos pueden molestar. ¿En serio? A las 10 de la noche ponte a recoger todo el equipaje para cambiar de habitación. No me parece ni medio normal. La obra ya estaba programada desde una semana antes (nos lo dieron por escrito). Lo suyo es que nos hubieran avisado al llegar y así no deshacer toda la maleta.
La nueva habitación, en la 3ª planta, era bastante peor. Para colmo de males, de la pared de la ducha y del baños salía un hilillo de agua marrón bastante desagradable.
Decidimos irnos a la cama y quejarnos por la mañana.
12 de agosto
A las 5.30 en planta. Sigue lloviendo. Desayunamos algo que habíamos comprado la noche anterior y salimos hacia recepción a quejarnos de los diferentes fallos que tenía la habitación. Nos comentan que irán de mantenimiento a echar un vistazo.
Tomamos el metro hacia el punto de encuentro para el tour a la DMZ.
La DMZ, la zona desmilitarizada de Corea, es una franja de tierra que atraviesa la Península de Corea cerca del paralelo 38 norte, dividiéndola aproximadamente por la mitad.
Se estableció para servir como zona de amortiguación entre los países de Corea del Norte y Corea del Sur según las disposiciones del Acuerdo de Armisticio de Corea de 1953. Un acuerdo entre Corea del Norte, China y el Comando de las Naciones Unidas.
La DMZ tiene 250 kilómetros de largo y unos 4 kilómetros de ancho y está fuertemente vigilada y minada. Para ser una zona desmilitarizada, es la franja más militarizada del mundo.
Con algo de retraso (se supone que nos recogían a las 6.45) aparece el bus y nos subimos. Éste iba lleno de japoneses, haciendo un tour en japonés con una guía. Nuestro grupo (en inglés) consistía en nosotros dos y dos parejas de chavales de que venían de Lituania. Aunque uno de ellos era coreano. Nosotros teníamos otro guía, Leo, un joven muy agradable aunque parecía un poco inexperto.
Tras apróximadamente una hora, llegamos al primer punto de parada, el parque Imjingak. Leo toma nuestros pasaportes y se dirige al edificio principal a registrarnos.
En este edificio se encuentra una exposición artística inspirada en el conflicto, así como algunos restaurantes.
Fuera del edificio también podemos observar diversos monumentos. Como por ejemplo la campana de la paz Pyeonghwauijong. Fue construida en 2000 para orar por la paz de la raza humana y la unificación nacional en celebración del nuevo milenio.
Campana de la Paz
Aquí también se encuentra el Puente de la Libertad. Fue construido para honrar las almas de las personas desplazadas que fallecieron mientras extrañaban a sus familias y sus pueblos natales que dejaron atrás en el Norte.
En principio se llamó puente Dokgae, pero se le cambió el nombre en 1953. Fue cuando 12.773 soldados surcoreanos y de la ONU capturados durante la guerra regresaron a través de este puente.
Al final del puente se encuentran colgados muchos mensajes de los familiares separados por la guerra. Se dice que estos mensajes son llevados por el viento hacia el norte para que puedan llegar a su destinatarios.
Mensajes en el Puente de la Libertad
También hay expuesta una antigua locomotora de vapor que fue atacada en la guerra y el puente Imjingang, un puente de ferrocarril que cruza el río para unir las dos Coreas.
Puente Imjingang
Tras la visita y las explicaciones pertinentes, Leo nos deja 20 minutos a nuestro aire y volvemos al bus. Siguiente parada: observatorio Dora.
Pero antes toca pasar un exhaustivo control militar. En él se suben varios militares y comprueban uno por uno con nuestrso pasaportes que estemos en la lista.
El observatorio Dora se encuentra situado en lo alto del Monte Dora. Desde aquí se puede observar más allá de la frontera por medio de binoculuras y contemplar territorio norcoreano.
Pues bien. Esto es lo que vimos nosotros:
Corea del Norte está preciosa en esta época del año… y tal.
Con un poco de decepción en el cuerpo nos fuimos al siguiente punto: el Tercer Tunel. Es un tunel excavado por los norcoreanos para una supuesta invasión al sur. Aunque del lado norcoreano dicen que es al revés.
Fue descubierto en 1978 tras detectarse una fuerte explosión aparentemente causada por los excavadores que habían avanzado 435 metros bajo el lado sur de la Zona Desmilitarizada de Corea. Se tardaron 4 meses en localizarlo y cavar el tunel de intercepción.
Tiene más de 1.600 metros de longitud y 1,95 metros de altura. Podía movilizar hasta 30.000 soldados por hora con armamento ligero. Es uno de los cuatro túneles descubiertos a día de hoy.
Aquí encontramos un pequeño museo sobre los túneles y una tienda de recuerdos. La estrella es la bajada al tunel. Esta es una larguísima cuesta de 250 metros con un 10% de desnivel. Desciende hasta el tunel que recorreremos agachados y con casco de obra porque te darás bastantes coscorrones contra el techo.
No está permitido sacar fotos. De hecho, te obligan a dejar todos tus cosas en unas taquillas antes de bajar. He de decir que se recorre por tener la experiencia porque… porque al final no hay nada. Una puerta blindada con un par de cámaras.
La subida se hace dura no, lo siguiente. Está desaconsejada a personas mayores, con problemas cardiacos, embarazadas y personas con muy baja condición física.
Terminamos de subir la cuesta reventaos y con la lengua colgando. Unos refrescos fríos y al bus. Siguiente parada: la cafetería y tienda de productos locales de todas las excursiones. Me como un helado de soja negra típico de la zona que estaba buenísimo y de nuevo al bus.
Volvemos a pasar por el exhaustivo control militar y directos a Seúl. He de decir que no se puede visitar la DMZ por libre, sólo mediante excursiones programadas.
Puedes realizar esta interesante excursión a la DMZ con Civitatis:
*Nos ayuda a mantener el blog
Nos bajamos en el punto de encuentro donde nos recogieron y buscamos algún sitio para comer. Lo hicimos en un sitio llamado Gobong Samgyetang Gwanghwamun. Es especialista en Samgyetan, que viene a ser como una especie de crema con ¡UN POLLO ENTERO DENTRO! relleno de arroz. Estaba realmente bueno aunque era una burrada de comida. Nos costó 38.000₩ (26.72€).
Con el estómago muy, muy lleno, nos fuimos dando un lluvioso paseo hacia el hotel. De camino pasamos por Bosingak. Es una enorme pabellón campana que da nombre a la avenida en la que se encuentra: Jongno. Significa literalmente Calle de la Campana.
Originalmente fue construido en 1395 pero, tras múltiples destrucciones, en 1895 se construyó la actual. La campana estuvo instalada en el palacio durante el gobierno de los Joseon y actualmente se toca sólo a la medianoche en la víspera de Año Nuevo.
Un poco más adelante se encuentra el parque Tapgol. En el encontramos varios elementos reseñables. El más reseñable de todos es la Pagoda Wongaksa.
