Islandia 2022 (II): Sur de Islandia

Seguimos nuestro periplo por Islandia. Dejamos Reykjavik (por el momento) y nos vamos a recorrer el sur de la isla.

18 de julio

La primera parada de hoy es la cascada Seljalandsfoss, de la que nos separaban 125km.

Seljalandsfoss es una cascada de 60 metros de altura por la que se vierte el río Seljalandsá. Si llevas impermeable podrás pasar por detrás de la cascada.

El parking cuesta 700 ISK (5€). Como no teníamos ganas de empezar a pagar tan temprano y el tiempo es oro… desde fuera del parking se ve muy bien.

Seljalandsfoss

Seguimos nuestro camino esta vez hacia la cascada Skógafoss.

Skógafoss está situada en el curso del río Skógá y tiene una altura de 60 metros y un ancho de 25.

Según la leyenda, el primer colono vikingo en la zona, Þrasi Þórólfsson, ocultó un tesoro en una caverna detrás de la cascada.

Skógafoss

De un lateral de la cascada parten unas escaleras con unos poquillos escalones: ¡400! Aquí encontramos una plataforma para ver la cascada desde arriba. También hay unas espectaculares vistas de toda la zona.

Skógafoss
Dyrhólaey desde Skógafoss
Dyrhólaey desde Skógafoss.

En el lado oriental de la cascada, un sendero para excursionismo lleva hasta el paso Fimmvörðuháls entre los glaciares Eyjafjallajökull y Mýrdalsjökull. Luego baja a Þórsmörk en el otro lado y sigue como la famosa Laugavegur a Landmannalaugar.

Bajamos los 400 escalones de nuevo y nos ponemos en camino al siguiente destino: el Arco de Dyrhólaey.

El Arco de Dyrhólaey es un impresionante arco de piedra situado en una peninsula en el extremo oeste de la playa Reynisfjara. Antiguamente era conocida entre los marineros como Cabo Portland.

La playa Reynisfjara fue catalogada en 1991 como una de las diez playas no tropicales más bellas del mundo. En 2021 fue calificada como la sexta mejor playa del mundo. La verdad es que no invita a darte un baño, pero la playa es realmente espectacular.

Dyrhólaey

Este es un lugar perfecto para observar los famosos frailecillos en verano. Los verás facilmente volando y posados en las paredes rocosas de los alrededores.

Frailecillos
Frailecillos

Desde aquí se pueden observar las agujas de basalto de Reynisdrangar, a las que iremos luego.

Reynisdrangar desde Dyrhólaey
Reynisdrangar desde Dyrhólaey

Cómo no había tiempo que perder, volvimos al coche para visitar el siguiente punto: Reynisdrangar. Se trata de unas columnas de basalto que se encuentran en el otro extremo de la playa Reynisfjara.

Una popular leyenda cuenta que tres trolls, Skessudrangar, Landdrangar y Langhamrar; se dedicaron una noche a arrastrar a tierra un barco de tres mástiles hacia la orilla. Cómo la faena les llevó más tiempo del esperado, sin darse cuenta la noche llegó a su fin. Con la salida del sol, fueron transformados en piedras junto con el barco. Esas piedras son las hoy conocidas como Reynisdrangar.

Hay que puntualizar que estas piedras siguen manteniendo los nombres de los tres trolls.

En este extremo de la playa también se encuentra la cueva Hálsanefshellir. Es una de las cuevas más populares de Islandia situada al pie de la montaña Reynisfjall y está rodeada de columnas de basalto. Es todo un espectáculo de la naturaleza.

Hálsanefshellir

A esta hora empezaba a entrar un poco de gazuza pero queríamos esperar a llegar a la ciudad para comer. Pero junto al parking había un puesto de pylsur.

Los pylsur son los perritos calientes o hot dogs y son toda una institución en Islandia. En algún sitio he llegado a leer que son un plato nacional islandés. Están en todos sitios: puestos callejeros, supermercados y hasta gasolineras. La verdad es que están muy ricos y son muy “baratos”.

Pylsur

Los pylsur nos costaron 450 ISK (3.20€) y fue suficiente para matar el gusanillo.

Ya con el estómago calmado nos dispusimos a ir hasta Vík í Mýrdal. Es un pequeño pueblo situado en el municipio de Mýrdalshreppur y es el núcleo urbano más grande en 70 km a la redonda. Tiene unos 300 habitantes…

Fuimos hasta la ciudad y dejamos el coche en el aparcamiento del mirador de Reynisdrangar. Desde aquí tenemos otra magnífica vista de los “trolls” desde el otro lado.

Reynisdrangar

Disfrutando del precioso paisaje nos dispusimos a buscar algún sitio para comer. Elegimos el restaurante Halldórskaffi, muy ceca y con buenas opiniones. Nos comimos una hamburguesa y un sandwich de cordero estilo islandés que estaba de muerte. También tenían unas tartas que tenían un pintón espectacular, pero entre la comida y el pylsur no había ya demasiado espacio. La comida nos costó 5.780 ISK (41.14€).

Halldórskaffi
Halldórskaffi

Después de la comida pasamos por un supermercado en Vík í Mýrdal a comprar algo para cenar y desayunar.

Tras la compra nos ponemos rumbo al siguiente punto de nombre impronunciable: Fjaðrárgljúfur, a 68 km de distancia.

De camino, pasando por uno de los innumerables campos de lava alfombrados por el musgo, pasábamos por un sitio con varios coches aparcados. Decidimos indagar.

Se llama Eldhraun. Allí hay un cartel informativo donde te explica un poco sobre la historia, evolución e información sobre el musgo. También hay un pequeño recorrido muy pedregoso. En él te destrozarás los pies, tobillines y zapatos.

IMPORTANTE: NO PISES EL MUSGO. Hay carteles pero aún así a la peña se la suda enormemente.

Eldhraun
Eldhraun

Tras la breve parada volvimos a la carretera y llegamos a nuestro destino.

Fjaðrárgljúfur es un impresionante cañón de unos 2 km de longitud y hasta 100 m de profundidad cerca del pueblo Kirkjubæjarklaustur. Fue creado por la erosión del río Fjaðrá que fluye desde los glaciares.

La rutilla es cuesta arriba pero es llevadera. Al final hay una pasarela mirador con el suelo transparente para admirar la cascada Mögáfoss.

Fjaðrárgljúfur
Fjaðrárgljúfur
Fjaðrárgljúfur
Mögáfoss

La pena es lo poco que acompañaba el tiempo. Llovía de lado debido al viento y era muy, muy incómodo.

Vuelta al parking. Un desahogo en los servicios, que hay que decir que en casi todos los parkings hay aseos y vuelta a la carretera.

Siguiente destino: Svartifoss.

De camino, como siempre, nos paramos a hacer fotos de los espectaculares paisajes. Pero hubo uno en el que casi clavamos frenos. Se trata de una diminuta cascada, poco más que un salto de agua. Lo llamativo era el precioso decorado que formaba en el paisaje.

Fossálar
Fossálar

Continuamos el camino haciando algunas paradas para deleitarnos con el paisaje que forman las lenguas del glaciar Vatnajökull. Con 8.100 km² es el más grande de Islandia y el 2º de Europa tras Austfonna en las islas Svalbard (Noruega).

Skaftafellsjökull
Skaftafellsjökull.

Después de un rato llegamos al parking del centro de visitantes de Vatnajökulsþjóðgarður (Parque Nacional Vatnajökull).

Vatnajökulsþjóðgarður es el segundo parque nacional más grande de Europa con más de 14.000 km². Esto es el 14% de la superficie total de la isla. Es solo superado por el Parque Nacional Yugyd Va en Rusia con casi 19.000 km².

Aparcamos y vamos hasta el centro de visitantes. Allí puedes encontrar aseos, recuerdos, información y muchas cosas más. También es donde tenemos que pagar por el aparcamiento. El precio es de 750 ISK y se paga online o en unas pantallas del centro de visitantes.

Vatnajökulsþjóðgarður

Después de pagar y sin perder tiempo, empezamos la subida hacia Svartifoss. La ruta es de unos 2 km en los que la mayor parte es cuesta arriba, pero es llevadera.

Como a mitad de camino nos topamos con Hundafoss, una cascada de 25 m de altura.

El nombre de la cascada se deriva de la palabra islandesa “hundur”, que significa perro. El nombre proviene porque, durante la crecida del río, a veces los perros de las granjas salían flotando de la cascada.

Hundafoss
Hundafoss

Seguimos subiendo y por fin llegamos a la joya de la corona: Svartifoss.

Svartifoss es una de las cascadas famosas de Islandia. No es por su altura (20 m) ni por su caudal. Es por el espectacular escenario en el que está enclavada. Está rodeada por columnas de basalto hexagonales. Estas columnas de basalto han servido de inspiración a los arquitectos islandeses, como en la iglesia Hallgrímskirkja en Reykjavík.

Svartifoss
Svartifoss

Con la hora que era (alrededor de las 8 de la tarde) no había casi nadie. Sólo dos chicas que nos sacaron varias fotos (y nosotros a ellas). Así que se podía contemplar con mucha tranquilidad.

Aquí acabábamos nuestra visitas turísticas. Ahora al alojamiento. Habíamos contratado un Guesthouse en la ciudad de Höfn a 136 km.

Por el camino nos pasó algo con lo que hay que tener mucho cuidado conduciendo. Hay una señal de tráfico en islandés que ya habíamos visto antes. No nos dimos cuenta para que servía hasta este momento.

En muchas carreteras hay una especie de ave que, estando en los bordes de la carretera, al asustarse levanta el vuelo SIEMPRE hacia ésta. Lo hace muy lentamente así que es fácil llevárselos por delante.

Aquí hubo un tramo en el que levantamos a dos (los únicos que golpeamos en Islandia). Por mucho cuidado que se tenga es casi inevitable debido a la cantidad tan grande de pájaros que hay. Lo atestiguan todos los que hay muertos en el suelo.

Los llamamos los pájaros suicidas.

Tras casi dos horas de camino, sobre las 10 de la “noche” llegamos al alojamiento. Con tan buena suerte de que la recepción cerraba a las 8… ¿y ahora que?

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En lo que parecía la estancia principal había un timbre. Tocamos. Nos sale una señora con pinta de estar muy enfadada (le jodimos el apalanque) y nos dice que no tenemos resrva allí.

Después de varias comprobaciones resultó que nuestro alojamiento era otro que estaba en el puerto con nombre bastante similar. Mil perdones.

Nos vamos al bueno y allí si pudimos entrar.

19 de julio

Hoy toca excursión por un glaciar.

Nos levantamos muy temprano, con mucho viento y lluvia y nos dirigimos al punto de partida de la excursión. La habíamos contratado con más de un mes de antelación en Civitatis.

Desde el punto de partida llegamos hasta el final del camino. Aunque llamarlo camino es ser benevolente. A partir de aquí hay que caminar alrededor de 1km hasta el extremo del glaciar. Es una de las lenguas del gigantesco Vatnajökull.

Allí te equipan con unos crampones y… ala!, a caminar por el hielo. El guía, Haukur, fue muy agradable y nos dio muchísima información de geología e historia de la zona y el país.

Vatnajökull
Vatnajökull
Vatnajökull
Vatnajökull

La verdad es que la excursión fue realmente espectacular. Muy, muy recomendable.

Si te interesa puedes contratarla a través de la web de Civitatis:

Trekking por el glaciar en islandia

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Tras la espectacular excursión, volvimos al punto de partida a por el coche y nos pusimos en camino del lago Jökulsárlón.

Jökulsárlón, situado en el extremo sur del glaciar Vatnajökull, es el lago glaciar más grande y famoso de Islandia. Es relativamente reciente ya que apareció en 1934. En 1975 había doblado su tamaño debido al aceleramiento del deshielo de los glaciares.