Se trata de una pagoda de 10 pisos y 12 metros de altura construida en piedra en 1467. Se encuentra en el sitio en el que se encontraba antiguamente el Templo Wongaksa. El templo fue construido en 1465 por el rey Sejo y fue el templo principal de la Orden Jogye.
Hay registros que indican que la pagoda originalmente tenía 13 pisos. Se construyó para guardar la Sarira y los Wongakgyeong (Sutras de Wongak), que habían sido recientemente traducidos en ese momento.
Otro de los elementos del parque, también perteneciente al antiguo templo, es el Monumento de Wongaksa construido en 1471. Se erigió para registrar la fundación del Templo Wongaksa.
En el frente hay una inscripción compuesta por Kim Suon con la caligrafía realizada por Seong Im. En el reverso se encuentra una inscripción compuesta por Seo Geo Jeong con la caligrafía realizada por Jeong Nam Jong.
El Parque Tapgol es históricamente importante como lugar de origen del Movimiento del 1 de marzo de 1919. Fue el primer lugar en el que se leyó la Proclamación de Independencia. Podemos encontrar varias estatuas con bajorrelieves para atestiguar el hecho.
Ahora si, nos vamos al hotel a descansar un poco y darnos una refrescante ducha. Pero antes, según llegamos en recepción nos dicen que no habían podido arreglar los desperfectos de la habitación y teníamos que cambiar OTRA VEZ. Por suerte no nos había dado tiempo de deshacer las maletas.
Esta vez, antes de cambiarnos, fue el recepcionista a asegurarse de que todo estaba en orden. Mientras esperábamos nos invitaron a unos refrescos.
Un rato después llegó el muchacho comentando que todo estaba en orden. Planta 8 y bastante mejor que la habitación anterior.
Tras el descanso, tomamos el metro para ir a visitar el distrito de Gangnam, uno de los más exclusivos de Seúl. Si donde el bombazode la canción Gangnam Style de Psy.
Según nos bajamos del metro y salimos de la estación nos topamos con el monumento a la canción. Dos manos gigantes representando el baile de la canción, con ella sonando desde una pantalla y siempre alguien debajo haciendo el ridículo.
Ridículo que, por supuesto, también hicimos nosotros pero me guardo las fotos y los vídeos para mi. Pero si quieres ver alguna, puedes pasarte por mi instagram.
Desde aquí podemos ver la Lotte World Tower. El rascacielos más alto de Corea del Sur con 555 metros y 123 plantas. En su última planta se encuentra la 2ª plataforma de observación más alta del mundo a 512 metros.
De momento no vamos a subir, ya que cuesta un dineral y con el mal tiempo que hace no se iba a ver mucho.
Muy cerca de la estatua de Gangnam Style se encuentra el Templo Bongeunsa. Fue fundado en el año 794 por el preceptor estatal Yeonhoe, entonces el monje de mayor rango de Silla. Su nombre entonces era Gyeonseongsa.
Durante la dinastía Joseon, el budismo en Corea fue severamente reprimido y el templo destruido.
El templo comenzó a ser conocido como Bongeunsa cuando fue reconstruido en 1498 bajo el patrocinio de la reina Jeonghyeon, una reina de Joseon.
El término Bongeunsa significa el acto de honrar al rey, que aquí puede entenderse como una oración por la vida eterna del rey Seongjong.
Con el apoyo de la reina Munjeong, quien revivió el budismo en Corea a mediados del siglo XVI, se convirtió en el templo principal de la secta budista coreana Seon (Chan) desde 1551 hasta 1936.
El monje Bou fue nombrado jefe del templo en 1548 por la reina Munjeong. Éste fue asesinado poco después cuando las facciones antibudistas recuperaron el dominio en Corea hacia el final del gobierno de la reina Munjeong.
Durante la ocupación japonesa del siglo XX, el templo se convirtió en la sede de 80 templos budistas más pequeños alrededor de Seúl. Después del dominio colonial, Bongeunsa quedó subordinado a la Orden Jogye, la secta budista más grande de Corea.
Un incendio en 1939 destruyó la mayoría de los edificios y otras partes del templo fueron destruidas durante la Guerra de Corea.
En el templo se encuentra el Buda Bongeunsa Maytreya, el Buda más grande de Corea con 23 metros de altura.
La verdad es que el templo es un auténtico remanso de paz en medio de la bulliciosa Seúl. Además, la entrada es gratuita.
Agobiados por el tremendo calor húmedo, decidimos buscar algún sitio con aire acondicionado donde tomar algo fresquito. En el centro comercial COEX encontramos un sitio de zumos naturales y ahí que nos sentamos. Se llama Jamba y no es barato, pero si es verdad que estaba buenísimo. Los dos zumos grandes nos costaron 12.800₩ (9€).
Estando allí sentados, flipamos con el personal. Llegaban al sitio, dejaban los bolsos y el teléfono móvil cuidando el sitio y se iban a pedir a la caja. Eso lo haces en España y cuando vuelves se han llevado hasta la mesa.
A lo largo del viaje descubrimos que Corea del Sur es un país extremadamente seguro, como nos pasó en Japón. Ya pondremos más ejemplos que nos impactaron a su debido momento.
Ya refrescado y con fuerzas renovadas nos fuimos hacia el Puente Banpo. Es uno de los puentes más conocidos que cruzan el río Han. Sobre todo por el espectáculo de luces y agua por medio de sus 10.000 bombillas LED con el que entró en el libro Guinness de los Records.
Cómo nos pasó en Japón las dos veces que intentamos ver las luces del puente Rainbow… nos timaron. Ni luces ni fuentes ni nada. Un mojón de vaca.
Lo que si había era alguna especie de festival debajo del puente. Esa noche había un chaval haciendo malabares con fuego.
Hartos de esperar, nos fuimos hacia el hotel. Compramos algo para cenar de camino y a dormir temprano. Había sido un día largo y mañana hay que volver a madrugar.
Aquí puedes ver un mapa con los lugares visitados en Seúl:
Descubre las mejores actividades en Seúl y Corea del Sur con Civitatis:
El JR Pass (Japan Rail Pass) es un pase de tren específico para extranjeros. Con el que puedes hacer viajes ilimitados en todos los trenes de la empresa Japan Rail salvo los Shinkansen NOZOMI, MIZUHO y HAYABUSA, que son los más rápidos.
El JR Pass se puede adquirir para 7, 14 ó 21 dias y tiene 2 clases: la Green Class, que viene a ser primera; y la clase estándar.
Los precios en esta tabla son los oficiales de JR pero al comprarlo, cualquier agencia te va a cobrar una comisión.
Comprar JR Pass
Compra con Japan Experience tu JR Pass al mejor precio. Podrás viajar por Japón durante 7, 14 o 21 días.
Como recomendación te diría que estudiaras bien los trayectos que vas a hacer a ver si te compensa. Pero por ejemplo, solamente Tokio-Kioto ida y vuelta ya son ¥27.700.
Se puede adquirir en online y hay que comprarlo dentro de los 90 días antes de activarlo.
Es accesible sólo a los visitantes con pasaporte extranjero con un visado “temporary visitor”. Es decir, que no exceda los 90 días de estancia en el país.
Condiciones:
Es válido para todas las líneas de la empresa Japan Rail de Japón excepto los Shinkansen Nozomi y Mizuho.
También es válido para el JR Miyajima.
También se puede usar en el Monorraíl de Tokio, así como en algunos autobuses locales de Japan Rail.
Están incluidas tambien algunas líneas de tren de Aormori.
El pase debe comprarse dentro de los 90 días anteriores a su validación.
El JR Pass es personal e intransferible. Para activarlo es necesario el pasaporte y debe llevarlo siempre consigo. El personal de la estación puede comprobarlo.
Para resrvar asiento hay que dirigirse a una oficina de JR. Es gratuito.
La fecha de activación del pase, una vez canjeado, no puede modificarse.
Alquila un Pocket Wifi
La mejor manera de tener conexión ilimitada a internet al mejor precio.
On this page you can find general information about the beautiful city of Kyoto, from its history to learning how to get around.
It is known that there has been a human population since the Paleolithic. During the Jomon period (circa 14,500 BC) they settled in the Kitashirakawa part and the mountainous areas of the Yamashina basin.
During the Yayoi period (300 BC-250 AD) they began to move towards the plains. In the 5th century, water conservancy projects are built in the Kyoto basin, which was the beginning of large-scale development of the Kyoto area.
In the year 784 the emperor Kammu Tennō built Nagaoka-kyō and moved the capital from Heijō-kyō (present-day Nara). Just 9 years later, in January 793, Emperor Kammu rallies his servants and announces another relocation of the capital due to the frequent floods and related diseases that plague Nagaoka-kyō. This time he chooses Kadono, 10 kilometers to the northeast.
Kanmu Tennō (桓武天皇)
In Kammu’s words, “Kadono has beautiful mountains and rivers, as well as good transport links by sea and land, making it convenient for people to gather there from the four corners of the country.”
It is believed that the construction of Heian-kyō started from the palace and then the rest of the city. Along the river, the ports of Yodonotsu (淀津, today Yodo) and Ōitsu (大井津) were built to favor the transit of goods. The products that arrived at Heian-kyō reached the people through one of the two great markets: the east and the west. This produced a stable supply of food and goods that encouraged population growth. To avoid the floods that had devastated Nagaoka-kyō, two artificial canals were built, the current Horikawa and Nishi Horikawa, which also ensured the water supply to the population.
The construction of Buddhist temples, which were prohibited in Nagaoka-kyō, was also allowed, as it was thought that the power of the East and West temples could protect the city from natural disasters and disease.
On October 22, 794, Emperor Kammu arrives in the new city, and on November 8 he proclaims, “I hereby call this city Heian-kyō.”
In the year 810, during a confrontation for the succession of the emperor, a movement arises that demands that Heijō-kyō (present-day Nara) once again be the capital. However, Emperor Saga thought that keeping the capital at Heian-kyō would be in the best interest of the country’s stability and resisted this move, naming Heian-kyō “The Eternal City” (万代宮, “Yorozuyo no Miya” ).
Discover the best activities and tours in Kyoto with Civitatis:
*It helps us to maintain the blog
In the 10th century, the lower classes began to settle along the Kamo River, beyond the eastern limits of the city, and temples and country houses sprang up on the eastern banks of the river. Then began a trend of the city to spread to the east. In the year 980, at the southern end of Suzaku-oji, the Rajōmon (the larger of the two city gates) collapses, never to be rebuilt. In this way, the original borders of Heian-kyō extend to the east, forming the streets of first medieval and then modern Kyoto.
During the Sengoku period (戦国時代) the city suffered great destruction in the Ōnin War of 1467-1477 and did not truly recover until the mid-16th century. During the war, the shugo collapsed and power was divided among the military families. Battles between samurai factions spread through the streets and came to involve court nobility as well as religious factions.
With the Shōgun installed in Edo, Heian-kyō begins to decline in importance as a seat of power. After the Ōnin War Heian-kyō was separated into upper (Kamigyō) and lower (Shimogyō) cities, each of which became places of little importance. However, the two would meet in a city during the Azuchi-Momoyama period after Oda Nobunaga’s ascension.
Toyotomi Hideyoshi (豊臣秀吉).
At the end of the 16th century, Toyotomi Hideyoshi rebuilt the city. He building new streets to double the number of north-south streets in central Kyoto, creating rectangular blocks that replaced the old square blocks. Hideyoshi also built embankment walls called odoi (御土居) that surrounded the city.
In 1864 the Hamaguri rebellion burned 28,000 houses in the city, showing the discontent of the rebels towards the Tokugawa Shogunate.
During the Meiji Revolution, Edo was renamed Tokyo, becoming the new capital of Japan. After the transfer of the emperor to Tokyo, the economy is severely weakened.
In 1889 the new city of Kyoto is formed and the canal from Lake Biwa is built to revive the city.
During World War II, the United States considered dropping an atomic bomb on Kyoto because, as Japan’s intellectual center, it had a large enough population to persuade the emperor to surrender.
In the end, at the insistence of Henry Lewis Stimson, Secretary of War in the Roosevelt and Truman administrations, the city was removed from the target list and replaced by Nagasaki. The city was also largely spared from conventional bombing. Thanks to this, today most of its historical heritage is preserved.
In 1997, Kyoto hosted the conference that resulted in the protocol on greenhouse gas emissions (United Nations Framework Convention on Climate Change).
Find the best activities and tours in Kyoto with Civitatis:
Dos años después volvemos a Japón, empezando por Narita, la ciudad en la que se encuentra el aeropuerto. Queríamos volver para 2019 pero no podíamos esperar tanto.
Camino a Japón
12 de Julio
A las 6.20 de la mañana despegábamos desde Barajas hacia París. Con Air France. Solamente 2 horas de vuelo y el avión muy normalito.
Recuerda viajar siempre con seguro de viaje. Con IATI, especialistas en seguros de viajes, tienes un 5% de descuento por ser nuestro lector.
Aterrizamos sobre las 8.30 de la mañana y por delante teníamos 5 horas de espera. Nos fuimos hasta la terminal de salida y allí pasamos el largo y aburrido rato. Hasta las 13.35 que despegábamos por fin rumbo a Tokio.
13 de julio
Después de 11 horas de vuelo aterrizamos en el aeropuerto de Narita sobre las 8.40 de la mañana. Después de pasar los controles pertinentes nos dirigimos a cambiar los JR Pass aunque de momento no los íbamos a activar.
Acto seguido sacamos yenes en una fila de cajeros automáticos que habían cerca del mostrador de JR. Luego bajamos a los andenes a tomar el tren hacia la ciudad de Narita.
Tomamos la línea privada Keisei por 260 yenes (2€). En unos 20 minutos estábamos en la estación Keisei-Narita.
Narita
Teníamos el hotel junto a la salida de la estación. Se trata del APA hotel Keisei-Narita. Eran como las 12 del mediodía y no podíamos entrar hasta las 3 de la tarde.