Su característica principal es que abundan los icebergs, que se desprenden de la lengua del glaciar Breiðamerkurjökull.

lago Jökulsárlón

Por el lago es posible navegar con kayak entre los icebergs o hacer excursiones en barco.

lago Jökulsárlón

En el parking tienes un par de puestecillos de comida. Tienes uno de fish & chips y otro de pylsur y sandwiches de langosta. Huelga decir que nos jincamos un pylsur bien cargado… que nos costó 650 ISK cada uno.

Tras el hot dog, cruzamos la carretera y nos dirigimos a la Diamond Beach, la playa de los diamantes. Se trata de una playa de arena negra en la que desembocan las aguas del lago Jökulsárlón. Además, junto con el agua van a parar al mar y a la playa los restos de iceberg. La arena está regada de numerosas pequeñas piedras de hielo, con lo que parece un campo de diamantes.

Diamond Beac
Diamond Beac

Pensaba que por ser verano no encontrariamos más que los icebergs grandes, pero no, estaba la playa llena. Es una auténtica maravilla.

Dejamos atrás esta maravilla y nos ponemos camino al oeste. Entre otras cosas, nos separaban 5 horas de carretera hasta el alojamiento.

Una hora después de ponernos en camino decidimos parar a comer un sandwich en un mirador. Estaba junto al alojamiento equivocado de la noche anterior. Había unas vistas preciosas pero, con el terrible viento, comimos dentro del coche. Sandwich de salami del supermercado.

Islandia
Buenas vistas para la comida.

De camino a la ciudad de Egilsstaðir, en cierto momento, el navegador nos manda a tomar un desvío, a falta de 124 km para llegar. Esa carretera era puro barro. No podía ser por allí. Resultó ser una de las tantas carreteras de tierra que íbamos a tomar. Al ser la primera, con lluvia y mucha niebla, íbamos acojonaitos.

Islandia
21 km así.

Después de recorrer 21 km por ese camino infernal llegamos por fin a carretera asfaltada. En ese cruce había un cartel que indicaba que tan sólo nos faltaban 44 km hasta Egilsstaðir. Nos habíamos ahorrado 60 km por aquí.

Llegamos a la ciudad a 20 minutos de cerrar el supermercado. Compramos, repostamos y seguimos nuestro camino. Nuestro destino: el cañón Stuðlagi.

El cañón Stuðlagi está situado en el valle del glaciar Jökuldalur y contiene la mayor cantidad de columnas de roca basáltica de Islandia. Esta maravilla estaba sumergida bajo el agua hasta 2009 cuando se construyó la presa para el embalse Hálsón.

cañón Stuðlagi

Se puede visitar desde las dos riberas. En el lado oeste tenemos una plataforma desde la que divisa de maravilla el cañón.

cañón Stuðlagi

Entre el tremendo frío y la lluvia poco pudimos regocijarnos con el paisaje. Subimos el millón de escalones hasta el aparcamiento y nos cenamos otros sándwiches de salami.

Después del banquete nos pusimos en camino al alojamiento. Para esta noche elegimos Síreksstaðir Farm Holiday. Una granja en medio de la nada, literalmente. “Pero fue barato”. 99€ habitación privada con baño compartido y desayuno. Estaba francamente bien.

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Alhambra de Granada: un palacio de ensueño

La Alhambra es un complejo monumental situado en la ciudad de Granada, Andalucía. Se trata de un conjunto de antiguos palacios, jardines y fortaleza construido para alojar a la corte del Reino Nazarí (1238-1492) y, tras la reconquista, para la realeza castellana.

Su rica decoración interior es de las más importantes del arte y arquitectura andalusí y alberga el museo de arte andalusí. Está gestionado por el Patronato de la Alhambra y el Generalife y en 2016 fue el segundo monumento más visitado de España después de la Sagrada familia de Barcelona. Antes de la pandemia lo visitaban una media de casi 3 millones de visitantes al año.

Patio de los Arrayanes
Patio de los Arrayanes.

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Puedes realizar una maravillosa visita guiada para conocer en profundidad la historia de la Alhambra:

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Islandia 2022: Otro sueño hecho realidad

Este 2022 volvemos a viajar en condiciones. Este año toca Islandia. Un destino con el que he soñado desde que era chaval y que cumplo unos 30 años después.

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Islandia 2022 (I): Península de Reykjanes y Círculo Dorado

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Tras 8 horas de escala en Barcelona, sobre las 19.05 (con 10 minutos de retraso) salimos rumbo al aeropuerto de Keflavik donde aterrizábamos algo más de 4 horas después, a las 21.30 hora islandesa (2 menos que en España).

Para esa noche habíamos contratado para pasar la noche el KEF Guesthouse by Keflavik airport, que estaba cerca del aeropuerto para recoger el coche al día siguiente. Un modesto guest house con baño compartido que nos costó 17.940 ISK (129.35€), con desayuno incluido.

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Para llegar tomamos el bus 55, que era el de la empresa pública que llega desde el aeropuerto hasta Reykjavik haciendo ruta. El bus nos costó 490 ISK (3.53€ ) hasta nuestra parada Njarðvíkurtorg.

Fue una gran experiencia ya que el conductor era un cachondo. Estaba todo el rato riéndose a carcajadas. Parece ser muy feliz en su trabajo. Además, te explicaba muy bien lo que necesitaras sobre el trayecto o donde bajarte.

Sobre las 23.30 llegamos al alojamiento y directamente a descansar.

15 de Julio

Península de Reykjanes

Como hasta las 12 no nos daban el coche, decidimos no madrugar demasiado e ir a dar un paseo por la ciudad. No había nada destacable salvo el Viking World, el museo de historia vikinga y Stekkjarkot, el museo de Reykjanes, que se encuentra en la localidad de Njarðvík.

Stekkjarjot es un ejemplo de las casas tipo cabaña de césped, piedra y madera toscamente construidas que alguna vez fueron comunes en la península de Reykjanes y otras áreas costeras de Islandia.

Stekkjarkot / Njarðvík

Fue inaugurado en 1993 tras la restauración de la cabaña del siglo XIX. La cabaña puede ser visitada sólo con cita previa y es gratuita.

Viking World abrió sus puertas en mayo de 2009 aunque fue inaugurado oficialmente el 17 de junio de ese año en un moderno edifico diseñado por Guðmundur Jónsson.

El museo cuenta detalladamente la historia de los vikingos islandeses y su elemento más llamativo: el barco vikingo Gokstad que en 2000 navegó a través del Océano Atlántico hasta L’Anse aux Meadows, Canadá, para las celebraciones del milenio del viaje de Leif Ericsson y luego a Nueva York.

Viking World
Viking World

Tras la visita volvimos sobre nuestros pasos, compramos algo de comida en un supermercado Bonus y nos fuimos al alojamiento a esperar que nos recogieran para ir a por el coche.

Elegimos Islandiacar para alquilar el coche, el sitio más “barato” que encontramos. Fue un Peugeot 2008 y nos costó en total 257.701 ISK (1.855€) por 10 días, incluido el seguro premium que cubría todo excepto que el viento arrancara la puerta del coche y wifi portátil.

Ya con el coche nos fuimos directamente al primer sitio que teníamos elegido: Brúin milli heimsálfa, el puente entre dos continentes.

Brúin milli heimsálfa
Brúin milli heimsálfa

La península de Reykjanes se encuentra en uno de los principales límites de placas del mundo, la Dorsal del Atlántico Medio. Aquí se encuentra la división entre las placas norteamericana y euroasiática.

A medida que las placas divergen, se forman fracturas lineales, conocidas como fisuras, debido a la tensión que se acumula a medida que las placas se alejan unas de otras.

Brúin milli heimsálfa

El puente de Leif el Afortunado es un pequeño puente construido como símbolo de la conexión entre Europa y América del Norte. Si lo cruzas, estarás cruzando de un contiente a otro.

Aquí pasó algo curioso. Una familia se olvidó de poner el freno de mano de la furgoneta al aparcar y ésta se precipitó fuera del recinto. Tuvimos que sacarla del pedregal entre 5 personas empujando sobre las piedras en la que se encontraba.

La furgoneta quedó bonita…

Desde aquí nos fuimos hacia el siguente punto: el área geotérmica de Gunnuhver.

Gunnuhver
Gunnuhver

Sobre este lugar pesa una antigua leyenda que dice:

En el siglo XVIII una anciana llamada Gudrun (Gunna abreviado) era sospechosa de practicar la brujería. Poco antes de su muerte fue visitada por un juez terminó discutiendo con ella. Ese mismo juez asistió al funeral de Gunn y fue encontrado muerto a la mañana siguiente, con el cuerpo magullado y mutilado. Se culpó de esto a la anciana.

Su espíritu estuvo vagando aterrorizando a los campesinos y sembrando el caos por la península de Reykjanes. No fue hasta que los lugareños atiborraron de licor a un sacerdote que encontraron una solución para atrapar a Gudrun. Siguiendo el consejo del sacerdote, dejaron un cabo suelto de un ovillo de cordel para que el fantasma lo agarrara. Ella lo hizo, y la bola rodó hacia las aguas termales, llevándose consigo el fantasma de la bruja y atrapándola allí para siempre.

Algunos dicen que el fantasma de Gudrun no cayó en el pozo hirviente, sino que se aferrará al borde por toda la eternidad. El vapor es constante y lo suficientemente espeso como para ocultar cualquier figura fantasmal dentro o fuera de Gunnuhver.

Gunnuhver
Gunnuhver

La fuente termal toma su nombre de la anciana (Gunnuhver se traduce como “fuente termal de Gunn”) y es el campo geotérmico más grande de Islandia. Mide unos 20 metros y expulsa constantemente vapor denso y turbio a una temperatura de casi 300ºc.

El recinto tiene varios aparcamientos. Nosotros aparcamos en el aparcamiento oeste. Nada más bajar ya se nota en el ambientillo el olor a huevo podrido de las aguas sulfurosas. El camino está bien marcado y con algunas pasarelas de madera que nos acercan a los pozos de los que sale el vapor (y un pestazo impresionante).

Junto al área geotérmica se encuentra Reykjanesviti, el faro de Reykjanes de 31 m de altura. El faro original fue construido en 1878 pero un terremoto lo destruyó tan sólo 8 años después. El actual se inauguró en 1929.

Faro de Reykjanestá
Faro de Reykjanestá

Volvemos a la carretera para ir hasta la cercana ciudad de Grindavík a buscar algo para comer. Lo hicimos en Papa’s Restaurant, un restaurante con mucha variedad como pizzas y hamburguesas. La comida estaba realmente buena y no era cara (para ser Islandia). La cuenta nos salió 5380 ISK (38.79€).

Al terminar de comer, seguía haciendo un tiempo de mierda (mucha lluvia, frío y viento) así que decidimos ir al que iba a ser nuestro alojamiento de los próximos 3 días. Una casa de alquiler turístico donde vivía una señora jubilada en Kópavogur, en el área metropolitana de la capital Reykjiavik.

El alojamiento fue relativamente “barato” y nos costó 14.310 ISK (103€).

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Dejamos las cosas en el alojamiento y salimos corriendo que teníamos hora para las 8 de la tarde en Bláa lónið, la Laguna Azul.

La Laguna Azul es un spa geotérmico cuyas aguas son ricas en minerales como sílice y azufre. La laguna es alimentada por la producción de agua de la cercana planta de energía geotérmica Svartsengi.

El agua sobrecalentada surge del terreno cerca de la corriente de lava para mover las turbinas que generan electricidad. Después de pasar por las turbinas, el vapor y el agua caliente pasa a través de un intercambiador de calor para proporcionar calor para el sistema de agua caliente municipal. Los deshechos es lo que alimenta la laguna.

Bláa lónið, la Laguna Azul
Bláa lónið, la Laguna Azul

La temperatura del agua oscila entre 37 y 39ºc y se dice que ayuda a personas que padecen de enfermedades de la piel como la psoriasis.

Por desgracia el tiempo era una verdadera mierda: lluvia, frío y un viento helado que daba la vuelta. Fue imposible sacar fotos en condiciones a la Laguna, pero si pudimos sacar algún vídeo pasado por agua… Pero en el agua se estaba de maravilla.