Como mi pareja no se encontraba bien, nos dieron la opción de entrar antes por 1.000 yenes (7.50€) la hora. Así que después de más de 24 horas desde que salimos de Granada, no nos lo pensamos. Pagamos 4.000 yenes (unos 30€).
Encuentra el mejor hotel al mejor precio en Narita y Japón con Agoda:
*Nos ayuda a mantener el blog
El hotel estaba muy bien. Un tres estrellas que, para ser Japón, la habitación era bastante espaciosa con dos camas individuales.
Descansamos un poco y nos fuimos a comer al restaurante de tonkatsu Ton Ton Tei. La comida estaba de muerte. La carne se deshacía en la boca. Está algo lejos pero merece la pena acercarse.
Tonkatsu en Ton Ton Tei
Ya con el estómago lleno y un calor infernal, nos fuimos paseando hasta el cercano Templo de Narita-san Shinsho-ji (成田山新勝寺). Se trata de un templo budista de la escuela Shingon Tochiyama fundado en el año 940 (3º año Tenkei) y su imagen principal es Daishou Fudo Myo (不動明王).
El recinto del templo es enorme y mezcla edificaciones antiguas y modernas, además de unos jardines enormes. Se tarda un buen rato en recorrerlo sobre todo si hace calor. La entrada es gratuita.
Templo de Narita
A la salida del templo nos fuimos a pasear por la calle Omotesando, una calle comercial en la que se conservan muchos edificios antiguos que, de paso, nos acercaba al hotel. Esa noche queríamos irnos a descansar temprano ya que el viaje nos había dejado agotados.
Junto al hotel había un konbini en el que compramos algo preparado para comer y a dormir tempranito.
Edificio en Omotesando
Aquí puedes encontrar un mapa con los puntos visitados en Narita:
14 de Julio
Tempranito nos poníamos en marcha destino a Tokio. Con el JR Pass ya activado, nos subimos en la estación de Narita en el Narita express hasta la estación de Shinagawa. Allí hicimos transbordo en la linea Keihintohoku hasta la estación de Kamata para llegar hasta el hotel.
Por calidad-precio decidimos alojarnos en el Chisun Inn Kamata, el mismo en el que nos alojamos en 2016.
Encuentra tu hotel ideal al mejor precio en Tokio y Japón con Agoda:
*Nos ayuda a mantener el blog
Tokio
Dejamos las cosas y nos fuimos hasta el barrio de Setagaya. Nos bajamos en la estación Sangenjaya y nos fuimos directos a la Carrot Tower, la torre más alta de Setagaya con 124 metros. En la planta 25 tiene un mirador de 360º gratuito desde la que se ven una vistas espectaculares.
Vistas desde la Carrot Tower
Después de visitar la torre nos dirigimos a la parte trasera. Allí se encuentra la estación terminal de la línea Tokyu Setagaya de tranvía (東急世田谷線).
Se trata de una de las dos líneas de tranvía que quedan activas en Tokio. Tiene paradas en varios puntos interesantes así que cogimos un pase de día. Costó lo suyo sacarlo porque al no ser demasiado turística, el taquillero solo hablaba japonés.
El precio del pase es de 330 yenes (2.70€). Cual es nuestra sorpresa que al llegar el tranvía resultó tener forma de gato. Que cachondos son los japoneses.
Nos bajamos en la estación Kamimachi para visitar la Residencia Daikan (世田谷代官屋敷) y el templo Setagaya Tenso (上町天祖神社). Ninguno de los dos era demasiado espectacular pero como nos pillaba casi de camino, había que visitarlo.
Volviendo sobre nuestros pasos llegamos hasta el parque Setagaya Joshi (世田谷区立世田谷城阯公園).
El Parque Setagaya Joshi es un parque histórico situado en el barrio de Setagaya. Fue inaugurado en el año 1945. Se trata realmente de las ruinas del antiguo castillo de Setagaya.
Se cree que el castillo fue construido en el siglo XIV. Fue durante el periodo Muromachi y perteneció al clan Kira (吉良氏) durante más de 200 años.
En el año 1590, durante el periodo Tenshō, el clan Tokugawa ganó la guerra. Entonces el clan Kira tuvo que abandonar el castillo y éste cayó en el olvido.
A menos de 5 minutos andando se encuentra una visita realmente imprescindible: el templo Gotokuji (豪徳寺). El templo dedicado al gatete de la suerte Maneki-neko (招き猫).
Goutoku-ji es un templo budista de la Escuela Sōtō. Fue fundado en el año 1480, de la familia Li del clan Hikone.
Además del Cementerio de la Familia Gotokuji Li hay muchos sitios del patrimonio cultural relacionados con la Familia Li, incluido el templo budista y la Campana. El cementerio es un sitio histórico designado a nivel nacional.
Cuenta la leyenda que aquí se originó Maneki-neko (招き猫).
En el siglo XVII. Un día el señor feudal Naotaka Li, que se encontraba cazando, se vio sorprendido por una terrible tormenta.
Se resguardó debajo de un árbol. Un rato después, vio a un gato que le hacía señales con la pata derecha para que se acercara al templo.
Movido por la curiosidad, Naotaka Li se acercó al gatete y, justo en ese momento, un rayo cayó en el árbol destruyéndolo.
En agradecimiento por salvar su vida, Naotaka Li ayudó con la financiación del templo que se encontraba entonces en la ruina.
Desde entonces Maneki-neko (招き猫) es un símbolo de buena suerte en Japón (y casi que en el mundo entero).
Maneki-neko (招き猫).
Allí, a parte de visitar los pabellones, puedes comprar un Maneki-neko en las oficinas del templo.
Puedes dejarlo a modo de ofrenda o llevártelo para casa. Yo compré dos. Uno pequeño para dejarlo de ofrenda y otro más grande que tengo puesto en mi negocio.
El pabellón donde se dejan los maneki-neko de ofrenda es realmente espectacular. No solo por su belleza y la del entorno, si no por la cantidad de maneki-neko que hay dejados como ofrendas.
Entre esos cientos que hay en la foto, se encuentra el mío, pero como para encontrarlo la próxima vez…
Después de dar un tranquilo paseo por el recinto y por el cementerio, nos volvimos a la estación del tranvía. La siguiente parada: Estación Shoin-jinja-mae.
Desde allí dimos un pequeño paseo por una calle comercial nada turística hasta el Santuario Shoin-jinja (松陰神社). Eso es lo mejor que tiene Setagaya. Al no ser nada turístico es puramente japonés y se puede comprobar como es un poco la vida normal japonesa.
Santuario Shoin-jinja (松陰神社)
Se trata de un santuario dedicado al pensador Shoin Yoshida. Fue famoso durante la Restauración Meiji y fue construido entre 1923 y 1952.
El santuario es un remanso de paz dentro del bullicio del barrio y tiene unos pequeños jardines muy bonitos.
Pero tiene una pega, al entrar en uno de los jardines había en un árbol un cartel con un mosquito gigantesco dibujado. Nos imaginamos lo que significaba y antes de entrar, nos bañamos en repelente por si acaso.