También te dan una pulsera con la que abres y cierras la taquilla y se registra lo que consumas en los bares. La entrada incluye una bebida.

A la salida te dan una toalla y una para el pelo si lo llevas largo.

Si llevas el pelo largo tienes que untarte bien de acondicionador que encontrarás en las duchas del vestuario. El agua te deja el pelo como el de los Jackson Five. Tampoco es recomendable usar gafas ni lentillas ya que los cristales de silicio pueden dañarlos. Y, además, irrita los ojos. Cualquiera diría que bañarse es bueno para la salud…

La laguna es gigantesca. Tiene un bar dentro y un pequeño kiosco en el que te dan el barro blanco para untarte en la cara. También hay un barro negro pero ese hay que pagarlo.

Bláa lónið, la Laguna Azul
Menudo gepeto

Una vez que entras puedes estar todo el rato que quieras. Nosotros entramos a las 20.00 y salimos cuando cerraron a las 23.00 (arrugados como pasas).

El precio de la entrada varía según la época y la hora. A nosotros nos costó 11.990 ISK (86.44€) por persona. También hay una entrada premium por 14.490 ISK (104.47€) y otra llamada Retreat Spa que cuesta 79.000 ISK (569.56€).

A la salida, bien relajados y siendo tan tarde, nos comimos unos sandwiches con viandas que habíamos comprado en un Bonus. Y luego a dormir que había que madrugar.

16 de julio

Nos levantamos tempranito, una ducha y nos ponemos en camino dirección Þingvellir (Thingvellir), en el Círculo Dorado. Por cierto, el agua en la zona de Reykjavik apesta a huevo podrido. Apesta mucho. Es bastante desagradable ducharse y no digamos lavarse los dientes…

Círculo Dorado

El Círculo dorado es una ruta turística circular de unos 300 km que parte y finaliza en Reykjavik.

Islandia

El tiempo sigue sin acompañar. Sigue lloviendo y por el camino nos encontramos mucha niebla que no deja contemplar el paisaje. A falta de unos pocos kilómetros empeza a disiparse la niebla y deja de llover.

Þingvellir es un parque nacional establecido en 1930 y se encuentra a 40 km de Reykjavik. Se trata de unos de los lugares más importante de la historia de Islandia.

Aquí se funda en el año 930 el Alþingi (Althingi), el parlamento más antiguo del mundo. Éste se reunía anualmente cuando el lögsögumaður (hombre de leyes) recitaba las leyes, resolvía las disputas y se castigaba a los criminales. No queda construcción alguna pero como testigo queda Lögberg (Roca del Rey).

Lögberg
Lögberg.

Llegamos al inmenso parking y dejamos el coche y nos encaminamos al centro de visitantes. Allí hay que pagar 750 ISK (5.40€) por el aparcamiento.

En el centro hay una exposición interactiva sobre el parque que cuesta 1.000 ISK (7.20€).

Pasamos por la tienda de regalos / cafetería. Allí vi algo que me llamó la atención. Era como una redecilla anti-insectos para la cara. Hay que ser friki.

Al otro lado del centro de visitantes llegamos al mirador. Desde allí hay unas vistas espectaculares de toda la zona.

Islandia

A continuación bajamos por el interior de la grieta Almannagjá que, hasta 2011 era un camino de grava. En marzo de ese año apareció un agujero en medio del camino. Tras investigarlo se descubrió la falla, de 10 metros de profundidad y 15 de largo.

Almannagjá

Bajamos por la falla y cruzamos a la otra orilla del río Óxará. Allí nos encontramos con Þingvallakirkja, una pequeña iglesia luterana. La primera iglesia se construyó en el año 1017 siendo la más antigua de Islandia, pero la actual data de 1859.

Þingvallakirkja
Þingvallakirkja

A su lado se encuentra Þingvallabær, una pequeña granja construida en 1930 para conmemorar el 1000 aniversario de Alþingi. Hoy se utiliza como la oficina del guardián del parque y la casa de verano del primer ministro.

Þingvallabær
Þingvallabær

Desde aquí nos fuimos hacia el norte dirección a Öxarárfoss. ¿Te acuerdas de la redecilla que vimos a la venta en el centro de visitantes?… ¡CÓMPRALA! El camino fue un jodido infierno.

Durante más de un kilómetro hay una auténtica nube de unas moscas diminutas que se te meten en los ojos, por la nariz, por los oídos, por la boca… fue un auténtico infierno. A lo largo del viaje se volverían a cruzar en nuestro camino.

Öxarárfoss es una pequeña casacada de unos 14 metros de alto. Desde luego no impresiona por su tamaño pero el escenario en el que está enclavada es realmente precioso.

El escritor islandés Björn Th. Björnsson escribió:

“Aunque Öxarárfoss no es de gran tamaño, es peculiarmente hermosa y tiene mucho que ver con eso. Cae desde un borde uniforme y es razonablemente ancho para darle proporciones particularmente elegantes. Los cantos rodados están debajo, pero no los cubren, lo que genera mucho rocío. Pero así es como se comporta el sol aquí, en la última parte del día se coloca oblicuamente a lo largo de la brecha y brilla en la cascada, tan raro de ver. Los alrededores creados por los martillos de grietas no mejoran en lo más mínimo la belleza, ya sea que la cascada esté en modo ligero en verano o en bandas heladas en invierno”.

Tras contemplar largo rato la cascada volvimos paseando al centro de visitantes, del que nos separaban unos 2 km. La verdad es que el entorno es realmente espectacular.

Aprovechamos para tomarnos un café y un refresco. Es curioso ver que, en Islandia, es más caro el café que los refrescos. El café nos costó 500 ISK (3.57€) y el refresco de 500cl 350 ISK (2.50€).

Islandia

De vuelta al coche nos ponemos otra vez en carretera. A unos 10 km nos encontramos con Hrafnagjá útsýnispallur, un mirador para contemplar el cañón Hrafnagjá.

Hrafnagjá útsýnispallur
Hrafnagjá útsýnispallur

Después de la breve parada continuamos hacia nuestro siguiente destino: Kerið.

Kerið es un cráter con un pequeño lago en su interior. Se formó hace unos 6.500 años en el extremo norte de una hilera de cráteres conocida como Tjarnarhólar. Tiene forma ovalada con 270 m de largo, 170 m de ancho y 55 m de profundidad.

Su lago interior varía entre 7 y 14 metros de profundidad. Según una antigua tradición, una subida del nivel del agua aquí va acompañada de una correspondiente caída en el estanque de Búrfell en Grímsnes (a 75km) y viceversa.

Kerið

La entrada al cráter cuesta 400 ISK (2.85€). Por cierto; está prohibido meterse en el lago.

Se iba haciendo la hora de comer así que decidimos irnos hasta la ciudad de Selfoss, a sólo 15 km, en busca de algún sitio “barato”. Terminamos comiendo en un KFC: rápido y poco caro.

Desde aquí nos fuimos a hacer un poco de senderismo. Nos vamos ha recorrrer los alrededores del campo de lava del Volcán Geldingadalir, en el monte Fagradalsfjall, el último que hizo erupción en julio de 2021.

El mismo monte en que hizo erupción a principios de agosto, justo una semana después de volver nosotros a España. Vivir para ver.

Tras 50 km llegamos al desierto parking. Intento bajarme del coche, pero era tanto el viento que hacía, que apenas podía abrir la puerta para salir. Entre el viento, la lluvia y el frío, se iba a hacer imposible la ruta.

Decidimos buscar un plan alternativo y dejar para otro día esta actividad, si teníamos tiempo.

Como no sabíamos muy bien que hacer, decidimos darnos un paseo hasta Akranes, una ciudad portuaria al norte de Reykjavik. La verdad es que no tiene prácticamente nada para ver, salvo el espectacular paisaje y algunas aves marinas.

Aparcamos junto al Visitor Center y nos dirigimos al Akranesviti, el nuevo faro, contruido entre 1943 y 1944. Entró en funcionamiento en 1947 y a partir de 2012 se abrió al público. Estaba ya cerrado a la hora que llegamos.

Akranesviti. Al fondo Gamli Akranesvitinn.
Akranesviti. Al fondo Gamli Akranesvitinn.

Un poco más adelante encontramos Gamli Akranesvitinn, el antiguo faro. Construido en 1917 y funcionó hasta 1947.

Para cenar nos paramos de camino a Reykjavik en un descampado. Allí nos hicimos unos sandwiches con avíos comprados en un Bonus y nos los comimos admirando las espectaculares vistas.

Islandia

Tras la copiosa cena… A dormir.

17 de Julio

Volvemos al Círculo Dorado. Primera Parada: Brúarárfoss, una pequeña pero preciosa cascada en el río Brúarà. No es ni la más grande ni la más caudalosa de Islandia, pero sus aguas color turquesa son realmente hipnóticas.

Recorremos los 90 km que separan nuestro alojamiento del pequeño aparcamiento donde empieza la ruta. Desde aquí hay que hacer un pequeño trekking de unos 3 km siguiendo el río Brúarà para llegar a la cascada.

Es un camino relativamente suave aunque el día en el que estuvimos nosotros se encontraba embarrado a tope y era algo complicado caminar. En algunos tramos era literalmente imposible andar y había que salirse un poco del camino.

Brúarárfoss
Río Brúarà.
Brúarárfoss

Brúarárfoss no es la única cascada del camino. Nos vamos a encontrar dos más. La primera es Hlauptungufoss, aproximadamente a 1.5 km del parking.

Aquí ya podemos apreciar el increíble color turquesa del agua procedente del deshielo de los glaciares.

Hlauptungufoss
Hlauptungufoss.

Un poco más adelante nos topamos con la segunda: Miðfoss. Como su nombre indica, es la de enmedio…

Miðfoss
Miðfoss.

Y ahora sí. A unos 800 metros nos encontramos con la espectacular Brúarárfoss. Juzguen ustedes mismos. Aunque he de decir que las fotos no hacen justicia al color del agua.

Brúarárfoss
Brúarárfoss

La verdad es que merece mucho la pena el paseo y habernos metido en el barro hasta los tobillos.

Volvemos al coche y nos vamos al siguiente punto: el área geotérmica de Geysir, en el valle de Haukadalur.

Esta área está salpicada de varias fumarolas, fuentes termales y pozos de lodo. El géiser principal es Geysir, aunque actualmente se encuentra inactivo.

Realmente la principal atracción es el géiser Strokkur que revienta cada 5 minutos aproximadamente. La altura suele variar pero puede ser de hasta 40 metros.

 Geysir

Aparcamos en el centro de visitantes y nos vamos hacia el recinto. Nada más llegar vemos a un montón de gente arremolinada alrededor de unas fumarolas como esperando algo… esto será Strokkur.

Mientras estamos esperando, llega un trabajador del centro y nos dice que ahí no va a reventar nada. No sabe que hace allí toda esa gente. Strokkur se encuentra más arriba.

Pues nos fuimos directamente al géiser. La primera explosión fue bastante mierder. Apenas un par de metros. La siguiente si fue bastante gorda. Pero la tercera si fue espectacular, e incluso llegó a salpicar a la gente.

Podemos subir al mirador que hay en lo alto para admirar desde la alturas el área.

Desde aquí nos fuimos directos hasta la siguiente parada. Otra de las estrellas del Círculo Dorado: la cascada Gullfoss (Cascada de Oro en islandés).

Se trata de la cascada más famosa de Islandia. Enclavada en el cañón del río Hvitá, cuenta con dos saltos de agua, uno de 11 metros y otro de 21. En total son 32 metros de caída y un caudal de entre 80 y 140 metros cúbicos de agua por segundo.

Gullfoss

Un consejo: lleva contigo un chubasquero porque si te acercas a la cascada vas a acabar empapado.

Junto a las escaleras que suben al centro de visitantes encontramos un pequeño monumento dedicado a Sigríður Tómasdóttir. Fue una ambientalista islandesa cuyo activismo ayudó a preservar las cascadas de Gullfoss, protegiéndolas de la industrialización. Se la considera la primera ecologista de Islandia.