Después de esta visita, nos volvimos hacia el tranvía para volver de vuelta a la estación de JR. Nos fuimos directos a Shibuya.
Allí comimos en un sitio que ya conocíamos de antes, uno de los locales de Gusto cafe. Se come bien y no muy caro y tiene barra libre de bebidas. Cosa importante teniendo en cuenta el tremendo calor que hacía.
Con la tripa ya llena y bien hidratados nos dimos un tranquilo paseo por Shibuya.
Ya caída la noche nos acercamos al edificio Shibuya Hikarie Mall, un impresionante centro comercial y cultural de 34 plantas.
De la planta 11 a 16 se encuentra el Tokyo Theater Orb, un teatro para capacidad para casi 2.000 personas.
Desde la puerta hay una cristalera enorme desde la que se divisa el famoso cruce de Shibuya que, además, es gratis.
Cruce de Shibuya desde Shibuya Hikarie Mall (el cristal comío mierda)
A la bajada entramos a dar una vuelta por el centro comercial Shibuya 109 que se estaba fresquito.
Cuando salimos, como era aún bastante temprano, nos subimos al tren hacia Takeshita Dori. Nunca habíamos estado de noche.
Bus en Shibuya
Allí aprovechamos para trastear un poco en un Daiso, una cadena de tiendas de todo a 100 yenes.
Compramos algunas cosillas como una funda para la cámara por 108 yenes (0.85€).
También un sobre relleno de algo químico que cuando lo golpeas se enfría. Es ideal para refrescarse con el calorazo que hacía.
Esa noche tocó cenar algo del combini en el hotel que estabamos muy cansados.
15 de Julio
Hoy tocó madrugar y buscar un cibercafé para imprimir una parte de la guía que olvidé en casa. Menos mal que siempre me acompaña un pendrive con todo.
Dejé a mi pareja aún convaleciente en el hotel y me fui a la aventura.
Encuentra las mejores actividades al mejor precio en Tokio y Japón con Civitatis.
*Nos ayuda a mantener el blog
Encontrar un ciber no me costó demasiado. Había uno frente a la estación de JR Kamata llamado Net Room, de una cadena que hay por todo Tokio (y Japón).
Lo complicado fue hacerse entender. Sólo hablaban japonés así que por signos conseguí entender que estaba lleno y que debía esperar una hora. Así que me fui a dar una vuelta por el barrio. Me tomé un café y volví.
Otra vez con señas conseguí que me dieran una habitación por una hora. En el ciber había lavadora y ducha y se puede pasar la noche entera en el por unos 20€. A esa hora había gente saliendo de pasar la noche.
El suelo era de colchoneta y era muy cómodo. Tiene también unas cholas para andar por las instalaciones ya que en la habitación tienes que estar descalzo.
Tenía un ordenador con impresora y una tele con dvd.
En la recepción tenían películas y revistas.
Después de ir tanteando con un windows en japonés conseguí imprimir el documento. Como me llevó prácticamente la hora entera, poco más pude hacer allí dentro. La hora me costó 300 yenes (2.20€).
Ya con todo listo nos fuimos camino del Templo Zōjō-ji (増上寺), junto a la Torre de Tokio. Ofrece una preciosa mezcla de tradición y modernidad.
Fue fundado en 1393 como un seminario nembutsu ortodoxo y fundamental para Jodo shu en la región de Kanto.
Zojoji fue trasladado al sitio actual en 1598. Fue después de que Ieyasu Tokugawa, fundador del shogunato Tokugawa, eligiera a Edo (actual Tokio) en 1590 para establecer su gobierno provincial.
Después del inicio del Período Edo cuando el shogunato Tokugawa gobernó Japón, Zojoji se convirtió en el templo familiar de la familia Tokugawa.
Visitamos tranquilamente el templo (es gratis) y nos sentamos un ratillo en su interior que tenían aire acondicionado.
De allí nos fuimos hasta la estación de Shimbashi para visitar los jardines Hama Rikyu (浜離宮恩賜庭園). Son unos jardines tradicionales que se construyeron como residencia de la familia Tokugawa. Más tarde fueron reconvertidos en coto de caza de patos.
Jardines Hama Rikyu (浜離宮恩賜庭園).
Es conocido por su estanque de agua salada que entra directamente desde la bahía de Tokio.
Impacta mucho el remanso de tranquilidad rodeado por los modernos rascacielos de la zona.
En la entrada te facilitan gratuitamente sombrillas para mitigar el terrible calor del verano tokiota. Considero que es una visita imprescindible.
Después de la impresionante visita a los jardines, nos fuimos hasta Ueno buscando un restaurante de cadena de sushi de cinta giratoria que había visto por internet. Lo recomendaban mucho: el Sushi-ro.
Lo encontramos pero la cola era enorme.
Come algo…
Había que sacar número en una pantalla que, por supuesto, estaba en japonés.
Después de varios minutos mirando la pantalla como quien mira al vacío, se nos acerca una muchacha. Conseguimos explicarle que queríamos coger número para comer en el local ya que parece ser que la pantalla daba varias opciones. La muchacha muy amablemente nos saca número.
Segundo problema. No hay pantalla que indique el número por el que va y cantan los números en japonés. Así que esperamos a ver que pasa. En esto que llaman a la muchacha que nos había ayudado. Cuando se acerca al camarero le comenta algo señalándonos… no pasa nada.
Como 45 minutos después de haber entrado al restaurante, ¡de repente gritan nuestro número en inglés!. Ya sabemos lo que le dijo la muchacha un rato antes.
Conclusión: Los japoneses son las gentes más amables del mundo. No sería ni la primera ni la última vez que nos echaran una mano.
Mereció la pena la espera y los sinsudores del idioma japonés. El sushi estaba brutal y fue realmente barato. Volveremos.
Después de comer nos fuimos a dar un paseo por el parque Ueno para bajar la comida.
Volvimos a Shimbashi para ver el espectáculo nocturno del Reloj Ghibli, en el edificio de la cadena de televisión japonesa NTV.
Hace dos años lo vimos durante el día pero nos habíamos quedado con ganas. Es muy recomendable aunque no seas fan de los animes.
Después del espectáculo nos acercamos a la estación de Shiodome. Allí tomamos el tren sin conductor de la línea Yurikamome para ir a Odaiba.
Íbamos a ver el nuevo Gundam Unicorn junto a al centro comercial Diver city Tokyo, ya que desde que estuvimos en 2016 lo habían cambiado.
Ya de paso dimos un paseo por el centro comercial Venus Fort que los pasillos simulan los canales de Venecia. Es todo muy, muy friki…
El Venus Fort cerró sus puertas definitivamente en 2022.
Después de dar un buen paseo decidimos volvernos al hotel para poder madrugar al día siguiente.
Gundam Unicorn
Encuentra las mejores actividades y excursiones en Tokio y Japón con Civitatis:
*Nos ayuda a mantener el blog
16 de julio
Hoy toca madrugar y escaparse de excursión a un lugar poco visitado por los occidentales y muy recomendable: El Monte Nokogiri (鋸山).
Está situado en la costa oeste en un extremo de la bahía de Tokio, ya en la prefectura de Chiba.
Allí se encuentra la estatua antigua de buda más grande de todo japón, con 31 metros de altura.
Se encuentra dentro del recinto del Templo Nihonji (日本寺), que significa literalmente templo de Japón. Es un templo budista fundado en el año 725. Es el más antiguo de todo Kanto y ocupa toda la ladera del monte.
A las 8.30 tomamos la línea JR Keihintohoku hasta la estación de Yokohama. Allí hicimos transbordo a la línea JR Yokosuka hasta la estación de Kurihama.
En este tren nos dimos cuenta de que estábamos saliendo del Japón turístico ya que durante todo el viaje fuimos los únicos occidentales de todo el vagón. Me encanta jejeje.
Desde la estación de Kurihama nos fuimos andando (5 min) hasta la entrada principal de la estación Keikyu-Kurihama.
Allí nos subimos al bus nº8 (200¥) y en unos 15 minutos estábamos ya en la terminal del ferry Tokyo Wan-Ferry2. Llegamos unos minutos antes de que saliera.
Compramos los billetes a toda prisa, sólo ida por 720¥ (ida y vuelta 1320¥).
Unos 40 minutos después nos bajamos del ferry en Kanaya. Caminamos unos 15 minutos hasta llegar al teleférico que nos iba a subir a lo alto del monte. Con una parada en medio en un kombini a comprar avituallamiento para la excursión.
Por otros 500¥ compramos el billete de ida (930¥ ida y vuelta). El viaje duró solo 5 minutos pero las vistas son realmente espectaculares.
Kanaya desde el teleférico
Al llegar arriba hay un centro de visitantes y desde allí empieza la ruta. Para entrar hay que pagar 600¥ (4,50€).
Las vistas desde la terraza del centro son brutales. Lo primero que hicimos fue dirigirnos hacia la gigantesca estatua de Hyakushakukannon. Está esculpida en la roca y es espectacular, tanto la estatua como el camino para llegar a ella.
Luego seguimos subiendo escaleras. Con las altas temperaturas y la gran humedad del bosque, el calor se hacía bastante insoportable.
Después de un buen rato subiendo escaleras llegamos al mirador de la parte más alta del monte. Jigoku Nozoki, la Vista del Infierno. Las vistas son indescriptibles, hay que verlo por que son una pasada.
Desde aquí, ya todo es bajada. Bajamos por el camino de los arhats.
Durante este camino nos podemos encontrar repartidas 1.500 estatuas en piedra de arhats esculpidas entre 1779 y 1798. Es un paseo muy curioso a la par que bonito por dentro del frondoso bosque.
Seguimos bajando y por fin llegamos a la explanada donde se encuentra la joya de la corona: el Gran Buda. Es realmente gigantesco.
Sin duda mereció la pena el agotamiento y el sofocante calor pasado.
Junto al templo hay un merendero con sombra en el que nos sentamos a comer algo y a beber algo frío. Sacado de una de las máquinas que hay allí (como no).
Después de descansar comenzamos el descenso hacia la estación de tren de Hota.
El descenso seguía siendo espectacular pasando por más templos de diferentes tamaños.
Habíamos decidido regresar en tren a Tokio y cometimos un grandísimo error. Tardamos en volver más de tres horas, parecía que el trayecto no iba a acabar nunca.
Lo peor es que esa noche teníamos hotel en Nagoya. Así que recomendamos encarecidamente volver en ferry.
En cuanto llegamos a Tokio recogimos las maletas en el hotel y nos fuimos a toda carrera a la estación de Shinagawa a coger el shinkansen hacia Nagoya.
Nagoya
Para cenar tocó comprar un bento para comer en el tren.
Tomamos el shinkansen de las 19.10 y sobre las 21.00 estábamos llegando a Nagoya, pero no bajándonos del tren.
Justo antes de entrar a la estación se detuvo y nos tiramos allí parados casi media hora. Cada dos por tres sonaba un mensaje en japonés por megafonía en el que supongo que estaban diciendo las razones, pero nunca lo sabremos.
El hotel elegido fue el UNIZO INN Nagoya Sakae Higashi. Bien situado pero bastante cutrillo.
Encuentra tu hotel ideal al mejor precio en Nagoya y Japón con Agoda:
*Nos ayuda a mantener el blog
17 de julio
Hoy toca excursión a la ciudad de Ise (Prefectura de Mie).
Madrugón y a las 8.37 de la mañana ya estábamos en el tren.
Tomamos la línea Mie que iba directa a la estación Iseshi en la que nos dejó a las 10.20.
En un momento del trayecto pasó un empleado de la compañía cobrando un extra porque uno de los tramos de vía son de otra compañía. El precio fue de 510 yenes por persona (3,50€). Viene bien indicado en el JR Pass. Todo esto el muchacho explicando todo en japonés.
Alcantarilla de Ise
Salimos de la estación y nos fuimos paseando hasta el Santuario Exterior “Geku”.
El Santuario es realmente espectacular. Está enclavado en un paraje boscoso precioso con árboles gigantescos y estanques.
Había muchísima gente ya que es uno de los principales puntos de peregrinación de Japón. El paseo lleva bastante tiempo pero se hace muy ameno.
Después de un largo y relajante paseo espiritual, salimos del complejo.
En la misma entrada tomamos el bus nº51 hasta el santuario exterior (también vale el bus nº55).
Unos 20 minutos después nos estábamos bajando junto a la entrada del Santuario.
El santuario exterior fue fundado hace 2.000 años y es uno de los lugares más sagrados de Japón.
El recinto es un gigantesco remanso de paz aunque paseen por el muchísimas personas.
A pesar del tiempo que se puede llegar a invertir para llegas hasta Ise, merece la pena acercarse porque es realmente espectacular.
A pesar del agobiante calor húmedo, se hace un paseo bastante agradable y tranquilo.
En el centro de visitantes ya cerca de la salida, hay pantallas con videos explicativos sobre el templo (en japonés) además de aire acondicionado, agua fría y té gratis.
Después del merecido descanso y varios litros de agua fresca, salimos del templo y recorrimos Oharaimachi. Es una zona comercial junto al templo. Con edificios muy antiguos, muchísimos comercios y restaurantes.
Es una zona muy turística aunque éramos los únicos occidentales que andábamos por allí.
Nos compramos nada más entrar unos helados y la recorrimos paseando tranquilamente. Es un paseo muy recomendable.
Calle Okage Yokocho
Después del paseo volvimos a tomar el bus hacia la estación de Iseshi y allí comer algo mientras esperábamos la salida del tren.
Se había hecho un poco tarde para comer. Buscamos algo en los alrededores pero estaba todo cerrado y no había ni un combini. Decidimos coger el tren y ya comeríamos al llegar al siguiente destino.
Los buses en Japón…
Nos bajamos en la estación Futamino-ura, que más que una estación era un apeadero. No tenía ni tornos ni empleados.