Sigríður Tómasdóttir

Como se iba haciendo la hora de comer, subimos al centro de visitantes que tenía restaurante. Estaba a tope no, lo siguiente así que decidimos volver a Geysir, que habían varios restaurantes.

Aquí había menos gente así que decidimos quedarnos.

Comimos en el restaurante Geysir Glíma. La comida fue estupenda y a un precio bastante normalito para ser un sitio turístico.

Un plato de albóndigas y un codillo de cordero por 4.970 ISK (34.20€).

Un café y a por el siguiente destino: la cascada Háifoss, a 87km.

Al salir de la asfaltada carretera 32, entramos en la primera carretera de grava relativamente larga. Íbamos algo asustados por los agujeros que tenía pero nos sirvió de experiencia para carreteras futuras.

Camino a Háifoss
Camino a Háifoss

Háifoss era en teoría la catarata más alta de Islandia. El río Fossá vierte aquí sus aguas a nada menos que 122 metros de altura. Mediciones recientes indican que Hengifoss es la catara más alta de la isla con 128 metros.

Junto a Háifoss se encuentra otra gran cascada llamada Granni. Todo el conjunto forma un auténtico espectáculo de la naturaleza.

Háifoss y Granni
Háifoss
Granni
Granni.
Granni

Todo era tan impresionante que estuvimos allí mucho rato disfrutando del tremendo espectáculo que nos brindaba Islandia.

De vuelta al coche, como era temprano, decidimos desviarnos de nuestra ruta y nos fuimos a visitar la cascada Faxi.

Faxi es una cascada en el río Tungufljót. Tiene 7 metros de altura y 80 de ancho y ha sido descrita como la hermana menor de Gulfoss.

Faxi waterfall

Para acceder a Faxi hay que pagar 700 ISK (5€ – 5.15$). Si comes en el restaurante y gastas al menos 2.000 ISK, te descuentan las 700 de la entrada.

Ya iba siendo buena hora para cenar. Decidimos parar de nuevo en Selfoss de camino a Reykjavik. No nos complicamos la vida y cenamos en el KFC. Rápido y relativamente barato.

Tras la cena decidimos dar un paseo por la ciudad de Selfoss. Se trata de una pequeña ciudad al sur de Islandia, a orillas del río Ölfusá.

Selfoss

Su historia se remonta a más de 1.000 años atrás, fue colonizada por Thorir Ásason. Aunque las Sagas Islandesas mencionan que Ingólfur Arnarson estuvo aquí durante el invierno de 873 en la montaña Ingólfsfjall.

La ciudad actual se formó en 1891 a raiz de la construcción del primer puente colgante sobre el río. Dicha construcción fue ordenada por Tryggvi Gunnarsson, miembro del Alþingi.

Selfoss

Fue un bonito y corto paseo por su casco antiguo, lleno encantadoras de casas de colores.

Aún haciendo 7ºc de temperatura, vimos a varias personas con unos helados bien apetecibles, así que se me antojó uno.

Eran de un sitio llamado Ísbúðin Fákafeni. Entramos y nos disponemos a hacer nuestra cola. En la Pared tienen un cartel en grande con la carta… en islandés. No entendemos una mierda.

Así que señalamos lo que está pidiendo el resto de la gente y señalamos más para el topping. Salió bien. estaban buenísimos y nos costaron 610 ISK (4.36€) cada uno.

Nos lo comemos relajadamente y nos volvemos a Reykjavik a dormir.

Selfoss

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Lituania 2012: desconocida sorpresa

En esta página vamos a describir nuestro viaje a Lituania en forma de diario. Un país que no te dejará indiferente.

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Francia y Bélgica 2015

En esta entrada vamos a narrar en forma de diario nuestro primer viaje a Francia. Visitaremos París y las zonas de Picardía y Normandía centrándonos sobre todo en los cementerios de las Guerras Mundiales.

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España 2021: Ruta desde el centro al norte

Una vez más, a causa de la pandemia de Covid-19, volvemos a aplazar nuestro viaje de verano a tierras asiáticas. El año pasado Laos y este año iba a ser nuestro tercer viaje a Japón. Pero seguimos conociendo bellos rincones de España.

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Barcelona: un paseo por Montjuïc

En este 2022 volvemos a hacernos un gran viaje dos años después. Este año toca Islandia, pero antes toca un paseo por Barcelona.

Torres Venecianas
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14 de Julio

Toca viaje largo. A las 8.55 de la mañana despegamos puntuales hacia el aeropuerto de Barcelona, donde haríamos una escala de 8 horas.

Con esta escala tan larga decidimos ir a dar un pequeño paseo por Montjuïc. Para ello tomamos el Aerobus 1 y nos bajamos en la Plaza de España. El billete de ida cuesta 5.90€ y el de ida/vuelta 10.20€.

La Plaza de España (Plaça d’Espanya) fue construida en 1929 para la Exposición Internacional. Fue según los planos de los arquitectos Josep Puig i Cadafalch y Guillem Busquets.

Plaza de España (Plaça d'Espanya)

En la plaza podemos ver varios elementos reseñables como la fuente monumental diseñada por Josep Maria Jujol y con la decoración monumental confeccionada por Miguel Blay y los hermanos Miquel y Llucià Oslé.

También encontramos la Plaza de Toros Las Arenas. Construída en el año 1900 en estilo neomudéjar por el arquitecto Augusto Font Carreras. El 19 de junio de 1977 se celebró la última corrida de toros y, a partir de ahí estuvo prácticamente en deshuso hasta el año 2011 en el que se reconvirtió en centro comercial.

Plaza de España (Plaça d'Espanya) Barcelona
Fuente y Plaza de Toros

En la entrada de la avinguda de la Reina María Cristina encontramos las Torres Venecianas, construidas en 1929 por el arquitecto Ramon Reventós como puerta de acceso a la Exposición Internacional de ese año. Su nombre se debe a su parecido con el campanile de San Marcos en Venecia.

Torres Venecianas

Subiendo por la avinguda de la Reina María Cristina encontramos la Feria Internacional de Barcelona y el Palacio de Congresos de Barcelona.

Al final de la avenida llegamos a la Font Màgica de Montjuïc (Fuente Mágica de Montjuic) construida con motivo de la Exposición Internacional de 1929 por Carles Buïgas en el lugar donde estaban situadas las Cuatro Columnas de Josep Puig i Cadafalch.

Montjuïc

La música se incorporó durante los años 80 y fue completamente restaurada antes de los juegos olímpicos de 1992. La fuente es un conjunto de juegos de luz y agua que se desarrolla en todo el eje desde el Palacio Nacional hasta la plaza de España, que incluye cascadas y estanques.

Al final de las escaleras (la mayor parte mecánicas pero no todas) llegamos al impresionante Palacio Nacional de Montjuic, construido entre 1926 y 1929 para la Exposición Internacional de 1929 de Barcelona y que desde 1934 aloja el Museo Nacional de Arte de Cataluña.

Palacio Nacional de Montjuic / Museo Nacional de Arte de Cataluña

Fue obra de los arquitectos Eugenio Cendoya y Enric Catà, bajo la supervisión de Pere Domènech i RouraFue y se trataba del edificio principal de la Esposición Internacional.

Desde aquí tenemos unas vistas espectaculares de la ciudad de Barcelona.

Tibidabo
Sagrada Familia

Tras el palacio se encuentra L’Anella Olímpica de Montjuïc, el Anillo Olímpico, las instalaciones deportivas del los juegos de 1992. En él encontramos el mítico Estadio Olímpico Lluís Companys.

El estadio fue inaugurado el 20 de mayo de 1929 por el rey Alfonso XIII. Entre 1985 y 1989 fue reconstruido casi en su totalidad para prepararlo para los Juegos Olímpicos.

Estadio Olímpico Lluís Companys y pebetero olímpico
Estadio Olímpico Lluís Companys y pebetero olímpico

Aquí también se encuentra el Palau Sant Jordi, construido para los Juegos Olímpicos por arquitecto japonés Arata Isozaki. Por desgracia todo el recinto se encontraba cerrado por obras y tuvimos que verlo de lejos.

Palau Sant Jordi

También encontramos el Castell de Montjuïc (Castillo de Montjuic), una antigua fortaleza militar que inicialmente fue una pequeña atalaya para vigilar el tránsito marítimo que fue evolucionando a lo lardo de los siglos hasta llegar al aspecto que observamos hoy día.

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Ya a la bajada nos encontramos con los jardines Joan Maragall, rodeando el Palacete Albéniz residencia de la familia real española durante sus visitas a la ciudad condal.

Castell de Montjuïc (Castillo de Montjuic)
Palacio Nacional de Montjuïc

También se encuentra aquí el Poble Espanyol (Pueblo Español) un museo arquitectónico al aire libre. Se inauguró en 1929 para la Exposición Internacional tras la idea del arquitecto catalán Josep Puig i Cadafalch y se concibió como un pueblo en el que se pretendían reunir las principales características de los pueblos de España.

Como ya se hacía la hora de comer, buscamos algún sitio recomendable. Elegimos El Mesonet, un sencillo restaurante de gastronomía catalana. Comimos de maravilla (el arroz montañés fue delicioso) y bastante barato.

El Mesonet

De camino a la parada del bus pasamos por la Plaza de Toros Las Arenas. Desde la terraza podemos obtener unas vistas espectaculares.

barcelona

Ahora si, toca volver al aeropuerto para poner rumbo a nuestro destino real: Islandia.

Si dispones de más tiempo, siempre puedes disfrutar de alguna de las múltiples actividades que te propone Civitatis en Barcelona:

Que hacer en Barcelona

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Lituania 2012 (II): visitamos Klaipėda y las dunas gigantes de Neringa

En nuestro periplo por tierras Lituanas hoy mudamos el campamento y nos vamos hasta Klaipeda.

Klaipėda es la tercera ciudad más poblada de Lituania y el principal puerto marítimo del país, situado en la costa del mar Báltico.

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Breve historia de Klaipėda

La ciudad se funda en 1252 por la Órden Teutónica. Entonces es llamada Castrum Memele (en alemán Memelburg) y siendo cristianizada toda el área.

La Paz del Mar Melno en 1422 fijó la hermandad entre la provincia de Prusia y Lituania. Memel se incluyó en Prusia y la frontera permaneció inalterada hasta 1919. Fue una de las fronteras más largas sin cambios en Europa.

A comienzos de 1474 Memel fue gobernada por la Ley Culm de las ciudades prusianas.

En 1525, el Ducado de Memel adoptó el luteranismo bajo el reinado de Alberto de Prusia. Fue el comienzo de un largo periodo de prosperidad para la ciudad y el puerto. Ya que el Ducado de Prusia fue un feudo polaco y más tarde parte de la Comunidad de naciones Polaco-Lituana. Esa prosperidad llegó a su final cuando, entre 1629 y 1635, Memel fue atacada y ocupada por Suecia.

Con la creación del Estado unificado alemán en 1871, Memel se convirtió en la ciudad más al noreste de Alemania. Tras el Tratado de Versalles el territorio que rodeaba a Memel es separado de Alemania y recibe una autonomía bajo ocupación francesa.

En 1923 tropas lituanas bajo el mando del coronel Budrys atacaron la ciudad y los franceses se retiraron.

Laguna de Curlandia

Memel fue reabsorbida por el Reich alemán el 22 de marzo de 1939, tras la anexión de Austria, los Sudetes y Checoslovaquia. En enero de 1945 la ciudad es capturada por el Ejército Rojo y entregada a Lituania.

1 de agosto

A las 11.35 salió el bus desde la estación de Vilnius. Durante el trayecto sucedió algo que me dejo impresionado. En cierto momento por la autopista, adelantamos a un viejo coche que iba remolcado por un seat Ibiza medienta una cuerda normal y corriente, atada al parachoques. Esto en España te pillan y te meten un paquete que te cagas.