Seguíamos sin encontrar nada para comer pero encontramos una oficina de información turística. ¡BINGO! Entramos a preguntar a ver donde se podía comer. Para nuestra “sorpresa”, el señor sólo hablaba japonés. Pues muy bien.
Seguimos nuestro camino dirección al templo Hinjitsukam (賓日館) con tan mala suerte que cierra los martes. Y todo esto sin comer.
Templo Hinjitsukam (賓日館)
La zona me recordaba como algún punto turístico en pleno declive. Con grandes hoteles en primera línea de playa pero desiertos y algo viejos. Por allí no se veía a nadie.
Como estábamos al lado, nos acercamos al templo Meoto Iwa (夫婦岩) en donde se encuentran las conocidas como “Rocas Casadas”.
Son dos rocas (una más grande que la otra) unidas por una gruesa cuerda de paja de arroz (shimenawa) que representan a los dioses Izanagi e Izanami. Son los creadores según la religión Shinto y que representan la masculinidad y la feminidad unidas por el matrimonio.
Aquí se reúnen multitud de parejas para pedir un matrimonio feliz.
A la hora que nosotros estuvimos era marea baja pero, según cuentan las guías, cuando la marea está alta, las rocas parecen totalmente separadas y es bastante espectacular, sobre todo, al atardecer.
A todo esto eran como las 5 de la tarde y seguíamos sin comer. Por suerte de camino a la estación encontramos un Lawson y dimos buena cuenta de la nevera.
A las 19.30 estábamos ya en la ciudad. Nada más llegar, fuimos corriendo a reservar asiento para el día siguiente a Takayama. Allí teníamos alquilado un coche para ir a Shirakawa-go y recorrer la zona.
La mala suerte se cebó en nosotros.
Resulta que por culpa de las inundaciones de varias semanas atrás, junto con la ola de calor que nos azotaba, no se habían podido terminar los trabajos de reconstrucción. El transporte público aún no se había restablecido.
Así que anulando el alquiler del coche y buscando plan B para el día siguiente.
Torre de Nagoya
Después del disgusto, nos apretamos un exquisito ramen para cenar en el restaurante Rich miso ramen Sakaeya. Estaba muy cerca del hotel, para que las penas fueran menores.
Después de cenar nos dimos un pequeño paseo por la zona de Sakae y nos acercamos al Don Quijote a curiosear y comprar unos kit-kat de wasabi y de té verde.
18 de julio
Como tuvimos que cancelar la visita a Takayama, decidimos madrugar. Iremos a Kyoto y a Nara a ver algunos sitios que nos habían faltado en 2016 y que habíamos sacado del itinerario de este año por falta de tiempo.
A las 9.08 tomamos el shinkansen y a las 9.45 ya estábamos en Kyoto. Cuando salimos de la estación, el calor era casi insoportable. Pero no era plan de quedarse encerrado.
Nos fuimos dando un paseo hasta el Templo Tō-ji (東寺). Se trata del templo principal de la escuela budista Shingon, declarado Patrimonio Mundial.
Templo Tō-ji (東寺)
Su principal atracción es la pagoda de 5 pisos construida en el año 826, que es la pagoda de madera más alta de Japón.
Pagoda del Templo Tō-ji (東寺)
Después de visitar el templo, nos volvimos a la estación y tomamos un tren hacia Nara.
En la estación de Nara nos bajamos. Andamos unos 10 minutos hasta la estación Kintetsu-Nara para tomar el tren de la línea Kintetsu-Nara hasta la estación Yamato-Saidaiji. Allí hicimos transbordo a la línea Kintetsu-Kashihara hasta la estación Nishinokyō.
Nos bajamos y andamos unos 10 minutos con un calor infernal hasta el templo Tōshōdai-ji (唐招提寺). Es un templo imprescindible en Nara. Pero queda demasiado lejos de la ciudad y se da mucha vuelta para llegar.
Fue fundado en el año 759 por el monje Gaijin. Es el templo superior de la secta budista Risshu.
La entrada al recinto cuesta 600 yenes pero merece la pena.
El hall dorado es impresionante (no se pueden hacer fotos) y los jardines son una auténtica pasada. Es ideal para pasear muy tranquilamente por la tremenda paz que contagia el recinto. 100% recomendable.
De vuelta en Nara, nos comimos un curry en el Coco curry house junto a la estación. Con varias jarras de agua helada.
Nos fuimos dando un paseo por la zona de los templos, que ya habíamos visitado en profundidad en 2016 pero no queríamos volver aún a Nagoya.
A las 18.55 tomamos la línea Nara de vuelta hacia Kioto tomamos el shinkansen de las 19.59 a Nagoya a donde llegamos a las 20.36. Cenamos y a la cama para madrugar al día siguiente.
Descubre las mejores actividades y tours en Nara y Japón con Civitatis:
To travel to Japan it is necessary to have a valid passport, whose validity covers the entire period of planned stay in the country, and a proof of return / return ticket.
The Japanese authorities are very demanding when it comes to examining tourists’ passports, and they cause problems at the entrance if it is damaged or has separate covers from the booklet. Therefore, if the document is not in perfect condition, it is recommended to renew it before traveling to the country, and in any case, refrain from trying to manipulate it. Likewise, entry into Japan is not allowed with passports that appear as canceled, so it is important not to travel with documents whose loss had been reported and later recovered, since these are considered invalid passports. It is also worth bearing in mind that passport renewals can only be processed through the Consular Section of the Spanish Embassy in Tokyo and that the passports are issued in Spain, so their renewal may be delayed.
During your stay in Japan, at any time the authorities may require you to show your passport or residence card.
Check the embassy website for the countries that need a visa to enter.
It is illegal to work even temporarily or informally in Japan without a visa. Exceeding the maximum stay period can lead to criminal consequences and eventual prohibition of return to the country.
2. Transport
Important: especially in big cities like Tokyo, you have to avoid rush hours that are from 7 to 9 in the morning and from 5 to 7 in the afternoon. Even so, the silence in transport is sepulchral and it is even mandatory to silence the mobile phone before entering. Of course, if you get on a train around 9 at night, you will coincide with many office workers returning home after spending time with colleagues drinking in the izakayas and then you will already be able to hear a brief murmur (in addition to a bit of vinegar smell).
The Japanese are really orderly. To enter the trains you will see them making two perfect lines on the sides of where the door is going to fall and you will see that no one will enter before those inside come out. Once they leave, you will see the human tide going up or down the stairs in perfect order without crossing the lines on the ground that divide both directions. It is spectacular. Another curiosity about the Japanese and transportation is how easy it is to fall asleep. You’ll see them asleep standing up holding on to the bar. Impressive.
Train
Getting around by train is the most effective way. The trains are very punctual and have an incredible frequency, although it is quite expensive unless you have the Japan Rail Pass. The national train company is Japan Rail, although there are many private lines that complete the impressive Japanese train system.
IMPORTANT NOTE: due to the Covid-19 pandemic, we will not be able to travel on the Shinkansen with our large suitcases without reserving a seat in advance. You will also have to reserve a seat for your suitcase. If you book the day before, as is quite usual, you will not be able to take it on board.