Algo menos de 4 horas más tarde llegábamos a la estación de Klaipėda. Desde aquí nos fuimos dando un paseo hasta nuestro hotel, el National Hotel. Un hotel de 4 estrellas muy céntrico y bastante barato.

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Dejamos las cosas y nos fuimos a dar un paseo por el casco antiguo de la ciudad. La parte central del barrio parece un típico pueblecito alemán. ¿Habremos cambiado de país sin darnos cuenta?

El sitio más céntrico es Teatro Aikštė, la Plaza del Teatro. Esta es la plaza central del casco antiguo de Klaipeda.

En un principio aquí se encontraba parte de los fosos del castillo. Tras ser rellenado en 1819, se abre un mercado en este lugar. Este mercado va evolucionando y creciendo a medida que pasan los años.

El edificio más reseñable de la plaza es (obviamente) es el teatro. Se desconoce el momento de la construcción del primer edificio. Según unos planos de la ciudad del siglo XVIII, aquí se encontraba un edificio de planta cuadrada llamado “Komedijų namais” (Casa de la Comedia). Anteriormente era un edificio militar.

El nuevo auge de la vida teatral en Klaipėda comenzó después de 1818, cuando llegó aquí el alemán Ulbrich. Una empresa de comercio forestal le permitió el uso gratuito de un edificio temporal de madera, donde instaló una sala de 200 asientos y abrió un teatro.

Teatro Aikštė
Teatro Aikštė

A fines del siglo XIX, se completó la construcción de un nuevo teatro. Era de ladrillo de estilo clasicista de dos plantas con buhardilla en el sitio del teatro actual. En 1854 el teatro se quema durante un incendio en la ciudad pero se reconstruye en 1857.

Para 1935 se traslada a Klaipeda el Teatro Šiauliai, una ciudad a 170 km al oeste. Funciona como Teatro Estatal de Klaipeda hasta 1939.

Por desgracia, durante nuestra visita estaba totalmente tapado. Estaban realizando obras de restauración y no pudimos contemplarlo.

Otro elemento reseñable de la plaza es el monumento a Simon Dach. Poeta nacido en 1605 en Klaipeda cuando oficialmente se llamaba Memel y pertenecía a Alemania. Se trata de una fuente instalada en 1912 cuya escultura representa a la joven descalza. Es uno de los personajes creado por el poeta.

En 1939 la escultura fue retirada de la plaza y se dice que la idea era sustituirla por una de Adolf Hitler. Para 1989 se vuelve a instalar una réplica de la escultura original.

monumento a Simon Dach

Desde aquí nos fuimos a la ribera del río Danés. Cruzamos el río por el puente Biržos. Hasta el siglo XVIII, el entonces puente de madera, además de para cruzarlo, servía para cobrar tributo a todos los barcos que quisieran pasar elevándolo.

En 1877 se inicia la construcción de un nuvo puente de acero diseñado por el ingeniero Bernstein de Wiesbaden. Se inaugura en 1879.

Para 1904 se rediseñó la parte superior para que pudieran circular por el los nuevos tranvías de la ciudad. En dicha reconstrucción el puente fue decorado con dos portales Art Nouveau calados de metal a los que se adosaron farolas.

Destruido durante la Segunda Guerra Mundial, se reconstruyó con el mismo diseño en 1948. La última restauración es de 2007.

Biržos tiltas
Biržos tiltas

La ciudad debía estar en fiestas. En el parque junto al río habían varios puestecillos de comida y artesanía. Allí nos sentamos a tomar unos refrescos y comer kepta duona. Es una especie de tiras de pan frito con queso, que está buenísimo (Receta aquí).

Junto al puente encontramos Arka, un monumento construido por el escultor Arūnas Sakalauskas en 2003. Fue para conmemorar el 85 aniversario de la Ley de Tilsit y el 80 aniversario de la revuelta de Klaipėda.

La columna roja más pequeña está hecha de granito rojo y simboliza Lituania Menor y su herencia cultural. Mientras que la parte gris simboliza la Lituania propiamente dicha. La parte gris en la parte superior parece haberse roto y representa el Óblast de Kaliningrado, actualmente parte de Rusia.

La inscripción de la parte superior que dice: “Esame viena tauta, viena žemė, viena Lietuva” (“Somos una nación, una tierra, una Lituania”) son unas palabras de la escritora lituana Ieva Simonaitytė.

Klaipeda

Desde aquí nos fuimos a descansar un poco pero, de camino, pasamos por un supermercado para comprar algo de cenar. Por 18.84 Litas (5.45€) compramos un montón de cosas.

Tras el descanso dimos un pequeño paseo nocturno pero nos fuimos temprano a la cama que había que madrugar muchísimo. El día siguiente iba a ser duro, muy duro.

2 de agosto

Madrugamos mucho no, muchísimo. Hoy visitamos el istmo de Curlandia, un istmo de arena que separa el mar Báltico de la Laguna de Curlandia. Tiene una longitud de 98 km de los cuales 52 pertenecen a Lituania y el resto al Oblast de Kaliningrado en Rusia.

Según la mitología báltica, el istmo fue formado por una chica muy fuerte llamada Neringa que estaba jugando en la playa.

Laguna de Curlandia
Laguna de Curlandia

Toda la parte lituana pertenece al municipio de Neringa. Hasta la reforma del municipio lituano de 2000, se conocía como la ciudad de Neringa, aunque nunca hubo allí una verdadera “ciudad”. Se convirtió en una ciudad en la Unión Soviética en 1961 al combinar formalmente 4 asentamientos en una unidad administrativa.

A las 7.20 de la mañana estábamos tomando el transbordador de Klaipeda a Smiltynés. El trayecto nos costó 2.90 Litas (0.85€) y tarda unos 20 minutos en cruzar la laguna. Desde aquí nos subimos un bus que nos llevó hasta Nida. El trayecto nos costó 11 Litas (3.20€) y dura algo más de una hora.

Nida es la capital administrativa del municipio de Neringa y es muy conocido como destino turístico y por la colonia de artistas de Nida. Fue un movimiento artístico importante en Prusia Oriental que comenzó alrededor de 1890 y finalizó con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial.

Nida es es el punto más occidental de Lituania y los estados bálticos. Está cerca de la frontera con el enclave ruso del Oblast de Kaliningrado y cuenta con unos 2.300 habitantes.

Nida
Nida

Aquí compramos un snack para el camino y nos fuimos hacia un punto de alquiler de bicicletas que tenía ya fichado. Las bicis nos costaron 30 Litas (8.70€) cada una y podíamos devolverlas en cualquiera de los puntos que tenían a lo largo de todo el istmo.

Con las bicis nos dirigimos al primer punto que queríamos ver, la Parnidžio kopa, la duna Parnidis o la Gran Duna de Nida. Una duna de arena en movimiento de 52 metros de altura y se cree que su nombre, Parnidis, proviene de la frase cuyo significado es “pasó por Nida” porque esta duna arrastrada por el viento ha pasado varias veces por el pueblo de Nida.

Se puede subir a lo alto pero solo por los caminos marcados. Está estrictamente prohibido salirse de éstos para asegurar su conservación.

Parnidžio kopa, la duna Parnidis o la Gran Duna de Nida

Aparcamos las bicis y subimos las escaleras por medio del frondoso bosque que lleva a lo alto y podemos admirar las impresionantes vistas.

Parnidžio kopa, la duna Parnidis o la Gran Duna de Nida

En lo alto de la duna se encuentra Saulės laikrodis, un reloj de sol de granito construido en 1995. En 2011 tuvo que ser restaurado ya que fue destruido durante una tormenta. El reloj de sol es un pilar de piedra de 13,8 metros de altura y un peso de 36 toneladas. Desde el punto de vista astronómico, la duna de Parnidis es un lugar ideal para el reloj de sol en Lituania.

Saulės laikrodis
Saulės laikrodis

Después de admirar las espectaculares vistas nos pusimos en camino, dirección norte, hacia donde se encontraba el ferry, aunque no íbamos a llegar tan lejos. Prácticamente todo el camino lo pudimos hacer a través de carril bici. Es una maravilla ya que no te encuentras con tráfico y no te pones en peligro

La siguiente parada fue Vecekrugo kopa, la duna Vecekrugo a unos 8 km de Nida. Esta es la duna más alta de todo el istmo de Curlandia con 67 metros de altura. A ella se puede subir también por el camino marcado para admirar las vistas. Pero la verdad es que son menos impresionantes que las de la Duna Parnidis.

Vecekrugo kopa
Vecekrugo kopa

Aquí aprovechamos para descansar un poco a la sombrita y comernos lo que habíamos comprado en Nida. Tras el descanso volvimos al camino. Tras kilómetros de un paisaje espectacular combinando bosque y costa, llegamos a la ciudad de Pervalka, a unos 8 km de Vecekrugo kopa.

Pervalka es una (muy) pequeña población de unos 200 habitantes. La mayoría de casas son pequeñas construcciones de pescadores de finales del siglo XIX y principios del XX y la mayoría se encuentran a ambos lados de la calle principal a lo largo de las orillas de la laguna de Curlandia.

La verdad es que el pueblo es encantador. Si un día me toca la lotería, me compro una casita de veraneo aquí.

Pervalka

Aquí compramos en una tiendecilla algo para comer, ligerito para seguir dando a los pedales. Seguimos paseando hasta llegar a la costa del mar Báltico. Concretamente a Juodkrantės bendras paplūdimys, la playa de Juodkrantės, a unos 17 km de Pervalka. Una espectacular playa de arena fina y blanca en la que daba unas ganas tremendas de despelotarse y meterse en el mar, que hacía mucho calor aquel día.

Juodkrantės bendras paplūdimy

Ya desde aquí nos dirigimos a Juodkrantė (literalmente costa negra), un pueblo turístico con unos 700 habitantes. Situado en el territorio de la antigua Prusia, fue durante siglos un pueblo de pescadores llamado Schwarzort, que experimentó un auge turístico a finales del siglo XIX y principios del XX.

Aquí devolvimos las bicis, en el muelle del pueblo y allí mismo nos subimos al bus para ir hasta el ferry. Llegamos al hotel sobre las 7 de la tarde y descansamos un poco antes de ir a por algo de cena.

Klaipeda

El descanso se nos fue un poco de las manos y se nos hizo algo tarde.

Por internet había fichado un sitio para cenar y nos pusimos en camino. Tras caminar largo rato llegamos a la Klaipeda soviética: anchas avenidas y bloques enormes de viviendas. Por ese camino no había nada y la iluminación no daba para mucho. Como no encontrábamos el sitio decidimos darnos la vuelta y buscar algo en el casco antiguo. Con tan mala suerte que se había hecho demasiado tarde y ya no nos dejaron entrar a ningún restaurante (cierran a las 22.00). Así que decidimos comprar algo de comida preparada en un supermercado y comerlo tranquilamente en el hotel.

3 de agosto

Últimas horas en Klaipeda. Dimos un paseo por el casco antigo hasta llegar a las ruinas del castillo, Klaipėdos Pilis. El castillo de Klaipeda también conocido como Memelburg o Castillo de Memel fue construido por los Caballeros Teutónicos . Se desconoce el año de su construcción pero fue mencionado por primera vez en fuentes escritas en 1252 y sufrió numerosas destrucciones y reconstrucciones en los siglos siguientes.

Durante el siglo XIX, habiendo perdido su importancia estratégica, el castillo fue demolido. Se realizaron trabajos arqueológicos en el sitio durante el siglo XX, y en 2002 se estableció un museo debajo de uno de sus baluartes. Actualmente, el castillo está siendo restaurado.

Hay que decir que no nos dio tiempo de visitar el museo.

Klaipėdos Pilis
Restos de la muralla del castillo.

En el muelle se encuentra la escultura más… extraña o perturbadora que recuerdo haber visto: Klaipėdos Juodasis vaiduoklis o el fantasma negro de Klaipeda, una figura fantasmal encapuchada trepa desde el agua, sosteniendo una linterna en su mano.

Tan perturbadora escultura está relacionada con una leyenda que se remonta a 1595 cuando Hans von Heidi, uno de los guardias del castillo de Klaipėda, hacía sus rondas nocturnas cerca del puerto.

De la nada, una figura encapuchada apareció cerca de la orilla del agua. En lugar de atacar al guardia sobresaltado, le preguntó cómo estaban resistiendo los suministros de grano y madera de la ciudad. Von Heidi le informó al fantasma que la ciudad tenía suficientes suministros, pero el fantasma le advirtió que no sería suficiente. En ese momento, la aparición se desvaneció.

En los viejos tiempos, por supuesto, la gente se inclinaba a creer las palabras de fantasmas, brujas, duendes y gigantes. Y así, Hans von Heidi informó obedientemente a sus superiores de su encuentro fantasmal, y la ciudad se dispuso a aumentar sus suministros de madera y grano. Luego siguieron unos años sombríos de hambre y escasez, a los que la gente de Klaipėda solo sobrevivió gracias a la advertencia del fantasma.

En 2010 se instaló la escultura, obra Svajunas Jurkus y Sergejus Plotnikovas y y rinde homenaje al fantasma salvador de la ciudad.

Klaipėdos Juodasis vaiduoklis

Aquí damos por finalizada nuestra visita a Klaipeda y Neringa. Tocaba volver a la estación a tomar el bus a un nuevo destino: Kaunas.

Aquí les dejamos un mapa con los puntos visitados en este viaje:

Encuentra actividades interesantes para hacer en Klaipeda y Neringa con Civitatis:

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Lituania 2012 (I): visitamos Vilnius y Trakai

Este año buscábamos un destino “exótico”, un destino poco visitado por españoles y lo conseguimos. Viajamos a Lituania, empezando por su capital: Vilnius.

29 de Julio

Para ello tuvimos que ir a Málaga, donde tomamos un vuelo con Ryan Air hasta Barcelona.

Despegamos puntuales a las 8.50 de la mañana. En algo menos de 2 horas ya estábamos en el aeropuerto del Prat. Paseo por aquí, bocata por allá y cambio de moneda por otro lado. A las 16.30 despegábamos rumbo de Vilnius, la capital de Lituania.

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Cabe reseñar que hasta 2015 funcionó su moneda nacional: el Litas. Fue a partir de ahí que empezó a circular el Euro.

A las 21.05 aterrizábamos en Vilnius. Salimos del aeropuerto y tomamos el tren hasta la estación central. Desde aquí nos separaban unos 10 minutos hasta el hotel.

Elegimos el Europa Royale Vilnius, un hotel bastante céntrico de 4 estrellas que nos costó 66€ la noche con desayuno.

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Cenamos algo en una pizzeria cercana: Charlie Pizza, que es una cadena, y nos fuimos a descansar para madrugar.

30 de Julio

Madrugamos, desayunamos y nos fuimos a conocer la ciudad. De momento llueve a ratos.

Muy cerca del hotel, de camino al centro, llegamos primero a la Plaza del Ayuntamiento (Rotušės aikštė). En ella encontramos (lógicamente) el edificio del ayuntamiento (Vilniaus rotušė). El ayuntamiento de Vilnius se mencionó por primera vez en 1432. Inicialmente era un edificio de estilo gótico y desde entonces ha sido reconstruido muchas veces.

El edificio actual data de 1799. Está construido en estilo Neoclásico según planos del arquitecto lituano Laurynas Gucevičius, aunque aún se conservan las bodegas góticas más antiguas.

Ayuntamiento de Vilnius

Seguimos bajando dirección catedral. A pocos metros de la plaza del ayuntamiento nos encontramos con la iglesia ortodoxa Šv. kankinės Paraskevės cerkvė (Mártir Paraskevės). Es la iglesia ortodoxa oriental más antigua del país y una de las dos únicas iglesias ortodoxas que hablan en lituano.

La primera iglesia se construyó donde se encontraba un templo pagano a petición de María Yaroslavna de Vitebsk. Fue la primera esposa del Gran Duque Algirdas y fue enterrada aquí tras su muerte en 1346.

La iglesia quedó completamente destruida por un incendio en 1557. Se reconstruyó tres años después, pero se incendió nuevamente en 1611. Estando en ruinas, fue entregada a los católicos orientales locales. En 1655, fue devuelta a la Iglesia Ortodoxa y renovada.

Durante la Gran Guerra del Norte, en 1705, con Vilna invadida y saqueada por el ejército moscovita, la iglesia fue visitada por el zar ruso Pedro el Grande, quien rezó allí por la victoria militar.

Šv. kankinės Paraskevės cerkvė

En 1748, el edificio quedó nuevamente destruido por un incendio y reconstruido en 1795. Sin embargo, permaneció cerrado durante los siguientes cuarenta años, cayendo lentamente en decadencia. En 1864, por orden del gobierno local ruso, Nikolay Chagin la reconstruyó en estilo neobizantino.

Durante la Segunda Guerra Mundial volvió a quedar destruida. Se reconstruyó rápidamente pero el gobierno Stalinista prohibió que se celebraran los cultos ortodoxos. Entonces se convirtió en una galería de arte hasta que en 1990 fue devuelta a la iglesia ortodoxa.

Aquí empieza (o mejor dicho acaba) Pilies Gatvé (calle Pillies) una de las calles principales del casco antiguo de Vilnius. Es una calle muy animada llena de restaurantes, terrazas y tiendas. El sitio ideal para comprar tus recuerdos.

Pilies Gatvé
Torre Gediminas desde Pillies Gatvé

Recorremos toda Pillies y llegamos hasta la Plaza de la Catedral (Katedros aikštė). Aquí encontramos varios elementos destacables, empezando por la Catedral de Vilnius (Vilniaus katedra).

Catedral de Vilnius (Vilniaus katedra)
Catedral de Vilnius.

La Catedral de San Estanislao y San Ladislao es la principal catedral católica romana de Lituania.

Fue el Rey Mindaugas quien ordenó su construcción en el año 1251. En este lugar se adoraba en época precristiana al dios pagano báltico Perkūnas. Es el dios del trueno, la lluvia, las montañas, los robles y el cielo.

Tras la muerte de Mindaugas en 1263, el templo volvió a ser un lugar de culto a Perkūnas.

En 1387, año en que Lituania se convierte oficialmente al cristianismo, empieza la construcción de una segunda catedral gótica. Es devorada por un incendio en 1419.

Durante los preparativos para su coronación como rey de Lituania en 1429, Vytautas construye otra catedral gótica más grande en su lugar. Aunque dicha coronación nunca tuvo lugar, aun se conservan los muros y los pilares.

En 1522, se renovó la catedral y se construyó un campanario sobre la torre defensiva del Castillo Inferior.

Tras otro incendio en 1530, se reconstruyó de nuevo y entre 1534 y 1557 se añadieron más capillas y criptas. La catedral adquirió rasgos arquitectónicos asociados al Renacimiento.

Catedral de Vilnius (Vilniaus katedra)

El edificio actual se construyó en estilo neoclásico entre 1779 y 1783 según el diseño del arquiteco lituano Laurynas Gucevičius.

Durante el régimen soviético, la catedral se convirtió en un almacén. En 1988 se volvieron a celebrar misas.

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Lo que más nos llamó la atención fue el campanario, separado del resto del edificio. Se construyó en el siglo XIII y era originalmente una torre defensiva del castillo medieval. Su imagen actual se debe a principios del siglo XIX y alberga el reloj más antiguo de Lituania.

En la plaza también encontramos el monumento al Gran Duque Gediminas, construido en 1996 por Vytautas Kašuba.

Gediminas gobernó entre 1315 y 1341 el Gran Ducado de Lituania. Hoy ocuparia Lituania, Bielorrusia, Ucrania y Moldavia, así como Podlaquia en Polonia y Smolensk, Briansk y Kursk hoy en Rusia.

monumento al Gran Duque Gediminas

Tras la catedral se encuentra el Palacio de los Grandes Duques de Lituania. Construido en el siglo XV para los gobernantes del Gran Ducado de Lituania y los futuros reyes de Polonia. Se construyó en el castillo inferior de Vilnius. Fue reformado y ampliado durante los siglos XVI y mediados del XVII.

Tras la invasión rusa de 1655 el palacio quedó gravemente dañado y sus tesoros y objetos de valor saqueados. Después de la reconquista de la ciudad en 1661 el palacio quedó abandonado durante 150 años.

Lo poco que quedaba del palacio se destruyó en 1801. Fue tras la incorporación del Gran Ducado de Lituania al Imperio Ruso.

El edificio actual es una reconstrucción igual al original llevada a cabo entre el año 2000 y 2013. Aunque se inauguró oficialmente en 2009. Por lo que no era visitable cuando nosotros estuvimos.

Hoy en día alberga el Museo Nacional de Lituania.

Palacio de los Grandes Duques de Lituania
Palacio de los Grandes Duques de Lituania.

Frente a la fachada principal de la Catedral, encontramos la baldosa que dice Stebuklas (“milagro” en lituano) también conocido como Ladrillo Mágico. Se colocó para conmemorar la cadena humana que recorrió las tres repúblicas bálticas en 1990. Fue para pedir la independencia de la URSS.

Desde su colocación se convirtió en una atracción para los transeúntes.

Durante un tiempo después fue posible observar formas alternativas de interpretarla. La gente pensó que la baldosa era un lugar para formular deseos, pero no sabían lo que había que hacer. Algunos pisan la baldosa y giran sobre su eje, otros saltan sobre ella.

Stebuklas

Desde aquí nos fuimos de camino a la Torre Gediminas. Para ello íbamos a usar el funicular por falta de ganas de subir andando.

Bordeamos la catedral dirección norte pasando por la entrada del que era en ese momento el Museo Nacional de Lituania. Hoy sigue siendo parte de él.

Museo Nacional de Lituania

El museo se funda en 1952 y abarca una amplia colección de artefactos y materiales escritos. También organiza excavaciones arqueológicas en Lituania.

Su predecesor fue Museo de Antigüedades de Vilna, fundado por Eustachy Tyszkiewicz en 1855. Aunque en su origen, el museo se centraba en la cultura e historia del Gran Ducado de Lituania.

A parte de en el recién reconstruido Palacio de los Grandes Duques de Lituania, también ocupa el nuevo arsenal del Complejo de castillos de Vilna.

Dentro del recinto del arsenal se encuentra el Funicular para subir a la torre (Keltuvas į Gedimino kalną). Nos costó 2 LT (0.57€). El trayecto dura apenas 1 minuto.

Keltuvas į Gedimino kalną

El funicular te deja junto a la Torre Gediminas (Gedimino pilies bokštas). Forma parte de los restos del antiguo castillo de Vilnius.

Originalmente el castillo era una fortificación de madera. Fue el Gran Duque de Lituania Gediminas el que construyó el primer castillo de ladrillos, finalizado en 1409.

La torre actual se debe a una reconstrucción de 1933.

La Torre de Gediminas es un importante símbolo estatal e histórico de la ciudad de Lituania. Fue desde donde se izó la bandera lituana el 7 de octubre de 1988, durante el movimiento de independencia. Este finalizó con la Ley de Restablecimiento del Estado de Lituania el 11 de marzo de 1990.

Torre Gediminas (Gedimino pilies bokštas)

Sobre el castillo pesa una leyenda que dice así:

Hace mucho tiempo, el gran duque lituano Gediminas cazaba en los bosques del valle de Šventaragis. La caza tuvo éxito y el duque Gediminas derribó un toro salvaje en la cima de una colina; pero sus miembros se cansaron, por lo que el duque se retiró y pasó la noche allí.

Entonces Gediminas soñó que, en la cima de la misma colina donde había estado cazando ese día, estaba parado un gran lobo hecho de hierro, y estaba aullando tan fuerte como si fueran cien lobos.