The Japan Rail Pass (JR Pass) is a train pass in which you can make unlimited travel on all Japan Rail company trains except the NOZOMI, MIZUHO and HAYABUSA Shinkansen, which are the fastest.
The JR Pass can be purchased for 7, 14 or 21 days and has 2 classes: the Green Class, which is the first; and the standard class.
Class
7 days
14 days
21 days
Standard
¥29.650
¥47.250
¥60.450
Standard (Children)
¥14.820
¥23.620
¥30.220
Green Class
¥39.600
¥64.120
¥93.390
Green Class (Children)
¥19.800
¥32.060
¥41.690
The prices in this table are the official ones of JR but when you buy it, any agency will charge you a commission.
As a recommendation, I would tell you to study well the routes you are going to do to see if it compensates you. But for example, only Tokyo-Kyoto round trip is already ¥27,700 (€212.65).
It can be purchased online and must be purchased within 90 days before activation. When you buy it, they send you a coupon that you will then have to redeem at one of the JR offices in Japan. If you arrive early you can activate it at the airport for the day you want to start using it. For example: you arrive at Narita on July 1 and there you can activate it on the fly but to use it from July 3.
You can activate it at all major stations in the country and at airports. Once we have the pass, to use it is very simple, next to the turnstiles of the stations there is a window where there is an employee who you have to show the back of the pass and let you pass.
As a recommendation, his thing is that before making a long trip, reserve a seat in any office one day before making the trip.
*It helps us to maintain the blog
Bus
In some cities the bus is essential, as in Kyoto where there are only two subway lines. One that goes from north to south and another from east to west.
Normally you enter through the back door where there is a machine from which a ticket comes out with the number or name of the stop where you get on. Above the driver you will see a screen or illuminated sign indicating the price to pay from each stop. For example: if you got on at stop number three you will see a box with that number and the price to pay at that time. Depending on which city or line it is, the price will go up. When you arrive at your stop, you insert the ticket and the exact money in coins into a machine next to the driver. If you don’t have loose money, don’t worry, you can change money in another machine that is in the same place.
The entrance is normally indicated with the kanji 入口 and exit by the one with 出口. Look carefully because in some cities it is done the other way around, you enter from the front and leave from behind.
In some cities, like Kyoto, the rate is flat and you always pay the same. In the rest you have to look at the type of tickets. If it is not in English, the kanjis to differentiate between them are: 大人 for adults and 小供 for children. If you find that the panel does not put anything, only the prices, logically the highest is for adults and the other for children. Always remember to ask at the tourist office for possible discount cards.
Alternatives to Hyperdia
Hyperdia was a web/application that exactly indicated timetables, prices, platforms, etc… It was a truly complete and essential application until April 1, 2022, when it ceased to be functional.
Google Maps
As in almost all countries, Google maps is a good alternative. It is quite complete and in Japan it even tells you the prices of the journey.
The disadvantage is that it does not clearly indicate the company that makes the journey. For example, if we want to go from Tokyo Station to Narita Airport:
This second option we can take the Ueno-Tokyo Line that does not indicate that it is from the JR company with what the JR PASS would be worth, but we must transfer to the Skyliner, which is from the KEISEI company and is not included in the pass.
Japan Travel by Navitime
It is the best and most complete option. You can exclude some types of transportation and you can choose between JR Pass and other passes. In addition to covering train and flight connections, Navitime is particularly strong with bus connections throughout Japan and also covers driving routes, taxi fares, and expressway tolls.
The service is free and comes as a website and app.
Jorudan has been involved in publishing and developing video games since 1991. Today it offers a website and an app, both of which come with free basic search features and some paid features. The free options available differ between the web and the app, with the app version being much higher than the website version.
Luckily, the free app offers the option to select JR company trains. It also indicates platform details and stations along the way. But only the app, not the web.
Find your ideal hotel at the best price in Japan with Agoda:
*It helps us to maintain the blog
Security in Japan
Japan is a safe country, in fact it has the two safest cities in the world. Wherever you go, no matter how dark it is, you will never feel insecure.
You will be surprised how the stores close in the malls. In 2016 we «lost» the camera in Tokyo and it appeared. In 2018, while we were on the train platform, we bought some soft drinks from a machine and after a while we realized that my bag had fallen to the ground and people were avoiding it.
It also shocks how parked bikes are in cities like Tokyo without chains or clamps.
However, as in any part of the world, and although they are very infrequent, there can be some cases of theft of documentation, cards and cash, especially in certain bars in some nightlife neighborhoods of Tokyo (Roppongi, Kabukicho, Ikebukuro, Shibuya …). In the event of any difficulties, and before going to the embassy, it is advisable to go to a ‘koban’ (easily identifiable community police posts in cities) to report any of these events. The agents will be able to provide the tourist with the assistance that he may need or direct him to other types of public services, as the case may be. The police telephone number is 110 and the fire and ambulance telephone number is 119.
Closed store in a mall
4. Health care
To travel to Japan it is highly recommended to have medical insurance with the widest coverage possible, since health care can be really expensive. For the same reason, it is recommended that the insurance that is contracted does not imply that the insured must advance the expenses.
Sanitary conditions in Japan are good, and Japanese doctors and hospitals have a good reputation. One of the problems that foreigners often encounter is that of language, since few doctors and nurses speak English. Let’s hope we don’t have to use it.
Here you have a good specialist travel insurance, IATI. Also for being our reader you will have a 5% discount on all insurance.
Another thing to watch out for are mosquitoes. In Japan they are as big as sparrows and stings are horrible. We recommend bringing repellents or clothing patches.
5. Electricity
The electric current throughout Japan is 100 volts, but there are two possible frequencies: 50 or 60 hertz. The plugs are two flat pins type A. Sometimes a current transformer is necessary. If your chargers put 110-220 you will not need a transformer. Yours is to buy an adapter. We always carry a universal adapter and a power strip to charge the two mobiles and the tablet or the camera battery.
6. Money
As we all know, the currency of Japan is the Yen. The yen is a currency that fluctuates on the stock market so its exchange rate varies. What is worth €2 today may be worth €1.80 or €2.20 tomorrow.
In Japan, what is most used is cash. The use of the card is not widespread and in most small places such as restaurants and shops they do not charge with it. In any case, from the first time we were in 2016 to the next in 2018, we discovered that it is becoming more and more accepted. Still, make sure you always have plenty of cash in your pocket.
To get money the best option is the combinis. In most there are ATMs although in some they only accept Japanese cards. In many post offices too. In bank ATMs it is more complicated since they only accept Japanese cards.
Another thing is that in Japan there are no tips, never leave more money because they will return it to you.
When you go to pay, they will bring you a tray with both hands in which you must deposit the money, in which they will then return what is left over. Physical contact should always be avoided. Also, whenever you are going to give something remember to give it with both hands, using only one is not well seen.
Find the best activities and tours in Japan with Civitatis:
Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Funcional
Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos.El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu Proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.