El duque le pidió al mago de la corte, Lizdeika, que le explicara su sueño. Él lo interpretó así: se trataba de un presagio que indicaba que debía construir una ciudad en este lugar, que más tarde sería conocida en todo el mundo y se convertiría en la magnífica capital de Lituania.

Gediminas, obedeciendo la voluntad de los dioses, comienza a construir la futura ciudad capital y un castillo en el centro de la misma. La ciudad fue nombrada Vilnius por el cercano río Vilnia. La Torre de Gediminas es la única parte sobreviviente de ese castillo construido por Gediminas.

Vilnius

La entrada nos costó 5 Lt (1.44€) y desde lo alto de la torre tenemos unas espectaculares vistas de la ciudad.

Desde aquí podemos observar perfectamente el monumento de las Tres Cruces (Trys kryžiai) en el lugar donde, según cuenta una leyenda, fueron decapitados siete frailes franciscanos. Desde principios del siglo XVII se instalaron unas cruces de madera como homenaje.

En 1916 se instaló un monumento obra del arquitecto y escultor polaco-lituano Antoni Wiwulski, destruido en 1950 por orden de los dirigentes de la Unión Soviética. El monumento actual es obra del escultor Henrikas Šilgalis y fue instalado en 1989.

Tres Cruces (Trys kryžiai)

Emprendemos la bajada, dando un agradable paseo en vez de volver a tomar el funicular y nos dirigimos a la Iglesia de Santa Ana (Vilniaus Šv. Onos bažnyčia). Se trata de una iglesia católica romana consagrada en el año 1495 construida en estilo gótico tardío.

La primera iglesia se construyó para Anna, la Gran Duquesa de Lituania, primera esposa de Vytautas el Grande. Ésta iglesia, construida en madera, queda destruida por un incendio en 1419.

La actual se reconstruye por orden del rey de Polonia y gran duque de Lituania Alejandro I Jagiellon. Tras otro voraz incendio en 1582, se llevó a cabo otra reconstrucción financiada por Mikołaj “el Negro” Radziwiłł y Jerzy Radziwił.

Iglesia de Santa Ana (Vilniaus Šv. Onos bažnyčia)

Según una conocida leyenda, el emperador Napoleón, después de ver la iglesia durante la guerra franco-rusa en 1812, expresó su deseo de llevarse la iglesia a su casa en París “en la palma de su mano”.

Durante la era soviética, la iglesia permaneció abierta e incluso es renovada entre 1960 y 1970 cuando las torres estaban en mal estado.

Iglesia de Santa Ana (Vilniaus Šv. Onos bažnyčia)

Tras visitar la iglesia de Santa Ana nos volvimos hacia Pillies y nos sentamos en una terraza a probar la cerveza lituana. He de decir, que de todos los países que he visitado, es en Lituania donde he tomado la mejor cerveza y sigue sin ser superada.

Lituania

Como ha dejado de llover si se ha despejado el día, nos volvemos a la plaza de la catedral a disfrutarla con tranquilidad y sin paraguas.

Desde aquí nos dirigimos hacia la Universidad de Vilnius pero, de camino, pasamos por el Palacio Presidencial (Lietuvos Respublikos Prezidento kanceliarija).

La historia del Palacio se remonta al único documento escrito hace más de 600 años: el edicto del Gran Duque Jogaila del 17 de febrero de 1387.

Después de que Lituania se convirtiera al cristianismo en 1387, el Gran Duque Jogaila fundó la Diócesis de Vilnius, donándole un terreno cerca del “Jardín Goštauto en las afueras de la ciudad de Vilnius”.

Palacio Presidencial (Lietuvos Respublikos Prezidento kanceliarija)

El primer obispo de Vilnius, Andrius Vasila (1388-1398), construyó el Palacio Episcopal que fue decorado, reconstruido y ampliado por sus sucesivos propietarios.

Durante el obispado de Paulius Olšeniškis (1536-1555), uno de los obispos más ricos, el palacio era el edificio más bello tras el Castillo Real. Entonces estaba rodeado por un gran parque que, por su vegetación y paisajismo, superaba incluso a los maravillosos jardines de Radvila.

El último obispo que vivió en el Palacio fue el obispo Masalskis (1730-1762).

Después de que Lituania pasara a formar parte del imperio ruso, el Palacio Episcopal se convirtió en residencia temporal del emperador ruso, los duques y otros nobles.

Palacio Presidencial (Lietuvos Respublikos Prezidento kanceliarija)

El palacio, el más magnífico y respetable de su época, fue la residencia del zar Pavel I en 1796, Stanislav August Poniatowski en 1797 y el futuro rey de Francia Luis XVIII en 1804.

A una profunda reforma realizada entre 1824 y 1834 según el diseño de Vasily Stasov se debe l edificio actual, un renombrado arquitecto de la Corte del Zar en San Petersburgo.

En 1920, antes de que Polonia perdiera el distrito de Vilnius, el Palacio albergaba el Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Lituania y la agencia de noticias ELTA.

El palacio se puede visitar mediante visitas guiadas.

Junto al palacio se encuentra el antiguo campus de la Universidad de Vilnius (Vilniaus universitetas). La Universidad de Vilnius, uno de los centros de educación superior más antiguos y famosos del este y el norte de Europa, se funda en 1579.

Universidad de Vilnius (Vilniaus universitetas)

Funcionando durante mucho tiempo como la única escuela de educación superior en Lituania, fue un guardián de las tradiciones culturales y científicas, jugando un papel importante en la vida cultural de los países vecinos.

La construcción de los edificios de la universidad se llevó a cabo a lo largo de los siglos bajo las cambiantes influencias de los estilos gótico, renacentista, barroco y clásico.

El complejo es enorme y se puede visitar una gran parte libre y nos costó 5 Lt (1.45€) cada uno.

Universidad de Vilnius (Vilniaus universitetas)

Entramos desde la calle Šv. Jono. Aquí encontramos un kiosquillo donde compramos las entradas y pasamos al Gran Patio, donde encontramos los edificios más reseñables del complejo: la biblioteca (Vilniaus universiteto biblioteka). Y Iglesia de San Juan Bautista y San Juan Apóstol y Evangelista (Vilniaus Šv. Jono Krikštytojo ir Šv. Jono apaštalo ir evangelisto bažnyčia) madre mía los nombres lituanos…

La iglesia se construye entre 1388 y 1426; y reconstruida en los siglos XVI y XVII. La torre, separada de la propia iglesia, en el siglo XVI.

Después del incendio de 1737, de 1738 a 1748, el arquitecto Johann Christoph Glaubitz reconstruyó completamente la iglesia en estilo barroco tardío.

En la época soviética, la iglesia se cierra y queda gravemente dañada.

Durante la ocupación de Hitler, el reverendo Alfonsas Lipniūnas, quien luego fue encarcelado por los nazis en el campo de Stutthof y murió, pronunció sermones rebeldes en la iglesia.

En 1979 la iglesia pasa a ser el Museo Universitario y, en 1991, tras la independencia de Lituania, se le devuelve a los feligreses.

Universidad de Vilnius (Vilniaus universitetas)

De vuelta al Gran Patio, entramos a la Biblioteca Universitaria. Se funda en 1570 por los jesuitas que llegaron a Lituania por invitación del obispo de Vilnius Walerian Protasewicz, siendo la biblioteca académica más antigua de los países bálticos y alberga más de 5 millones de documentos.

En 1579, después de confirmar el estatus de universidad para el Colegio Jesuita de Vilnius, la biblioteca se convirtió oficialmente en biblioteca universitaria.

Después de la Supresión de la Compañía de Jesús en 1773, la Comisión Educativa se hizo cargo de la Universidad de Vilnius y eso significó un cambio en el enfoque de la investigación: los fondos de la Biblioteca se complementaron con libros sobre ciencias naturales y medicina.

Destaca la pequeña librería, sobre todo por los espectaculares frescos del techo y arcos. Una maravilla.

Universidad de Vilnius (Vilniaus universitetas)
Universidad de Vilnius (Vilniaus universitetas)

De la librería pasamos a la facultad de filología, donde seguían los frescos adornando los techos y paredes. ¿Cómo estudiar aquí con tanto distraimiento?

Universidad de Vilnius (Vilniaus universitetas)
Universidad de Vilnius (Vilniaus universitetas)

Terminamos la visita viendo el exterior del Observatorio Astronómico, donde nos sentamos a descansar un poco ya que se estaba muy tranquilo.

Universidad de Vilnius (Vilniaus universitetas)

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Se empezaba a hacer tarde para comer para los europeos, no para los españoles.

Decidimos comer en un sitio que había fichado en la calle Didžioji, donde termina la calle Pillies, llamado Čili Pica.

Čili es una cadena de restaurantes con varios tipos de restaurantes. Este en concreto era pizzería pero tenían tambien hamburguesas y platos tradicionales lituanos, que era lo que nos interesaba. Si te interesa conocer más sobre la gastronomía lituana. Pica en este enlace y descubrirás algunas recetas deliciosas.

Comimos muy bien, tanto que repetiríamos en diferentes ciudades. Y además muy barato: 40.95 Lt (12€) entrante, dos platos y dos refrescos.

Tras la comida decidimos ir a descansar un poco al hotel.

Después del merecido descanso, seguimos con las visitas turísticas. Empezando por la iglesia de Santa Teresa (Vilniaus Šv. Teresės bažnyčia), una iglesia católica construida en 1650 por los carmelitas descalzos.

iglesia de Santa Teresa (Vilniaus Šv. Teresės bažnyčia)

La iglesia fue diseñada y construida en estilo barroco por Jonas Ulrich, el arquitecto de la mansión Radvilas. La fachada principal fue diseñada por Konstantinas Tenkala y fue consagrada por el obispo de Vilnius, Jurgis Tiškevičius.

La iglesia quedó gravemente dañada durante un incendio en 1760 pero fue rápidamente reconstruida entre 1763 y 1765, añadiéndose el campanario.

A unos 20 metros al norte encontramos la Puerta de la Aurora o del Alba (Aušros vartai), la única conservada de las diez puertas de la antigua ciudad medieval y uno de sus más importantes monumentos religiosos, históricos y culturales. Es un importante lugar de peregrinación católica en Lituania.

Fue construida entre 1503 y 1522 como parte de las fortificaciones defensivas de la ciudad de Vilnius, la capital del Gran Ducado de Lituania. Era conocida como Puerta Medininkai, ya que conducía al pueblo Medininkai al sur de Vilnius, así como a Aštra broma.

Las otras nueve puertas de la ciudad fueron destruidas por orden del gobierno en el siglo XVIII.

Puerta de la Aurora o del Alba (Aušros vartai)

En el siglo XVI, las puertas de la ciudad a menudo contenían artefactos religiosos destinados a proteger la ciudad de los ataques y bendecir a los viajeros.

La Capilla en la Puerta del Alba contiene un icono de la Santísima Virgen María, Madre de la Misericordia, de quien se dice que tiene poderes milagrosos.

Durante siglos, la imagen ha sido uno de los símbolos de la ciudad y un objeto de veneración para los habitantes católicos romanos, católicos griegos y ortodoxos orientales.

Miles de exvotos adornan las paredes y muchos peregrinos de los países vecinos acuden a rezar frente al cuadro. Las misas se llevan a cabo en lituano y polaco.

Puerta de la Aurora o del Alba (Aušros vartai)

Desde aquí nos fuimos dando un paseo hasta la Sinagoga Coral (Choralinė sinagoga), la única sinagoga de Vilnius que queda en uso. El resto de las más de 100 sinagogas que existían antes de la 2ª Guerra Mundial fueron destruidas por los nazis y por los soviéticos tras la ocupación del país. Fue construida en 1903 en estilo románico-árabe.

Durante la ocupación de la Unión Soviética la sinagoga fue nacionalizada y convertida en una fábrica de metal, por lo que sufrió daños considerables. Fue restaurada en 2010.

Sinagoga Coral (Choralinė sinagoga)

Seguimos dando un paseo y decidimos cenar temprano ya que teníamos que madrugar al día siguiente.

Decidimos tirarnos el pisto y cenar en el restaurante del hotel que, por lo que habíamos leído, era uno de los mejores de la ciudad.

Se llamaba Medininkai y comimos bien no, lo siguiente. Comida típica lituana que nos costó caro para ser Lituania: 95 Lt (27.50€). Una de las anecdotas es que aquí probé la mejor cerveza que he tomado nunca y sigue vigente a día de hoy: Švyturys Baltas.

31 de julio

Hoy toca excursión. Nos vamos a Trakai. Para ello nos vamos a la estación de bus de Vilnius junto a la estación de tren.

Entramos a la estación y localizamos el bus a Trakai. Un muy viejo vehículo que se estaba cayendo a pedazos.

Lo mejor de todo es que, esperando a que lo abrieran, había un señor dentro que aparentaba no menos de 90 años comiéndose un bocata. Termina de comer, se acerca al volante y saca de debajo su botella de vodka de la que se mete un buen ligotazo (eran las 9 de la mañana). La cierra, la guarda y se sienta al volante.

Viendo nuestra cara de acojone total, un tipo que pasaba por allí nos pregunta que a donde vamos. Bien, por suerte no era nuestro bus. El nuestro era un microbus bastante más moderno. Eso si, el conductor iba a toda pastilla y picándole las luces a coches de gama alta para que se apartaran. Pasamos un miedo terrible.

El billete nos costó 6 Lt (1.70€) y el trayecto dura unos 40 minutos.

Trakai es una ciudad histórica situada a 28 km de Vilnius con una población de apenas 6.000 habitantes. Destaca por sus más de 200 lagos y por su imponente castillo medieval, que es lo que vinimos a visitar.

Trakai

Nos bajamos en la estación de bus aún con el susto en el cuerpo debido a la terrible conducción del chofer y nos encaminamos dando un paseo hacia el castillo.

De camino, con el tremendo calor que hacía y la sed que llevábamos, decidimos comprar algo fresco en una licorería. Las neveras con los refrescos clásicos estaban apagadas así que nos fuimos a los raros. Compré una lata con una pera dibujada que estaba bien fría. La abro y le meto un lingotazo de casi media lata (de medio litro). Resultó ser sidra. Estaba muy bueno pero con tremendo buchazo se me empezó a subir a la cabeza…

El Castillo de Trakai (Trakų salos pilis) se encuentra situado en una isla en el lago Galvė (Galvės ežeras) y se empezó a construir en el siglo XIV por el Duque de Trakai y Gran Duque de Lituania Kęstutis.

Castillo de Trakai (Trakų salos pilis)

Sufrió importantes daños durante el ataque de los caballeros teutónicos en 1377. En 1409 se terminó la reconstrucción y ampliación del castillo, por orden de Vitautas “el Grande”, hijo de Kęstutis. Pocos años después se hizo la última ampliación, añadiéndole  galerías de fuego, tres torres en las esquinas del castillo y ensanchándose el muro defensivo.

El gran duque Vitautas el Grande murió en el castillo sin ser coronado rey de Lituania en 1430. Para el siglo XVI con la pérdida de la función militar y la pérdida del papel de residencia, la importancia del Castillo de la Isla disminuyó y los Grandes Duques lo visitaron cada vez menos. En 1511 se convierte en prisión para nobles y en el siglo XVII, Trakai es saqueada e incendiada y el castillo es destruido.

En 1929 se inició una excavación en las ruinas del castillo y en 1951 se inicia su reconstrucción. Para el año 1962 se establece aquí el Museo de Historia de Trakai.

Castillo de Trakai (Trakų salos pilis)
Castillo de Trakai (Trakų salos pilis)
Castillo de Trakai (Trakų salos pilis)

La entrada al castillo nos costó 14 Lt (4€) y es uno de los lugares imprescindibles que ver en Lituania. Es realmente espectacular. Como apunte, la entrada en 2022 cuesta 12€.

A la salida del castillo, contratamos un paseo en barco por el lago con diferentes vistas del castillo. Nos costó 10 Lt (2.90€) e incluía una bebida. En mi caso una cervecita (de medio litro). Las 11.30 de la mañana y ya llevo un litro de alcohol en el cuerpo…

Trakai
Castillo de Trakai (Trakų salos pilis)
Castillo de Trakai (Trakų salos pilis)

Terminado el paseo, se hacía la hora de comer. Nos fuimos en busca de un restaurante muy famoso llamado Kybynlar. Es un restaurante de gastronomía Caraíta. El Caraísmo es una corriente religiosa del judaísmo y actualmente se encuentra una pequeña comunidad caraíta turca en Trakai, que llegaron en el siglo XIV cuando el Gran Duque Vytautas llegó a la península de Crimea y se trajo 383 familias caraítas a Lituania.

Comimos de maravilla y muy barato. De primero pedimos unas kibiniai, unas empanadas de cordero que estaban exquisitas y de las que encontrarás la receta aquí. De segundo una sopa Canach que estaba deliciosa.

Lo mejor llegó con el postre. Me pedí un café que tenía un pintón increible. Pues resultó que también tenía alcohol. Madre mía, en Trakai lleva alcohol hasta el agua.

Kybynlar
Kybynlar
Kybynlar

Después de comer dimos un paseo por la ciudad mientras enfilábamos la estación de bus. Pasamos por algunos edificios reseñables, como la Trakų kenesa. Kenesa es el nombre con el que se conocen los templos de los caraítas lituanos. Sólo se conservan dos kenesas en Lituania, la de Trakai y la de Vilnius.

Trakai
Trakų kenesa

Tomamos el bus de vuelta a las 17.35. Nos costó algo más caro, 6.80 Lt .

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Ya en Vilnius nos fuimos directamente a visitar el muro defensivo del Bastión de Vilnius (Vilniaus gynybinės sienos bastėja).

El territorio de los castillos superior e inferior de Vilnius estaba bien fortificado desde tiempos antiguos. Cuando Vilnius comenzó a crecer en el siglo XV, el territorio de la ciudad se expandió y sus castillos no pudieron brindar suficiente protección a la gente del pueblo. Tanto una Rusia cada vez más centralizada como los constantes ataques tártaros presentaban amenazas tanto para Vilnius como para todo el Gran Ducado de Lituania.

En 1503, el Gran Duque Alejandro de Lituania satisfizo las solicitudes de los residentes de Vilnius de que se construyera un muro de defensa de piedra alrededor de la ciudad. Con el tiempo, muy probablemente a principios del siglo XVIII, una parte de la muralla también se convirtió en una estructura de defensa: un bastión que consiste en una torre, un espacio en forma de herradura para la artillería y un túnel que los conecta. Se cree que el edificio fue diseñado por el ingeniero militar Fryderyk Getkant.

Bastión de Vilnius (Vilniaus gynybinės sienos bastėja)
Bastión de Vilnius y las Tres Cruces (muy) al fondo.

El bastión y la muralla de defensa de la ciudad sufrieron daños considerables a mediados del siglo XVII, durante la guerra con Moscú. Habiendo perdido su función de defensa, el bastión se deterioró: su territorio se convirtió en un basurero y se enterraron antiguas trincheras y mampostería.

El análisis exhaustivo de este sitio comenzó en 1965, y durante las siguientes dos décadas, el bastión fue desenterrado y reconstruido. Hoy, el Bastión de Vilnius es el único edificio patrimonial de este tipo en Lituania. El museo contiene la historia de la defensa de Lituania.

Desde aquí tenemos unas vistas fantásticas de la iglesia de Santa Ana y las Tres Cruces.

Vilnius

Desde aquí nos dirigimos a Užupis. Éste es un barrio del centro histórico de Vilnius declarado Patrimonio de la humanidad por la UNESCO. El barrio es famoso por la cantidad de artistas que lo han habitado y aún lo habitan, tanto que ha sido comparado con Montmartre por su atmósfera bohemia, las numerosas galerías de arte, los talleres de artistas y cafés populares.

Užupis

En 1998, los residentes del área declararon la República de Užupis (Užupio Res Publika), con su propia bandera, moneda, presidente, constitución, y ejército (con la friolera de 17 miembros).

Anualmente se celebra la independencia en el Día de Užupis, el 1°de Abril. El actual Presidente de la República de Užupis, Romas Lileikis, es poeta, músico y director de cine; y el antiguo alcalde de Vilnius, Artūras Zuokas, vive en Užupis siendo un participante activo en los eventos relacionados con la República.

Están una mijilla colgados los lituanos…

Paseamos por el barrio, con pocos elementos reseñables aunque es un barrio bastante chulo para contemplarlo paseando. Quizá lo más destacado es Užupio angelas, el Ángel de Užupis, la estatua de un ángel tocando la trompeta instalada el 1 de abril (día de la independencia) de 2002 en memoria del animador y caricaturista Zenonas Šteinys. Se convirtió en un símbolo del renacimiento Užupis. Los fondos se recaudaron vendiendo copias en miniatura de la escultura.

Užupis

Anteriormente se había colocado temporalmente una escultura de un huevo que fue objeto de muchas anécdotas. Después de sustituirse por una escultura más grande, el huevo se vendió en una subasta por 10.200 Lt (aproximadamente 3.000€).

Damos un largo paseo por el barrio hasta el Cementerio Bernardino (Bernardinų kapinės), uno de los tres cementerios más antiguos de Vilnius. Cuenta con unos 38.000 m² y unos 14.000 enterramientos entre los que se encuentran los de numerosos ilustres lituanos.

Fue establecido en 1810 por los monjes Bernardinos de la Iglesia de San Francisco de Asís y su desarrollo fue consecuencia de que las autoridades zaristas del Imperio Ruso prohibieran enterrar a los muertos cerca de las iglesias. Los habitantes de Vilnius trasladaron el cementerio a lo que entonces eran las afueras de la ciudad.

Por desgracia llegamos tarde y ya estaba cerrado.

Užupis

Volviendo sobre nuestros pasos, junto al puente de acceso a Užupis, encontramos la Catedral Ortodoxa de la Theokos (Vilniaus Dievo Motinos Ėmimo į Dangų katedra), la sede episcopal del Metropolitano Cristiano Ortodoxo Oriental de Vilnius y toda Lituania.

La catedral fue construida durante el reinado del Gran Duque de Lituania Algirdas para su segunda esposa ortodoxa Uliana de Tver en 1346. Es una de las más antiguas de Vilnius, construida antes de la cristianización de Lituania cuando el Gran Ducado de Lituania era el último estado pagano de Europa.

En 1495 se celebró en la catedral el matrimonio entre el Gran Duque Aleksandras de Lituania y Elena de Moscú, hija de Iván III, en presencia de San Macario. Fue allí donde Helena fue enterrada en 1513.

Vilniaus Dievo Motinos Ėmimo į Dangų katedra

La catedral fue abandonada después de un gran incendio en 1748 y el edificio se utilizó para otros fines. Fue reconstruida en estilo barroco en 1785. La catedral fue nuevamente destruida por el ejército ruso durante el Levantamiento de Kościuszko.

En 1808, un prelado local vendió el edificio abandonado a la Universidad de Vilnius, tras lo que fue reconstruido completamente en 1822 en estilo neoclásico por el arquitecto polaco Karol Podczaszyński, también profesor de la Universidad de Vilnius. El edificio albergó un teatro anatómico, una biblioteca y otras instalaciones universitarias durante medio siglo.

Vilnius

La antigua catedral fue confiscada y transferida a la Iglesia Ortodoxa Rusa por iniciativa del conde Mikhail Nikolayevich Muravyov y su hermano durante la campaña de rusificación. El arquitecto ruso Nikolai Chagin fue el responsable de su reconstrucción desde 1865 hasta 1868 en un estilo que imitaba la arquitectura georgiana medieval.

La catedral sufrió severos daños durante la Seguna Guerra mundial y fue nuevamente restaurada entre 1948 y 1957.

Aquí damos por finalizada la primera parte del viaje. Al día siguiente por la mañana trasladamos el campamento a Klaipėda, en la costa del mar Báltico.

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